Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: En verdad que esta semana estuvo del diablo desatado con tantas cosas que salieron y sigue brotando el pestilente pus de la corrupción, esa que López Obrador dijo que ya se había acabado —¿recuerdan que hasta sacó un pañuelito blanco y lo agitó al aire? —.
Pero hubo dos notas en especial que revolvieron el avispero, primero el estupendo trabajo que realizó un reportero de TV Azteca, Irving Pineda, quien encontró, evidentemente escondido a esa “rata civil” que es Jorge Amílcar Olán, “contlapache” del golfo de México, Andy López Beltrán, los cuales se hicieron multimillonarios con jugosos y pingües contratos de gobierno, siendo famosos el del balastro que usaron en la construcción de los trenes Maya e Interoceánico, el cual era de ínfima calidad, tanto que ocasionó el descarrilamiento de ambos transportes, siendo el más grave el del segundo, pues murieron 14 personas. Da coraje oír los audios de Amílcar con otro roedor, también “cuaderno” del hijo de papi, hablando de corrupción, reconociendo que eso son corruptos —entre sonoras carcajadas— y terminar diciendo que si el ferrocarril descarrila… “ese ya es otro pedo” y sí, fue otro pedo que ya descansan en sus tumbas.
Mientras esas pobres personas ya duermen el sueño de los justos y sus familiares los lloran, Amílcar, no digo que goza, pues se le nota preocupado y con el agua hasta el cuello, fue “cazado” por el reportero en Lugano, Suiza, lugar donde radica gente de mucho billete, como este “nuevo rico del Bienestar”, y si no, vea usted amable lector lo que pagaba de renta en un “departamentucho” con hermosa vista al lago Lugano: poco más de 300 mil pesos al mes. Como quitarle un pelo a un gato de angora; lana producto de esos negocitos del tren, del huachicol y la venta de medicamentos.
Por supuesto, el régimen lo defiende, incluso y con mucha enjundia por la propia habitante de palacio nacional, que como disco rayado pide pruebas, pruebas y más pruebas o como hizo el payaso hocicón Arturo Ávila, el “cero votos” que se dedicó a insultar y hacer una basura de Irving Pineda. Por su parte, en días pasados, al ser abordada por la prensa, Ernestina Godoy negó categóricamente que la FGR tuviera alguna orden de aprehensión en contra del empresario tabasqueño. Ante la pregunta expresa sobre si existía un mandamiento judicial contra Olán por defraudación o delincuencia organizada, la funcionaria respondió textualmente: “No, no hay nada”. Lo cual no es de extrañar, porque sabemos de sobra que la 4T no investiga y menos sanciona a la 4T.
Sin embargo, este sujeto, como rata aterrorizada, al día siguiente de su
encuentro con el periodista, “peló gallo”,
dejó el departamento y huyó con rumbo desconocido. Si él, es inocente como
alegan Sheinbaum y Ernestina ¿por qué huye? ¿por qué diablos no da la cara?
¿por qué no atendió al reportero? Lo único cierto es que, cada día que pasa,
nueva cubetada de boñiga cae sobre el también escondido vejete de Palenque,
salpicando a Claudia Sheinbaum, que ya no sabe cómo esquivar tanto proyectil “caquístico”, que termina siempre con la
misma cantaleta: pedir pruebas o echarle la bolita a la Fiscalía, que tiene de
independiente, lo que yo de activo militante de esa pudrición llamada Morena.
DE DULCE: Una de las cosas que sí ha tenido éxito —entre las fracasadas y costosísimas obras de la 4T (léase Líopez Hablador)— es la hipocresía y por supuesto, su hermanita la simulación. En estos malhadados días cuatroteros, la “prasadanta con A”, en otro de sus gustados episodios “Cuidado con la Verdad”, vuelve a intentar una vez más —¿cuántas van? — asesinar a la libertad de expresión, recuérdese que la mandataria tipo dron, manejada desde “La Chingada”, no ceja en su empeño de regular el internet y las redes sociales; o la jalada de pelos, de la despeinada Luisa María Alcalde, que llamó muy pomposamente “análisis de una supuesta red de amplificación digital”, que la llevó a hacer una lista negra de 54 cuentas de medios de comunicación, periodistas y comentaristas críticos.
No han faltado los estúpidos “servidores públicos” que han humillado a ciudadanos, periodistas o críticos del sistema, organizados y planeados por “notables y sesudos” elementos distinguidos del régimen de cuyo nombre no quiero acordarme; eso sin contar, lo más grave, las decenas de periodistas asesinados y que viven con miedo, amenazados y que incluso han tenido que huir del país.
Incluso Sheinbaum, esa mujer que utiliza con recursos públicos, todos los días un circo de tres pistas, donde se dicen todo clase de mentiras, barbaridades y declaraciones penosas, cuando advirtió a todo el país: “no vean TV Azteca”; sale con la monstruosa idea de hacer una “Ley Antimemes” que pretende quitarnos lo poco que nos vienen dejando: la risa, y meternos al bote hasta por cinco años para que aprendamos a quedarnos calladitos como tienen a los cubanos en la isla o a los nicaragüenses en Centroamérica.
Por supuesto que lo van a lograr porque tiene Morena en contubernio con sus partidos parásitos el verde y el PT, la mayoría en el congreso, todos lacayos del régimen, prestos a levantar el dedo cómplice y traidor a la patria. Con ese antecedente, el pasado miércoles se dio un hecho bochornoso en el Centro Cultural Los Pinos, donde un grupo de vándalos y vaquetones dizque trabajadores afectados de la desaparecida Compañía de Luz y Fuerza del Centro, sí pudieron con el beneplácito oficial, hacer uso de la libertad de expresión: entraron por la fuerza —sin mucha fuerza por cierto— llegaron hasta la vía de los expresidentes, donde tienen a todos los exmandatarios que ahí vivieron inmortalizados en bronce; llegaron los del sindicato de dicha central electricista, el SME hasta la imagen de Felipe Calderón Hinojosa, misma que —vergonzosamente para ese recinto y para el gobierno— tenía 14 meses en el suelo porque un árbol —dicen ellos— lo tiró y nunca lo volvieron a su lugar, al fin y al cabo, es el enemigo número uno del “movimiento”.
Los electricistas protestaban por la visita de Calderón a México para un foro político. Le reclamaron el decreto de extinción de la compañía eléctrica emitido durante su sexenio, el cual dejó a miles de familias sin empleo. Lo que nunca dicen es que esa “empresa de gobierno” era peor de inútil y onerosa que el Tren Maya y hubo necesidad de eliminarla, no sin una muy jugosa indemnización para todos y cada uno de los trabajadores.
Los finos muchachotes del SME, decapitaron el monumento y, de manera “elegante” para la
foto, se sacaron las “bicholillas” y
orinaron sobre el resto de la estatua. Como yo no me trago esos cuentos y no le creo
ni el saludo a Morena ni al gobierno actual, para mí ese fue un acto planeado,
pues los elementos de la guardia nacional ahí destacados para la vigilancia del
lugar, no movieron ni una pestaña para impedir esa aberración. Al ser
interrogada Sheinbaum sobre el particular en la “marrañera”, manifestó su disgusto por esos hechos y aprovechó “el raite” para soltarle un mandarriazo al ex presidente. Hipócritas
y mezquinos, eso es lo que son.
DE MANTECA: Siempre ha dicho que el principal problema de este país, no es la corrupción, ni el quebrado sistema de salud o la inseguridad que sufrimos todos los días; no, lo más grave y que viene a ser la madre de todos esos conflictos, es la impunidad.
En México, no lo digo yo, lo dicen los propios delincuentes que roban autos, asaltan pasajeros en los camiones, venden droga en las esquinas o asaltan a transeúntes, el mejor negocio del mundo es la delincuencia, pues el riesgo es muy poco, ya que no se castiga a nadie en el país. Entonces, el principal conflicto de este remedo de patria, es la impunidad.
Lo vemos con dolor e indignación, la impunidad va desde el raterillo y vulgar caco que robó y asesinó hace un par de semanas a una estudiante española en Cuautla, Morelos. Este tipejo tenía por lo menos unos cuatro o cinco ingresos en la cárcel, pero siempre salió, probablemente con más mañas, y la "mochada de rigor".
La impunidad, por supuesto, toca a las grandes esferas, libres como chinitos andan los mega corruptos Andy López, Adán Augusto, Amílcar Olán, Fernández “Lloroña”, Marina del Pilar, entre otras alimañas, que se burlan de la ley y del pueblo mexicano. Todo este rollo es para llegar a lo que sucede en nuestro amado pueblito de Acaponeta.
En esta misma semana, un nuevo accidente en motocicleta, dejó —tristemente una vez más— una mujer fallecida, y según me dicen, fue a causa de que no llevaba casco protector. Independientemente de mi sentir sobre estas personas que no hacen caso de que la insistencia de usar ese elemento protector, es simple y llanamente para proteger su vida, mi comentario va con lo que sucede en Acaponeta.
Llegó un nuevo jefazo como director de seguridad pública —ignoro su nombre, pues me dicen que viene de fuera— él, advirtió al presidente municipal que venía con mano dura sobre temas de seguridad, entre ellos el de las motos, que son una terrible plaga en la ciudad. Incluso, me dice una fuente confiable, que reunió a los regidores y les pidió que no metieran las manos cuando se detuviera o multara a algún motociclista violador de la ley. Llegó al grado de preguntar a los ediles, que quién usaba moto, un par alzó la mano y les dijo: “abusados, porque voy por ustedes, qué mejor prueba para la sociedad de que todo es parejo, que quitarle la moto o sancionar a una autoridad por incumplidos”.
Eso, se ocupa en nuestro municipio, pantalones para solucionar los problemas. Otra cosa que me gustó es que se acabaron los inútiles operativos que de pronto montaban en calles de la ciudad en un punto específico para detener motociclistas, lo hacían unos tres días, la gente se ponía el casco y cuatro meses, se lo quitaban, después otro teatrito de estos y era el cuento de no acabar. No, ahora fue permanente y comenzaron a accionar contra los motonautas en cualquier calle, cualquier día y a cualquier hora. Resultado: todos, todos, todos, se pusieron cascos, los que manejan la moto y su acompañante.
Se acabó la impunidad y dio buenos frutos. Pero —siempre hay un maldito pero—, llegó nueva orden desde “arriba” y acabaron con esa magnífica iniciativa. Hoy, de nueva cuenta los motociclistas, comienzan a aventar sus cascos a un rincón y muchos volvieron a lo mismo.
Dos
frases, la primera de Sófocles: "Un
Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo,
termina por hundirse en el abismo." y la segunda de la gran Isabel
Allende: "No hay nada más peligroso
que la impunidad; es entonces cuando la gente enloquece y se cometen las peores
bestialidades..." Reflexionen señores del ayuntamiento ..… ¡Salud amigos!