TÁNTALO |
Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE
CHILE: Cuenta la mitología griega que Tántalo, rey de Frigia,
como era hijo de Zeus, es decir, del “mero
nalga” del Monte Olimpo, se sentía “chilpocludo”
y a cada rato se le veía compartir los sagrados alimentos con todas las
deidades griegas, pero, el tal Tántalo, como tenía su parte humana, se subió a
un ladrillo y desde ahí veía al resto de los mortales como sus inferiores y, se
creyó igual a Zeus y sus compinches…igualito que cualquier diputado local o
federal, senador o director tipo Marx Arriaga, sintiéndose “pastel con mermelada” o la “divina envuelta en huevo”.
Fue tanta la soberbia y
prepotencia de Tántalo —para tener una idea, piense el amable lector en el
altanero senador Gerardo Fernández “Lloroña”—,
que fue capaz de robarle a sus chompas los dioses el néctar y la ambrosía, que
son el alimento divino, para compartirlo con los mortales, además que reveló
secretos de las deidades. Llegó al extremo este pedante personaje —Tántalo, no
“Lloroña”—, que para probar si eran
reales los atributos exclusivos de los dioses, mató a su propio hijo, Pélope,
lo cocinó y lo sirvió como alimento en un banquete para los olímpicos, quienes
detectaron el engaño de inmediato, resucitaron al joven y a Tántalo —quien se
creía impune y protegido— y fue condenado al Tártaro, que era una especie de
prisión eterna para aquellos que desafiaban el orden divino, a sufrir un hambre
y sed eternas, donde todavía hoy se le puede ver al pobre semihombre.
Estoy convencido que el principal problema de este país —México, no Frigia—, no es la corrupción, la inseguridad, la educación, ni la economía o el sistema de salud, no, todas esas broncas son hijas de la IMPUNIDAD, el inconveniente número uno de la patria. Por eso veo a la reciente reforma electoral, hija de Claudia Sheinbaum, con desconfianza, porque según opinan todos los expertos, al reducirse los recursos del pueblo con que se financia a los trinches partidos —excepto Morena, que se despachará con la cuchara grande— los “institutos políticos”, como les llaman pomposamente, seguramente serán financiados por el crimen organizado, lo cual no es ninguna sorpresa, pues algo que desde años se viene haciendo, o bien, obtendrán la “billetiza” no muy limpia y legal, como el dinero de huachicol, o de empresarios colmilludos y depredadores, y colocar en puestos donde obtendrán pingües ganancias.
Repito, esto no es nuevo, solo hay que hacer memoria: el famoso “Pemexgate” en 2001, que consistió en el desvío ilícito de recursos públicos de Petróleos Mexicanos, por aproximadamente 1,500 millones de pesos, hacia la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato del PRI. No olvidar en esa misma campaña a la asociación civil "Amigos de Fox" y el fideicomiso K-Beta, donde se recaudaron fondos que no fueron reportados al entonces IFE, aquí se calculó que estos “honrados” panistas recibieron al menos 91.2 millones de pesos. El PRD no se salva desde luego, porque muchos son los videos y pruebas de la danza de los millones en sobrecitos amarillos para financiar las campañas de López Obrador: desde Carlos Ímaz, ex marido de la Sheinbaum, pasando por René Bejarano, el “Señor de las Ligas” y qué decir de los familiares del diosito de yeso de Macuspana, sus hermanitos Pío y Martinillo López Obrador y su querida primita Felipilla Obrador, igual de sinvergüenza que sus parientes.
O lo peor, el increíble plan del huachicol fiscal que ha generado cantidades inimaginable de dinero, que ha financiado campañas y, habrá de costear las del 2027 y 2030. De todos estos hechos, nadie ha sido castigado, a IMPUNIDAD, pues. Si acaso, la farsa aquella —en el caso del fideicomiso del terremoto— en la que el INE impuso una multa histórica de 197 millones de pesos a Morena, pero que, nunca se pagó porque un amañado y cómplice Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, revocó la multa y nada sucedió.
Pero igual, la IMPUNIDAD tiene
muchos caminos y veredas para torcer o desviar a la justicia, e incluso, lo más
terrible para nosotros los tristes mortales; de haber pagado Morena esa
gigantesca multa —histórica—, lo habría hecho con dinero del pueblo, es decir,
suyo y mío amigo lector. Así que ¿cuál castigo? Lo bueno sería quitarle el
registro al partido tramposo y corrupto, o bien arrebatarle el “triunfo” arreglado al candidato, meter
al bote a los organizadores de esos fraudes o todo junto. Pero eso es tan solo
un lejanísimo sueño guajiro.
DE DULCE: En verdad es que ya me da mucha “pena ajena” y me causa enorme tristeza escuchar los desvaríos y exabruptos de la “prasadanta con A” Doña Claudia Sheinbaum, ya que, aunque presume de ser “científica”, en ocasiones no demuestra un gramo de aplicación de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados —o sea, pensar un poquito—. Como antes hizo su creador, el anacoreta solitario de Chiapas, Claudia antepone la grilla —que no política— a la lógica y desestima la realidad, lanzando ridículos mensajes que solo se tragan el “pueblo sabio y bueno” y mis “chompas chairos”.
Luego de los fatales acontecimientos del domingo infernal cuando abatieron a Nemesio Oceguera “El Mencho”, el secretario de gobierno del Estado de Guanajuato, declaró a la prensa que ellos tenían 18 detenidos en esos hechos, los cuales iban a ser acusados de “terrorismo”. En una de las fútiles mañaneras del dizque pueblo, le preguntaron a Sheinbaum su opinión sobre ese tema y expresó sin ningún rubor: “…eso no es terrorismo, no sé cuál sea la valoración del secretario de gobierno de Guanajuato, pero está perfectamente determinado en los códigos penales…otra cosa es interrupción de las vías de comunicación y daño en propiedad ajena”. ¡Ooops!
Solo en algo no mintió la mandataria, al decir que la definición de “terrorismo” se determina “perfectamente” en los códigos penales. Queda claro que, o Sheinbaum no ha leído ni de broma el código penal federal mexicano o bien, como es común en la 4T, se hace pato o mete la cabeza en un hoyo como según dicen que hacen los avestruces para “escapar” de la trinche realidad. El Código Penal Federal, en su capítulo VI dedicado al terrorismo precisamente, dice en su artículo 139, que se castigará: “…a quien [… ] utilice explosivos, o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados, o bien, en contra de la integridad física, emocional, o la vida de personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a éste para que tome una determinación”.
¿Entonces en qué quedamos señora Sheinbaum? Leyendo lo anterior, en la bronca del domingo terrorífico, ¿no hubo terrorismo? ¿No utilizaron explosivos y armas de fuego? ¿no incendiaron decenas de oxxos, tráileres, autos particulares, gasolineras, casetas de peaje, bancos, motos y muchísimos comercios? ¿No se atentó contra los bienes y servicios públicos y privados? ¿Y los 252 narcobloqueos en 20 estados del país, no es terrorismo? ¿Y los 70 muertos y seis choferes asesinados no constituyen actos contra la integridad física? ¿no hubo terror y temor entre la población que a una semana de esos tremendos actos, sigue con el Jesús en la boca? Más respeto señora presidenta, a la inteligencia de la gente y mayor empatía por la preocupación de los mexicanos. ¡No todos somos Lord Molécula!
DE MANTECA: ¡Vaya pues! Otra vez, los dilectos integrantes de la Tremenda Corte —perdón, perdón— la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fueron hasta Tenejapa, Chiapas a sesionar fuera de su sede en la capital del país, algo que jamás se había hecho. Para hacer el show más atractivo todos se disfrazaron de indígenas y, como hacen los circos cuando llegan a los pueblos, recorrieron las calles “a patín” —a ver si no se le estropearon los cacles al benemérito Benito Juárez de petatiux—.
El presidente Hugo Aguilar “Trespatines”, Lenia Batres “Nananina”, Sara Irene Herrerías y Arístides Guerrero vistieron trajes típicos que incluían jorongos de lana —parecían mamuts peludos—, sombreros con listones de colores y, en algunos casos, portaron el bastón de mando, como les enseñó el carcamán escondido en Palenque. Otras, como la ministra pirata Yasmín Esquivel y Loretta “lamebotas” Ortiz optaron por mantener la toga oficial, pero, faltaba más, le añadieron accesorios y bordados tradicionales de Tenejapa, como siempre hace Trespatines en sus togas, haciéndonos creer a todos, que es indio de cepa y hasta se avienta patrióticos discursos en mixteco que nadie entiende, pero deja lelo a más de un chairo.
Como la 4T, ha decidido hacer suyo y nada
más que suyo el término “pueblo”, los
integrantes de esta corte del acordeón, tiene la “sana” intención de darse ocasionalmente, como hicieron en Tenejapa,
“baños de pueblo” y si son indígenas,
mucho mejor, aunque el traslado de estos payasos de carpa, le cuesten al erario
un ojo de la cara. A ver señores ministros, cuándo sesionan por acá en
Huajicori y llegan disfrazados de therian
para confundir a la maña. ¡Salud amigos!