lunes, 7 de febrero de 2011

EL TEATRO EN NAYARIT


Gina Macedo y Jackie Hernández  en la obra “Los Perros” de Elena Garro.

*Entrevista con Gina Macedo
**Por René Morimoto

El Teatro es una de las disciplinas artísticas que más provoca y atrae a la gente, quizá porque permite la posibilidad de presenciar el momento en que se proyecta un mundo fantástico y ficticio sobre el cuerpo del actor. Esta situación por sí misma resulta sumamente atractiva, mas aún cuando se le suma talento y belleza.
Karla Georgina Ruiz Macedo o Gina Macedo como mejor se le conoce, es una joven actriz de teatro. Beneficiaria en su emisión del 2010, del Fondo Estatal de Estímulos para la Creación Artística de Nayarit (FECAN),  quien accedió a compartirnos un poco de su vida y su pasión por el teatro en esta entrevista.


RM: ¿Cuánto tiempo llevas haciendo teatro, cómo empezaste y  cuál fue tu primera obra?

GM: Todo empezó cuando estaba en la secundaria hace siete años  más o menos, en ese tiempo yo estaba buscando una actividad artística o un deporte. Intenté muchas cosas: pintura, baile, etc. pero en ninguna encajaba, hasta que llegué al grupo de teatro Monasterio con el maestro Enrique Medellín, que ensayaba en la calle San Luis. Empecé a asistir a su taller y fui involucrándome cada vez más. Para mí era mucho más que una actividad o una disciplina que alguien me impusiera, empezó a ser un verdadero gusto hacerlo, era como salir a jugar. Y así, inició como un juego, como una diversión que me daba mucha satisfacción. Ahora quiero que el teatro esté en mi vida siempre. La primer obra en la participe fue Bella Durmiente.

RM: ¿Cuál es la última en la que has participado y de qué trata?

GM: En “Los Perros “de la escritora mexicana Elena Garro. Que es muy vigente por los temas que trata, la violencia, la impunidad con la que opera la gente que quiere dañar a los demás, la falta de respeto al individuo, la ausencia de equidad. Las jerarquías que existen y que condicionan el respeto a las garantías individuales. El miedo, el conformismo a una situación que a pesar de ser anormal se integra en la sociedad; la cultura del: “te tocó…pues ya ni modo… ojala y no me toque a mí”. Creo que ahorita está creciendo en Nayarit el sentimiento de resignación a que pasen las cosas. “Los Perros “plantea un tema muy  actual.
 Al final de la obra se pidió al público que no aplaudiera por respeto al asesinato de la hermana de Octavio Verde productor de la obra.  Siendo que el aplauso es algo vital para el actor, decidimos sacrificarlos para manifestar nuestro repudio a este acto de violencia y a todos los actos de violencia en el estado.
 
RM: Hablando del estado ¿Cómo ves el teatro en Nayarit?

GM: Egoísta y disperso,  los grupos están muy separados, cada quien está en su rollo y no quiere salir de lo suyo, no sé si sea por egoísmo o por qué será, pero yo no veo unidad, ni que se ayuden unos a otros. No creo que eso ayude para hacer un mejor teatro.

RM: ¿Tú crees que eso haya influido en el nivel del teatro en comparación con otros estados?

GM: Sí, porque si no hay cooperación no hay un crecimiento, porque no se están compartiendo el conocimiento y las experiencias. Por lo tanto el nivel de los grupos se estanca. Los grupos se desarrollan pero siempre limitados a sus propios recursos y eso produce que el desarrollo sea muy lento.

RM:¿Por qué decidiste trabajar con Luis Alberto Bravo?

GM: Pues anduve brincando de un grupo a otro y así llegue al grupo del Conalep. Ahí me sentí muy a gusto con la forma de trabajar. Después Luis me trajo al Tituba. Y es aquí en donde me he sentido parte de algo, como parte de una familia. Me gusta cómo se trabaja, me gusta el teatro que se hace, y me siento bien.

RM:¿Qué opinas de la polémica que rodea el teatro de Luis Bravo? 

GM: Yo creo que cada uno tiene su propio estilo y el estilo de Luis es así, tiene una forma de hacer teatro muy diferente, tiene sus razones, tiene sus bases y creo que si te apegas a tus ideas y a tus bases siempre vas a hacer polémica. Con Luis Bravo he actuado 10 obras, y me dio el empuje que me permitió ser becaria del Fecan 2010,  y así curse un diplomado de Casa del Teatro que se imparte en Pátzcuaro, Michoacán. En diciembre del año pasado acabé mi último módulo que duró 15 días al igual que el primer módulo que cursé. Los módulos eran de días encerrado todo el tiempo en el diplomado, eso te ayuda a lograr una concentración total.

RM:¿Tú  crees que la sociedad nayarita necesita a un grupo de teatro como el Tituba?

GM: Pues no es que nos necesiten, más bien la sociedad necesita que exista el teatro, que exista actividad artística, necesita ese algo mágico que les recuerde que somos humanos y que podemos vivir y soñar en colectividad. Si no es así, la vida se vuelve mecánica y rígida.

(**Periodista y mediador del Programa Nacional Salas de Lectura)

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