Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Hace unos días, se registró en Cuautla, Morelos, otra de esas “zonas calientes” que tiene en su poder en la República Mexicana el crimen organizado, el terrible asesinato de la joven estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera, quien llegó a tierras aztecas en un intercambio escolar. Al parecer, un sujeto intentó robarle el celular, pero Claudia corrió resistiéndose al asalto; el canalla ratero fue tras ella y la apuñaló, quitándole la vida.
Ese hecho, en uno de los estados más violentos del país, levantó mucho polvo, no solo en México, sino en buena parte del mundo, obviamente con mayor fuerza en España. Al día siguiente, ya enterada la familia en la Madre Patria, la hermana de la occisa, de nombre Lara Tacoronte, grabó un sentido y muy dolido video, expresando su sentir. Ella alega, con lágrimas en los ojos que no puede entender cómo fue que antes de que mataran a su hermana, dos chicas, de la misma institución educativa, con pocos días de diferencia, también sufrieron feminicidio y que nadie, dice desesperada, haya hecho nada.
Lo que Lara ignora, es que antes de su hermana, en un lapso de siete meses, han sido cuatro y con Claudia cinco, las estudiantes ejecutadas en la misma Universidad Autónoma del Estado de Morelos, lo cual es un hecho inaudito que no solo asombra a Lara, sino a cualquiera de nosotros. Menos se explica porqué razón no han detenido esa masacre.
Con mucha razón, la hermana menor de Claudia, expresa algo que debiera dolernos a todos los mexicanos y avergonzar a las autoridades municipales de Cuautla; estatales de Morelos y federales del régimen cuatrotero que todos los días nos muestra estadísticas maquilladas o que no se ajustan a la maldita realidad; dice la sufrida Lara:
“Estoy súper cabreada la verdad, ¿qué pasa en México? O sea, la gente que vivís ahí… ¿qué pasó? Porque no es que estés ahí y digas: <<esto es algo raro>>, ¡No, ahí está pasando cada día y la gente lo tiene súper normalizado! Nadie hace nada. ¿Por qué no hacen nada? ¿Qué os pasa? La verdad no entiendo”.
Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte y a sus padres, que nuestro país es el paraíso de la impunidad, que aquí difícilmente se castiga a alguien. Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte que la estadística es demoledora: en México solo se resuelve de manera efectiva el 1.1% del total de los delitos que se cometen en el país, lo que significa que el 98.9% de los crímenes quedan impunes, eso sin contar que el 91% de los delitos cometidos no se denuncian.
Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte que, sin embargo, oímos todos los días a la Fiscalía —a modo y al servicio del régimen— "que se está investigando", "que ya se abrió otra carpeta de investigación" y que bla, bla, bla, palabrería insulsa que nada resuelve.
Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte, que los gobernantes nos asombran cada día con éxitos inexplicables como los que nos ensarta el Gabinete de Seguridad, que presume haber detenido —hasta el día de hoy— 67,253 personas por delitos de alto impacto durante la actual administración federal. Conociendo las cárceles mexicanas que están hipersaturadas, la pregunta es: ¿A dónde han metido a esa gente?
Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte, que, por solo poner un ejemplo, a un tipejo de la peor ralea, lastimosamente por cierto, un indigno diputado federal, acusado de intento de violación a su propia hermana, el resto de sus compañeros diputados y de bancada lo protegieron, mimaron, vitorearon y apoyaron, manteniendo un fuero que no justifica de ninguna manera su delito y que lleva por mal nombre Cuauhtémoc Blanco, corcovado individuo, sobrado de sí mismo y ex gobernador del Estado de Morelos donde asesinaron a Claudia, hoy goza de plena libertad y se burla de su hermana.
Me daría vergüenza explicarle a Lara Tacoronte, el privilegio que tienen en México los capos del crimen organizado, todos personajes indignos como Rubén Rocha Moya, Adán Augusto López, Andy López, Enrique Inzunza, María del Pilar Ávila y otras lacras, a pesar de las muchas pruebas que existen en su contra, gozan de cabal salud y son como James Bond, que tienen licencia para matar y gran poder para delinquir, y, lo peor, son los que nos gobiernan.
Del escaso 6.6% de delitos que logran llegar al conocimiento de las autoridades, la capacidad de respuesta es mínima, pero, si se hace un gran escándalo, como fue el caso de Claudia Tacoronte, los culpables caen a las pocas horas. Al momento de escribir estas líneas, ya habían aprehendido al asesino. Pareciera que la autoridad responsable es como esas vacas que necesitan que con una varilla electro cargada les piquen el cicirisco para que caminen.
Cientos de miles de mexicanos, quisieran ver esa celeridad en la respuesta de sus trágicos casos. Eso, sin contar con la brillante empatía de las autoridades a los que no les mueve un milímetro su importamadrismo. Dice Lara:
“...en todas las noticias declaran: <<estamos en contacto con la familia>>, pero a mis padres no les ha llamado absolutamente nadie, así que dejen de decir eso, porque son mentiras. Yo me he enterado por las noticias cómo murió mi hermana”. ¡Zas!
DE DULCE: Me llega el “sospechosismo”, esa palabreja que acuñó Santiago Creel Miranda, Secretario de Gobernación en el gabinete de Vicente Fox; quien utilizó la palabra para describir la profunda desconfianza e incredulidad colectiva que existe en la cultura política mexicana, donde constantemente se asume que detrás de cualquier acción gubernamental o acuerdo político hay pactos ocultos, misterios o malas intenciones.
Así me pasa cuando veo que la presidenta Claudia Sheinbaum, pretende meter una ley para que, personas que tienen dos nacionalidades, es decir, la mexicana y otra extranjera, no puedan ser presidentes de México. Creo que ahí hay una intención oculta. Primero, esa situación se dio por un desencuentro con el ex gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, hoy perseguido por la 4T, al cual lo acusan —normal en un ex gobernador— de delincuencia organizada, lavado de dinero, defraudación fiscal y otros líos. Este no tan honorable personaje, resulta que tiene doble nacionalidad y se vino el debate de un aspirante en estas condiciones a presidente. Dudo mucho, que un personaje como Cabeza de Vaca pudiera llegar a la más alta magistratura del país, Es un cartucho quemado y, más que eso, es una de esas aves que cuando cruzan el pantano, manchan el pantano.
Más bien, hay otro personaje, este sí que ya ha demostrado medio veladamente, su interés en sentarse en la silla del águila; tiene el recurso necesario y daría fuerte pelea, además de ser un contrincante que ha hecho rabiar a la propia Sheinbaum, se trata de Ricardo Salinas Pliego, otro sinvergüenza que ha hecho enorme fortuna arrimándose al poder. De hecho, ya multimillonario, fue asesor del tirano oculto entre las ruinas arqueológicas de Palenque, su excelentísima majestad Andrés Manuel I.
Si así fuera, es decir, si Claudia Sheinbaum moviera el escaso poder que le presta "el peje" para meter esa ley en la Constitución —cosa que hemos visto que sí pueden—, habría que decirle que ella misma, es producto de la migración por los dos lados de su familia. El padre de su progenitor, este último Carlos Sheinbaum Yoselevitz, fue un migrante que salió de Lituania en 1928; y por su parte, hay una duda acerca del origen de su señora madre, la reconocida científica Annie Pardo Cemo, Oficialmente, la mamá de la mandataria de este país, es nacida en México, concretamente en la Ciudad de México en el año de 1940.
Sin
embargo, existen dos versiones contrastantes sobre su historia y lugar de
nacimiento debido a investigaciones periodísticas. Los padres de Doña Annie, eran
judíos sefardíes originarios de Sofía, Bulgaria; salieron huyendo de Europa
debido a la persecución de los nazis y el Holocausto, emigrando primero al
Mandato Británico de Palestina y posteriormente estableciéndose en México justo
a tiempo para el nacimiento de Annie. Sin embargo, hay algunos datos que han
salido a la luz, que indican que no es improbable que la madre presidencial
haya nacido en el extranjero. Ante esto, no me cabe en la cabeza que la “prasadanta
con A”, discrimine a los que tienen doble nacionalidad. Su mamá, puede estar en
este caso. ¿O será una orden más salida de Palenque?
DE MANTECA: Como cada año, las televisoras o las redes sociales nos muestran los yerros o regadas de tepache durante la tradicional noche del “Grito de Dolores” el 15 de septiembre. Luego de atacarnos de risa, por las enormes burradas que se gritan, como esos que no pudieron dar el nombre completo de Doña Josefa Ortiz de Domínguez —hoy Téllez-Girón, por decreto presidencial— y no faltó los que gritaron a todo pulmón: ¡Viva Josefa Ortiz Rodrigo! O “pior” "¡Viva Josefa Ortiz de Pinedo!" Pero la que sin duda se voló la barda, fue la presidenta municipal de sabrá Dios dónde, que dijo: "¡Ahora sí, voy a dar el grito! Y en efecto gritó tres veces: ¡Iiiiiih! ¡Iiiiiih! ¡Iiiiiih!" De no creerse.
Por supuesto hubo vítores a todo, sin que ninguno fuera un personaje heroico de la gesta: a la democracia, a la libertad, a la soberanía, a los pueblos “originales” —gritó uno— y no faltaron los lamehuevos de siempre, que echaron hurras a Claudia Sheinbaum, a AMLO y a la “Cuarta Transformación”. La misma presidenta, en su arenga, aparecieron 21 vivas.
Al final de las risotadas, viene la reflexión. México tiene la nada despreciable cifra de 2,463 municipios; ignoro si todos sus presidentes municipales participan de esta celebración, pero entre tantos, no es raro que rebuzne algún primer edil o, como la “eleganta” primera ministra de Elota, Sinaloa, luciendo un traje muy fashion, muy fifí y de barbita delicadamente recortada, hizo sensacional ridículo con su capa de Batman y su traje de Almirante de la Tropa Espacial; pero eso sí, con la auditoria del estado, investigando el faltante en el erario de 14 millones de pesos.
No pedimos que nos gobiernen sabios, filósofos y eruditos —cosa que no estaría mal—, pero sí al menos, personas con un mínimo de cultura general. Es penoso oír al mandatario municipal, el cual a duras penas alcanza a leer el papelito que le pasaron con los nombres de los héroes, estoy seguro que algunos ni siquiera saben que ya hubo una independencia o ni saben qué diablos es eso.
Es claro que la munícipe que lanzó tres alaridos, es de esas; alguien le indicó que era la noche del grito y debía de gritar, y eso hizo: ¡Gritó! ¡Válgame Dios! Lo malo es que son individuos que nos gobiernan, no son los bufones del rancho o los cómicos de burdel. Muy similar a la diputada local de Veracruz, la cual alega y da fe, que en su entidad, ya hay un centro espacial donde tienen listo un cohete para llevar café a Marte, ganando —dice muy ufana— la soberanía del planeta rojo para nuestra nación, por encima de Estados Unidos, Rusia y China. ¡Ingueasú! Y esos asnos nos gobiernan. ¡Con razón estamos como estamos!… ¡Salud amigos!