sábado, 23 de marzo de 2013

LA BOHEMIA, ¡HASTA EN ACAPONETA!



Por: Rocío del Carmen López Medina.

El día a día siempre está comenzando y con él los problemas y las tribulaciones. Aquellos que no tienen dinero para comer lo necesitan por obvias razones, aquellos que si tienen dinero para comer necesitan más para hacer otras cosas.



Pareciera como si el dinero se hubiese convertido en el leitmotiv  de las personas en su día a día. Y el proceso de búsqueda de tan poderoso caballero pasa por diversas situaciones: …que si me peleo con mi vecino…que si no me pagó mi comadre…que si mis hijos me exigen para su escuela…que me descontaron la quincena…que no me alcanza para mi amante…


Situaciones que acompañamos con diversas emociones: …que si me encabrono…que mejor río para no llorar…que si me esfuerzo para que aumente el dinero…que si me relaciono para hacer acuerdos económicos… o que mejor no hago nada; ¡al fin y al cabo este mundo es una mierda!


Sea como sea que veamos nuestro día a día una cosa es bien cierta: SIEMPRE HAY UN LUGARCITO PARA SONREIR, SOÑAR Y TRABAJAR POR ELLO. Ese lugar lo ha aprovechado mucha gente real o ficticia como Rodolphe, Marcel, Schaunard y Colline artistas que sin dinero, sin trabajo y casi sin hogar se dedicaban al trapicheo, pero con más picardía que avaricia.   


Y ¿quiénes son ellos? Los personajes del libro Scènes de la vie de boheme escrito en 1847 por Henri Murger. En esta obra el autor intenta plantear que los contratiempos cotidianos no son nada frente a la gloria artística. El libro es un bello canto a la vida, a la libertad espiritual y al tesón artístico.


Se considera esta obra como la primera en introducir literalmente el término Bohemia en el mundo literario. El cual que aludía a los gitanos provenientes de Bohemia (la actual República Checa) que se instalaron en París. También se usó para referirse a un modo de vivir de ciertos sectores socioculturales con una escala de valores diferentes a las de la sociedad sedentaria y burguesa.


Murger afirmo: «¡La Bohemia no es posible SINO en PARIS», pero ha tanto de tiempo y con el espacio modificado por las nuevas tecnologías y la rápida contaminación de las ideas, esa frase puede ser matizada para quedar: ¡La vida bohemia cultivada en París desde el S. XIX, ahora es posible reproducirla hasta en Acaponeta!


Y si no me creen, por favor pregunte a Pepe Morales, pero no se asuste si no le contesta, tal vez esté interpretando (que no tocando a) La mesera. Si no lo encuentran busquen a Aleyda Ibarra Torres, Gustavo Ramón Quintero Alduenda, José Luis Espinosa de los Monteros, Antonio Gutiérrez, Enrique Tapia, Saulo Lora, Heriberto Rodríguez, Vinicio Rubio, o incluso si caminan por las calles de Tecuala la orgullosa, busquen a Heriberto Villa o Ignacio Palomino, a cualquiera de ellos pregúntele si es posible una noche bohemia en Acaponeta, no se sorprenda si alguno le contesta cantando, otro tocando el saxo, otro la guitarra, otro el piano, o que de plano no le contesten porque aun están brindado con un chupito de tequila.


Tal vez, todos ellos estarán de acuerdo en que el día a día también es poesía y si se acompaña con un ambiente al aire libre con música y bebida como el sábado 16 de febrero de 2013 grandes cosas resultan, como el departir y reír en un espacio cultural y con ello cooperar para multiplicar momentos como estos en Acaponeta.


Que no paren las actividades de los miembros de la Junta Vecinal.
¡Por una Cultura VIVA!  










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