DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: El caso de ese otro sinvergüenza que cae como anillo al dedo en la clase política nacional, depredadora y sin un ápice de ética ni dignidad, es el del descarado Javier Corral Jurado, quien fue gobernador de Chihuahua, en el período 2016 a 2021, y arribó a esa posición por el Partido Acción Nacional, instituto político que acabó convirtiendo al estado en un bastión pionero de la alternancia democrática en México, pues aún se recuerda el "Verano Caliente" de 1986, que fue un histórico movimiento de resistencia civil y protesta social ocurrido en el estado de Chihuahua, detonado por un masivo fraude electoral perpetrado por el régimen del partido oficial (PRI).
Asimismo, cuando el PAN ganó
alcaldías clave en 1983, entre ellas Chihuahua Capital y Ciudad Juárez. Las
elecciones estatales de 1986 desataron movilizaciones masivas encabezadas por
figuras como Luis H. Álvarez y Francisco Barrio en protesta por el fraude
electoral de la época. Este movimiento civil captó atención internacional y
sentó precedentes obligatorios para las reformas electorales del país. En 1992,
Francisco Barrio Terrazas asumió el cargo como el primer gobernador de
oposición en la historia de Chihuahua, convirtiéndose en el tercer mandatario
estatal panista en todo México. Los otros dos fueron: Ernesto Ruffo Appel, en Baja
California y Carlos Medina Plascencia, en Guanajuato.
Así pues, llega a la silla chihuahuense el granuja Javier Corral y, terminada su gestión se le acusó principalmente de los delitos de peculado agravado, corrupción, enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal --o sea ratero--, imputaciones promovidas por la Fiscalía Anticorrupción del Estado de Chihuahua y la Secretaría de la Función Pública local, todo por un monto de casi 99 millones de pesos. Además, existen serias irregularidades en sus declaraciones patrimoniales, donde no quedan claro el origen de propiedades en la capital del Estado, Mazatlán y la Ciudad de México.
Por ello, en agosto de 2024, funcionarios anticorrupción de Chihuahua, con una orden de aprehensión en mano y con el permiso de las autoridades de la CDMX, intentaron detenerlo en un restaurant de la capital del país, pero este tipejo de la peor ralea fue rescatado por el encargado de despacho de la Fiscalía de la CDMX, Ulises Lara López, aquel dilecto funcionario de la Fiscalía General de la Ciudad de México, que obtuvo su título de abogado express en un día y, fue favorito de la entonces fiscal general de la capital, Ernestina Godoy Ramos, teniendo como Jefa de Gobierno capitalina a que Claudia Sheinbaum, quienes liberaron a Corral —hoy Sheinbaum es presidenta, Ernestina, la fiscal general de la república y el “suertudote” Ulises Lara, es el titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes—.
Hay que hacer mención que Claudia Sheinbaum, entonces precandidata presidencial de Morena, buscó directamente a Corral --a pesar de sus negrops antecedentes-- y lo invitó a sumarse a su equipo de profesionales para coordinar los "Diálogos por la Transformación". Específicamente, a Corral se le encomendó la mesa temática de “Gobierno, Honestidad y Combate a la Corrupción” —todo un experto—; es decir, al más súper corrupto le dieron esa posición… ¡Hazme el recavor fabrón!
Total, que a este caradura le dan una plurinominal para el senado de la república adquiriendo el fuero necesario para evitar que se lo lleven a donde merece estar, en el más oscuro, húmedo y mohoso calabozo del país. Para colmo, ya en el senado, este bribón de cuarta (transformación), se convirtió en presidente de la comisión de justicia…el extraordinario surrealismo mexicano.
Pero ahí no terminan sus
hazañas morenescas —porque ahora es de Morena, y es que tiene los atributos
necesarios para afiliarse: desvergonzado, ratero y chapulín—, ya que, el
tunante chihuahueño —por perro—, demandó a Maru Campos, gobernadora de
Chihuahua, acusándola de secuestro, por lo sucedido el día en que lo rescató
Ulises Larín. ¡No manche profe! Decían mis alumnos. Por supuesto, eso no avanzó
ni un metro por ser tamaña idiotez. ¡Una joyita, este bruto, digno de la 4T!
DE DULCE: Existió en Francia, un personaje llamado Nicolás Chauvin, un soldado real, pero altamente idealizado, que sirvió en el ejército de Napoleón Bonaparte. Según la leyenda popular gala, Chauvin fue herido muchas veces en combate y quedó discapacitado, pero mantuvo una lealtad ciega, fanática y exagerada hacia Napoleón y la grandeza de Francia, sin importar los sacrificios o las derrotas. Su figura fue parodiada en obras de teatro de la época, convirtiendo su apellido en el símbolo del patriotismo ridículo y la creación de la palabra “chauvinismo” o bien “chovinismo”, que tiene el significado de un patriotismo exagerado, fanático o desmedido que lleva a una persona a creer ciegamente que su país, región o cultura es superior a todos los demás.
En ese sentido, los seguidores
de la 4T, tienen, precisamente una desmedida afinidad por el movimiento, dizque
de regeneración nacional y por sus líderes, esencialmente Andrés Manuel López
Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo. Estos dos personajes, si algo han hecho de
manera perfecta y sin falla, es dividir al país en dos polos: los que siguen,
regularmente con los ojos cerrados, y aplauden, lo que ellos y sus corifeos
(gobernadores, secretarios de estado, diputados locales y federales, senadores,
cabildos municipales, todos de Morena) dicen o hacen; y los que, por el contrario, no se
creen con facilidad cuentos chinos, corruptelas e inequidades, por lo que
señalan, critican y cuestionan las acciones de la “cuarta transformación”.
Esta visión maniquea del actual régimen, en el que todo es completamente blanco y estás a mi favor; y totalmente negra, con los contrarios a los que repudian y califican con todo tipo de adjetivos como: “fifís”, conservadores, neoliberales o colocan a la derecha del espectro político, lo cual es un grave pecado y e plano traición a la patria. Los “fidelizados”, sienten una idolatría irracional: defienden a los líderes o al partido sin importar si cometen errores, crímenes o injusticias: “Yo con AMLO —o Claudia—tenga o no razón". Juzgan al resto del mundo bajo la creencia de que los valores y la cultura que emana de sus ídolos, son la única medida correcta de las cosas, las demás ideas, no tienen valor y ponen oídos sordos.
El amor exagerado a los
líderes o al “movimiento” se justifica a menudo mediante el odio, la burla o el
desprecio hacia los que no piensan como ellos. Buscan siempre culpables a los
errores o fallas que comenten —ellos nunca se equivocan— siempre habrá chivos
expiatorios como Calderón, Peña Nieto, Hernán Cortés, García Luna, ahora Maru Campos y otros. Ante
los problemas internos del país, el chauvinista suele culpar siempre a los
demás, a los extranjeros o inventan conspiraciones externas —complots—. Hoy los
habitantes de este país están sumamente divididos y, como en su tiempo hicieron
Hitler y su jefe de propaganda Josep Goebbels, cuentan cientos o miles de veces
mentiras, verdades a medias o estadísticas maquilladas hasta convertirlas en
realidad. A mi juicio, este gobierno que ha fallado en tantas cosas, que se ha
saturado de escándalos y malas decisiones, en algo ha sobresalido de manera
exitosa: polarizar al país.
DE MANTECA: Al momento de escribir estas líneas faltan solo seis días para que arranque “el Mundial de los Ricos”, ese torneo que ha logrado que la monopólica FIFA haga lo que se le dé la gana en México. Pero ese será tema de otra entrega. A lo que me quiero referir, es el bronconón en que se ha metido el gobierno de Claudia Sheinbaum con los dizque “maistros” de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que no son más que una bola de vándalos vaquetones a los que, lo que menos les interesa es la calidad de la educación y mucho menos sus pobres alumnos, que, en cantidad de un millón 200 mil niños no están en clase porque, ellos, sus “profesores” —así se autonombran estos porros— andan protestando, cosa que por cierto sí saben hacer bien, en la infeliz ciudad de México, teniendo cerradas a 20 mil escuelas.
Esta CNTE, es una organización sindical y política de izquierda, que nace en 1979 como un movimiento disidente dentro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Hay que decir que la mentada coordinadora, es como los cacos que se trepan a las combis de pasajeros y al grito de “¡Ya se la saben!” los despojan de sus pertenencias. Siempre, con su característica "educación y buenas maneras" para pedir las cosas, tienen en jaque permanente al gobierno en turno.
Pero, en el caso de la 4T, resulta que, llevados de la mano por Andrés Manuel López Obrador, escupieron para arriba y el producto les pegó en la cara. La CNTE, específicamente sus líderes, controlaba las plazas de los maestros, los cambios de escuela —si así lo deseaban— las promociones en el escalafón, el aumento en los ingresos económicos y otras prestaciones, y para ello, crearon una “cartilla sindical”, donde los machuchones del sindicato —iguales a todos los sindicatos de México— crearon ese documento, que no era otra cosa que un cuadernillo con el historial de cada profe. En ella, pasaban lista, por ejemplo, pero no de su asistencia al aula, sino su participación en marchas, mítines, paros, bloqueos de carreteras o como hoy, poner en jaque a toda la ciudad de México y a sus millones de habitantes.
Si como docente sindicalizado, no tenías al menos el 80% de participación, no había apoyos, lo que les garantizaba a los "jefazos" fuerte capacidad de movilización. Este sindicato tiene décadas operando igual, el mismo modus operandi siempre: traslado a la CDMX desde sus estados, suspendiendo clases por supuesto; llegan y realizan un plantón de inmediato, casi siempre en el zócalo o calles del centro histórico al que convierten en un muladar. Bloquean calles, avenidas, carreteras, toman casetas de peaje, etc. Vandalizan y destruyen todo a su paso, para luego de establecer con la autoridad, mesas de negociación. Dizque negocian, ponen en jaque al gobierno en turno y ejercen fuerte presión; negocian, hay pago y se regresan a sus escuelas, para en unos meses —¡otra vez! — volver y repetir el teatrito.
Entonces, en el gobierno del copetudo Peña Nieto, se hace una reforma educativa, donde se privilegia el servicio profesional docente, que permitía a los maestros a conformar una carrera dentro del magisterio sin tener que pasar por los líderes, ganando sus plazas, aumentos y prestaciones por concurso, liberándose de las garras sindicales. De esta manera, la CNTE perdió el control sobre los profesores y se fue dificultando la posibilidad de movilizar a miles de personas. Por supuesto, se opusieron a esto y se fueron a México donde tomaron el zócalo en 2013, por espacio de seis meses. Al final, los desalojaron, pero la CNTE perdió fuerza, hasta que llegó el reyecito de la “Chingada”, paradigma del retraso nacional —la transformación también es para atrás—, y echó para abajo la reforma y acordó con los profes de la Coordinadora movilizaciones en tiempos electorales, convirtiéndola en el monstruo que hoy es.
Ante la cercanía
del Mundial, los líderes sindicales aprovechan y ordenan a sus seguidores a destruir todo
lo que se mueva, mientras ellos “negocian” el chantaje en turno con peticiones
ridículas como el aumento del 100% de sus salarios y otras fantasías. A seis
días de que comience a rodar el balón mundialista, la cosa está color de
hormiga para la Sheinbaum y el gobierno federal, que están más preocupados por
quedar bien con la FIFA, que con un millón 200 mil niños que hoy no reciben
educación.... ¡Salud amigos!



