| Rogelio Flores Muñoz |
| Candelario Miramontes Briseño |
| Martín M. Sáizar |
| Rogelio Flores Muñoz |
| Candelario Miramontes Briseño |
| Martín M. Sáizar |
DE CHILE: La verdad sea dicha, yo quisiera tener un amigo como el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien defiende a sus camaradas a capa y espada, a pesar de que muchas acciones de estos “amiguitos” son indefendibles.
El primero que se me ocurre es el torpe y mamón ex presidente gringo donald trump (siempre con minúsculas) a quien el mexicano conoció en 2017 siendo candidato a la presidencia de la república. Contra toda lógica y falta de sentido común, AMLO defiende a su “cuate”, siendo que este ha demostrado ser un patán enorme, populista, soberbio y, muy parecido a la persona que aparece en el espejo cuando Andrés Manuel, se pone de frente de él. Además el pelos de elote, es declarado antimexicano.
En el plano internacional el macuspano también defiende a reconocidos sátrapas como el dirigente cubano Miguel Díaz-Canel, el dictadorzuelo venezolano Nicolás Maduro; el traidor a la causa sandinista, el nicaragüense Daniel Ortega, a Evo Morales, que salió por piernas de Bolivia y fue rescatado por el mandatario mexicano en un vuelo digno de película de acción; y el último Pedro Castillo, el peruano que todos buscan y aborrecen en su país por su comprobada corrupción, también hoy en el exilio y que goza de la honorable amistad del tabasqueño. Hasta con Putin coqueteó el tabasqueño.
Regresando a Mexicalpán de las Tunas, López Obrador ha defendido lo indefendible en el vergonzoso caso de la ministra pirata Yasmín Esquivel, quien plagió, sin lugar a la duda, no solo su tesis de licenciatura, sino también la tesis de maestría. El presidente ha minimizado tan seria falta, diciendo que son “pecadillos de la juventud”. ¿Recuerdan a ese otro zafio que es Félix Salgado Macedonio, quien acusado de violación quiso ser gobernador de Guerrero y al cual el dueño de palacio nacional, también exculpaba de todo pecado? Al final cuando el mundo se le vino encima al gorila guerrerense, Morena —léase AMLO— decidieron de manera ignominiosa que la candidata fuera entonces ¡su hija! Increíble, solo en este México de la transformación de cuarta.
Otros “cuadernos, nada de hojas sueltas” del “presi” es la familia del Señor Joaquín Guzmán Loera, comenzando con la mamá del capo, con quien Andrés Manuel, al parecer se lleva de a cuartos; además de los hijos los Chapitos y su “consen” Ovidio. Otro inseparable compañero es el inefable Hugo López-Gatell, al cual ha defendido de todo mal a pesar de que sobre sus hombros lleva la pesada carga de 333,766 muertos (reconocidos por él, aunque el INEGI por ejemplo dice que van ya 424,509 fallecidos). De este dizque “Zar del Covid”, el mero nalga de la nación le endilgó los siguientes adjetivos: “ejemplar, de primera, preparado, profesional, especialista, de gran capacidad de exposición, culto, honesto, honrado, extraordinario, sensible, humano y aplicado”. Dijera un personaje popular de Acaponeta: ¿será?
Sumen a esta lista de “chompiras” del mandamás nacional al Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Luis Crescencio Sandoval González, quien luego de que lo “cacharan” viajando a todo lujo por el mundo a costa del erario, el presidente dijo, sin rubor y con toda la falta de ética: “¿Y qué?” A su “amigote” Peña Nieto, con quien evidentemente llegó a un acuerdo de protección, no lo ha tocado un pelo y eso que tiene muchos en el copete.
Junto con la corsaria tramposa Yasmín Esquivel hay otras damas, la más querida es la lambiscona y lamebotas Layda Sansores San Román, quijotesca dama que viola sistemáticamente la ley, bajo la protección de su poderoso líder. Luego de que el periódico Reforma reveló que José María Riobóo, su amigocho al que muchos creen uno de sus socios, pretendió encarcelar a su ex nuera por la muerte de su hijo, el presidente Andrés Manuel López Obrador lo defendió y aseguró que es uno de los mejores ingenieros del mundo. Al rijoso diputado Gerardo Noroña, “el preciso” también salió en su defensa cuando unas damas “fifís” lo increparon por meterse a comprar en una tienda también “nice” o “fashion”, AMLO les reviró en defensa del legislador diciendo: “Oiga que hace usted aquí, piensan que no debe usar zapatos, sino huaraches, no se puede poner traje y no puede viajar en avión”.
No olviden al ínclito Manuel Bartlett, quien no pudo explicar el asunto de sus muchas propiedades y que casi desconoció a su esposa-concubina para no tener que explicar las faltas en su declaración de ingresos, sin contar las conocidas tranzas de los hijos del ex líder de la mafia del poder; en una de sus mañaneras expresó el jefe del ejecutivo que Bartlett estaba enfrentando una campaña en su contra por parte de los conservadores y que no tenía confianza en la gente que hacía esas investigaciones.
Otros amiguitos queridos son Napoleón
Gómez Urrutia, la chica Vilchis que lee las barbaridades de los miércoles en “Quién es quién en las mentiras”;
Ignacio Ovalle, el de la “estafa maestra” del sexenio en Segalmex y otros
muchos que no caben en este espacio. Lo dicho, es bueno ser amigo de Don
Andrés.
Estos tipos, generalmente jóvenes ignorantes violan todas las reglas: rebasan por la derecha y a toda velocidad; circulan en sentido contrario, se suben a las banquetas, no respetan los topes, gustan de hacer “caballitos” en las avenidas sin medir el peligro y menos ver a los que les rodean. Llevan hasta cuatro tripulantes a bordo, muchas veces niños de meses o uno o dos años. Transportan hasta cilindros de gas y enormes hieleras que hasta parecen avionetas. No respetan el “uno y uno”, ni a los peatones. Andan con el escape abierto y usan luces cegadoras que, según ellos, los hacen ver más “cool”.
Por supuesto muy pocos usan casco y hasta se les ve conduciendo con chanclas de “horca pollo”. No portan las motos placas y estacionan donde les da la regalada gana.
Es terrible ya el número de estos vehículos llenando las calles acaponetenses. Sin embargo, hace unos días tuve necesidad de viajar a la vecina población de Tuxpan, y eso es el merito infierno; por cada moto en Acaponeta, allá por lo menos hay tres más.
Uno de los vicios de
las autoridades es que no dan seguimiento a lo que tuvo éxito. En un tiempo
estuvieron montando retenes al azar en calles de la ciudad, deteniendo a los
motonautas que no usaban casco. Como esos retenes era seguido y les reportaba
una multa y hasta la detención de la moto, de pronto todos comenzaron a usar
casco; casi no se veía a nadie sin ese adminículo de protección. Sin embargo,
por alguna razón los operativos se suspendieron y vuelta a lo mismo: nadie trae
casco. ¿Qué pasó ahí? Hoy los motociclistas circulan impunemente ante el terror
y pasmo del resto de la población.
DE MANTECA: No cabe duda que como sociedad nos estamos deshumanizando y ya nada nos sorprende o de plano nos estamos acostumbrando a ver y escuchar sucesos o historias terribles prácticamente ya sin inmutarnos.
Recuerdo haber leído un libro del famoso cazador de nazis Simón Wiesenthal, quien daba
conferencias por todo el mundo hablando de los horrores del holocausto y las
matanzas infames en los campos de concentración de Hitler, y él, Wiesenthal notaba que
cuando hablaba de la muerte de millones o escenas terribles de miles de
asesinados diariamente, la gente no se inmutaba…es decir, la cifra de muertos
no parecía caber en las mentes de sus oyentes, sin embargo, ponían mucha
atención cuando eran historias particulares o individuales. SIMÓN WIESENTHAL
Como que la mente se acostumbra a las cifras casi imposibles y presta atención a casos menores o particulares. Es claro que nos estamos acostumbrando en México a escuchar, ver o leer en los noticieros las muertas, balaceras, secuestros, desaparecidos, colgados de los postes y toda suerte de asesinatos; es triste decirlo, pero algo que antes nos alteraba y preocupa, hoy nos parece normal y cotidiano.
De la misma manera, las instituciones oficiales van perdiendo su sentido humanitario, aquí les relato un caso típico. Hace unos días, una señora, abuela nayarita, fue a la fiscalía del estado a presentar una denuncia ya que aseguraba que su pequeña nieta de escasos años de vida, era víctima de violencia intrafamiliar, al parecer sus propios padres la agredían. En la fiscalía de Nayarit le dijeron que no la podían ayudar porque la nieta vivía en otro estado del país, que no era de su competencia.
La preocupada abuela, insistió varias veces y volvió a la mencionada institución desesperada porque no le hacían caso y nadie parecía mortificarse por el estado de la menor. Al final, la niña murió al parecer a resultas de una salvaje golpiza y las denuncias de su abuelita se fueron al cuerno. Lo lógico, lo humano hubiera sido que la o las personas que atendieron a la agobiada señora en la fiscalía, tomarán el teléfono y hablaran a la fiscalía de la entidad donde residía la pequeña, pero, perdón por decirlo así, les valió madres y hoy la chiquilla ya no vive.
La abuela, triste, impotente y
justamente indignada fue a la Comisión de Derechos Humanos de Nayarit y creo,
no lo sé a ciencia cierta, actúan ya sobre la fiscalía. Sin embargo, la
experiencia me dice, que nada pasará, nadie y menos esta comisión podrá lograr
que se sancione a alguien de la fiscalía nayarita. Es lamentable, pero ya
también nos hemos acostumbrado a que, en este país, no suceda nada y que la
justicia es tan solo una falacia. Los invito a acceder al portal PUERTA NORTE ACAPONETA (https://elblogpuertanorte.blogspot.com/)
Teniendo como escenario el hermoso recinto del Centro Cultural Casa Fenelón, propiedad de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), en el centro histórico de la capital nayarita Tepic, se presentó el libro "Escuelas Preparatorias de la UAN. Origen y cambio institucional 50 aniversario de la Universidad", editado por la editorial del alma mater de los nayaritas.
El libro fue comentado por el ex rector de la UAN, ex presidente municipal de Tepic y ex Senador de la República, Dr. Francisco Javier Castellón Fonseca, así como el promotor cultural y catedrático jubilado de la Unidad Académica Preparatoria No. 3 de Acaponeta, Lic. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo; también participaron como coordinadores de este proyecto hecho realidad, el historiador e investigador de la universidad, Maestro Pedro Luna Jiménez y el Dr. Julio Plascencia Flores, siendo el conductor del programa César Delgado Ayala de la Dirección de Fomento Editorial y Artes de la institución.En su turno, el ex rector Javier Castellón, mostró el antecedente y el contexto en que se da el nacimiento de las escuelas del nivel medio superior y su relación con la creación de la hoy Universidad Autónoma de Nayarit. Recordó hechos y acciones del Dr. Julián Gascón Mercado, ex gobernador creador de la universidad, así como recuerdos de su propia juventud como estudiante llegado del municipio de Santiago Ixcuintla a la ciudad de Tepic.
Los coordinadores de la obra, el historiador Pedro Luna y el Dr. Julio Plascencia, hablaron de cómo fueron visitando las diferentes escuelas preparatorias para convencer a los interesados en conformar la crónica de sus escuelas y los éxitos y tropiezos que tuvieron.
Los cuatro comentaristas estuvieron de acuerdo, frente a aquellas voces que pretendían desaparecer las escuelas preparatorias para aliviar las finanzas universitarias, de que las prepas, son la semilla o la madre de la UAN.Al final, los cuatros recibieron de manos de César Delgado Ayala, sendas constancias de participación y, se hizo el anuncio, que pronto, en cada unidad académica preparatoria, se haría una presentación del mencionado libro.
Por: José Ricardo
Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: No lo había comentado aquí, pero es inevitable hacerlo. Me cuesta trabajo creer que la mentada y fallida cuarta transformación, tenga “iniciativas tan sesudas” como el himno que le endilgaron al Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA).
El himno, y quiero pensar que es una
estúpida decisión de uno de los lambiscones de la corte imperial de palacio y
no del propio Andrés Manuel López Obrador, porque si fue el primer caso, se
trata de una normal acción barbera del culto a la personalidad. Eso ha existido
siempre, desde Acamapichtli, el primer tlatoani azteca, pasando por el
conquistador Hernán Cortés, luego el primer virrey de la Nueva España Don
Antonio de Mendoza y Pacheco; después el primer presidente del México
independiente Don Guadalupe Victoria, los dos emperadores Agustín I y
Maximiliano I. Había rastreros cortesanos con Benito Juárez y posteriormente
con Don Porfirio Díaz Mori, luego con los presidentes caudillos de la
revolución, hasta llegar a “Tata” Lázaro Cárdenas, los presidentes priistas
dueños de la franquicia lambiscona y rastrera; los panistas desde luego y no veo por qué no
los tuviera AMLO. Acamapichtli
DE DULCE: Queridos amigos me preguntan que si creo que la cuarta transformación seguirá gobernando luego de las elecciones presidenciales del 2024. Primero reviré la pregunta: ¿cuál cuarta transformación? La pregunta correcta sería: ¿ganará la elección alguna de las corcholatas de Andrés Manuel López Obrador? Mi respuesta es sí, a pesar de todos los pesares, aunque aquí no sé cuál será el candidato. Lo cierto, y esta es una contradicción más de la mal llamada cuarta transformación, es que, como hacía el PRI, la elección será por “dedazo”, algo que estábamos seguros desaparecería con AMLO. Pero no, continúan los tiempos en que los ciudadanos tenemos que pensar en el futuro de México, pasando a través de las neuronas del mandatario en turno, en este caso, el tabasqueño.
Sí, creo que ganará Andrés Manuel, porque veo una oposición que más que dar vergüenza, da lástima. No es posible que en un bloque opositor tan dispar donde parece que se mezclan el agua, el aceite y un litro de pulque, es decir un PRI con un pasado apestoso, un PAN traicionero, cómplice de muchas atrocidades; y la basura que queda de un PRD en ruinas, tenga como vocero oficial y tope jerárquico a "Alito" Moreno, reconocido malhechor metido a la grilla.
No hay además un caudillo que tome las riendas de una verdadera oposición y que le pueda hacer frente a cualquiera de las corcholatas obradoristas. Estoy seguro que la 4T ganará en el 2024, porque la popularidad de AMLO sigue por las nubes y aunque este pasará —y lo estamos viviendo— como un gobierno desastroso, que tiene la particularidad de ser el sexenio del insulto y los agravios diarios; que a pesar de que el Señor de Palacio se ha metido con empresarios, mujeres, clase media, universitarios, científicos, periodistas; y que hay cientos de miles o millones de ciudadanos pensantes que no corren al zócalo cada vez que se le ocurre al mandatario federal, ni gustan de ser acarreados, mismos que están hasta el copete de escuchar todas las mañanas al menos tres y media horas el repetitivo discurso de que “todo está bien”, que la culpa de lo malo de este remedo de nación, es de los conservadores, los fifís, los neoliberales, de “Borolas”, ocultando así una penosa realidad.
No importa que muchos pensemos que es una pena que la
popularidad de López Obrador está muy por arriba de su pobre desempeño y de que
está reprobado en casi todos los ámbitos de gobierno; ganará el candidato del
dedazo en el 2024 porque a la oposición ya se le acabó el tiempo y no
capitalizó todos los yerros del macuspano; por el contrario, le siguieron el
juego, demostrando con ello que Andrés Manuel es más vivo que ellos y tiene un
colmillo retorcidísimo. Se hicieron como la farsante Lily Téllez, que solo
dedicó sus esfuerzos (¿?) a contratacar a los morenistas —de la que ella formó
parte— y al propio presidente con insultos, difamaciones y descalificaciones.
No se ve en la oposición a un candidato de la reconciliación, que no voltee a
ver al rey de palacio, sino que le muestre al votante el camino a seguir.
Respondiendo entonces la pregunta de si la transformación de cuarta triunfará
en el 2024, la respuesta es sí… ¿quién será? No lo sé. Ignoro si en el ánimo
del Peje, sobresaldrá el pragmatismo y se decidirá por quién le garantice el
triunfo o será la soberbia que lo caracteriza y se irá, aferrado a una idea
obsesiva o compulsiva, por Claudia Sheimbaum, que significa más de lo mismo.
¡Pobre México!
DE MANTECA: Excelente fue la reunión en que una comisión de la Junta Vecinal Pro Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Cultural de Acaponeta A.C., sostuvo con el presidente municipal Lic. Manuel Salcedo Osuna en su despacho de la vieja casona de la calle Morelos. Salimos contentos porque se logró el objetivo de entregar en propia mano al primer edil acaponetense el documento que entregamos al Delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), solicitando se incluya el histórico puente “Gral. Ramón Corona” en el catálogo de monumentos históricos de Acaponeta, para que quede protegido por la ley federal de monumentos históricos y sitios arqueológicos. El presidente Salcedo Osuna, se sintió muy complacido con nuestra visita y platicamos de muchos temas a lo largo de un par de horas. Se reiteró la importancia de que un grupo ciudadano como el nuestro tenga comunicación permanente con la autoridad municipal y trabajemos al parejo de la mano. De hecho, acordamos volver a reunirnos para que la Junta Vecinal entregué el Plan Parcial de Conservación del Centro Histórico de Acaponeta, que hace muchos años realizó el INAH y que desgraciadamente se perdió en anteriores administraciones, y que fue muy bien elaborado, lo que hubiera cambiado la imagen urbana de nuestro pueblo, que, lo digo con conocimiento de causa, bien puede aspirar a ser pueblo mágico.
Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com
NOTA ACLARATORIA
La siguiente crónica fue sacada del librito “Mazatlán de Antaño” del viejo cronista del hermoso puerto sinaloense, Don Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos, hermano de mi abuelo, el periodista Manuel Sánchez Hidalgo Villalobos. Esta breve crónica, posiblemente escrita entre los años 50 del siglo pasado, nos da idea de cómo era la vida costumbrista del Puerto de Mazatlán, a finales del siglo XIX y lo pavoroso de los dentistas de la época.
Para mi fortuna, a través de internet, pude conseguir un ejemplar de este libro, que, para formidable coincidencia viene autografiado por este pariente mío y doy a conocer estos relatos de época para el conocimiento de todos nosotros acaponetenses y nayaritas, que por la cercanía y la historia que une estos dos pueblos, amamos a Mazatlán.
PEPE MORALES
DENTISTAS DE
ANTAÑO
Por: Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos
Al Dr. José Solórzano, fraternalmente
Anda búscate el Anís, díjole presuroso el Sr. Peinado a su minúsculo ayudante, al ver entrar en su obscura barbería a un escuálido y acongojado tipo, con la cara tumefacta, casi cubierta de trapos que hacían las veces de vendas y, al cual el grupo de pilluelos, entre los que me encontraba yo, veníamos siguiendo pausadamente, sabedores hacia dónde se dirigía; el espectáculo gratuito que iba a tener lugar y que atisbábamos desde la alta banqueta de la barbería y, que ya en otras ocasiones, habíamos presenciado.
Don Petronilo
Peinado y Pasalagua era un honrado y conocido barbero mazatleco, que tenía
instalado su establecimiento barberil, en el zaguán de unos cuartos de teja muy
chaparros y feos, que existieron en la antigua calle del Vigía, hoy Ángel
Flores, frente por frente al palacio municipal; precisamente al lado del
edificio que ocupa una casa fotográfica.
La barbería
del Sr. Peinado Pasalagua, aparte del anuncio en la fachada en forma de un
poste redondo, rematado con una bola y pintado en forma salomónica con azul,
blanco y rojo, como lo tienen todas las barberías de antaño y hogaño, consistía
en un estrecho pasillo pintado con lechada de color ocre detonante; el inclinado
techo lleno de telarañas, poblado de toda clase de insectos hogareños y
alumbrado por una lámpara de petróleo con pantalla de hoja de lata.
Estaba
amueblada con dos sillones fijos de madera de cedro, con los asientos y los
respaldos tejidos de bejuco y dos bancos acojinados con tela colorada muy
desteñida, donde los clientes apoyaban las extremidades inferiores. Completaban
el mueblaje, seis sillas de tule, con los asientos destripados y sucios.
Dos espejos
de tamaño regular, uno de ellos rajado de medio a medio, embutidos en marcos de
metal dorado y abollados por la acción del tiempo, lucían frente a los sillones
y, entre ellos, sobre una gran repisa cubierta con papel de estraza, se
destacaban una gran cantidad de recipientes de porcelana para la enjabonadura,
que ostentaban entre flores y adornos inverosímiles de todos colores, los
nombres de sus propietarios, clientes habituales de la casa; además de las
brochas, tijeras, navajas, peines, etc., etc., y caso insólito, en la parte
baja de la mencionada repisa, Don Petronilo exhibía orgullosamente una siniestra
y heterogénea colección de pinzas y tenazas, cuyas formas y tamaños se asemejaban
bastante a las que usan los herreros para coger hierros candentes, porque el
Sr. Peinado, aunque usted no me lo crea, se dedicaba también a la honrosa profesión
de extraerles o más bien arrancarles las muelas, los dientes y los colmillos en
mal estado a los clientes que solicitaban sus eficientes servicios.
Para
conocimiento del público doliente, la barbería ostentaba sobre el cerramiento
del zaguán y colgado de un palo horizontal que llegaba hasta la orilla de la
banqueta, un enorme rótulo de lámina de hierro de forma ovalada, todo pintado
de color verde oscuro, en cuyo centro campeaba por su tamaño y aspecto, que a
mí se me antojaba monstruosa, una gigantesca muela dorada a cuyo alrededor y
por la parte superior se leía con letras mayúsculas SE SACAN MUELAS y, por la
parte inferior, con letras minúsculas: “a cincuenta centavos cada una”.
El mentado y
buscado Anís era un mozalbete grandulote y fortachón, con el típico semblante
del bebedor sempiterno; que se dedicaba al descansado y lucrativo oficio de
cargador y a quien se le podía encontrar a todas horas del día y de la noche,
en el interior de una cantina denominada La Colmena, que existió en la esquina
sudoeste de las calles 5 de mayo y Gral. Flores, precisamente para más señas,
donde ahora está una mercería.
Decíamos que
llegó el Anís, esparciendo una estela apestosa a inconfundible a tabaco y
mezcal barato y, como eficiente y bien enseñado ayudante, perfectamente
aleccionado, procedió a sujetar con sus poderosos brazos por detrás del sillón
al desgraciado cliente, que por lo que se veía, tenía más ganas de correr que
de quedarse.
Rápidamente
el Sr. Peinado escudriñó su insólita colección y, enarbolando una de aquellas
pavorosas tenazas a que antes hice mención, se encaramó, esa es la palabra,
sobre uno de los brazos del sillón de marras, apoyó su rodilla sobre el pecho
del paciente y entre los gritos y espasmos del infeliz y la estupefacción y espanto
de nosotros que contemplábamos la escena con ojos desorbitados, exhibió
triunfante en el extremo de las tenazas, una enorme muela cubierta de carne
viscosa y sanguinolenta que al verla, nos levantamos despavoridos y echamos a
correr sin mirar hacia atrás, como almas que se lleva el diablo.
Y esto
sucedió en Mazatlán ayer, casi ayer, por el año de 1896 y…es rigurosamente
cierto.