miércoles, 4 de marzo de 2026

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


TÁNTALO

Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Cuenta la mitología griega que Tántalo, rey de Frigia, como era hijo de Zeus, es decir, del “mero nalga” del Monte Olimpo, se sentía “chilpocludo” y a cada rato se le veía compartir los sagrados alimentos con todas las deidades griegas, pero, el tal Tántalo, como tenía su parte humana, se subió a un ladrillo y desde ahí veía al resto de los mortales como sus inferiores y, se creyó igual a Zeus y sus compinches…igualito que cualquier diputado local o federal, senador o director tipo Marx Arriaga, sintiéndose “pastel con mermelada” o la “divina envuelta en huevo”.

Fue tanta la soberbia y prepotencia de Tántalo —para tener una idea, piense el amable lector en el altanero senador Gerardo Fernández “Lloroña”—, que fue capaz de robarle a sus chompas los dioses el néctar y la ambrosía, que son el alimento divino, para compartirlo con los mortales, además que reveló secretos de las deidades. Llegó al extremo este pedante personaje —Tántalo, no “Lloroña”—, que para probar si eran reales los atributos exclusivos de los dioses, mató a su propio hijo, Pélope, lo cocinó y lo sirvió como alimento en un banquete para los olímpicos, quienes detectaron el engaño de inmediato, resucitaron al joven y a Tántalo —quien se creía impune y protegido— y fue condenado al Tártaro, que era una especie de prisión eterna para aquellos que desafiaban el orden divino, a sufrir un hambre y sed eternas, donde todavía hoy se le puede ver al pobre semihombre.


Estoy convencido que el principal problema de este país —México, no Frigia—, no es la corrupción, la inseguridad, la educación, ni la economía o el sistema de salud, no, todas esas broncas son hijas de la IMPUNIDAD, el inconveniente número uno de la patria. Por eso veo a la reciente reforma electoral, hija de Claudia Sheinbaum, con desconfianza, porque según opinan todos los expertos, al reducirse los recursos del pueblo con que se financia a los trinches partidos —excepto Morena, que se despachará con la cuchara grande— los “institutos políticos”, como les llaman pomposamente, seguramente serán financiados por el crimen organizado, lo cual no es ninguna sorpresa, pues algo que desde años se viene haciendo, o bien, obtendrán la “billetiza” no muy limpia y legal, como el dinero de huachicol, o de empresarios colmilludos y depredadores, y colocar en puestos donde obtendrán pingües ganancias.


Repito, esto no es nuevo, solo hay que hacer memoria: el famoso “Pemexgate” en 2001, que consistió en el desvío ilícito de recursos públicos de Petróleos Mexicanos, por aproximadamente 1,500 millones de pesos, hacia la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato del PRI.  No olvidar en esa misma campaña a la asociación civil "Amigos de Fox" y el fideicomiso K-Beta, donde se recaudaron fondos que no fueron reportados al entonces IFE, aquí se calculó que estos “honrados” panistas recibieron al menos 91.2 millones de pesos. El PRD no se salva desde luego, porque muchos son los videos y pruebas de la danza de los millones en sobrecitos amarillos para financiar las campañas de López Obrador: desde Carlos Ímaz, ex marido de la Sheinbaum, pasando por René Bejarano, el “Señor de las Ligas” y qué decir de los familiares del diosito de yeso de Macuspana, sus hermanitos Pío y Martinillo López Obrador y su querida primita Felipilla Obrador, igual de sinvergüenza que sus parientes. 

O lo peor, el increíble plan del huachicol fiscal que ha generado cantidades inimaginable de dinero, que ha financiado campañas y, habrá de costear las del 2027 y 2030. De todos estos hechos, nadie ha sido castigado, a IMPUNIDAD, pues. Si acaso, la farsa aquella —en el caso del fideicomiso del terremoto— en la que el INE impuso una multa histórica de 197 millones de pesos a Morena, pero que, nunca se pagó porque un amañado y cómplice Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, revocó la multa y nada sucedió. 

Pero igual, la IMPUNIDAD tiene muchos caminos y veredas para torcer o desviar a la justicia, e incluso, lo más terrible para nosotros los tristes mortales; de haber pagado Morena esa gigantesca multa —histórica—, lo habría hecho con dinero del pueblo, es decir, suyo y mío amigo lector. Así que ¿cuál castigo? Lo bueno sería quitarle el registro al partido tramposo y corrupto, o bien arrebatarle el “triunfo” arreglado al candidato, meter al bote a los organizadores de esos fraudes o todo junto. Pero eso es tan solo un lejanísimo sueño guajiro.

 

 DE DULCE: En verdad es que ya me da mucha “pena ajena” y me causa enorme tristeza escuchar los desvaríos y exabruptos de la “prasadanta con A” Doña Claudia Sheinbaum, ya que, aunque presume de ser “científica”, en ocasiones no demuestra un gramo de aplicación de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados —o sea, pensar un poquito—. Como antes hizo su creador, el anacoreta solitario de Chiapas, Claudia antepone la grilla —que no política— a la lógica y desestima la realidad, lanzando ridículos mensajes que solo se tragan el “pueblo sabio y bueno” y mis “chompas chairos”. 

Luego de los fatales acontecimientos del domingo infernal cuando abatieron a Nemesio Oceguera “El Mencho”, el secretario de gobierno del Estado de Guanajuato, declaró a la prensa que ellos tenían 18 detenidos en esos hechos, los cuales iban a ser acusados de “terrorismo”. En una de las fútiles mañaneras del dizque pueblo, le preguntaron a Sheinbaum su opinión sobre ese tema y expresó sin ningún rubor: “…eso no es terrorismo, no sé cuál sea la valoración del secretario de gobierno de Guanajuato, pero está perfectamente determinado en los códigos penales…otra cosa es interrupción de las vías de comunicación y daño en propiedad ajena”. ¡Ooops! 


Solo en algo no mintió la mandataria, al decir que la definición de “terrorismo” se determina “perfectamente” en los códigos penales. Queda claro que, o Sheinbaum no ha leído ni de broma el código penal federal mexicano o bien, como es común en la 4T, se hace pato o mete la cabeza en un hoyo como según dicen que hacen los avestruces para “escapar” de la trinche realidad. El Código Penal Federal, en su capítulo VI dedicado al terrorismo precisamente, dice en su artículo 139, que se castigará: “…a quien [… ] utilice explosivos, o armas de fuego, o por incendio, inundación o por cualquier otro medio violento, intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados, o bien, en contra de la integridad física, emocional, o la vida de personas, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad o a un particular, u obligar a éste para que tome una determinación”.


 ¿Entonces en qué quedamos señora Sheinbaum? Leyendo lo anterior, en la bronca del domingo terrorífico, ¿no hubo terrorismo? ¿No utilizaron explosivos y armas de fuego? ¿no incendiaron decenas de oxxos, tráileres, autos particulares, gasolineras, casetas de peaje, bancos, motos y muchísimos comercios? ¿No se atentó contra los bienes y servicios públicos y privados? ¿Y los 252 narcobloqueos en 20 estados del país, no es terrorismo? ¿Y los 70 muertos y seis choferes asesinados no constituyen actos contra la integridad física? ¿no hubo terror y temor entre la población que a una semana de esos tremendos actos, sigue con el Jesús en la boca? Más respeto señora presidenta, a la inteligencia de la gente y mayor empatía por la preocupación de los mexicanos. ¡No todos somos Lord Molécula!

 


DE MANTECA: ¡Vaya pues! Otra vez, los dilectos integrantes de la Tremenda Corte —perdón, perdón— la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fueron hasta Tenejapa, Chiapas a sesionar fuera de su sede en la capital del país, algo que jamás se había hecho. Para hacer el show más atractivo todos se disfrazaron de indígenas y, como hacen los circos cuando llegan a los pueblos, recorrieron las calles “a patín” —a ver si no se le estropearon los cacles al benemérito Benito Juárez de petatiux—. 


El presidente Hugo Aguilar “Trespatines”, Lenia Batres “Nananina”, Sara Irene Herrerías y Arístides Guerrero vistieron trajes típicos que incluían jorongos de lana —parecían mamuts peludos—, sombreros con listones de colores y, en algunos casos, portaron el bastón de mando, como les enseñó el carcamán escondido en Palenque. Otras, como la ministra pirata Yasmín Esquivel y Loretta “lamebotas” Ortiz optaron por mantener la toga oficial, pero, faltaba más, le añadieron accesorios y bordados tradicionales de Tenejapa, como siempre hace Trespatines en sus togas, haciéndonos creer a todos, que es indio de cepa y hasta se avienta patrióticos discursos en mixteco que nadie entiende, pero deja lelo a más de un chairo. 


Como la 4T, ha decidido hacer suyo y nada más que suyo el término “pueblo”, los integrantes de esta corte del acordeón, tiene la “sana” intención de darse ocasionalmente, como hicieron en Tenejapa, “baños de pueblo” y si son indígenas, mucho mejor, aunque el traslado de estos payasos de carpa, le cuesten al erario un ojo de la cara. A ver señores ministros, cuándo sesionan por acá en Huajicori y llegan disfrazados de therian para confundir a la maña. ¡Salud amigos!

 


DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


NOTA: PUBLICADO EL 22 DE FEBRERO EN EL ECO DE NAYARIT

Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: El teatrito del rojo de la SEP, Marx Arriaga Navarro, nos muestra por completo una radiografía de lo que es la quesque “Cuarta Transformación”. Primero, queda claro que nadie o muy pocos pelan o hacen caso a lo que la mandataria dice o piensa. Para los que hemos vivido con un presidencialismo imperial como lo fueron los 71 años de la dictadura priista —desde Plutarco Elías Calles hasta Ernesto Zedillo— y luego otros seis de Peña Nieto; más la “docena trágica” del panismo y luego seis tormentosos años del mesías tropical, siendo todos ellos superpoderosos y que ni de broma aceptaban réplica, resulta inexplicable que un directorcillo de tercer nivel, se negara a dejar su puesto y, además se atrincherara en su oficina llena de imágenes comunistas, cajas de pizza, restos de sándwiches, mayonesas abiertas y, por supuesto, los libros de texto que Marx creó convirtiéndolos en los catecismos del obradorismo. En conclusión, si la Sheinbaum, no pudo sacar a Arriaga de esa oficina, la esperanza que tenemos millones de mexicanos de ver como bota al tlatoani de Palenque de su vida, está más lejana que el sistema estelar Alfa Centauri.


Por supuesto que no voy a defender a ese Marx Arriaga —Dios me libre de tal locura—, pero sí lo comprendo. Simplemente, el tipo se llama “Marx”, dijeran mis ex alumnos “no manche profe”, imagino su vida en el seno familiar donde supongo el papá, era un comunista puro, estalinista consumado y esencialmente un marxista marca ACME. Lo veo creciendo en un ambiente socialista, con amigos rojillos y que participa en todas las marchas a favor de Cuba, del proletariado, de la lucha de clases y en contra de los gringos y el maldito capitalismo. En descargo del ex Director General de Materiales Educativos, hay que decir, que este señor no es de ninguna manera un bruto como muchos del “pueblo sabio y bueno”, tiene una licenciatura en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma Metropolitana, terminó una maestría en Literatura Hispánica por el Colegio de San Luis y, es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, con la distinción sobresaliente “cum laude”. 


Ahora que dejó la SEP, se regresó a Chihuahua donde se desempeña como profesor e investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Así que un pendejo no es…A través de la mujer de AMLO, Beatriz Gutiérrez Müller, entra al gobierno del diosito de yeso y obtiene el puesto que redondea su “misión” en el planeta Tierra, llevar el comunismo a todos los rincones de este mundo canica o al menos en los recovecos de este remedo de nación. Seguramente pensó: “¡Waooo, de aquí soy!” y se convirtió en el más “puro” de los rojillos de la cuarta transformación y cumplió con su labor de difundir el socialismo a través de los libros de texto, los cuales considera “su obra suya de él” y nada qué alegar. 

No hay más dueño de los libros de texto que él. Es claro que Marx Arriaga, no es un frívolo como como los nacos nuevos ricos de Sergio Gutiérrez y su “pioresnada” “Dato Protegido”. Ni siquiera un porro desquiciado como Fernández “Lloroña”. Por eso chocó con el “ojitos de sapo machucado” Mario Delgado, opaco personaje, grillo oportunista y lamebotas consuetudinario. Por eso entiendo a Marx Arriaga, no lo apruebo, pero justifico su modo de ser. Por supuesto, que como cualquier socialista Arriaga llevaba una buena vida capitalista, él reportó un total de un millón 643 mil 881 pesos anuales, cifra que incluye sueldos, compensaciones, bonos y aguinaldo y esto, a lo largo de siete años. Con razón casi se encadenó a su escritorio.

 


 DE DULCE: Una lluvia de excremento ha caído a la 4T, al cártel de Morena, y embarra directamente a los dos presidentes que tiene México, “la prasadanta con A” de palacio nacional y el meramente nalga y quien realmente manda, Andrés Manuel Líopez Hablador. Primero, una cochinada que se va haciendo vieja sin ninguna solución a la vista: el terrible caso de supercorrupción en que se convirtió el “huachicol fiscal”, más ahora con los audios que destapó Carmen Aristegui y donde el Secretario de Marina con AMLO, Almirante José Rafael Ojeda Durán, conversa con el contralmirante asesinado, Fernando Rubén Guerrero Alcántar. 

Además, el libro de Julio Scherer Ibarra, que le avienta bolas grandes de popó a varios morenistas a los que acusa de todo. En medio de esta cascada de inmundicias, da lástima oír a la Sheinbaum, defender lo indefendible, en lugar de girar instrucciones para que todo esto se investigue. Siempre sale con el sobado cuento de que “se presenten denuncias con sus respectivas pruebas”. ¿No queda suficientemente claro toda la porquería que ahí se vierte? ¿Quién debe denunciar? ¿Qué no es esta guerra civil de morenos contra morenos? ¿Qué más quiere la presidenta? Es claro, el mundo se derrumba a su alrededor y ella no se hinca a rezar…¡otra vez: pobre mujer!

 

DE MANTECA: El servicio exterior mexicano era algo de lo cual podíamos enorgullecernos todos los nacidos en esta tierra del nopal y la tuna. Por su reconocida mediación entre naciones y conflictos, el profesionalismo de sus cónsules y embajadores, y, sobre todo por la defensa de sólidos principios jurídicos y del derecho internacional. México, a diferencia de otros países, que sustentan su diplomacia en el poder militar o económico, México ha construido su prestigio sobre la base del Derecho Internacional.

 Recuérdense acciones extraordinarias como la famosa en el mundo “Doctrina Estrada”, o bien el apoyo que nuestra nación ha brindado a los hermanos del planeta en desgracia como los españoles que huían del asesino Francisco Franco, o a los cubanos luego de la revolución de los barbones; o a los chilenos escapando de Pinochet, como en su momento los nicaragüenses lo hicieron de los Somoza. México era reconocido y respetado en el concierto de las naciones, ya fuera la ONU, OEA y otros muchos organismos internacionales. 

El servicio diplomático de carrera, era ejemplo del resto de los países y orgullo de quienes lo seguían y se acomodaban como dignos representantes en embajadas y consulados en todo el mundo. Todo era así, hasta que vino Andrés Manuel López Obrador y su indina concepción de que México es una aldea, por eso no asistió a los encuentros con mandatarios de otras naciones, o a las asambleas internacionales. El otrora digno y honroso servicio exterior de México, se convirtió en el estercolero a donde el todopoderoso Zeus de Tabasco, mandó a lo más podrido de la grilla totonaca. 

Esto me viene a la memoria, ahora que escuché a la “prasadanta con A”, deshacerse en elogios para el delirante Marx Arriaga, a quien, lo confirmó la Sheinbaum, se le ofreció una embajada, al parecer en Costa Rica, con tal de que dejara la oficina donde se atrincheró. Como si una embajada fuera un apoyo del Bienestar para los inútiles. Ya días antes, el mafioso Alejandro Gertz Manero, por diferencias con la 4T o la muñeca del vejete encerrado en la madriguera de Chiapas, dejó la Fiscalía General de la República —de manera ilegal, por cierto— y de “premio de consolación” le dieron la embajada en el Reino Unido. O sea, así de fácil, la basura indeseable al excusado y por ello, tantos detritus los colocó el loquillo desquiciado de Macuspana, en diversas representaciones del exterior. 

Aquí una somera lista: Claudia Pavlovich ex gobernadora del PRI en Sonora, es actualmente Cónsul en Barcelona, España. El actual gobierno de esa entidad ha vinculado a proceso al menos a once exfuncionarios de su administración por presuntos delitos de peculado y desvío de recursos y su nombre viene ligado a todos ellos. Quirino Ordaz Coppel, ex virrey de Sinaloa, también priista, es el actual embajador en España; enfrenta diversas investigaciones y denuncias penales abiertas, entre otras, presuntos malos manejos en el SAT del Estado de Sinaloa, que involucra un adeudo de 2,300 millones de pesos, derivado de auditorías irregulares. Otro mono es el también hijo del PRI, Carlos Miguel Aysa, ex cacique de Campeche, quien por lograr que su hijo, a la sazón diputado del tricolor, votara a favor de la Reforma Eléctrica de AMLO, desobedeciendo la línea de su partido. Tras este evento, el “hijo pródigo” se unió a la bancada de Morena, y “papi” recibió la embajada en República Dominicana. 

Otro honorabilísimo gobernador, Omar Fayad, este de Hidalgo, no metió las manos en la elección del 2018 y como agradecimiento obtuvo la misión diplomática en Noruega. Leopoldo De Gyves, embajador en Venezuela, recibió por sus notables servicios de liderar movimientos de resistencia social, como la resistencia al pago de tarifas de la CFE en Oaxaca, ese puesto en la desgraciada tierra de Maduro. Y, para rematar, no olvidar que al satánico Dr. Muerte Tarugo López Gatell, la Sheinbaum, le inventó un puesto —inexistente— como representante de México ante la Organización Mundial de la Salud, por lo que ahora vive cómodamente y en total impunidad en Ginebra, Suiza. Lo dicho, el servicio exterior mexicano, una cloaca hedionda. ¡Salud amigos!