viernes, 24 de septiembre de 2010

LA CASA DE LA CULTURA "ALÍ CHUMACERO"

Hay niveles...
Héctor Algarín.
 

"Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca" 
Jorge Luis Borges  (1899-1986) Escritor argentino.
 
Cuando una persona, quién sea, trata de hacer una cosa diferente a las habituales, necesariamente tiene que transitar por un proceso de adaptabilidad (muchas veces largo otras no tanto, dependiendo de las habilidades de cada uno) por poner un caso: un carpintero (sí decidiese cambiar de actividad) y dedicarse a vender ropa, por ejemplo, tendrá que adaptarse a rutinas diferentes de las que cotidianamente realizaba. Un herrero, aquél que toda su vida cambió llantas, el carnicero de la esquina que en algun momento quiso "probar suerte" en otro giro, todos y cada uno de ellos se tendrán que adaptar a situaciones novedosas.

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

Como todos los años, el río nos volvió a pegar un susto. Sus aguas volvieron a elevarse significativamente, inundando las partes o poblados bajos. Tecuala no fue la excepción y algunos barrios de la "orgullosa" ciudad se vieron anegados y por supuesto la siempre afectada comunidad de El Filo.
La carretera que lleva a San Felipe Aztatán, se vio interrumpida en algún punto y muchos acaponetenses que viajan a la tierra del Gral. Juventino Espinosa Sánchez, principalmente a la escuela Cecyten, se vieron en dificultades para llegar a la Ciudad de las Gardenias y los gorditas de pollo. Acá en la cabecera, fue mucha la movilización de la gente que abarrotó el malecón a orillas del río, para ver las fuertes corrientes que llevaban ramas, árboles y hasta vacas que tuvieron la desgracia de estar enmedio de la avenida que se dejó sentir. Afortunadamente, el bordo que construyó Efraín Arellano Núñez, en el trienio pasado, es lo suficientemente alto para impedir que las aguas lo superen; para darnos una idea de lo anterior diremos que la máxima altura que alcanzó el río, según las medidas que hace la Dirección de Protección Civil, fue de 6.80 metros, siendo que el nivel de riesgo es de 4.70 y el río necesita subir hasta 8.30 metros para brincar el bordo y ocasionar la tragedia de la inundación. Así que, aunque el río rugió, el bordo nos protegió una vez más. Por cierto, quiero agradecer a los encargados de Protección Civil Municipal, que siempre nos pasan las medidas, especialmente la amiga Sonia. Destaco también, la labor de esta dependencia a cargo de la T.U.M. Irene Plantillas Rodríguez, quien en compañía de sus colaboradores salvaron la vida de una persona que atrapada por el río, no tuvo más opción que colgarse se un árbol, hasta que llegó Irene y su entregada tropa.......