Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
Cuando su servidor estaba en cuarto o quinto de primaria (tiempos prehistóricos), una maestra, que por cierto no era la que nos daba historia sino la de inglés, nos ofrecía constantemente su sentir y no tenía rubor al poner a los españoles como palo de gallinero. La mujer, con mucho sentimiento de odio y poco raciocinio, de "malditos gachupines" no bajaba a los hispanos. Nos decía, siempre muy exhaltada que ellos, los europeos "nos habían" quitado la libertad, que se llevaron "nuestro" oro y plata; que destruyeron "nuestras" ciudades y pueblos; y en el colmo del paroxismo antihispano, casi nos gritaba que los odiados "gachupines" "nos arrebataron" la lengua y la religión.
Niños de diez u once años, todo eso nos tragábamos e inconsciente e inocentemente odiábamos a los "gachupines" que "nos habían" causado tanto daño. Más o menos este es el pensamiento que asalta la razón de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, se coloca la toga de historiador y ofrece al "pueblo sabio y bueno" (como a nosotros niños de cuarto año), su muy personal interpretación de la historia nacional. No esperaba yo de la cuarta transformación, que se manipulara la historia como hicieron los priista y panistas en su momento.
Al terminar la primaria, allá en la zona conurbada del entonces Distrito Federal, nunca más volví a ver a mi maestra. Es una lástima que ni siquiera recuerdo su nombre. Pero hoy le diría que estaba equivocada porque aquellos conceptos de "nos habían quitado", "nos robaron", "destruyeron nuestros...", "perdimos la religión y la lengua", no se ajustan a la realidad...simple y llanamente porque "no éramos". No existíamos los mexicanos como hoy nos concebimos.
Si bien es cierto que los españoles causaron graves daños a los pobladores de estas tierras porque en efecto, los saquearon, les robaron su patrimonio y tranquilidad, les violaron a sus mujeres, destruyeron sus pueblos con su arquitectura, templos, adoratorios, teocallis, viviendas; les arrebataron sus tierras; les cambiaron su religión, lengua y hasta su nombre. Y quizá lo peor, trajeron enfermedades exóticas en estas tierras que causaron significativa mortandad. Los hispanos se llevaron al nuevo mundo: oro, plata, joyas, jade, animales, alimentos y condimentos maravillosos y muchas otras grandes riquezas; a cambio dejaron esclavitud, dolor y mucho odio que permaneció oculto por 300 largos años. Pero todo eso y mucho más, no nos lo quitaron a "nosotros", porque no éramos mexicanos todavía.
Hoy, 500 años después, a los habitantes de estas tierras que llamamos México, les corre por sus venas sangre europea y sangre indígena, somos (ahora sí, "somos") el producto de la mezcla de esos dos pueblos. Mestizos, mitad blancos, mitad cobrizos; dijera aquel escritor: "Aquí todos somos café con leche, unos con más café, otros con más leche, pero los ingredientes son siempre los mismos: Europa, América, Africa". Cosa que, por ejemplo, no sucedió en Estados Unidos a donde llegaron los ingleses y no se mezclaron con las comunidades indias de esos extensos territorios; ahí no hubo mestizaje, solo genocidio.
Es maniquea la idea de que los españoles eran todo lo malo y los indígenas todo lo bueno. Lo que no contemplan mi profesora y mi presidente, es que al mismo tiempo iba creciendo el mestizaje del cual hoy provenimos todos, conformando, ahora sí, al mexicano.
La idea de pedirle al actual rey de España que nos pida perdón, es tan ridícula como solicitarle a Tlaxcala que cada mes en una ceremonia especial, también nos pidan absolución y clemencia al haber "traicionado a la patria" por aliarse a los hispanos. ¿Verdad que no?
Me opongo a este inane afán de reescribir la historia con los ojos, perspectivas y valores del siglo XXI. Este revisionismo que tira de sus pedestales las estatuas de Colón, es tan absurdo como el revisionismo nazi que pretende hacer creer al mundo que no existió el holocausto judío durante la segunda guerra mundial. Las acciones fútiles e insustanciales de cambiar el nombres de las calles de personajes hispanos como "Puente de Alvarado" para "rebautizarla" como "México-Tenochtitlan" es un acto de la más grotesta y mezquina demagogia.
Recuerden mi maestra y mi "cabecita de puro apagado", que en esa época estaban en plena edad media. Que no se rebajen a tal nivel.
Arqlgo. Mauricio Garduño Ambriz
Sección de Arqueología/Centro INAH Nayarit
Según las fuentes
documentales tempranas de la primera mitad del siglo XVI, en las que es posible
conocer el testimonio de los soldados conquistadores que participaron en la
empresa de conquista de los señoríos prehispánicos ubicados en la franja
costera noroccidental de Nayarit, precisamente en estas zonas bajas ribereñas
era posible practicar agricultura intensiva de humedad, obteniéndose en algunos
casos hasta tres cosechas de maíz al año, según los datos recabados por
Anguiano (1992) para la provincia o señorío de Sentispac.
Los trabajos de excavación
arqueológica tuvieron lugar en el marco de la construcción de la red secundaria
de distribución del Tramo “B” del Canal Centenario en la costa central de
Nayarit, obra monumental de infraestructura hidroagrícola a cargo de la
Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Comisión Nacional del Agua
(CONAGUA/Dirección Local Nayarit), concretamente a lo largo del eje de trazo
proyectado y dentro del derecho de vía del Canal Lateral 27+680 en el ejido de
Coamiles, en la zona conocida localmente como “Las Tinajas”, donde a pesar de
la recurrente nivelación agrícola todavía es posible observar al menos dos
importantes conjuntos arquitectónicos orientados astronómicamente, con
montículos de hasta 8 m. de altura.
El mapeo y croquización de
estos conjuntos arquitectónicos, así como la recolección de los materiales
arqueológicos diagnósticos asociados a cada estructura, permitió corroborar que
se trataba arquitectura ceremonial planificada cuya construcción tuvo lugar
durante el periodo Postclásico, es decir, durante el momento de apogeo y máxima
expansión territorial de la cultura regional Aztatlán (850/900-1350 d.C.), que
se desarrolló sobre bases sociales, económicas y demográficas propias desde
hace aproximadamente dos milenios, según hemos podido corroborar a partir de
diversos sondeos estratigráficos realizados desde 1998 en las cuencas
inferiores de los ríos Acaponeta, San Pedro y Grande de Santiago.
Además de mostrar todas
estas construcciones un patrón de orientación compartido, las observaciones que
llevamos a cabo en el complejo arquitectónico “Las Tinajas” en el amanecer del
21 de marzo -fecha astronómica del inicio del equinoccio en el hemisferio
Norte- permitieron corroborar que al menos uno de estos conjuntos
arquitectónicos se planificó y orientó astronómicamente, con la finalidad de
registrar la aparición del disco solar por el horizonte oriental, trazando una
línea visual de poniente a oriente desde la cima del montículo principal de
este conjunto. Es decir, el paso cenital del sol sobre “Las Tinajas” tiene
lugar precisamente en el equinoccio de primavera. Esta orientación equinoccial
corrobora la importancia que el culto solar desempeñó entre las poblaciones de
la zona nuclear costera Aztatlán durante el periodo Postclásico, en el diseño y
construcción de sus principales emplazamientos de uso ceremonial.
En este sentido, debemos
recordar que dentro del ciclo ceremonial anual el equinoccio de primavera
marcaba para estas poblaciones el inicio de los principales ritos de transición
o renovación, es decir, de aquellas actividades rituales que tenían lugar entre
el periodo crítico de transición entre la temporada de secas y la de lluvias,
precisamente entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano,
ceremonias que tenían como objetivo propiciar la llegada de las nubes
pluvíferas del oriente, elemento esencial para garantizar la obtención de
buenas cosechas.
Por otro lado, los sondeos
controlados realizados a lo largo del eje de trazo del canal lateral proyectado
permitieron confirmar la existencia de depósitos arqueológicos bien
estratificados, es decir, de una sucesión ininterrumpida de capas de suelo de
origen cultural, ordenadas cronológicamente. De esta manera, fue posible
identificar diversos artefactos -principalmente fragmentos de vasijas
cerámicas, de figurillas y de desechos de obsidiana- representativos de por lo
menos cinco fases de ocupación dentro de la historia prehispánica regional,
cubriendo un rango temporal de por lo menos trece siglos, desde el inicio de
nuestra era hasta mediados del siglo XIV.
Sin embargo, es importante
aclarar que la mayor parte de los depósitos culturales explorados durante el
programa emergente de rescate arqueológico en “Las Tinajas” se ubican
cronológicamente en la fase cultural Amapa (500-800/850 d.C.), cuando tuvo
lugar en la costa noroccidental un notable incremento demográfico y una marcada
jerarquización social, que coincide con la ampliación de las redes locales de
intercambio entre las poblaciones de la zona nuclear costera Aztatlán y
asentamientos ubicados en la sierra, las mesetas interiores y las cuencas
lacustres de Nayarit y Jalisco.
Por; José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE:
Yo estoy plenamente convencido de que en efecto hay una campaña mediática para dejar al presidente López Obrador como palo de gallinero, mismo que lo tiene así de sucio por los muchos yerros que él solito comete -esto deben de reconocerlo propios y extraños-. La idea es desprestigiarlo y dejarlo en mal ante una sociedad que, curiosamente, lo tiene en casi en el 70% de aceptación.
Carlos Loret de Mola, ya muy desacreditado por los trapitos sucios que le han sacado y lo montajes que organizó y luego le descubrieron; encabeza la lista, llevándose a un Brozo belicoso y valentón entre las patas, elevando el rating de un canal llamado "Latinus", que ahora sabemos tiene fuerte intereses de familiares de aquel tramposo de los maratones y de la grilla nacional que fue Roberto Madrazo. Eso me queda claro.
Sin embargo, AMLO arroja todos los días --todas las mañanas para ser más exacto-- kilos y kilos de leña que alimentan la fogata de Loret, Brozo y otros, que sin duda están hiper encarbonatados por la lana --nada despreciable por cierto-- que dejaron de ganar vía, dicen las malas lenguas, el renombrado "chayote".
Pero, ni modo que nadie diga nada por la férrea, cuando todos vemos la necia defensa presidencial de un tipo como el historiador Pedro Salmerón, acusado de acoso por algunas mujeres, que si bien, nunca lo denunciaron ante un agente de ministerio público, sí tuvo que renunciar al ITAM, por la fuerte presión que se generó y porque él tampoco demostró lo contrario, simplemente hizo de tripas corazón y se fue con su acusaciones, apareciendo en la mente de todos aquello de "el calla otorga".
Además, nuestro mandatario, el "cabecita de puro apagado" tiene el feo antecedente de defender, a capa y espada, a un burro en eterna primavera como es Félix "el violín" Salgado Macedonio, quien sí tiene denuncias y se ha salvado de ver la vida tras los barrotes, es porque tiene amplias y poderosas influencias y un amigocho "a todo dar" como es Andrés Manuel.
A los pocos días, el gobierno panameño, a través de su canciller, rechazó la propuesta mexicana, lo que fue un buscapiés de esos muy tronados en las fiestas decembrinas, en salva sea la parte de AMLO, quien, una vez más --de manera irreflexiva y hasta tonta-- acusó de inquisidores a los panameños, cambiando a Salmerón por...¡Vive Dios!, la mariguanita Jesusa Rodríguez, quien de diplomacia sabe lo que yo de la vida sexual de las paranoplocéfalas perfoliatas.
En realidad a mí poco me importa la vida de Salmerón, si es culpable, que se le castigue. También me vale maracas, si a la Jesusa la gusta fumarse duro y macizo la cola de satanás y si se verá favorecida por cambiar "la dorada de Acapulco" por "la roja de Panamá". No, esas son nimiedades, lo que su servidor alega es que la manera como AMLO está otorgando puestos aquí y allá, son al más puro estilo de los neoliberales que tanto ataca o del viejo priismo: puestazos a los amigos, a los camaradas o a los que nos "favorecieron" en campañas pasadas. Es curioso observar como Andrés Manuel ofreció embajadas a la ex gobernadora de Sonora, al ex de Sinaloa y hasta al de Campeche, donde --sospechosamente-- ganaron los candidatos de Morena, siendo esos funcionarios de partidos ajenos al de la mal llamada 4T y, por supuesto, al más viejo estilo, pagar los favores de los amigos.
No conozco a esa señora Jesusa, más que por decires a favor de la mota y ser incondicional del señor López Obrador; pero si estoy seguro que ella no tiene ni el perfil, ni la carrera que se debe tener para representar al país en otra nación. Vuelve AMLO a los tiempos del ayer, donde valía madre la preparación, los estudios y la experiencia, lo que vale es ser amigo o compadre del mero nalga. No me cabe duda, le ha quedado chica la cuarta transformación a su creador.
DE DULCE:
Creo que ha sido muy buena intención del ayuntamiento de Acaponeta que preside el buen amigo Manuel Salcedo Osuna de implementar una ruta nocturna en la recolección de basura. Ahora, los camiones que recogen los desperdicios pasan por la noches también, levantando cientos de bolsas que antes, de manera totalmente inconsciente e ilegal, los sucios ciudadanos que nunca faltan, arrojaban en las esquinas a sabiendas de que el recolector no pasaría sino hasta la mañana siguiente.
Resultado: ahora pasa el camión por las noches, y la trinche gente asquerosa e incivilizada, continúa sacando la basura, horas o minutos después de que circuló el antiguamente llamado "carretón de la basura", con el mal que eso acarrea: perros, gatos, ratas y cucarachas dejan terribles imágenes en las esquinas; la imagen de la ciudad es detestable y un cochinero espantoso.
¡No, señores del ayuntamiento! Lo único que están haciendo es acuachar canijos y huevones que no sacan la basura en las mañanas por seguir durmiendo la mona; que ni agradecieron el cambio de horario, y además, ahora pagan más por el consumo extra de combustible para los camiones nocturnos, horas extras en salarios para los trabajadores o, no lo sé, puestos nuevos para esa labor, pero la imagen urbana no mejoró un ápice. La solución es comenzar a multar a los cochinos vecinos de siempre y con que sancionen a dos o tres, les aseguro que se acabó el problema. Ahí está el ejemplo con los motociclistas, igual, muchos de ellos, de irresponsables. Comenzaron a imponer multas y ahora ya casi todos traen casco.
DE MANTECA:
Para los que sentimos amor por la lectura, trátese de la que se trate, sentimos una necesidad de tomar el libro y arrebatarle diariamente su contenido a veces a traguitos cortos y a veces de un solo jalón. Sin el afán de parecer petulante, los lectores consuetudinarios en ocasiones, por falta de tiempo, por atender otras necesidades, nos vemos privados de nuestro “pasatiempo” favorito, y lo pongo así entre comillas porque es mucho más que un simple hobby (palabra mamona, si usted me permite el prosaico vocablo).
Pero valorando las cosas,
nos damos cuenta que tenemos tiempo para ver el fútbol o las ridículas películas
de Rambo, y despreciamos lo más por lo menos. Recuerdo, hace años, una campaña que
la biblioteca municipal emprendió, para darle difusión al año mundial de la
lectura, lo cual me pareció muy loable. Así que me fui con mis hijos, estaban
de a tiro chiquillos, a sacar la credencial para ser usuario de la biblioteca y
poder hacer uso a domicilio y hasta por quince días de algunos libros; y de
paso fomentar la lectura en mis pipiolos, tan bombardeados por la violencia de
“inocentes” caricaturas, lo absurdo y promiscuo de las teleculebras televiscas,
el comercialismo exacerbado y el continuo avance de la narcocultura que ya
pintaba para más en aquellos días.
Su servidor, y lo menciono
de pasada, escogió un magnífico libro, fundamental para el acervo cultural del
mexicano y un clásico de la literatura nacional, me refiero a “Al filo del
agua” del jalisciense Agustín Yáñez, muy conocido en estas tierras náyaras. Se
los recomiendo.
Por otro lado es necesario
aclarar que el día de hoy ignoro si existen programas educacionales en relación a este
tema, pero sí alcanzo a observar, que muchos maestros no leen otra cosa que las
revistas rosas, los TV Notas o los “comics” tan socorridos por la cultura popular mexicana,
pero tan pobres en contenidos.
En la preparatoria era aún
peor, dependía de la ideología del maestro el tipo de lectura obligatoria, y
hoy me parece absurdo y completamente ilógico que nos hubieran ensartado como
lectura obligada el famoso “Libro Rojo de Mao”. ¡Ufff, ufffff y recontraufffff!
Pocas son las lecturas apropiadas
que recuerde aquellos tiempos de escolapio del nivel medio superior, entre
ellas: “Pedro Páramo” y “El Llano en Llamas” de Juan Rulfo, inolvidables y que debieran ser obligatorios de leer; “Los de abajo” de
Mariano Azuela; “La muerte tiene permiso” de Edmundo Valadez o “El zoo humano”
de Desmond Morris o ese libro también obligado “Canasta de Cuentos Mexicanos”
de B. Traven. Lo demás no contribuía a interesar al muchacho en el delicioso
mundo de la literatura.
Hoy desgraciadamente,
también el valor de la lectura o de la literatura contemporáneos o los clásicos infantiles y juveniles, a ha ido
menguando por el mercantilismo que ha llegado también a las editoriales y
librerías. Autores que dan “recetitas de vida” o que se anuncian como los más
grandes vendedores del mundo, tipo Og Mandino
o los de Cuauhtémoc Sánchez, han tendido una cortina de humo bloqueando a la
buena lectura que también hoy se escribe o a la de siempre. Aunque por supuesto, será
mejor ese tipo de lecturas que ninguna.
La literatura mexicana es de las más ricas e interesantes del mundo y vale la pena descubrirla o para el lector no tan profano redescubrirla, por hoy las bibliotecas de su ciudad, en nuestro caso, la municipal de Acaponeta o la de la Casa de la Cultura “Alí Chumacero” que poca gente utiliza, son buenas opciones.
Ahora que en la
prepa 3 de la UAN, tenemos edificio nuevo con una flamante biblioteca, han
estado llegando libros y mobiliario especial, para conformar un círculo de lectores y pronto lo
echaremos a andar. Sacar la credencial en la biblioteca municipal “Benito Juárez” no costaba nada en aquellos
tiempos, supongo que hoy tampoco y el personal es muy amable. Saquemos un rato
a nuestros hijos del celular, apaguemos la tele y encendamos un buen libro.
EL PRESENTE, ES UN BELLO Y NOSTÁLGICO TEXTO ESCRITO POR UN GRAN HOMBRE AL CUAL TUVE EL ENORME GUSTO DE CONOCER Y TRATAR, SOBRE TODO CUANDO BUSCABA DATOS SOBRE EL ACAPONETA DEL AYER, ME REFIERO A DON EDUARDO VIDRIALES ROBLES, DE DULCE MEMORIA.
ESTOS SON SUS RECUERDOS
SOBRE LA PEREGRINACIÓN QUE DESDE TIEMPO INMEMORIAL HACEN LOS ACAPONETENSE Y
FIELES DE OTRAS LATITUDES, RECORRIENDO LA DISTANCIA DE 18 KILÓMETROS ENTRE EL
MUNICIPIO DE ACAPONETA Y EL HUAJICORI. EL RELATO DEBEMOS DE UBICARLO EN UN FRÍO
MES DE FEBRERO DE 1930.
Por:
EDUARDO VIDRIALES ROBLES
PRIMERO
DE LAS FINANZAS
Había
que ahorrar, desde semanas antes, para contar el día de la función lo menos con
diez relucientes pesos de aquellos cantarines hechos con platas del 0720.
Diez
pesos en manos de un mozalbete de doce años, era capital suficiente hasta para
fundar un banco. Si no se completaban diez pesos, la caminata se emprendía con
menos; hasta sin nada... al fin que la virgen, en su día, podía hacer milagros.
LA
SALIDA
Calle
México, rumbo al norte; ¿A dónde va tanta gente? A visitar a la Virgen de
Huajicori en su día. La forma preferida de muchos, será hacer el recorrido a
pie. Los peregrinos descalzos, según el amplio anecdotario de mi tío Adolfo
Robles, iban en grupo aparte.
Descalzos,
pero en camión. La hora de partir a pie era al salir del cine, diez de la noche,
si posible era contando con el aval de dos buenos tacos cenados en el puesto de
Don Chon, afuera del cine Royal.
El
punto de partida ya en grupos grandes, era el “tepocilama”, una roca que está
cerca del arrancadero de las carreras de caballos de aquel entonces en Las Mojoneras. Había que adherirse al grupo de alguien que contara con lámpara de
mano, de donde pudiera tocarnos algún “chisguete’’ de luz para no tropezar con
las piedras del camino.
CAMINAMOS
¿CUANTO HEMOS AVANZADO?
Mariquitas,
Corral de Piedra, Higuera Gacha (hoy Valle Morelos) se van quedando atrás.
Después de pasar por la Estancia, Arroyo de los Laurales y el poblado de Pachecos,
se oyen cantar los primeros gallos; pronto empezara a clarear la mañana. ¿Y el
frío de febrero? Con el ejercicio de la caminata, se ha quedado en casa.
Al
doblar la última curva del camino, después de los Llanos del Canjilón, queda a
la vista el motivo de nuestro viaje: el Santuario de la Virgen de Huajicori
coronado con cientos de veladoras encendidas.
A
poco andar se empiezan a oír las campanas destempladas (las de entonces)
llamando a misa primera. Mañanitas a la Virgen y las acostumbradas
alabanzas en su honor: “Buenos días paloma blanca...’’
Cuando
termina la misa, se despide aquella feligresía entonando otras alabanzas “¿Quién es esa estrella que a los hombres
guía?’’
Mientras
esto sucede los danzaste han comenzado a tomar posesión del atrio, y la chira o
chirimía lanza al hilo del viento sus melancólicos sonidos. Los danzantes han
terminado de colocarse sus arreos que incluyen medias de algodón de color, pues
no hay danzante que baile con las piernas
descubiertas, así es la tradición. El resto lo hace con energía, golpeando rítmicamente
el piso, a huarache limpio, siempre al compás de su arco y flechas y al son de
un destartalado violín. Plumas y listones multicolores engalanan el traje sin
faltar su típico sombrero cubierto de pequeños espejos que rematan muy por
arriba de la cabeza del danzante.
Y se
escucha todavía el cantar de otros penitentes: “Adiós Reina del Cielo...”
EL
ORO A TUS PIES MADRE MIA.
Mientras, otros peregrinos
entran al templo: los gambusinos de la región minera del Tigre, El Limón, El
Indio y Providencia, hacían llegar en forma simbólica, los hilos de oro hasta
los pies de la Virgen; pequeña milagrería
de oro relacionada con la salud, o en el caso de los mineros, también con la
fortuna. Los hilos de oro casi se palpan en la mente del minero.
Las
vetas, la humedad de las minas y el olor a pólvora recién tronada, se quedaron allá
en el cerro. El minero y su familia están aquí prestados, dando gracias a la
que reparte desde arriba, salud y fortuna.
LA
PLAZA
A
estas horas de la mañana ha sido tomada ya por vendedores y paseantes, la plaza
que esta frente al santuario; desde los que la buscan un puesto de comida para echarse
un taco, hasta la batahola de vendedores que ofrecen desde una “medida” de a
virgen, hecha con un pedazo de listón, hasta los vendedores de sarapes
norteños, huaraches, zapatos y vestidos multicolores.
¿Y
los juegos? No podían faltar ni la lotería, ni el carcamán, ni la ruleta. Conforme
sube el sol, hasta el atrio llegan los gritos de la lotería; “El diablo son las mujeres...’’ o el
ronco grito de la ruleta: ¡diez y siete colorado!
¡Veinte negro! ¡Casa grande!
Toda
aquella abigarrada multitud permanece en la plaza, en tanto que algunos
señorones y señoronas de falda almidonada, ven la función apoltronados en el
portal de Don Nicanor Osuna, dueño del más próspero abarrote del lugar.
Cuando
se acerca la hora del mediodía, la muchedumbre va deslizándose poco a poco
hacia las grandes ramadas a un costado de la plaza, donde la cerveza ha sido
puesta a helar a buena hora. La comida caliente para vender, espera contenida
en grandes cazuelas de barro.
Después:
¡El baile! La banda, mariachis y cien cancioneros cada quien, por su lado,
hacen las delicias de los parroquianos.
Y la
gente sigue llegando, a pie, en camión o en remuda; el hilo es interminable. Y
los penitentes que vienen a pagar “mandas’’ a la Virgen por un favor concedido.
Quien cruza el atrio de rodillas, hasta el altar de la Virgen; quien viene de más
lejos, también de rodillas; donde no faltan hombres con el torso desnudo con
pencas de nopal sobre el pecho y la espalda y hasta con corona de espinas sobre
la cabeza. En fin... milagros de la fe que así se agradecen a la Virgen de
Huajicori.
¿Y
el castillo? ¿Y los toros de fuego? Hay que ver a estos cómo arremeten, ya de
noche, sobre la multitud que llena la plaza, sin que falte alguna enagua
catrina que vuele por los aires cuando su dueña ha caído queriendo escapar de
la furia del toro.
Se
penetra en aquel pequeño mundo de la plaza con disposición a ser parte de todo.
Jugar al carcamán alumbrado por ‘‘cachimbas’' o la lotería y ruleta donde el
alumbrado es más moderno a base de lámparas de gasolina.
La
quema del castillo, que dará fin a la función, concentra la atención de todos
los que no están entrados en copas o entrados en baile. Don Hilario, el cuetero,
sale siempre con aplausos cuando se apagan las últimas luces de su obra: aquel
hermoso castillo que por espacio de una hora, nos ha mantenido a todos admirados
con sus multicolores resplandores.
Y
EL CUENTO SE VA ACABANDO.
Era
en la ruleta, mientras esperábamos la quema del castillo donde nos hacían
‘’pelo y barba’’ hasta con el ultimo quinto o ‘'nikle’’ que nos quedara en el
bolsillo.
El
regreso se hacía en camión, por supuesto. Al estar de nuevo en los llanos de
Las Mojoneras, la voz doblemente trasnochada de algún pasajero se ha puesto a
cantar las avanzadas de Ramón Corona, que llegó a general y que decían:
Llegaron
las avanzadas
de
Acaponeta a Tepic
gritaba
Ramón Corona
¡Cabrones
ya estoy aquí!
Poco a poco las calles se volvían
a llenar de gente. “Al otro día’’ cada quien su oficio y … hasta el año próximo.
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*** El Centro INAH Nayarit, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA/Dirección Local Nayarit) trabajan en estrecha colaboración
*** Los trabajos de registro,
protección e investigación por parte del Centro INAH Nayarit se llevan a cabo
con motivo de la construcción del proyecto hidroagrícola “Canal Centenario”
Con el objetivo de ampliar
significativamente la superficie cultivable de riego para elevar la
productividad agroalimentaria del estado de Nayarit, el gobierno federal, a
través de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA/Dirección Local Nayarit) y de
la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) tienen a su cargo la construcción
del “Canal Centenario” en la costa central de Nayarit, obra de infraestructura
hidroagrícola que aprovechará las aguas del río Grande de Santiago, en una
región donde en la actualidad la mayor parte de los cultivos se producen bajo
el régimen de temporal y de humedad residual.
Cartel informativo de la zona de riego del
Canal Lateral 27+680, actualmente en construcción
Esta obra conllevará la construcción
de un canal principal de 45 km. de longitud (Tramos “B” y “C”), con un derecho
de vía de 60 m., así como de una compleja red de 320 km. de canales secundarios
de distribución -canales laterales, sublaterales, ramales y subramales- y de
numerosas obras colaterales (sifones, alcantarillas, drenajes, puentes, patios
de maniobra, etc.). Se estima que la superficie agrícola beneficiada será de
43,105 has., destinadas actualmente a la agricultura de temporal, que se
integrarán a seis nuevas zonas de riego: Rosamorada, Bejuco, Margen izquierda
del río San Pedro, Margen derecha del río San Pedro, El Tambor y Yago.
Sitio arqueológico “Cerro de Coamiles”, donde
fue modificado el trazo original de uno de los canales proyectados por la
CONAGUA
El “Canal Centenario” -actualmente el más importante proyecto de construcción de infraestructura hidroagrícola a nivel nacional- se ubica en la zona nuclear de desarrollo de la cultura regional Aztatlán del Pacífico noroccidental mesoamericano, una región caracterizada por la presencia de fértiles y profundos aluviones intercalados con numerosos humedales costeros de agua dulce y salobre, donde según las fuentes documentales del Siglo XVI se practicaba agricultura intensiva de humedad.
Vista general del sitio arqueológico de “Las Animas”,
donde se modificó y reubicó el trazo original del Tramo “C” del Canal
Centenario
Por la magnitud de la obra, desde finales del 2014 y durante el 2015 el Centro INAH Nayarit inició un programa permanente de prospección arqueológica de superficie a lo largo del eje de trazo y dentro del derecho de vía del Tramo “B” del Canal Centenario, bajo la supervisión del Arqlgo. Mauricio Garduño Ambriz (Centro INAH Nayarit), que incluyó la revisión de todos los bancos de material que habían sido seleccionados, con el objetivo de localizar y registrar monumentos arqueológicos susceptibles de destrucción por la eventual construcción de este transecto.
Vista general de la excavación extensiva realizada en el sitio “Las Parejas” (km. 21+500) del Tramo “B” del Canal Centenario
Estos trabajos permitieron localizar
y registrar un total de 29 nuevos sitios arqueológicos de origen prehispánico
ubicados en zonas colindantes al proyecto de construcción del “Canal
Centenario”, pero que no se verían afectados directamente por dichas obras. “De
gran relevancia para la arqueología regional ha resultado el hecho de registrar
nuevos asentamientos, ubicados entre la planicie aluvial y el piedemonte bajo
de la Sierra Madre Occidental, una zona topográfica de transición caracterizada
por la presencia de lomeríos rocosos intercalados con valles costeros, en la
que los asentamientos se encuentran mejor conservados en relación a los sitos
localizados en las tierras bajas de uso agrícola, que durante años han sido
niveladas extensivamente, provocando la destrucción de la mayor parte de los
volúmenes arquitectónicos remanentes y modificando el trazo original de los
asentamientos”, precisó el arqueólogo.
Vista general del promontorio rocoso sobre el que se
encontraba el sitio “San Lorenzo” (km. 27+300), a un lado del Tramo “B”
A partir de la prospección
sistemática a lo largo del Tramo “B” fue posible localizar y registrar dos
sitios arqueológicos inéditos dentro de la zona de afectación primaria, “Las
Parejas” (km. 21+500) y “San Lorenzo” (km. 27+300), que ya habían sido
parcialmente afectados por obras de desmonte y despalme inicial.
Posteriormente, en el transcurso del 2016, ambos sitios fueron intervenidos con
la anuencia del Consejo de Arqueología del INAH, bajo la modalidad de rescate
arqueológico, con lo que fue posible obtener información relevante sobre el
sistema constructivo de ambos asentamientos, sobre la temporalidad de su
ocupación, sobre su filiación cultural y también sobre los patrones culturales
de inhumación que practicaron sus habitantes.
Urna funeraria localizada in situ en uno de los montículos explorados en el sitio “San
Lorenzo” (km. 27+300)
Los trabajos de reconocimiento
sistemático de superficie efectuados desde el 2020, con el apoyo logístico
tanto de la CONAGUA/Dirección Local Nayarit como de la SEDENA, permitieron
verificar que dos importantes trazos proyectados, uno a la altura del km.
32+100 del Tramo “C” y otro en la ampliación del Canal Lateral 27+680 (del km.
23+600 al 24+460) afectarían física y visualmente dos de los más importantes
asentamientos arqueológicos del complejo cultural Aztatlán (850/900-1350 d.C.),
“Las Animas” y el “Cerro de Coamiles”, respectivamente.
Registro fotográfico del proceso de embalaje de la urna
funeraria localizada
Después de integrar el dictamen
técnico correspondiente y producto de una larga y fructífera gestión -en la que
participaron el Arq. Othón Quiroga García, director del Centro INAH Nayarit, el
General Brigadier, Diplomado del Estado Mayor, Ing. Constructor Iván Hernández
Uribe (SEDENA) y el Ing. Carlos Alberto Hernández Solís, director local de la
CONAGUA en Nayarit-, el trazo original de los canales proyectados fue
modificado, reubicándolo a más de 300 m. del núcleo ceremonial de ambos
asentamientos. Cabe señalar que dentro del programa estratégico a largo plazo
del Centro INAH Nayarit se tiene contemplada la eventual apertura oficial al
público de ambos sitios, considerando su notable planificación arquitectónica,
su ubicación y el buen estado de conservación de sus monumentos.
Exploración de una urna funeraria localizada durante
los trabajos de rescate en el sitio “Las Parejas” (km. 21+500)
Tomando en consideración el enorme
potencial arqueológico de esta microrregión y como parte de los estudios
arqueológicos de factibilidad necesarios para determinar la viabilidad de la
construcción de la extensa red de canales en apego al proyecto original
presentado por la CONAGUA, es probable que a mediano plazo el Centro INAH
Nayarit diseñe y ejecute un proyecto arqueológico de salvamento, en beneficio
de la protección e investigación del patrimonio arqueológico estatal, comentó
el Arqlgo. Garduño.