DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE
CHILE: Gustavo Petro, ex presidente de Colombia--típico
integrante de la "moderna"
izquierda de América, como AMLO, Maduro, Díaz-Canel, Daniel Ortega, Evo Morales
y otros "libertadores", vino de visita a México y fue tratado como si hubiera llegado el mismísimo
Profeta Moisés —el de la Biblia—, al cual recibió Claudia Sheinbaum, preclara
integrante de este "selectísimo"
grupo de héroes del socialismo trasnochado, misma que llegó al grado de
invitarlo a quedarse a vivir en México e incluso le ofreció chamba,
integrándose al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones
de México, el cual funciona como un centro de investigación y docencia. Para
nuestra fortuna, Petro declinó la "oferta".
Un regalo que le dio "la prasadanta con A", ella siempre
tan desprendida y generosa, es que le va a editar y distribuir un libro a ese
gran intelectual, docto y erudito pensador que es Gustavo Petro. El mamotreto
se llama "Economía Política de la
Crisis Climática" y trata sobre el impacto de las plataformas
digitales, los algoritmos en los procesos electorales y la Inteligencia Artificial,
¡Uta, reuta y contrarreuta! ¡qué interesante! Quizá si les digo que ya concluí
mi libro: "La vida sexual de los
proboscidios y su influencia en el movimiento obrero", me apoyen
también.
Este cachivache literario, el cual va a publicar a Petro el Fondo de Cultura Económica, importante editorial mexicana, a través de ese otro paradigma de la izquierda totonaca que es Paco Ignacio Taibo II, y ¡Quiera Dios! supere el éxito editorial de "Grandeza" esa pulcra y maravillosa obra del Diosito de Yeso de Palenque, quien imprimió miles de ejemplares y encargo su distribución a los lacayos del reino macuspano: primero, el coordinador de Morena, Adán Augusto López, adquirió 17,420 ejemplares para regalárselos a los senadores de su partido en diciembre de 2025. El valor comercial de este lote era de aproximadamente 7.8 millones de pesos; a un precio al público de 448 pesos por libro.
No obstante, el senador afirmó que usó sus ahorros personales y negoció un descuento masivo que bajó el costo a poco más de 1.7 millones de pesos, es decir, unos 100 pesos por ejemplar, desmintiendo el uso de fondos públicos. ¿Usted amable lector que no tiene en su interior el gusano barrenador chairo, le cree al “hermano de mi corazón”? ¿Al capo mayor de la Barredora? Segundo, el vocero de las mentiras del Bienestar, Arturo Ávila, alias “el cero votos” adquirió y regaló otros 300 ejemplares en enero de 2026. Declaró haber pagado 30,000 pesos en total gracias a otro acuerdo similar con la editorial. Esta alimaña se pasa la vida —esa es su función dentro de la 4T— mintiendo descaradamente y defendiendo a capa y espada lo indefendible, así que creerle es como darle crédito a Cuauhtémoc Blanco de ser una blanca paloma.
Realmente no se sabe —y menos
en el país cuyo gobierno asesinó a la transparencia--, cuánto nos costó el
capricho literario del encuevado en Palenque. Ellos dicen que nada, porque el
libro “De las grandes mentiras”, perdón —tachen eso— "Grandeza" no fue editado por el
gobierno federal, sino por la empresa privada Editorial Planeta Mexicana.
Debido a que es una publicación comercial, el tiraje total exacto es propiedad
de la editorial y no es público. Dijera conocido personajes de Acaponeta… ¿Será?
DE DULCE: El gobierno de la “Cuarta Transformación” que encabezan Andrés Manuel López Obrador y, por “interpósita” —me cae gorda esa palabrita— persona, Claudia Sheinbaum Pardo, se han adueñado de dos palabras: “pueblo” y “soberanía”, dos perlas que se suman al enorme y rico tesoro cuatrotero que abarca los tres poderes de la Unión, 24 gobernadores; casi todo el gabinete claudista, la Fiscalía General de la República, el INE, el TRIFE, y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, entre otras “cositas”. Por supuesto, esas dos palabrejas que se manosean a diario, principalmente en las “mañaneras” y en general en todo discurso o debate donde aparece un miembro de Morena, son absolutamente irrefutables, es decir, no hay manera de cuestionar, comprobar ni rebatir lo que los políticos dicen.
Se han convertido en un escudo para la presidenta Sheinbaum y —hay qué decirlo como es— las convierten en argumentos demagógicos con lo cual nos desarman a los demás, porque de ninguna manera nos vamos a meter contra el pueblo —que ellos vergonzosamente llaman “sabio y bueno”— y menos con la soberanía, so riesgo de que nos acusen de traidores a la patria.
La 4T no es un
movimiento político que nos muestra el trabajo, con planes, proyectos transparentes,
coherentes y sustentables. O bien, un régimen donde se respetan las ideas,
doctrinas y símbolos de los demás. No, nuncamente, la dizque cuarta
transformación es un dogma de fe, es una verdad que se impone o se acepta como
absoluta e incuestionable, basada puramente en la autoridad, la fe o la
ideología, sin admitir crítica o réplica. O estás de su lado, porque piensas
igual que ellos, sin que tú opinión valga; o eres enemigo —adversarios, dicen
ellos— si no comulgas con sus ideas y menos con sus acciones.
Son muchas las frases donde la 4T hace mención de estos dos vocablos; ejemplo de “pueblo”: "Deseamos que el pueblo siempre tenga las riendas del poder en sus manos”; “el pueblo pone y el pueblo quita”, "Solo el pueblo puede salvar al pueblo", "Con el pueblo todo, sin el pueblo nada", "No puede haber gobierno rico con pueblo pobre", "No habrá divorcio entre el poder y el pueblo", entre otras muchas. Si se fijan, ninguna de esas consignas se puede contradecir. Sin embargo, la verdad es que, para la “transformación de cuarta”, el pueblo no es más que un instrumento, perfectamente manejable, moldeable al cual se puede comprar para sumar votos.
El pueblo, para la 4T, son esas “cositas” que se pueden acarrear en manada, para obligarlos a gritar vivas y hurras a la presidenta o al caudillo oculto en Chiapas a cambio de una torta y un frutsi. De la misma manera, se llenan la boca con axiomas patrioteros y de un trasnochado nacionalismo con la palabra “soberanía”: "La soberanía vive en un pueblo que nunca renuncia a decidir su propio destino", "México es un país soberano, libre e independiente y así queremos seguir siendo, así nos enseña nuestra historia" —historia que ellos modifican o inventan según sus necesidades—, "La soberanía se fortalece cuando el bienestar llega al pueblo" y otras expresiones de igual jaez, justo en un país donde buena parte de su territorio nacional está en manos del crimen organizado, con quienes hicieron pactos jugo$o$.
El régimen cuatrotero que nos ha tocado sufrir, se ha convertido tan solo
en un eterno bla bla bla, sin sentido, perversamente lleno de mentiras,
descalificaciones contra la oposición y en una fábrica demagógica de
falsedades. Y eso que no son iguales.
DE MANTECA: Recuerdo que allá por 2008, siendo su servidor docente de la escuela preparatoria No. 3 de la UAN, en Acaponeta, que de golpe y sopetón nos cayó por órdenes de la SEP un diplomado obligatorio para todos los profesores del nivel medio superior del país. Este proyecto educativo implementado durante el gobierno de Felipe Calderón se llamó Programa de Formación Docente de Educación Media Superior (PROFORDEMS) y tenía como objetivos profesionalizar a los profesores de bachillerato bajo un enfoque educativo basado en competencias.
Sus metas específicas incluían alcanzar el perfil docente para planificar procesos de enseñanza, evaluar de forma integral y dominar sus disciplinas. Asimismo, mejorar la calidad educativa, elevando el nivel de aprendizaje en las aulas y abatir los altos índices de deserción escolar en el bachillerato; también homogeneizar los subsistemas, ya que había —y hay— muchos de estos, para formar un estándar formativo común para profesores que trabajaban en subsistemas como DGB, CBTIS, CONALEP, prepas estatales, Colegios de Bachilleres, prepas particulares, etc. o como en nuestro caso, preparatorias de universidades.
El diplomado que nos obligaron a tomar, sin duda fue muy bueno y a muchos nos abrió los ojos en cuanto a pedagogía se refiere. En nuestro caso, fue muy duro y tensionante, dado que se presentó la epidemia de la influenza y, el último módulo fue a marchas forzadas.
El PROFORDEMS se fue diluyendo y transformando debido a los cambios de sexenio, reformas políticas y fuertes críticas a su implementación. Además, hay que decirlo como fue, su declive y cierre definitivo se debió a varios factores, entre otros, que debido a la falta de tiempo real, a la excesiva carga administrativa o simplemente por hueva y apatía, muchos profesores terminaban los diplomados solo por cumplir con el requisito o "llenar formatos", sin lograr transformar su práctica real en el aula. Al término del diplomado, se exigía a los docentes una certificación obligatoria, que muy, pero muy pocos cumplieron.
Después llegó gobierno de Enrique Peña Nieto, y la prioridad de formación se trasladó hacia la evaluación obligatoria de la Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente. Es decir, como siempre sucede en los cambios de gobierno, tanto federal, como estatal o municipal, en los rubros que quieran y manden, no hay seguimiento, lo que hizo el anterior se borra de un plumazo y otra vez Adán y Eva, dando inicio a otro proyecto o programa, que sabemos durará lo que dure esa administración.
Por supuesto, al entrar López Obrador al nuevo gobierno en 2018, da un nuevo golpe al programa educativo, creando el actual modelo de la Nueva Escuela Mexicana sepultando por completo el enfoque de competencias que promovía el PROFORDEMS, añadiendo enfoques perversos con el cambio en los libros de texto gratuito, mismos que quedaron en manos de un loquito ultra comunista e híper radical como Marx —así era su nombre de pila— Arriaga, aquel desvariado que se encerró en su oficina luego de que lo corrieran.
Sin tanto rollo, el resultado final de la prueba PISA en México, situó a nuestro país en el lugar 63 de 90 países participantes, reprobados en ciencias, matemáticas y lectura de comprensión. Lejos de ver, cómo diablos solucionar o mejorar esos índices, hoy terribles, la “científica” Dra. Claudia Sheinbaum, expresó, politizando todo y dijo: “…siempre hemos dicho que la misma prueba para todos los países, siempre tiene sus limitaciones”. Años antes AMLO decía que esa prueba era neoliberal y bla, bla, bla. No les gustan las evaluaciones porque siempre salen tronados.
Y continuó Claudia: “…en el caso de ciencias, México subió la calificación de los estudiantes”. A ver, nuevamente ese mal muy mexica de hacer de los sonados fracasos triunfos indiscutidos. Sí, México mejoró en ciencias apenas cuatro puntitos, de 410 pasamos a 414, muy por debajo de la media mundial que es de 482 puntos, esto significa que el desempeño en ciencias no mejoró sustancialmente, sino que se mantuvo estancado o estable, incluso se considera una fluctuación menor dentro del margen de error de la prueba.
Por último, “la prasadanta con A” se excusó: “…en el caso
de la lectoescritura, bajó en todos los países de la OCDE, de hecho en México,
su disminución es mucho menor que en otros muchos países…” Y le echó la culpa a
las plataformas digitales. Dicho de otro modo: “mal de muchos, consuelo de
pendejos”. No hay futuro para la educación con la 4T.… ¡Salud amigos!