martes, 15 de enero de 2019

NO HAY PRESIDENTE PERFECTO



Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

En México no tenemos, no hemos tenido ni tendremos un presidente perfecto, químicamente puro y dechado de virtudes, eso no existe por la simple y llana razón de que todos han sido seres humanos.

Andrés Manuel López Obrador, el mandatario de la nación azteca es tan atacado por ciudadanos que no lo quieren y por todo lo critican, ni lo mascan ni lo fuman; gente a quienes los seguidores del tabasqueño llaman "fifís", término que acuñó el propio AMLO. Por el contrario, a los que defienden a capa y espada al "preciso" y que la aplauden hasta su flatulencias, son llamados "chairos" por sus contrincantes políticos y así se pasan los días entre los ataques y señalamientos de unos y las defensas y vítores de otros.

La historia oficial, esa que los gobiernos emanados de 1929 cuando Plutarco Elías Calles creó el Partido Nacional Revolucionario, abuelo del PRI nos hicieron creer como cierta y que se enseñó y aún se ofrece en las escuelas, nos pintaron héroes maravillosos y todopoderosos que pintaron de oro las páginas de la magnífica historia patria. Y de los presidentes, el más conspicuo y notable de todos --quizá la máxima figura del panteón mexicano-- sea Don Benito Juárez García, Benemérito de las Américas y reconstructor de la República a quienes todos debemos solo loas, encomios y alabanzas