Por:
José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Entre las muchas cosas que están mal en el país, quizá el más grave daño es la impunidad, la cual es la madre de todos los perjuicios de la nación, incluso es mamá de la corrupción, esa que AMLO dice que ya no existe (en Pejelandia no existe, en el México real claro que sí). Y, el crecimiento de la impunidad, lo propicia la misma autoridad, ante el tremendo descaro y sinvergüenzada de algunos actores políticos.
Un ejemplo claro es el de la
alcaldesa de Chilpancingo, Guerrero, Norma Otilia Hernández, la cual se le
recuerda como la presidenta municipal que constantemente se sienta a desayunar
con jefes del crimen organizado, precisamente con los de la banda de los “Ardillos” que tienen asolada a la
región, y con los cuáles, frente a una humeante taza de café y un par de huevos
rancheros, llegan a acuerdos, seguramente non
sanctos. Pruebas hay suficientes, incluso videos con incriminadores audios
y, ¿saben qué? No pasa absolutamente nada, no hay autoridad que la investigue
y, en su caso, la castiguen. A la “dama”
le vale, tan le vale una pura y dos con sal, que ahora quiere inscribirse para
ser candidata al senado de la república. ¡Ni más ni menos!
La niña de Chilpancingo, es de Morena, y aquí valdría recordar que a esa pobre entidad la desgobierna una mujer que llegó a la gubernatura de rebote, cuando a su papá el cacique Félix Salgado Macedonio, le quitaron la posibilidad de ser el “gober precioso” porque tenía fuertes acusaciones de violador y acosador de mujeres. Este tipejo, no solo la libró —nuevamente la impunidad—y anda libre y sintiéndose todopoderoso y hasta gobernando a Guerrero, tras bambalinas. Sí, adivinó usted, esa sanguijuela es de Morena también.
Pero en todos lados se cuecen habas, y Nayarit no es la excepción, el “ejemplar” Ignacio “Nacho” Flores, líder de Movimiento Ciudadano en la entidad, sí, ese partidejo cuyo dueño es Dante Delgado, el mismo “instituto político” del mamarracho bufón y saltimbanqui Samuel García, también, en medio de la más abyecta impunidad, el tal Nacho, quiere ser, como la de Chilpancingo, senador, pero no hay que olvidar que este sujeto es o era buscado, presuntamente por causar daño a la hacienda pública cuando fue alcalde de La Yesca ya que, reportó seis obras que sí se pagaron, pero que nunca se realizaron, según dice la Auditoria Superior del Estado y por el supuesto uso de recursos de procedencia ilícita para hacer campaña cuando fue candidato a gobernador, dineros que se cree vienen del crimen organizado.
¡Qué
bonita familia esta de M.C.! diría mi tío Pompín Iglesias. Nacho se peló a
Jalisco, donde se piensa, y así lo dijo el entonces secretario de gobierno de
Nayarit, Juan Echeagaray Becerra, recibió el asilo y la ayuda del gobernador de
ese estado —también de M.C.— Enrique Alfaro. Entre trúhanes te veas. Impunidad.
¡Vamos! Hasta un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el “admirado” Arturo Zaldívar, aventó la toalla de su puesto en el poder judicial, violando flagrantemente la Constitución y nadie le puso un pero, todo un escándalo, por supuesto avalado por el hueytlatoani macuspano y el inefable aliado del dueño de palacio nacional, ya trabaja al lado de la Sheinbaum y, de llegar esta a la presidencia, el ministro Zaldívar, será secretario de gobernación o fiscal general de la república…¿y la impunidad apá?
DE DULCE: Me
río cuando escucho de los gobernantes y de sus admiradores cuando repiten hasta
la saciedad que están transformando al país —dicen más: “cuarta transformación” se atreven a expresar—. La verdad es que no
ha habido tal…ningún progreso, evolución o giro de 180 grados que indique una
verdadera transformación, por el contrario, hay un regreso a un pasado que
nadie quiere, a uno que algunos detestamos y por eso votamos por AMLO, quien
era la esperanza para borrar del mapa todos esos males. Triste decepción.
La reciente adquisición de
Mexicana de Aviación lo comprueba. A un costo de 817 millones de pesos, Andrés
Manuel decide comprar la aerolínea, volviendo a los viejos tiempos cuando el
gobierno federal era dueño de diversas empresas, casi todas ellas tronadas, ya
que las diversas administraciones federales, ya sea por negligencia, ignorancia
en el manejo de empresas e industrias o simple, pero perniciosa corrupción,
dieron al traste con Telmex, Nafinsa, Ferrocarriles Nacionales, Somex, Imevisión,
Dirona, Dicona, Forjamex, Sosa Texcoco, Sidermex, Altos Hornos de México,
Sicartsa y otras muchas que las perdió el gobierno, las puso a remate, la vendieron
a los amigotes o compadres, etc. De hecho, de 1982 a 1988 la desincorporación
se dio como sigue: 294 liquidaciones y extinciones, 72 fusiones, 25 transferencias
y 155 empresas vendidas al sector privado o al sector social. ¡Un caos! El
gobierno no sirve para administrar empresas, ahí están Pemex y la Comisión
Federal de Electricidad prácticamente quebradas.
Hoy,
en este gobierno de dizque transformación, vuelve a las andadas y ya es “dueña”
de trenes, aeropuertos, ayer Mexicana de Aviación, el viernes inauguraron la
súper farmaciototota y solo nos resta hacer una quiniela entre los interesados
para adivinar en qué fecha van a tronar, o malbaratar como se hizo con el avión
presidencial o vender como alguna vez se hizo con los bancos, por ejemplo.
Y, lo
que su servidor considera lo más peligroso. Todo ha dejado el Rey de Tabasco,
en manos de las fuerzas armadas: Sedena y Marina, hoy manejan puertos
marítimos, puertos aéreos, aduanas, ferrocarriles, hoteles, constructoras y
hasta la farmaciototota ya es para ellos. Mis respetos para los militares, pero
con todo en su poder, solo basta tronar los dedos y dar un golpe de estado muy
sencillo, como algunos que con éxito se han dado en la historia de América
Latina. Y otra cosa aún más pavorosa, la Sheinbaum ha prometido fincar el “segundo piso” de la cuarta
transformación. ¡Válgame, el futuro se ve negro!
DE
MANTECA: Entiendo perfectamente la molestia y las
acciones que maestros y burócratas del Estado de Nayarit, tuvieron por la
criminal —no se me ocurre otro adjetivo— acción de no pagarles su aguinaldo,
quincena y prestaciones de fin de año. Yo mismo, mientras laboré para la UAN
sufrí en carne propia eso. Y es que, con antelación uno, en compañía de la
familia hace planes calculando lo que vamos a tener en el bolsillo en el mes de
diciembre: viajes vacacionales, abonos a deudores, cenas navideña y de fin de
año, regalos a la familia o los amigos, compra de ropa, visitas al médico, arreglos
del hogar y gustos que quiere cada persona satisfacer. Todo eso se va al caño
cuando llegan los anuncios oficiales de “dice
mi mamá que siempre no” y se posponen los pagos, que uno supone seguros,
porque al inicio de cada año se hace llegar al congreso la ley de egresos que a
veces se convierte en un drama al interior del poder legislativo y con los
municipios. La pregunta que muchos nos hacemos es: ¿por qué los diputados,
senadores, secretarios de estado y poderosos del monte Olimpo, no sufren esa
carencia? ¿Cuál es el motivo que ellos, personajes omnipotentes, sí reciben
esos pagos que a los trabajadores se les niega? ¿por qué solo los tristes
mortales (trabajadores de gobierno, maestros y todo tipo de burócratas) tienen
que hacer bilis y mascar aire? ¿Por qué razón el trinche hilo siempre tiene que
romperse por lo más delgado?
Por
eso entiendo que tomen calles, avenidas, cruceros y carreteras como sucedió en
Acaponeta y otras ciudades del Estado de Nayarit, afectando a la ciudadanía que
ninguna culpa tiene de la ineficiencia y negligencia oficial. También sé, que
eso se hace para hacer presión social, pero la verdad es que, los habitantes de
esta y aquellas localidades que no pudieron llegar a su trabajo, a su casa, a
hacer sus compras, a cerrar negocios y a mil detalles más, ese tipo de acciones
solo le hicieron exclamar mentadas de menta, no precisamente a las autoridades
estatales o federales, sino a los que hacían los bloqueos y… ¿saben qué? Estas
tomas de vialidades al gobierno le valieron simple y llanamente pura madre.
Más
eficaz hubiera sido tomar instalaciones oficiales: ayuntamientos, juzgados,
fiscalías, oficinas gubernamentales y hasta la calle donde viven el gobernador,
los diputados, los presidentes municipales o los tesoreros…ya verían si no
rechinan y se ponen en acción.
0 comentarios:
Publicar un comentario