lunes, 30 de enero de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 



Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: Tengo la suerte de ser de la generación que aún logró escuchar aquellas formidables y hoy históricas radionovelas como: “Chucho el roto”, “Porfirio Cadena, el ojo de vidrio”, por supuesto “La Tremenda Corte” con “Trespatines”, el Señor Juez, Nananina y Rudesindo. Pero la que más recuerdo es sin duda “Kalimán, el hombre increíble”, acompañado de su discípulo “el pequeño Solín” del que hace poco me enteré que su voz la hacía el comediante Luis de Alba. Algunos de los pasajes de este héroe popular se daban en extrañas selvas, escarpadas montañas, negros bosques o peligrosos desiertos, donde abundaban las arenas movedizas; especie de ojos de arena, casi invisibles a la visión humana, donde si alguien caía ahí, prácticamente ya no salía, porque entre más intentara salir o se moviera, más se hundía el infeliz que había tenido la mala fortuna de toparse en esas trampas naturales. 


Hoy veo con decepción, como principalísimos “ejemplares” de la Cuarta Transformación, tropiezan una y otra vez en estas arenas movedizas del espacio político nacional y se hunden irremediablemente, comenzando por el presidente de la república Don Andrés Manuel López Obrador, quien diariamente sale con ocurrencias insanas, defensas indefendibles y pleitos callejeros contra todo lo que se mueva, revanchas costosas a la nación; y entre más habla, más se hunde. No se diga su protegida, “la pasante de derecho”, ministra pirata Yasmín Esquivel, que entre más niega que se fusiló la tesis de un compañero, más se sumerge y, lo peor, se lleva entre las patas a la UNAM y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. 


De igual modo, la delfina corcholata Claudia Sheimbaum, cada que defiende al metro y sale con que son “fallas atípicas” o “complots” en el metro de la ciudad de México, más se la tragan las arenas traicioneras. Y no se diga, del “simpatías” ojos de sapo pisado, dirigente de Morena, el tal Mario Delgado, quien en defensa de sus pupilos que violan todas las leyes electorales, cada ocasión en que los defiende y aplaude, se hunde hasta el fondo. Recuérdese a alguien que ya se fue hasta lo más profundo de la traicionera fosa, me refiero al “dilecto médico” Hugo López-Gatoell, quien entre vacunas, datos maquillados y declaraciones forzadas, se fue hasta la sima de la peligrosa arena donde cayó. 


En las radionovelas casi siempre cuando arribaba Kalimán, la persona que se hundía salvaba la vida. Con estos de la “cuatrote” no veo cómo se vayan a salvar. Ni el poderoso e infalible “detente” de AMLO lo hará. Más parecen renuentes a continuar viviendo y hasta se me figuran suicidas políticos. En su suerte lo hallarán. ¡Qué mal por México!


DE DULCE: En un gran circo se ha convertido el juicio en Nueva York, de Genaro García Luna, el ex mero nalga de la seguridad nacional, hoy para su desgracia, en chirona gringa. Veo, y conste que no soy abogado, que el ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe “Borolas” Calderón, la va librando, porque los testigos de la fiscalía no solo no aportan pruebas fehacientes de lo que dicen, sino que además porque su calidad moral y ética simplemente no existe.

 Uno de estos testigos, que llaman “protegidos”, con el mal apodo de “el grande”; reconocido sicario y asesino, echó tierra a Don Genarito, pero no hubo evidencia alguna palpable que lo avale, es solo su palabra contra la del acusado. Imagine usted amable lector que le toca ser jurado en ese tinglado; y el testigo que le habla, sentado en el banquillo, es un sujeto que mató u ordenó matar a decenas de personas que van desde niños y a ancianos inocentes hasta otros chavalos obnubilados por traer unos pesos en sus agotadas billeteras. Un criminal que torturó a seres humanos de la peor manera, que dejó colgados de árboles o puentes peatonales al prójimo que le era contrario a sus intereses; que convirtió en pozole a jóvenes y adultos, hombres o mujeres; que es directamente responsable del envenenamiento de miles de jóvenes que por ese acto perdieron a sus familias, sus trabajos, sus estudios, su dignidad,  su libertad y hasta la vida. 

"El Grande"
Una persona con la calidad humana de este tipo, no puede ser creíble…Que conste que no estoy haciendo de abogado del diablo. Estoy convencido de que García Luna es culpable de lo que se le acusa, pues no se puede explicar el crecimiento y poder del crimen organizado sin la complicidad de funcionarios poderosos como este señor García o sus jefes: Fox, Calderón y Peña. Lo cierto es —y mire usted qué paradoja— AMLO, lo utiliza como cortina de humo en todas sus mañaneras, dando puntual seguimiento al juicio, y distrayendo al “pueblo sabio y bueno” de la creciente inseguridad, la imparable inflación, las violaciones a la ley electoral de sus corcholatas,  a la cabalgante corrupción y mil problemas más.


DE MANTECA: “Siete Leguas, el caballo que Villa más estimaba”…dice el corrido: “…cuando oía silbar los trenes, se paraba y relinchaba…” Alrededor de la historia de Pancho Villa, se han conformado una gran cantidad de mitos, leyendas, mentiras, verdades a medias, inventos y toda clase de cuentos sabrosos…uno de ellos es este del caballo “Siete Leguas”. 

En el corrido, se habla de un soldado federal que cae en manos de los enemigos, equivocadamente villistas, mismos que lo sentencian al paredón. Como última voluntad, el infeliz sujeto, pide ser fusilado montado en su caballo, mismo que Villa, pide a su asistente que le aparte al animal, por educado y obediente. Sigue el famoso corrido diciendo que cuando estaban por jalar del gatillo los fusileros, el equino se lanzó sobre ellos, salvando la vida de su amo, pero corriendo mortalmente herido. Sin embargo, en la historia real —y conste que hay muchas “historias reales”—, no se trata de un caballo sino de una yegua. La autora del corrido es la famosa  Graciela Olmos, más conocida como “La Bandida”, soldadera, traficante en el tiempo de la revolución mexicana, socia de Al Capone, prostituta, proxeneta y madame de uno de los congales de entretenimiento más famoso del México de entre los años 40 a 60; casa a la que asistían artistas tan famosos como Agustín Lara, Marco Antonio Muñiz, los más afamados tríos, Álvaro Carrillo, José Alfredo Jiménez y hasta políticos de primer nivel como presidentes, senadores, gobernadores, poetas y escritores. 

Graciela Olmos "La Bandida"

Ella, la “Bandida” compuso el corrido, pero por razones de métrica, tuvo que cambiar de yegua a caballo. El caso es que en alguna ocasión, estaba Villa bañándose cuando le informaron que una partida de soldados carrancistas se aproximaba. Les hicieron frente, pero la sorpresa y superioridad numérica de los federales los hicieron replegarse. En la huida Francisco Villa se topó con un retén de tres enemigos quienes dispararon al llamado Centauro del Norte, pero la yegua se fue encima de ellos, salvando la vida del caudillo. Herida, la equina logró avanzar precisamente siete leguas hasta un lugar conocido por Villa donde él y otra persona curaron al animal que había recibido un balazo que para su fortuna entró por el pecho y salió por la paleta, salvando la vida y se allegó el cariño de Doroteo Arango, el nombre real del revolucionario duranguense. Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com


domingo, 29 de enero de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Su servidor, como cualquier chamaco, comenzó a fumar a la edad de 13 años, nociva práctica que se prolongó por 22 o 23 años. Hasta que finalmente dejé el tabaco en el año de 1993 o 1994, sin duda con el daño ya  hecho. La decisión de dejar tan feo vicio fue porque ya me fumaba un promedio de una cajetilla de 20 pitillos diariamente a un costo económico que en nada se parecía a lo de hoy, ya que cuando comencé chupando —sino Faros—, sí Baronet que tenían un precio de 1.50 centavos, época cuando el dólar parecía eternamente estacionado en los 12.50 pesos. 

“Fumar es un placer, genial, sensual”, decía aquella vieja canción, pero nunca dijo que mataba y mataba mucho, millones de fumadores fallecen en el mundo anualmente por esa causa. Todo lo anterior, porque ha entrado ya una nueva ley antitabaco, que prohíbe fumar en cualquier espacio público, así sea abierto o cerrado. Vamos, ni en la playa puedes “darle las tres” a un cigarrillo. Tampoco en parques, estadios, o la misma calle y se acabaron los espacios destinados a fumadores en bares y restaurantes. De hecho, creo que solo puedes fumar en tu casa. 

Las tiendas, grandes o pequeñas, no podrán colocar anuncios de venta de cigarros en sus locales, so pena de una fuerte multa. Esta decisión tiene dos caras, la buena —según la autoridad—, reducirá el mal ejemplo en los niños que ven fumar a sus mayores y luego los imitan; e incluso, dicen ellos, reducir los casos donde muchos menores son fumadores pasivos que respiran el aire viciado por algún fumador. Lejos quedan los días, donde los irrespetuosos adolescentes fumábamos lo mismo en los autobuses que en el cine. 

La otra cara de la moneda, es que la industria tabaquera definitivamente sufrirá la puntilla mortal, y entre las patas se llevarán a los campesinos nayaritas que por siglos han sembrado tabaco y llegaron a convertir al estado en una potencia tabaquera muy apreciada por las grandes compañías fabricantes de cigarrillos y cigarros. La zona de Santiago Ixcuintla, que por los sembrados de tabaco fue llamada la Costa de Oro, pues ya ha quedado en el olvido. Asimismo, cientos o miles de tiendas de abarrotes, pequeñas o de mayoreo, así como los grandes almacenes, sufrirán fuertes pérdidas económicas. Sin embargo, hasta el momento de escribir estas líneas, no se sabía aún quién o qué instancias serán las encargadas de vigilar y sancionar esto. Muy molestos los fumadores que desde hace algunos años, porque han pasado a ser, la peste del mundo.


DE DULCE: El papel que ha tenido la Universidad Nacional Autónoma de México en el caso de la ministra tramposa y pirata Yasmín Esquivel, ha sido en verdad penoso, y más cuando el presidente de la república los acusó de echarle la bolita a la  —lo cual es cierto— y no ser ellos los que deban sancionar a la pasante de abogada, que ha mantenido un caso lleno de preguntas, verdades a medias y que no nada queda claro. 

De hecho, apenas el viernes por la noche surge la versión de que el supuesto autor de la mentada tesis, sí tiene culpa y ha mentido flagrantemente. Ya no sabemos en qué pensar. Quizá en uno de estos siglos sepamos la verdad. No es posible que la universidad nacional, quizá la más importante de América Latina, permita que este vergonzoso caso crezca a niveles inauditos y nadie tenga un castigo y este centro educativo alega que no hay normativa al respecto. Nada más idiota. 

Él que calla otorga y la UNAM calló y ya no halla como modificar lo que pareciera rastrera posición o medrosa actitud, como no queriendo ofender al propio presidente, saltando en el intento, de lo legal a la grilla de tercera, propiciando una impunidad y un mensaje que llegará al estudiantado universitario que entenderá que la tesis ya no es aquel documento básico y trascendente que daba pie a la soñada titulación, orgullo de la familia, documento que era la culminación de años y años de estudios. Ahora, así lo entenderán, con facilidad te puedes fusilar, como al parecer hizo la dama no tan dama de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o bien, obtener tu título universitario y hasta la cédula profesional por la gloriosa Universidad de Santo Domingo en la CDMX. Es una lástima porque la UNAM era una de las pocas instituciones limpias que tenía este remedo de nación. También hay que consignar que el ominoso silencio de la SCJ es patético. 

 



DE MANTECA: Veo con cierta curiosidad una imagen del monumento a la revolución en la ciudad de México. Originalmente nada tenía que ver, el hoy mausoleo de los caudillos revolucionarios, con esa función, sino que Don Porfirio Díaz lo tenía concebido como palacio legislativo y no se logró por la llegada de la revolución. 

La reflexión es, para empezar, la manera sobre cómo se nos enseñó la historia oficial, esa plagada de historiadores paraestatales que moldean los acontecimientos del país, al gusto del gobernante en turno. Eso siempre ha existido, desde la etapa neoliberal (AMLO dixit) hasta la de hoy donde “el mejor presidente de la historia ha sido Benito Juárez” o el odio exacerbado y ridículo hacia los conquistadores españoles. 

El caso es que la esa historia oficial que se daba y aún se oye en las escuelas, la que leímos en los libros de texto gratuito nos enseñaban o dejaban el mensaje que la revolución, por supuesto muy necesaria, la hicieron un grupo de amigos o superhéroes tipo Batman, Chupermán y la Mujer Marranilla, y no seres humanos de carne, hueso y un pedazo de pescuezo. Pero bueno, de amigos los revolucionarios, tenían lo que su servidor y trump (siempre con minúsculas) tienen de compadres. La primera etapa de esa gesta es el maderismo que corre de 1910 a 1911, es decir, Francisco I. Madero y seguidores contra el dictador Porfirio Díaz al que logran derrotar; es esta una revolución puramente política. Madero termina asesinado por Victoriano Huerta. Lo que nos lleva a la segunda parte de la revuelta, el huertismo y la revolución constitucionalista encabezada por Venustiano Carranza, período que dura aproximadamente 17 meses y al final cae el borrachín y traidor militar. Luego viene lo que el mismo pueblo llamó “la bola” donde todos querían el poder, se suscita una lucha donde todos le pegan a todos, y unos asesinan a los otros. Al final matan a Zapata, Carranza, Obregón, Villa, Pascual Orozco, Felipe Ángeles y una lista enorme de generales de renombre. 

Pero volviendo al monumento a la revolución; a este en 1936 lo transforman en mausoleo, ya que deciden llevar los restos de los caudillos de la revolufia. Llevaron ahí a Carranza, a Madero, a Plutarco Elías Calles, a Lázaro Cárdenas y a Pancho Villa. No están ahí Zapata porque sus seguidores decidieron que el guerrillero del sur no saliera de Morelos, ni Álvaro Obregón ya que sus familiares tuvieron a bien sepultarlo en Huatabampo, Sonora. Juntitos los demás reposan todos ellos, quizá revolcándose en su sepultura, ya que Carranza mandó matar a Zapata. Villa y Carranza fueron enemigos acérrimos. Tata Cárdenas expulsó del país a Calles y este mandó asesinar a Villa, de cuyo cadáver se dice que no es de Villa sino de una mujer, historia de esas bizarras que luego surgen. Rara manera de conformar la historia nacional. 

Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com


martes, 17 de enero de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: Ante las cosas que se ven hoy día, me doy cuenta, como seguramente también lo ve el amable lector, que hemos caído los mexicanos en una agria espiral de falta de ética y muy poca o nula moral. Dijera aquel sinvergüenza potosino, de los peores caciques que tuvo el siglo XX nacional Gonzalo N. Santos, al referirse precisamente a la moral, exclamaba sin rubor, que eso solo era un árbol de moras. 

Gonzalo N. Santos
Digo lo anterior por tres casos sucedidos la semana pasada: la patética actitud de la ministra Yasmín Esquivel Mossa, a quien se acusa de haber plagiado —robado, pirateado, estafado, fusilado— una tesis de titulación. Ya la UNAM, algo temerosa, ratificó que en efecto, la dama, con singular desfachatez, le robó la tesis a un abogado, que a diferencia de ella, no contó en esta vida con la suerte de tener como amigo al presidente de la república o que su pareja fuera el contratista favorito del mesías tropical. Este señor Edgar Ulises Báez, vive si no en la miseria si en abyecta pobreza y muy mal de salud. Él, no gana, ni por mucho, los 284 mil 500 pesos mensuales que se zampa la ministra transa. Es claro, que un juez de la suprema corte de justicia de la nación, debe tener una reputación a toda prueba. Si ellos, los encargados de aplicar justicia y defender a la constitución son los primeros en violar las leyes y hacer trizas a la carta magna, qué diablos impide a cualquier hijo de cuico burlarse de la ley y hacer de las suyas. 

Lo peor es la defensa terrible y patética que hizo AMLO de la juez pirata: “En este caso no soy objetivo del todo porque considero que cualquier error, anomalía, cometida por la ministra Yasmín cuando fue estudiante es infinitamente menor al daño que han ocasionado a México Krauze y el señor que hace la denuncia, Sheridan”, y añadió para mayor vergüenza: “Como diría Jesús, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”. No se puede ni se debe defender lo indefendible. Entre más se defendía la juez Esquivel, más se hundía en el lodo. 


Y el verdadero y único autor de la tesis fue claro: es simple lógica: el que sacó la tesis primero, es el autor. Lo dicho, falta absoluta de ética, al grado, que luego de la encuerada que le dieron a la ministra “pasante”, no fue para renunciar (en este país los dioses del Olimpo nunca renuncian) y hasta se aferró a competir por la presidencia de la SCJ, la cual afortunadamente perdió. Segundo caso de falta de ética y moral: durante los tremendos y terroríficos hechos del segundo culiacanazo, gente del pueblo —seguramente el bueno y sabio— en la revuelta se dieron a la tarea de saquear comercios y hasta se les veía cargando en el lomo ataúdes robados de agencias funerarias y camiones de transporte. Es una vergüenza que esto suceda en un país como el nuestro y hasta algo de surrealismo se puede anotar ahí. Por supuesto, todo es producto de la ignorancia. 


Como el tercer caso, donde un jugador profesional de fútbol, concretamente del Cruz Azul, organizó, en medio de este ambiente tenso por la captura de Ovidio Guzmán, una “fiestecita” para su chilpayate; y el tarambana futbolista, cuya cabeza solo le sirve para rematar balones, disfrazó y armó a toda la chiquillada como sicarios o capos con gorra con las iniciales de JG (Joaquín Guzmán El Chapo). Este tipo no solo no tiene ética ni un gramo de moral, tampoco brilla por su sentido común.


DE DULCE: Tuve el gusto en estas vacaciones decembrinas de visitar el hermoso y muy rico estado de Sonora. Visité Guaymas, Empalme, Carbó, Hermosillo, Ciudad Obregón y Álamos. Hice el recorrido en auto y quedé maravillado de las supercarreteras que los sonorenses tienen. Casi todas de concreto hidráulico y de cuatro carriles, dos de ida y dos de regreso. Y lo mejor, a precios muy bajos. Las casetas que pasamos en ratos tenían tarifas de 20 o 30 y tantos pesos y algunas ni eso, gratis como la de Guaymas-Hermosillo que no tenía caseta de cobro. El único prieto en el arroz fue el tramo de Mazatlán a Culiacán, paradójicamente el tramo más caro, donde la carretera está destrozada y llena de peligrosos hoyancos que envidiarían los selenitas en la Luna. Da envidia, porque aquí en Nayarit tenemos uno de los tramos más caros del país, el de Tepic-Mazatlán carisísimo y con una dizque autopista de apenas dos carriles con amplio acotamiento lo que la convierte en un tramo muy peligroso. De Acaponeta a Tepic, apenas 136 kilómetros en viaje redondo andamos pagando la “módica” cuota de 974 devaluados bilimbiques de puro peaje. Sin contar la gasolina, el refresco y la torta para pasar el día. No se ve que a las autoridades estatales, municipales o a algún diputado federal o local se preocupe por ello; es más les importa una pura y dos con sal; como ellos no pagan peaje en autopistas, porque nosotros, sus patrones somos tan buenos o tan conejos que les pagamos las casetas a “nuestros empleados”. Dense una idea: en las últimas tres legislaturas federales, los dilectos y preocupados (por la patria) diputados erogaron en peaje en carreteras la atemperada cantidad de 119 millones 524 mil 381 varos. Ni a quién echarle la culpa. 

Guillermo Llanos Delgado

DE MANTECA: Hace ya algunos años, me contactó Santos Romero, del cual así como sorpresivamente apareció en mi vida, así de repente se esfumó y no he sabido más de él. Pero, antes de desaparecer me regaló un documento excepcional. Se trata de unos viejos escritos del siempre bien recordado amigo, periodista, poeta y gran promotor de la cultura acaponetense, el inolvidable Guillermo “Memo” Llanos Delgado y que son una memoria de los dos primeros festivales culturales de Acaponeta. Para los que gustamos mucho de la historia local, estos amarillentos papeles escritos tal vez con una antigua máquina Olivetti por el propio Memo Llanos, constituyen un tesoro que poco a poco les iré dando a conocer. Comienza el poeta diciendo: “Quien ha dicho que el público de una ciudad pequeña de la provincia no sabe escuchar sinfónica, ni poesía coral, ni conciertos de piano, ni asistir a conferencias, ni ver teatro…está equivocado. Nos parece que este es el momento de que el INBA, por ejemplo, debe volver sus ojos hacia estos pueblos de México tan olvidados de las instituciones oficiales  que manejan las cosas culturales. Sostenemos esta posición y nos podemos enfrentar a estos señores que se han constituido en los amos de la cultura oficial”. Enseguida, Memo Llanos hace un recuento del primer día del Primer Festival Cultural de Nayarit en Acaponeta que arrancó el miércoles 20 de noviembre de 1974, recordando que esta fiesta de la cultura, hoy precisamente la más antigua de la entidad, fue inaugurada por la esposa del gobernador Roberto Gómez Reyes, señora Flavia Flores, visitando ella la feria y el kilómetro del libro, reuniendo tomos para la biblioteca donde por cierto se expuso una muestra de arte contemporáneo. También se llevó a cabo un torneo de ajedrez, una exposición de fotografía y dos expos de sendos artistas: José Luis Soto y el acaponetense Ramón Medina (hoy Vladimir Cora). 


También develaron un mural del pintor José Meza Velázquez, que supongo que es el que se encuentra en el lobby de la hoy Casa de la Cultura “Alí Chumacero” y que tuvo como asesor técnico al propio José Luis Soto, pintor guanajuatense quien es autor de los murales de palacio de gobierno en Tepic. 

Blanca María Luisa Díaz Tejeda 

En los patios de la vieja escuela “Ignacio Zaragoza” hoy casa de cultura, el conductor del programa Julio Mondragón, periodista y escritor nayarita, anuncia la llegada de la primera reina del festival cultural Blanca María Luisa Díaz Tejeda, quien cinco años después habría de ser coronada como Señorita México 1979; mientras tanto recibe la corona de manos del Lic. Juan Alonso Romero. En este acto se presenta un momento de poesía y música a cargo de Carlos Ortega Guerrero, quien llegó desde la ciudad de México para recibir su premio de diez mil pesos (mucho dinero en aquel entonces) por ser el ganador de los primeros juegos florales por su trabajo intitulado “Corte transversal”, mismo que le dio el jurado que integraron el famoso poeta jalisciense Elías Nandino, Víctor Hugo Lomelí y Adalberto Navarro Sánchez, a estos últimos no los conozco. Dice Memo en este escrito: “…fidelidad a la belleza, a las palabras más hondas del corazón, la mujer, la poesía, Acaponeta.” Un señor Luis Ignacio, agrega el cronista, le cantó a Latinoamérica en su idioma, por el gaucho, el indio, dice Memo. Posterior a esto hubo dos intervenciones del cuarteto Alduenda (piano, chelo y dos violines). Termina así la primera jornada del festival cultural, pero muchos siguieron de fiesta porque se realizó un baile de la Asociación de Charros, donde el propio Alonso Romero coronó a otra reina, la que se llamó Sandra I, mientras en el kiosco de la plaza "Miguel Hidalgo” tocaba una estudiantina de la Uni-Nay. En entregas posteriores daré la crónica de los siguientes días. 

Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com


jueves, 18 de agosto de 2022

RESCATE ARQUEOLÓGICO REVELA ANCESTRAL CULTO AL AGUA EN LA COSTA CENTRAL DE NAYARIT



 

Arqlgo. Mauricio Garduño Ambriz

Sección de Arqueología/Centro INAH Nayarit



Con motivo de la construcción del Canal Centenario en la costa central de Nayarit, obra monumental de infraestructura hidroagrícola a cargo de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la CONAGUA/Dirección Local Nayarit, recientemente el Centro INAH Nayarit llevó a cabo un programa emergente de rescate arqueológico en el sitio “La Terraza”, ubicado en una parcela colindante al derecho de vía del Tramo “C” del Canal Centenario.

 



Este asentamiento de origen prehispánico se localiza a una distancia de 640 m. de la margen derecha del río San Pedro, sobre una terraza fluvial que topográficamente se encuentra por encima de la cota máxima de inundación de dicho río.



 Además, se ubica en una posición geoestratégica importante, con acceso directo a uno de los principales ejes fluviales de comunicación entre las tierras bajas inundables de la costa y la Sierra Madre Occidental. Las evidencias arqueológicas (montículos, alineamientos de piedra que delimitan unidades habitacionales, muros de contención estructural y concentraciones de artefactos) se distribuyen linealmente a lo largo del frente de dicha terraza, justo en el límite entre su superficie plana superior y su talud frontal, cubriendo una extensión aproximada de 1.3 has.

 


Las excavaciones controladas tuvieron lugar en el Montículo 1, la principal estructura arquitectónica del sitio y la mejor conservada. Este promontorio artificial es de volumetría convexa y de base rectangular, con su eje longitudinal orientado de Norte a Sur, con un largo de 20 m., un ancho promedio de 12 m. y con una altura actual de 0.53 m. sobre el nivel de la plaza circundante. Su fachada se encontraba orientada hacia el Sur, justo hacia el cauce del río San Pedro. Los sondeos arqueológicos permitieron corroborar que se trataba de una estructura arquitectónica construida con rocas y tierra limo-arcillosa compactada.

 


Además, el registro de su estratigrafía interna permitió identificar dos etapas de ocupación en el sitio, la primera perteneciente al periodo Epiclásico y la más tardía relacionada con la cultura regional Aztatlán del periodo Postclásico, registrándose una ocupación continua por parte de la población local de alrededor de ocho siglos, entre el año 500 y el 1350 d.C. 



Durante los trabajos de sondeo efectuados al interior del recinto que estuvo emplazado en la parte superior del montículo fue posible explorar y recuperar, en su contexto cultural original, cinco vasijas de barro -tres ollas, un plato y un tecomate-, recipientes que fueron colocados como ofrenda dentro del relleno constructivo del Montículo 1, por debajo de los pisos. Destaca el hallazgo de una urna funeraria in situ, que fue sellada con un plato colocado en posición invertida, a manera de tapa. Cabe precisar que esta vasija contenía los restos de una cremación o incineración, práctica cultural que se generalizó entre la población asentada en las tierras bajas aluviales del norte de Nayarit y el sur de Sinaloa durante el periodo Epiclásico, entre el año 600 y el 900 d.C.


Aunque nos fue posible documentar que el Montículo 1 fue remodelado en su etapa de ocupación más tardía, aumentando su tamaño y volumen constructivo, es importante precisar que su orientación general se conservó a través del tiempo. Los datos recuperados en campo sugieren que esta estructura funcionó como un templo vinculado con actividades rituales relacionadas con el culto al agua. A este respecto cabe precisar que tanto su fachada como la rampa frontal escalonada que daba acceso al recinto superior se encontraban orientadas directamente hacia el río San Pedro, por lo que este templo seguramente funcionó como un importante punto de visita dentro del circuito procesional regional, vinculado con el ciclo ritual anual relacionado con las deidades del agua.

 




A este respecto es importante recordar que dentro de esta microrregión geográfica y cultural actualmente tiene lugar la celebración, por parte de los grupos originarios del Gran Nayar (coras, huicholes, tepehuanos del sur y mexicaneros)-, de la Muuchatena o la fiesta de los San Juanitos, que el 24 de junio congrega en torno al río San Pedro a numerosos habitantes de las poblaciones autóctonas y mestizas circundantes.

 


Dentro del ciclo ritual anual de estas comunidades esta festividad está vinculada con las deidades que propician la llegada de las lluvias, es decir, con el solsticio de verano. Al igual que el asentamiento prehispánico de “La Terraza”, el sitio sagrado de la Muuchatena se ubica justo a orillas del río San Pedro Mezquital, donde una de las principales ofrendas depositadas en el altar central de este recinto son los copos de algodón, que representan las nubes pluvíferas que propiciarán buenas lluvias y la obtención de buenas cosechas.

 


Con este cúmulo de datos confirmamos que el culto al agua en esta región entre las comunidades originarias del Gran Nayar constituye una de las manifestaciones contemporáneas de la continuidad cultural y plena vigencia de la compleja tradición religiosa mesoamericana, por lo que la conservación integral de estos sitios sagrados y de su entorno natural debería de ser considerada como una prioridad dentro de las políticas y líneas de acción de carácter institucional, a nivel estatal y federal.

 


 

 

 


domingo, 3 de julio de 2022

¿QUIÉN ES EL PUEBLO SABIO Y BUENO?

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo



martes, 10 de mayo de 2022

PORQUÉ NO, EL PERDÓN DE ESPAÑA



Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

Cuando su servidor estaba en cuarto o quinto de primaria (tiempos prehistóricos), una maestra, que por cierto no era la que nos daba historia sino la de inglés, nos ofrecía constantemente su sentir y no tenía rubor al poner a los españoles como palo de gallinero. La mujer, con mucho sentimiento de odio y poco raciocinio, de "malditos gachupines" no bajaba a los hispanos. Nos decía, siempre muy exhaltada que ellos, los europeos "nos habían" quitado la libertad, que se llevaron "nuestro" oro y plata; que destruyeron "nuestras" ciudades y pueblos; y en el colmo del paroxismo antihispano, casi nos gritaba que los odiados "gachupines" "nos arrebataron" la lengua y la religión.

Niños de diez u once años, todo eso nos tragábamos e inconsciente e inocentemente odiábamos a los "gachupines" que "nos habían" causado tanto daño. Más o menos este es el pensamiento que asalta la razón de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, se coloca la toga de historiador y ofrece al "pueblo sabio y bueno" (como a nosotros niños de cuarto año), su muy personal interpretación de la historia nacional. No esperaba yo de la cuarta transformación, que se manipulara la historia como hicieron los priista y panistas en su momento.



Al terminar la primaria, allá en la zona conurbada del entonces Distrito Federal, nunca más volví a ver a mi maestra. Es una lástima que ni siquiera recuerdo su nombre. Pero hoy le diría que estaba equivocada porque aquellos conceptos de "nos habían quitado", "nos robaron", "destruyeron nuestros...", "perdimos la religión y la lengua", no se ajustan a la realidad...simple y llanamente porque "no éramos". No existíamos los mexicanos como hoy nos concebimos.



Si bien es cierto que los españoles causaron graves daños a los pobladores de estas tierras porque en efecto, los saquearon, les robaron su patrimonio y tranquilidad, les violaron a sus mujeres, destruyeron sus pueblos con su arquitectura, templos, adoratorios, teocallis, viviendas; les arrebataron sus tierras; les cambiaron su religión, lengua y hasta su nombre. Y quizá lo peor, trajeron enfermedades exóticas en estas tierras que causaron significativa mortandad. Los hispanos se llevaron al nuevo mundo: oro, plata, joyas, jade, animales, alimentos y condimentos maravillosos y muchas otras grandes riquezas; a cambio dejaron esclavitud, dolor y mucho odio que permaneció oculto por 300 largos años. Pero todo eso y mucho más, no nos lo quitaron a "nosotros", porque no éramos mexicanos todavía.



Hoy, 500 años después, a los habitantes de estas tierras que llamamos México, les corre por sus venas sangre europea y sangre indígena, somos (ahora sí, "somos") el producto de la mezcla de esos dos pueblos. Mestizos, mitad blancos, mitad cobrizos; dijera aquel escritor: "Aquí todos somos café con leche, unos con más café, otros con más leche, pero los ingredientes son siempre los mismos: Europa, América, Africa". Cosa que, por ejemplo, no sucedió en Estados Unidos a donde llegaron los ingleses y no se mezclaron con las comunidades indias de esos extensos territorios; ahí no hubo mestizaje, solo genocidio.


Mi maestra por supuesto, no adoraba a Huitzilopochtli, ni hablaba náhuatl o maya. Nada le quitaron. Ella y AMLO tienen la peregrina idea de que los aztecas, más correctamente mexicas, ya éramos "nosotros". Y no, ellos eran tan solo uno de muchos pueblos originarios que poblaban no solo Mesoamérica, sino todo el continente que hoy lleva el nombre de Américo Vespucio. Además hay que decirlo con fue: los mexicas eran odiados por los pueblos vecinos, los cuales eran obligados a pagar fuertes tributos y aportar seres humanos para los sacrificios rituales. La prueba es que los tlaxcaltecas no dudaron en unirse a los peninsulares en contra de Tenochtitlan, la cual cayó en 1521 iniciando una nueva etapa en la crónica de aquellos desdichados pueblos.



Es maniquea la idea de que los españoles eran todo lo malo y los indígenas todo lo bueno. Lo que no contemplan mi profesora y mi presidente, es que al mismo tiempo iba creciendo el mestizaje del cual hoy provenimos todos, conformando, ahora sí, al mexicano.

La idea de pedirle al actual rey de España que nos pida perdón, es tan ridícula como solicitarle a Tlaxcala que cada mes en una ceremonia especial, también nos pidan absolución y clemencia al haber "traicionado a la patria" por aliarse a los hispanos. ¿Verdad que no?



Me opongo a este inane afán de reescribir la historia con los ojos, perspectivas y valores del siglo XXI. Este revisionismo que tira de sus pedestales las estatuas de Colón, es tan absurdo como el revisionismo nazi que pretende hacer creer al mundo que no existió el holocausto judío durante la segunda guerra mundial. Las acciones  fútiles e insustanciales de cambiar el nombres de las calles de personajes hispanos como "Puente de Alvarado" para "rebautizarla" como "México-Tenochtitlan" es un acto de la más grotesta y mezquina demagogia.

Recuerden mi maestra y mi "cabecita de puro apagado", que en esa época estaban en plena edad media. Que no se rebajen a tal nivel. 

lunes, 9 de mayo de 2022

RESCATE ARQUEOLÓGICO REVELA NUEVOS DATOS SOBRE LA OCUPACIÓN PREHISPÁNICA EN LA ZONA NUCLEAR COSTERA AZTATLÁN

 


Arqlgo. Mauricio Garduño Ambriz

Sección de Arqueología/Centro INAH Nayarit

 Recientes trabajos de rescate arqueológico llevados a cabo por arqueólogos adscritos al Centro INAH Nayarit en la costa central de Nayarit permitieron recabar datos significativos sobre la ocupación prehispánica y la sucesión cultural que tuvo lugar en las fértiles tierras localizadas entre los ríos San Pedro y Grande de Santiago, en esa dilatada llanura deltaica inundable a la que hemos denominado La Mesopotamia del Occidente de México, donde cíclicamente las inundaciones estivales fertilizaban de manera natural los finos y profundos suelos aluviales aledaños a los principales cauces fluviales, potenciando su alta productividad.

 


Según las fuentes documentales tempranas de la primera mitad del siglo XVI, en las que es posible conocer el testimonio de los soldados conquistadores que participaron en la empresa de conquista de los señoríos prehispánicos ubicados en la franja costera noroccidental de Nayarit, precisamente en estas zonas bajas ribereñas era posible practicar agricultura intensiva de humedad, obteniéndose en algunos casos hasta tres cosechas de maíz al año, según los datos recabados por Anguiano (1992) para la provincia o señorío de Sentispac.

 


Los trabajos de excavación arqueológica tuvieron lugar en el marco de la construcción de la red secundaria de distribución del Tramo “B” del Canal Centenario en la costa central de Nayarit, obra monumental de infraestructura hidroagrícola a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA/Dirección Local Nayarit), concretamente a lo largo del eje de trazo proyectado y dentro del derecho de vía del Canal Lateral 27+680 en el ejido de Coamiles, en la zona conocida localmente como “Las Tinajas”, donde a pesar de la recurrente nivelación agrícola todavía es posible observar al menos dos importantes conjuntos arquitectónicos orientados astronómicamente, con montículos de hasta 8 m. de altura.

 


El mapeo y croquización de estos conjuntos arquitectónicos, así como la recolección de los materiales arqueológicos diagnósticos asociados a cada estructura, permitió corroborar que se trataba arquitectura ceremonial planificada cuya construcción tuvo lugar durante el periodo Postclásico, es decir, durante el momento de apogeo y máxima expansión territorial de la cultura regional Aztatlán (850/900-1350 d.C.), que se desarrolló sobre bases sociales, económicas y demográficas propias desde hace aproximadamente dos milenios, según hemos podido corroborar a partir de diversos sondeos estratigráficos realizados desde 1998 en las cuencas inferiores de los ríos Acaponeta, San Pedro y Grande de Santiago.

 


Además de mostrar todas estas construcciones un patrón de orientación compartido, las observaciones que llevamos a cabo en el complejo arquitectónico “Las Tinajas” en el amanecer del 21 de marzo -fecha astronómica del inicio del equinoccio en el hemisferio Norte- permitieron corroborar que al menos uno de estos conjuntos arquitectónicos se planificó y orientó astronómicamente, con la finalidad de registrar la aparición del disco solar por el horizonte oriental, trazando una línea visual de poniente a oriente desde la cima del montículo principal de este conjunto. Es decir, el paso cenital del sol sobre “Las Tinajas” tiene lugar precisamente en el equinoccio de primavera. Esta orientación equinoccial corrobora la importancia que el culto solar desempeñó entre las poblaciones de la zona nuclear costera Aztatlán durante el periodo Postclásico, en el diseño y construcción de sus principales emplazamientos de uso ceremonial.

 


En este sentido, debemos recordar que dentro del ciclo ceremonial anual el equinoccio de primavera marcaba para estas poblaciones el inicio de los principales ritos de transición o renovación, es decir, de aquellas actividades rituales que tenían lugar entre el periodo crítico de transición entre la temporada de secas y la de lluvias, precisamente entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano, ceremonias que tenían como objetivo propiciar la llegada de las nubes pluvíferas del oriente, elemento esencial para garantizar la obtención de buenas cosechas.

 


Por otro lado, los sondeos controlados realizados a lo largo del eje de trazo del canal lateral proyectado permitieron confirmar la existencia de depósitos arqueológicos bien estratificados, es decir, de una sucesión ininterrumpida de capas de suelo de origen cultural, ordenadas cronológicamente. De esta manera, fue posible identificar diversos artefactos -principalmente fragmentos de vasijas cerámicas, de figurillas y de desechos de obsidiana- representativos de por lo menos cinco fases de ocupación dentro de la historia prehispánica regional, cubriendo un rango temporal de por lo menos trece siglos, desde el inicio de nuestra era hasta mediados del siglo XIV.

 A este respecto es importante mencionar que por primera vez dentro de la historia de las excavaciones arqueológicas de carácter científico efectuadas en el asentamiento prehispánico de Coamiles fue explorado un nivel cultural de ocupación perteneciente al complejo cultural Chinesco del periodo Formativo Terminal (100 a.C.-250 d.C.), que representa la colonización más antigua por parte de grupos agrícolas de carácter plenamente sedentario registrada a la fecha en las tierras bajas noroccidentales de Nayarit. Además, directamente sobre esta capa los sondeos revelaron la existencia de numerosos fragmentos de vasijas (ollas, tecomates, cazuelas y cuencos) y de figurillas representativos de la fase cultural Gavilán (250-500 d.C.) del Clásico Temprano, identificándose indicios materiales, a nivel estilístico, que evidencian la existencia de una etapa transicional entre ambos complejos culturales.

 


Sin embargo, es importante aclarar que la mayor parte de los depósitos culturales explorados durante el programa emergente de rescate arqueológico en “Las Tinajas” se ubican cronológicamente en la fase cultural Amapa (500-800/850 d.C.), cuando tuvo lugar en la costa noroccidental un notable incremento demográfico y una marcada jerarquización social, que coincide con la ampliación de las redes locales de intercambio entre las poblaciones de la zona nuclear costera Aztatlán y asentamientos ubicados en la sierra, las mesetas interiores y las cuencas lacustres de Nayarit y Jalisco.

 Prácticamente todos los depósitos explorados corresponden a contextos de carácter habitacional, es decir, se derivaron a partir de actividades domésticas de preparación, consumo y desecho de alimentos, recuperándose numerosos fragmentos de vasijas utilitarias asociados a carbón y ceniza, así como a huesos de origen animal (segmentos óseos de venado, espinas de pescado, huesos de tortuga y probablemente de guajolote), con huellas de exposición al fuego. La identificación taxonómica precisa de estos residuos orgánicos permitirá reconstruir, al menos parcialmente, la paleodieta y los hábitos de consumo de estas poblaciones.

 Asociados al complejo arquitectónico “Las Tinajas”, que fue construido y estuvo en funcionamiento a lo largo de la ocupación Aztatlán (850/900-1350 d.C.) del periodo Postclásico en el sitio, fueron recuperados en superficie un cascabel globular de cobre, un pendiente circular con perforación transversal y una placa tabular de piedra verde -probablemente manufacturada en jadeíta procedente del valle del río Motagua, Guatemala-, materiales que eventualmente serán analizados en el Instituto de Física de la UNAM, con la finalidad de determinar su composición elemental y su origen geológico.

 El conjunto artefactual recuperado en campo será restaurado, investigado, catalogado y registrado de manera oficial en las instalaciones del Centro INAH Nayarit. Con la información generada a partir de las investigaciones de campo y de gabinete eventualmente será posible enriquecer los guiones científicos y museográficos tanto del Museo Regional de Nayarit como del Museo Comunitario de Coamiles, en beneficio de la identidad y la cultura regional.

 Finalmente mencionaremos que la ejemplar colaboración institucional entre la SEDENA, la CONAGUA y el Centro INAH Nayarit con motivo de la construcción del Canal Centenario en la costa central de Nayarit ha permitido a la fecha modificar y reubicar el trazo original de cuatro importantes canales de irrigación, en beneficio de la conservación y protección del patrimonio arqueológico estatal.