domingo, 24 de marzo de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Mucho se habla de cuidar el voto. De entregarlo a la persona correcta, no por otra cosa, sino porque nos va a gobernar. En el caso de los que radicamos en este rincón de la geografía nacional y que responde al noble nombre de Acaponeta, lo hará durante tres años el nuevo primer edil. Por supuesto, vienen las deidades menores como son el síndico, que, según creo, va en fórmula con el candidato a la presidencia municipal, y, claro, los regidores, esos entes que regularmente pasan el trienio con más pena que gloria, como fue en este XLII ayuntamiento, donde hubo algunos que, en tres años ni siquiera supe sus nombres y que su paso por el máximo órgano de gobierno municipal no tendrá un lugar, aunque sea mínimo en la historia local, simple y llanamente porque no hicieron nada. 

Hay que recordar que, según la ley municipal para el estado de Nayarit, los regidores son el cuerpo orgánico que delibera, analiza, resuelve, controla y vigila los actos de administración y del gobierno municipal. Y puedo decir, en base a lo que pobremente salió a flote del actual cabildo municipal, que salvo dos o tres —de los diez que son—, se salvan de hacer su función, el resto, no puedo decir nada, porque nada sé de ellos…ya lo dije, ni su nombre.

Desafortunadamente, a nosotros los gobernados, nos han hecho creer la peregrina idea de que los regidores son aquellos personajes del ayuntamiento que cambian focos fundidos, colocan en las esquinas tambos para la basura, cooperan para comprar algún medicamento o dan un óbolo a algún necesitado; y bueno, está bien, siquiera que hagan eso, porque sabemos que hasta una partida de su “dieta” está considerada para esos apoyos, pero por supuesto, no es su más importante función. 

Ellos, los regidores, deben intervenir en el registro, vigilancia y gestión de la hacienda municipal y exigir al tesorero toda la información relativa a los recursos municipales, y no solo a este funcionario sino a todos los titulares de la administración. Deben ser ellos los que denuncien a los servidores públicos que caigan en irregularidades o acciones ilícitas. Es función de un regidor promover la participación ciudadana en apoyo a los programas o acciones que proponga el presidente o el mismo cabildo. Pueden ellos remover al secretario de gobierno o tesorero en turno. La ley, les exige presentar por escrito un informe anual de las actividades relativas a su cargo, el cual debe ser presentado quince días después del informe anual del presidente. ¿Saben de alguno que lo haya hecho?


Los partidos políticos deben tener la alta responsabilidad de escoger como sus candidatos a regidor a los mejores hombres o mujeres, ya que ellos vienen a ser los “diputados chiquitos” del pueblo; y la verdad hemos oído de algunas propuestas espantosas que nos llevarán a lo mismo: personas que solo calentarán la silla de cabildo y alzarán la mano según convenga al presidente en turno, y, por supuesto, esperar puntualmente la jugosa quincena. Pero, así es la vida en el trópico…

 


DE DULCE: Estoy convencido que Claudia Sheinbaum Pardo, ganará la elección de junio de 2024, no solo porque todas las encuestas serias la ponen muy arriba de Xóchitl Gálvez, y a años luz del palero Álvarez Máynez, sino porque la hidalguense no levanta. Así que, a mi juicio, la Sheinbaum será presidenta de este país y, tiene ella todo para ser la mejor presidente de la historia nacional. 

Me explico: primero, confieso que nunca he estado de acuerdo con eso de “el mejor presidente de México” o, al revés. “el peor presidente de la nación”. Eso no existe, no se puede medir de ningún modo, por lo que son conceptos muy subjetivos. AMLO, que siempre se ha querido comparar con Benito Juárez, alega en cada mañanera que “el benemérito” es el mejor de todos. Yerra el huésped de palacio nacional al decir eso, por lo que menciono arriba y por esa necedad de los gobernantes de diseñar la historia a su modo y conveniencia, logrando en el intento que “los héroes” nacionales, suban a la categoría de deidades perdiendo sus atributos humanos, es decir, esos compas de carne, hueso y pedazo de pescuezo, que, si bien aciertan en muchas cosas, se equivocan en otras y riegan el tepache como cualquiera de nosotros.


Estoy convencido, por eso voté por Andrés Manuel López Obrador, que él pudo ser un presidente único, recordado en el futuro como un ejemplo de gobierno, como un estadista y alguien que, en efecto, logró una auténtica transformación de México. Pero todo quedó en buenas intenciones, como siempre sucede, por las razones que no le conocíamos: soberbia y ambición sin límites.

Si comparamos a Claudia Sheinbaum con Andrés Manuel, la primera se lo lleva de calle: académica y no un estudiante fósil como YSQ; con mentalidad científica y el empuje de la juventud madura. Mientras Claudia tiene una licenciatura en Física (¡Waooo, ni más ni menos), una maestría en ingeniería de la energía, así como un doctorado en ingeniería ambiental, AMLO es un aldeano, sumido y encerrado en su alegre y fantasiosa “Pejelandia”, ni quiere saber nada del mundo, ni asoma las narices para que de qué lado gira el planeta; para él solo existen México, Venezuela, Cuba y Nicaragua…(¡chin!).


Sé muy bien que Claudia hoy por hoy, no puede emitir algo que contradiga al tabasqueño, ¡Dios guarde!, capaz que la saca de la contienda y en otra de sus ocurrencias mete a la tal Layda Sansores. Así que calladita se ve más bonita. Pero también sé que, si de verdad quiere pasar a la historia como la mejor presidente, tendrá que poner sana —sanísima— distancia con López Obrador. La historia es clara, todo ex presidente es un lastre enorme amarrado al tobillo del nuevo mandatario; y como no hay mal que dure cien años ni presidente en funciones que lo aguante, sacan la casta y los batean de jonrón, tal como hizo Cárdenas con Calles, Echeverría con Díaz Ordaz, López Portillo con LEA y Zedillo con Salinas. Donde exista un ápice de cordura, cualquier brizna de esperanza tiene espacio para crecer. ¡Veremos!

 


DE MANTECA: La imagen que tiene la clase política nacional es detestable, desde el presidente de la república hasta el más humilde regidor de un municipio carente de recursos allá por Oaxaca. Los gobernadores de los estados, que siempre actúan como verdaderos virreyes, reinando en sus fantasiosos países o, en el mejor de los casos, cotos personales. Nombres hay muchos y de todos los colores políticos y partidos, desde toda la historia nacional.



Sin embargo, una de las que se lleva las palmas o la medalla de oro, como lo “piorcito de lo piorcito”, es la doña de los pelos colorados, Layda Sansores San Román, virreina y cacique de Campeche, quien siguiendo las directrices del “santo de su devoción” San Andrés Manuel López Obrador, comete pifias enormes. Lo que recientemente sucedió en Campeche, no solo la pinta de cuerpo entero a ella, sino a toda la cuarta transformación.

Resulta que se desató un motín en un penal alejado de la ciudad; en respuesta, el gobierno envió sin ninguna preparación, plan o protocolo de intervención, a un pobre grupo de mujeres policías, desarmadas y, literalmente a la buena de Dios, a enfrentar a puro macho alfa, desalmados y de altísima peligrosidad que no tienen nada que perder, ellos sí, armados con machetes —¿Cómo ingresaron estos a la cárcel? —, piedras, instrumentos punzocortantes, etc. Así es la cuarta transformación, actúa más con el estómago que con el cerebro. Obviamente, las mujeres policías indefensas pronto sucumbieron frente a los malosos, quienes las golpearon, apedrearon, sometieron, manosearon y casi violaron. De suerte, no murieron.


Como cualquier ser humano injuriado y humillado, las policías, apoyados por sus compañeros de oficio, protestaron y ante la nula respuesta de las autoridades estatales encabezadas por Layda “la colorina” Sansores; lo cual es otra característica de la 4T, desoír la queja ciudadana, por más que estén dentro de la razón. Finalmente —cosa que no esperaba la tal Layda—, la manifestación fue multitudinaria y el pueblo de a pie, la apoyó, dejando mal parado al terrible gobierno de la doña de los pelos bermejos; obteniendo pópolo y afectados, la típica respuesta lopezobradorista: “a toda marcha corresponde una marcha igual, pero de sentido inverso”, es decir, la Sansores convocó a una manifestación de “apoyo” llena de lambiscones, acarreados y trabajadores de gobierno obligados a asistir y aplaudir a la virreina “agraviada”, que cuando le dijeron que los policías querían dialogar con ella, expresó con la conocida insensibilidad de la transformación de cuarta: “quieren que vaya yo…mejor que vaya la mamá de cualquiera, yo no voy a ir”. Así esta “dama del buen decir”.

Al final, la señora de las greñas bermellonas, seguramente aleccionada por la Sheinbaum o por el propio AMLO, reculó de su torpe decisión de una marcha a su favor y alegando —típico de la cuarta— politiquerías y “para que no haya confusión electoral”, suspendió esa acción de culto a su personalidad. ¿Y los policías, lograron algo, aunque sea ser escuchados? El resultado, una vez más, define a la dizque transformación obradorista: ¡Negativo!


domingo, 17 de marzo de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Debo externar mi gran temor a la que pueda suceder el próximo 3 de junio del presente año, es decir, un día después de la mega elección del domingo 2 de ese mes.

Andrés Manuel López Obrador, nos enseñó a lo largo de sus campañas —permanentes campañas que ha continuado hasta el día de hoy— que no sabe perder. En el 2006, hizo tremendo escándalo y en nuestros oídos aún resuena el grito de “¡Voto por voto, casilla por casilla!” y recordamos la toma de la suntuosa avenida Paseo de la Reforma de la hoy CDMX, que tantos daños ocasionó. 


Si bien es cierto que la diferencia entre él y su aborrecido contendiente Felipe Calderón, fue de apenas 0.56%, no existe evidencia alguna de que se registró un fraude electoral, pero él sigue llorando. Ya para 2012, vuelve a competir y de nueva cuenta a perder el tabasqueño, ahora frente a Peña Nieto, quien, con un margen más amplio, ahora de casi siete puntos porcentuales, y, por supuesto, no aceptando la derrota…eso no lo llora tanto “el peje” porque hizo acuerdos con el copetudo.

Mi preocupación estriba en que AMLO le ha dado de todo a los militares y les ha asignado tareas que nada tienen que ver con los objetivos castrenses como: puertos, aduanas, aeropuertos, trenes, obras faraónicas, encargados del programa de vacunas, el control —o descontrol— de los migrantes, roles empresariales o de contratistas, la farmaciototota y muchas cosas más, por supuesto, todo fuera de los mecanismos existentes de transparencia y rendición de cuentas. Una inacabable danza de billetes.


La primera pregunta es: ¿aceptará López Obrador el resultado de las elecciones si estas le resultan adversas? Es decir, si gana Xóchitl Gálvez —a mi juicio algo bastante improbable, pero posible porque nada está escrito en política— ¿el macuspano mandatario aceptará el resultado de la elección, y en su caso, le colocará la banda presidencial? 

Yo creo que nel pastel, si ahorita se dice todos los días víctimas de algo o de un complot en su contra, menos aceptará la derrota de su monita de guiñol la aburrida y tediosa Sheinbaum. 


Ante el escándalo que se vendría y el capricho de su victimización, el ejército estaría ojo avizor ante cualquier contingencia u orden explícita del comandante supremo de las fuerzas armadas, e incluso, que ellos mismos den un golpe de mano no esperado y tomen el poder por la fuerza, mandando al carajo al propio AMLO, a Xóchitl, a la Sheinbaum y a la democracia. Me da pánico cuando oigo hablar al presidente de golpes técnicos de estado y otras babosadas.


 DE DULCE: Ya en anterior entrega me definí como “ateo político” porque no creo en ningún personaje de la clase política mexica. No creo en la Sheinbaum y no me gusta nada la gente que rodea o está detrás de Xóchitl Gálvez, lo que me hace dudar también de ella, porque es una pobre candidata a la que los tres partidos de la alianza imposible-posible PRI-PAN-PRD han abandonado, tan distraídos que andan por arrebatarse las posiciones en el senado o la cámara baja. Simplemente los tres presidentes de esos “institutos políticos” ya engancharon una senaduría cada uno: el impresentable Alejandro Moreno el tal “Alito” (¿será por ´malito´ o chingaquedito?); el simpático mamón de Marko Cortés, ya también se embuchacó su senaduría y Jesús Zambrano, líder de lo que queda del PeRDeré, lo mismo. Los tres muy patriotas y excesivamente preocupados por la república, nos hacen el favor de integrarse al Senado…por supuesto por la vía plurinominal, "pa´ no jerrar".

Hay otros que, pudiendo estar en la cárcel, son ahora “colaboradores” y/o asesores de la candidata hidalguense. Estos tipos —y no pocas tipas— perdiendo toda dignidad se montan en las olas de la “oportunidad” y son capaces de vender a su sagrada madrecita por un hueso para roer tres o seis años. No soy ingenuo, porque esto se repite en todos los partidos y en cada uno de ellos hay personas de chile, dulce y de manteca.


Por supuesto hay extremos como el de Alfredo del Mazo, quien siendo uno de los personajes principales de aquel afamado grupo Atlacomulco cien por ciento priista, hijo y nieto de gobernadores del EdoMex, hoy coquetea con Morena o el presidente AMLO (lo que es lo mismo), buscando una senaduría o como hicieron otros traidores a la causa de la oposición como Omar Fayad, el ex gobernador de Hidalgo, que prácticamente tiene amarrada la embajada de México en Noruega, o Quirino Ordaz Coppel, ex de Sinaloa y hoy embajador en España. No olvidar a Claudia Pavlovich, ex mandataria de Sonora, al igual que los anteriores también priistas y hoy representa al país como cónsul en Barcelona. Asimismo, Carlos Aysa, gobernador interino de Campeche, que hoy es flamante embajador en República Dominicana; sin dejar de lado al de Quintana Roo, Carlos Joaquín González al que AMLO “por sus servicios a la nación” (o sea él), lo premió con la representación diplomática en Canadá. ¡Qué joyas! Ninguno sabe un carajo de diplomacia, de relaciones internacionales, de protocolos de la política exterior, de nada…pero fueron premiados y ahí están, continúan royendo un sabroso hueso, sin importarles traicionar a sus partidos y “sus principios” si alguna vez los tuvieron.


Esto que vemos hoy es tremendo, me causa indignación ver como Nacho Flores, abandera el pendón de Movimiento Ciudadano en Nayarit, cuando pesaba, hace tiempo, una orden de aprehensión en su contra por operaciones con recursos de procedencia ilícita por un monto de diez millones de varos, para supuestamente invertirla en su campaña del 2021 cuando quería ser gobernador de este pobre estado nayarita. 


Hasta salió huyendo a Jalisco tierra gobernada por su partido y de donde regresa acusado también de celebrar seis contratos de obra pública para ejecutar en el municipio de La Yesca, del cual era presidente municipal, obras que sumaron 8 millones 139 mil pesos, pero que nunca se hicieron. Eso, antes en mi rancho se llamaba robo y los rateros se iban al fresco bote. Hoy, los pillos se amparan y así, con ese “beneficio de ley”, se mete Nachito —otra vez— a competir, ahora por una senaduría, a sabiendas de que hay ingenuos o tontos de pacotilla que se tragan cualquier cuento y le muestran su apoyo a este redomado pillo. Lo única explicación es que busca ganar y tener seis años de fuero para librar estar detrás de unos fríos barrotes de acero, que bien se merece. ¡Pobre cámara alta, nunca había caído tan bajo!


DE MANTECA: Se van definiendo las posiciones de los diferentes actores o aspirantes en Acaponeta y que buscan la presidencia municipal. Faltaba que se decidiera Morena y ya anunció que su candidato sea Manuel Salcedo Osuna, quien busca repetir en la silla de la vieja casona de la calle Morelos, junto con el Verde y el PT. Él competirá contra Guillermo Guzmán Jiménez, quien fuera regidor en este mismo trienio y que ahora abandera las causas de la alianza imposible-posible PRI-PAN-PRD. El “Gallo” Efraín Arellano, busca llegar por tercera vez a la silla edilicia, ahora por los partidos “Levántate para Nayarit” y Panal. Paco Cantabrana Musick, buscará llegar por el fosfo fosfo partido Movimiento Ciudadano. 


Ignoro si alguno más ya está anotado en esta privilegiada lista, pero igual da, lo que nosotros ciudadanos de a pie queremos es que gane el que más ame a Acaponeta; el que más se preocupe por el bienestar y progreso de este punto de la geografía nacional y, por supuesto, de sus pobladores. Administrar un municipio como el acaponetense, no es fácil, primero por el pobre presupuesto que llega casi como limosna. Hay que decirlo como es, aunque nos duela: Acaponeta no aporta nada al estado de Nayarit y esta entidad nada ofrece a la federación, de ahí que en materia presupuestal estemos en la lona. 

Pero, no habiendo recursos debe haber imaginación, compromiso y amor por el pueblo y su historia. Yo no voy a desear que gane “el mejor”, ese remoquete no existe; quizá es más propio decir, que triunfe el que lleve el buen nombre de Acaponeta en la sangre y permanentemente en su cabeza. ¡Sale pues!

 


jueves, 14 de marzo de 2024

CARTA ABIERTA A LOS ASPIRANTES A LA PRESIDENCIA MUNICIPAL DE ACAPONETA

 


Dirigido a: Abud, Arellano, Cantabrana, Espinosa, Guzmán, Martínez, Ornelas, Piña, Salcedo, Tiznado y Zamorano (estricto orden alfabético para evitar penosas suspicacias, y que me perdonen los que no aparecen en este listado, pero son estos, los que más suenan en los pasillos de la presidencia, las esquinas y el banquetón del mercado, pero si llegan igual hagan caso a esta solicitud).

Estimados amigos aspirantes:

Alguno de ustedes habrá de gobernar el municipio de Acaponeta, encabezando el XLIII Ayuntamiento Constitucional, con todo lo que eso significa y conscientes —eso esperamos todos— de la responsabilidad que tienen—, por lo que me animo a hacer algunas solicitudes o bien, propuestas para que tomen en cuenta en sus programas de trabajo, en la inteligencia de que no pertenezco a ningún partido, no tengo aspiración alguna de “hueso” o quedar bien con alguien y menos molestar a nadie. Lo hago estrictamente desde mi tribuna ciudadana y mi trinchera de la Junta Vecinal de Acaponeta A.C.

Aparte de proporcionar los servicios básicos como el agua en las llaves domiciliarias, el drenaje, la seguridad pública, los problemas del campo, la recolección de basura, bacheo, etc. quisiera hacer algunas observaciones que considero pertinentes y de apremiante resolución:



1.     Es ya urgente y de inaplazable medida de protección y seguridad la rehabilitación del palacio municipal, sede del gobierno de Acaponeta.

Este inmueble, catalogado por el INAH como monumento histórico se halla en condiciones deplorables y considero que peligrosas, al grado que de colapsar las primeras víctimas serán el propio presidente y el secretario de gobierno en turno, así como todas las secretarias, ayudantes y ciudadanos que ahí se encuentren en ese malhadado momento.

Sé perfectamente bien que se necesita un recurso bastante grande y la obra, por el tamaño del inmueble y lo extenso del daño, es imposible terminarla en tan solo tres años, pero señores, alguien tiene que comenzar, y los que vengan, la obligación de continuar la tarea comenzada. Que el cabildo en funciones, legisle al respecto y obligue al que siga —sea quien sea— a continuar la obra por ser prioritaria.


Esto tan imperioso, nos lleva a otra situación que vendría a aliviar la sangría económica que significa para el ayuntamiento pagar renta para oficinas municipales y, ahora lo sé, también algunas federales como Correos, Telégrafos, Segalmex, etc. e ignoro si también las estatales como Recaudación de Rentas. Entre las municipales están la dirección del deporte ubicada donde era el restaurant “Blanquita”; las oficinas de la mujer y la juventud en la casona de la esquina de Morelos y Oaxaca; la de catastro sobre la calle Hidalgo frente a la plaza o la de Bienestar en el andador Puebla frente al auditorio, entre otras.

Un edificio de la presidencia, con todas sus habitaciones rehabilitadas y funcionando puede contener varias de esas dependencias. Incluso, lo hemos comentado entre amigos, es necesario conformar un centro cívico en la ciudad, que albergue a muchas de estas oficinas y hasta las mencionadas federales, situándolas en el viejo elefante blanco en que se convirtió el mercado (mercadito) “Gardenia” al norte de la ciudad, que se puede reformar para meter esas oficinas, lo que además daría vida a esa zona de la ciudad.

Otra medida de alivio, es llevar la biblioteca municipal “Benito Juárez” a la Casa de la Cultura “Alí Chumacero” y no a la oficina de telégrafos como hoy quieren hacer, quedando ese inmueble para dos dependencias grandes, por ejemplo, correos y telégrafos, una arriba y otra abajo.

 


2.     Desde que el presidente municipal Don José Chávez Rodríguez, el buen “Joselillo” para los que tuvimos el gusto de conocerlo, comenzó a adoquinar a la ciudad, esencialmente alrededor de la plaza principal y el callejón Romano, los presidentes que lo siguieron fueron adoquinando buena parte de la cabecera municipal de Acaponeta, especialmente el centro histórico, así se fueron cerrando algunos “circuitos callejeros”, pero de pronto aquello se paró y algunos de esos espacios quedaron a medias, por ejemplo la calle Oaxaca entre Hidalgo y Morelos, frente a la escuela Hidalgo, aún está empedrada y valdría la pena cerrar ese adoquinado. Lo mismo sucede en la parte norte de la calle Veracruz entre Corona y Agustín Borrego. Una calle que, bien vale la pena adoquinar es la Jalisco en toda su extensión; los taxistas llaman a esta rúa “libramiento” para evitar entrar al centro por la calle México y sacar los autos que van a Huajicori o al otro lado de la vía con celeridad, sin embargo, muchos no lo hacen por lo molesto del empedrado.

Ya resuelto esto, valdría la pena analizar un cambio en las vialidades de Acaponeta, hoy por hoy, obsoletas y que colapsan en diciembre y semana santa.

 


3.     En materia cultural, y siendo nuestro municipio “la capital cultural de Nayarit” y, por decreto presidencial “Atenas nayarita”, hay que propiciar políticas culturales que ayuden a llevar a buen puerto tan pesadas losas. Conjuntamente con los grupos organizados y en equipo con el diputado local, sea este el que sea y del partido al que pertenezca, elaborar un proyecto que culmine con una cantidad económica determinada considerada dentro de la ley de egresos para que los festivales culturales de Nayarit en Acaponeta, tengan un presupuesto tal, que permita su realización exitosa y sin problemas de recursos con actividades y la presencia de artistas de calidad y de trascendencia en diversas disciplinas artísticas.


4.     He tenido la enorme fortuna de conocer más de 30 pueblos mágicos y he visto cómo estos han crecido, se han desarrollado y progresado en materia de turismo y la entrada de billetes que los muchos visitantes dejan en comercios, hoteles y restaurantes.

Si bien es cierto, todos son hermosos —unos más, otros menos—, debo decir que hay una especie de trampa que nunca se menciona en los folletos promocionales: el programa “Pueblos Mágicos”, intenta de alguna manera colocar con el mismo rasero a todos los pueblos, es decir, homogenizarlos y lograr un modelo más o menos igual para todos, olvidándose de los problemas y los satisfactores que las comunidades tienen, cada uno por su lado. Cada pueblo tiene su propia identidad, su diferente sabor, huelen distinto y su gente es otra cosa a la de los demás. Se deben cuidar diversos aspectos que no modifiquen significativamente el quehacer del pueblo y buscar, además, atractivos que atraigan al turista, pero que beneficie económicamente a sus habitantes; se cuiden los recursos naturales y se produzcan alternativas de crecimiento como fomento a las artesanías, destacar a las comunidades indígenas, privilegiar el gran atractivo de la gastronomía y, aunque a muchos no les guste, mejorar la imagen de los centros botaneros, su calidad en el servicio y la higiene de sus productos, simple y llanamente porque eso busca la gente de otras latitudes que vienen a nuestra querida ciudad.  

Sé muy bien que existen muchos más temas sobre lo que necesita Acaponeta, de hecho, me queda claro que cualquiera de ustedes que lleguen a la silla municipal, se habrá sacado la rifa del tigre. Pero no quise dejar pasar la oportunidad de sugerir esto.

Les deseo suerte y que gane el que más ame a nuestro amado municipio.

Atentamente su amigo

P.D.- ¡Ah, lo olvidaba! Favor de no pelear con el diputado local en turno, siempre lo hacen y el que pierde es Acaponeta.                     

Ya estamos grandecitos para esas jaladas.


domingo, 10 de marzo de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y LA MANTECA


 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: En múltiples ocasiones, el presidente de la república, el excelentísimo Señor Don Andrés Manuel López Obrador, queriendo ocultar por razones electorales, la terrible realidad que padece el país, por ejemplo, en cuestión de seguridad, no solo disfraza lo que sucede, sino que lo niega o miente descaradamente al respecto, ya sin ningún pudor. Recientemente, criticado su gobierno por alguno de los asesinatos de candidatos a lo largo y ancho de la geografía nacional, López Obrador volvió a minimizar el problema —que es muy grave y existe— y, como siempre hace, se victimizó diciendo que es solo exageración de los medios de comunicación, perversos y chayoteros, así como una campaña de la derecha en contra de él y de la candidata morenista Claudia Sheinbaum, y por supuesto remató con otra mentira impertinente: “la gente está feliz y tranquila”. Al día siguiente, esa misma gente feliz y tranquila, le tumbó una puerta en palacio nacional.


A lo largo de ya casi seis años, AMLO nos ha mostrado que aprendió muy bien de mi tía Chimoltrufia, que expresaba que, así como decía una cosa, decía otra. En campaña —siempre en campaña, hasta la fecha— el mandatario de Macuspana prometió a los padres de los 43 normalistas justicia e integrar una comisión de la verdad para hallar el paradero de los jóvenes normalistas. 

Hoy, en su célebre perorata matutina los convirtió en enemigos y alega que los padres --ellos sí, victimas-- están manipulados y actúan de manera política, acusando a los abogados y algunos centros de ayuda de derechos humanos como los culpables y hasta ha prometido —dándoles largas— reunirse con ellos en unos 20 o más días, esperando, claro, se aburran y se larguen a su rancho.


         Sigue en picada la imagen de López Obrador y su dizque cuarta transformación, al grado de que la perversa, conservadora, fifí y neoliberal realidad, ya le tumbó una puerta del mismísimo palacio nacional, cosa que no se veía desde 1692, cuando una hambruna se desató en la entonces antigua ciudad de México, y el pueblo, desesperado, prendió fuego al palacio de los virreyes que moraban ahí, en la opulencia como YSQ. 


Ni en 1947 cuando la invasión norteamericana que tomó este inmueble e izó la bandera de las barras y las estrellas, sucedió tal daño. ¡Vamos! Ni en los cocolazos de 1968, los estudiantes atacaron el lujoso palacio. Alega AMLO que por qué a Peña Nieto no le hicieron esas cosas, y el historiador de petatiux, que es López, olvida que precisamente en 2014, los mismos protestantes del caso Ayotzinapa, le quemaron una puerta de palacio al “copetudo” personaje. Por lo pronto, el tabasqueño, nuevamente se victimizó y le echó la culpa al PRI y a los abogados de los padres de familia. Nada nuevo hay bajo el sol de la inexistente cuarta transformación.


DE DULCE: Te lo firmo y te lo cumplo” gritaba un joven y atractivo para las mujeres Enrique Peña Nieto durante la campaña por la gubernatura del Estado de México. Llevaba él un notario que daba fe ante los ciudadanos de sus promesas y compromisos hechos en esas largas jornadas. Hoy Xóchitl Gálvez, se pincha un dedo y “firma” con sangre alguna de sus promesas.

Prometer no empobrece, dar es lo que aniquila…dice en viejo refrán, pero hay otros proverbios populares que se ajustan a la campaña de la mujer hidalguense abajo en todas las encuestas que se realizan en el país, y que tienen que ver con la sangre, por ejemplo: “una gota de sangre, vale más que cien litros de amor” y quizá así piensa la Gálvez, queriendo impresionar al respetable, colocando una gota de su humor sanguíneo en una hoja de papel. ¡Chale! Dijera uno más avispado, ni que fuera Stephen King, el genial escritor quien tuvo la ocurrencia —casi cuatroteista— de firmar con su sangre libros. 5 mil personas llegaron con tres libros en los brazos cada una para esa locura, firmando en total 15 mil libros que materialmente lo llevaron al hospital. ¡Qué locura! Diría Pepe Morales: ¡Qué payasada!


A Xóchitl, “sangre, sudor y lágrimas” le esperan si quiere ganar esta elección y aunque le reconocemos su esfuerzo como persona y como mujer indígena, que según dice hasta gelatinas tuvo que vender para salir adelante y no como la Sheinbaum, que la tuvo más fácil; y a los ojos de la candidata de la alianza ¡Va por México! como aquel otro refrán que dice: “Al que no ha usado huarache, las correas le sacan sangre”; a sabiendas que la candidata de Morena responde más a la máxima: “El buen amigo debe ser como la sangre, que acude a la herida sin esperar que lo llamen” y ese amigo es AMLO. Ni hablar entonces, la Gálvez aprenderá que la política —como la letra— con sangre entra. Sin embargo, para mí, todo esto tiene algo de macabro y vampiresco o, peor, de sangronería y ocurrencia politiquera.


DE MANTECA: Eso de regalar lo que no es de ellos, es práctica común de los políticos totonacas. En sus campañas, los “suspirantes” a un puesto de elección popular, son capaces de vender su alma al chamuco con tal de llegar al poder, y en el camino ofrecen hasta las perlas de la virgen. Hay una pugna entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. La primera quiere hacer creer al electorado que la hidalguense vendrá a quitar las pensiones a los adultos mayores, mientras que esta, alega que nadie puede hacer eso y hasta firma con sangre que ella no lo hará, incluso ofrece bajar la oferta a los adultos mayores que hayan cumplido los 60 años y no los 65. Eso es un puño y dos montones de gente.

Hay otros más atrevidos o más inconscientes, como la candidata de Morena a la jefatura de gobierno de la CDMX, Clara Brugada, quien se baja aún más y ofrece el apoyo a adultos de 57 años. ¡Vive Dios! ¿Y de dónde saldrá la lana para tantísima raza?

Pior” la propone el PRI, quien en un arranque de “generosidad”, quiere regalarles 120 mil pesos a todos los jóvenes en tres momentos de su vida: 40 mil varos cuando cumplan 19 años, otros 40 mil del águila a los 21 y rematar a los 25 con el resto, otros 40 mil chuchulucos para que “comiencen a volar”.

¡Qué locura! Como el dinero no es suyo, fácil es repartirlo, pero en la realidad eso quiebra las finanzas del más rico, repartiendo a diestra y siniestra recursos del erario, sacrificando inevitablemente los servicios públicos para cumplir sus promesas, más que pensadas, demagógicas. O quién sabe, en realidad se trata de un pingüe negocio y ya hasta se habla de 600 mil viejitos que no existen o están muertos, pero cobran esa cantidad que, dicen muchos, regala AMLO ¡Lo bueno que México es un país rico, tan rico que la trinche clase política nacional no se la ha podido acabar! ¡Salud y hasta la próxima!

 

miércoles, 6 de marzo de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Me queda claro que a la familia López Obrador, allá en Macuspana, municipio de Tabasco, los señores Don Andrés López Ramón y Doña Manuela Obrador González, padres de los chiquillos Andrés Manuel, Candelaria Beatriz, José Ramiro, Pedro Arturo, Martín Jesús y Pío Lorenzo nunca supieron de ética y valores, y hoy, muchos años después, sus acciones de adulto los retratan de cuerpo entero…Ni hablar del presidente con sus escasos aciertos y sus muchos yerros que no reconoce bajo ningún concepto. Más bien me voy a referir a Pío Lorenzo, a quien todos vimos en un video recibiendo billetes dentro de los clásicos sobres amarillos de manos de David León, ex funcionario de la 4T, que, según se dice, alcanzó la cifra maravillosa de un millón 400 mil bilimbiques para la fundación de Morena…


Pío, que de vergüenza no tiene un pelo, demandó al periodista Carlos Loret de Mola, quien “se atrevió” a publicar el video en el portal Latinus —repito, donde todos vimos a Don Pío recibiendo la papeliza, cosa que por cierto el “interfeuto” no niega, lo acepta como si le hubieran entregado un platito de capirotada—, por la nada despreciable cantidad de 200 millones de bilimbiques, por parte de Loret y otros 200 millones de panchólares por Latinus, quesque por daño moral y la posibilidad de no poder hacer negocios porque ya nadie confía en su "probada" honestidad. 



Pobrecito Pío, me da no sé qué pensar que va a tener que recurrir a un psicólogo para que le regrese la cordura y no caiga en terrible depresión, postrante abatimiento, feroz decaimiento, apabullante desaliento, recurrente desánimo, triste melancolía y patológica postración. Alega Pío —y eso que no es pollo, más bien gavilán— que puede ser que quedé en tal situación que no reciba ingresos y quedé muy próximo a la indigencia. Eso sí, el brodie del presidente, llegó a carearse en el juicio contra Carlos Loret y se retiró en un hiperlujoso auto marca Mercedes Benz, modelo GLA que tiene el precio de lista de un millón 500 mil pesos, de esos que caben en sobre amarillos para “fomentar” la grilla.


A pesar de todo lo que dice y lo que prometió en campaña el presidente López Obrador, Don Pío y su otro “carnaval” Martinazo, de iguales mañas, nos recuerdan mucho a otros hermanos incómodos como aquel malhadado Maximino Ávila Camacho, hermano de Manuel, también mandatario federal; o bien, Doña Margarita, carnalita de otro López, este Portillo y Pacheco; o, el inefable Raulito, carnal de Carlitos Salinas de Gortari…tal para cual.


 DE DULCE:  En la reciente presentación del libro “La historia de los presidentes municipales de Acaponeta” del cronista municipal Don Néstor Chávez Gradilla, fui invitado a hacer el comentario de esa obra y hablé sobre el trabajo del historiador o del cronista que a veces no encuentra con facilidad información por falta de archivos o de personas que pudieran aportar datos. 


Asimismo, versé sobre la “historia oficial”, esa que construyen los gobiernos —los triunfadores son los que hacen la historia— a conveniencia y para adornar el discurso y sus acciones. Esto, muy común en el actual gobierno federal, no es solo de su propiedad, todos los sexenios vemos lo mismo y sucede también en el resto de los países del mundo. 


Soy de la generación de finales de los 50 del ya lejano siglo XX. Así que, cuando estuve en la primaria, no puedo decir que nos enseñaban historia, más bien nos adoctrinaban con el pretexto de la enseñanza. Los personajes de la historia fueron desprovistos de su condición de humanos y los convirtieron en superhéroes, casi con capa y con los calzones arriba de los pantalones como Chupermán, se volvieron intocables. Nos educaban con aquellos libros de textos gratuitos, como los de hoy hechos a modo, las efemérides de los lunes en los honores a la bandera o los actos cívicos, así como aquella infumable “Hora Nacional” que encadenaba los domingos por la noche a todas las estaciones de radio donde regularmente nos ensartaban algún pasaje histórico con esa premisa: fabricar superhéroes.


Recuerdo una maestra, cuando yo estaba en quinto o sexto año de primaria, que aborrecía con odio jarocho a los españoles y se quejaba amargamente de que los europeos nos habían quitado nuestra cultura, que nos arrebataron la lengua, la religión y nuestras ciudades. De “pinches gachupines” no los bajaba. Uno como niño, que veía al maestro como el ente superior que todo lo sabe, nada decíamos, ni elementos para refutar esos decires teníamos. 


Hoy le diría a mi querida preceptora: ¿nos quitaron? ¿nos robaron? ¿la maestra hablaba náhuatl o adoraba a Huitzilopochtli, aun con la virgen de Guadalupe colgándole en el cuello? Noooo, ni siquiera éramos, los mexicanos no existíamos. Pero así era la historia que nos endilgaban y nos narraban cuentos extraordinarios como la del Pípila y cosas “piores” como el descubrimiento de los restos de Cuauhtémoc. Hoy, no mejoraron las cosas, AMLO y su guiñol Sheinbaum, tumbaron de su pedestal en el paseo de la Reforma a Colón y quisieron darnos a entender que todos los mexicanos éramos aztecas. ¡Vaya pues!

 


DE MANTECA: Entró marzo y con el primer minuto del día primero de ese mes, arrancaron las “esperadas” campañas electorales con mil frentes a lo largo y ancho de la geografía nacional. A nivel federal y buscando ser poseedores de la “Silla del Águila”, tenemos a tres valientes o, más bien dos —ambas mujeres— y un arrimado. Claudia Sheinbaum, por el partido oficialista Morena y sus rémoras, el PT y el Partido Verde; Xóchitl Gálvez, por la alianza imposible-posible, PRI-PAN-PRD y por Movimiento Ciudadano, un destacado desconocido: Jorge Álvarez Máynez.

Si esto fuera una bronca sobre el ring, diría que el primer round, se lo llevó Xóchitl Gálvez, quien tuvo a bien arrancar en la ciudad considerada la más violenta del mundo: Fresnillo, Zacatecas, privilegiando el tema de la inseguridad por encima de reunir grandes cantidades de personas a su mitin. De hecho, la gente en esa terrorífica ciudad zacatecana, los pobladores tuvieron miedo de salir a recibir a la candidata de la “derecha conservadora” (según AMLO). Nada tonta, el discurso de Xóchitl, versó sobre ese tema y le dio palo a los de la casa de enfrente que niegan que el país tenga problemas de seguridad.

Por el contrario, la Sheinbaum, optó por seguir la línea de su creador y quiso demostrar con un zócalo de la Ciudad de México, lleno hasta las cachas de acarreados, que ella tiene el poder y músculo suficiente para vencer al más pintado. Lo malo, según yo, es que su discurso, fue una mala copia de cualquier mañanera de su creador, hasta gritó a los cuatro vientos, que daría continuidad al “legado del presidente López Obrador”. ¿En serio? Veremos.

Lo único cierto es que nos esperan 90 largos días de millones de spots en radio, televisión y redes sociales; discursos al por mayor, promesas que no se habrán de cumplir, proyectos irrealizables, guerra sucia en todos los frentes, divertidos debates llenos de chismes y sombrerazos y por supuesto, un oneroso dispendio de dineros públicos que mejor servirían en hospitales, escuelas o universidades. ¡Qué Dios nos coja confesados! —bueno, nos agarre—.