miércoles, 3 de mayo de 2023

HISTORIA DE LA PREPARATORIA No. 3 DE ACAPONETA (PRIMERA PARTE)

 


Por: L.D.C. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo
(PRIMERA PARTE)

I. INTRODUCCIÓN

El crecimiento y desarrollo de los pueblos no se pueden entender sin la evolución y progreso de sus instituciones educativas; y tratándose de una ciudad como la de Acaponeta, municipio considerado por sus pobladores y por buena parte de la comunidad nayarita como la capital cultural del Estado y que entre sus hijos más brillantes, algunos tienen trascendencia nacional e incluso son reconocidos por un sector de la intelectualidad mundial, este rubro de la formación de niños y jóvenes es digna de ser tomada en cuenta.


La hoy llamada Unidad Académica Preparatoria No. 3, “Lic. Benito Juárez” de Acaponeta, fue la solución a la grave problemática de una sociedad que no podía detener sus afanes de crecimiento, evolución intelectual y la oportunidad para cientos de estudiantes, sus hijos, de iniciar una vida como profesionistas a los que egresaban año tras año de las dos escuelas secundarias locales a principios de los años 60.
Pero volviendo al tema de la Preparatoria No. 3, hay que decir que además fue, junto otros cinco planteles en el Estado, la semilla que años después daría uno de los frutos más productivos y trascendentes de la entidad, la creación de la Universidad Autónoma de Nayarit.

Es necesario hacer notar y al mismo tiempo agradecer al ex Rector M.C. Jorge Ignacio Peña González, la iniciativa de llevar a cabo un proyecto que recopile la historia de las quince escuelas preparatorias de la Universidad Autónoma de Nayarit, en una primera etapa, y posteriormente, la crónica de la creación del resto de las unidades académicas universitarias, en el marco del primer medio siglo de vida de esta institución.
Frente a la grave crisis económica que se ha registrado en la U.A.N. y ante las voces de algunos obtusos que insisten en que las “prepas” deben desaparecer para dar un respiro a las finanzas universitarias, es de agradecer que el Rector Peña y hoy la Rectora Norma Liliana Galván Meza, reconozcan la trascendencia de las mismas, les den el lugar que les corresponde y difundan la importancia de las Escuelas Preparatorias, principalmente de las seis que se conformaron antes de la creación de la propia Universidad: las hoy Unidades Académicas Preparatorias número 1 de Tepic, fundada en 1947; la 2 de Santiago Ixcuintla, cuya creación data de 1958; las prepas de 3 de Acaponeta y 4 de Tecuala, ambas instauradas en 1961, y las escuelas 5 de Tuxpan y seis de Ixtlán del Río, del año 1963.

PREPARATORIA No. 4 DE TECUALA

Alguna vez expresó el pensador austriaco Ludwig von Mises lo siguiente con respecto a la historia: “Historia en el más amplio sentido del término, es la totalidad de la experiencia humana”, por lo que es muy difícil escribir en un texto de esta naturaleza la totalidad de toda una vida y elaborar la crónica completa de los acontecimientos donde se han involucrado miles de individuos; llegar a registrar todo lo sucedido a lo largo de 60 años en relaciones humanas y situaciones académicas; sentimientos de creadores y significados que erigen instituciones perdurables, triunfos y fracasos; nacimientos y muertes, es en verdad labor titánica e imposible.
Deben ser millones de anécdotas que se han registrado entre alumnos, docentes, directivos, trabajadores, autoridades universitarias, padres de familia, comerciantes y todos aquellos que de manera directa o indirecta tienen alguna relación con nuestra querida Preparatoria: comerciantes, autoridades municipales, instituciones que apoyan o son apoyadas por la escuela, clubes de servicio, funcionarios públicos, etc.. Eso me recuerda al estimado Profesor Miguel Nieblas, docente del plantel quien “amenazaba” a sus compañeros profesores, diciéndoles que estaba escribiendo un libro intitulado “El Talco” (“TAL COmo sucedió”), donde relataría las cosas “inenarrables” que acontecían en la escuela o fuera de ella pero donde se involucraban los docentes; algunas que bien podían meter en problemas a más de uno. Es una lástima que no se hubieran pergeñado en realidad esas vivencias picarescas o como el mismo Profesor Nieblas decía, llenas de PVC (puro veneno concentrado), para incluirlas aquí y completar el presente texto.

La idea de este escrito, es mostrar un poco la singular historia de la creación de una institución que cuenta hoy con 61 años de vida al momento de redactar estas líneas y por donde han transitado miles y miles de estudiantes (haciendo un cálculo muy somero, totalmente empírico y en realidad sin ningún sustento estadístico, podríamos hablar de cerca de 35 mil jóvenes que han usado las aulas de la Preparatoria No. 3 “Lic. Benito Juárez” de Acaponeta) y que han tenido la oportunidad de formarse en el nivel medio superior. Asimismo, destacar los nombres de aquellos que no solo colocaron los cimientos de lo que hoy es una realidad educativa, sino de aquellos que con paciencia, voluntad y vocación de servicio construyeron una institución de prestigio, pundonor, honra y crédito social, lo mismo en directivos, docentes, trabajadores y estudiantes.
(CONTINUARÁ...)

lunes, 1 de mayo de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 





Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: La verdad sea dicha, yo quisiera tener un amigo como el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien defiende a sus camaradas a capa y espada, a pesar de que muchas acciones de estos “amiguitos” son indefendibles. 

El primero que se me ocurre es el torpe y mamón ex presidente gringo donald trump (siempre con minúsculas) a quien el mexicano conoció en 2017 siendo candidato a la presidencia de la república. Contra toda lógica y falta de sentido común, AMLO defiende a su “cuate”, siendo que este ha demostrado ser un patán enorme, populista, soberbio y, muy parecido a la persona que aparece en el espejo cuando Andrés Manuel, se pone de frente de él. Además el pelos de elote, es declarado antimexicano. 



En el plano internacional el macuspano también defiende a reconocidos sátrapas como el dirigente cubano Miguel Díaz-Canel, el dictadorzuelo venezolano Nicolás Maduro; el traidor a la causa sandinista, el nicaragüense Daniel Ortega, a Evo Morales, que salió por piernas de Bolivia y fue rescatado por el mandatario mexicano en un vuelo digno de película de acción; y el último Pedro Castillo, el peruano que todos buscan y aborrecen en su país por su comprobada corrupción, también hoy en el exilio y que goza de la honorable amistad del tabasqueño. Hasta con Putin coqueteó el tabasqueño. 



Regresando a Mexicalpán de las Tunas, López Obrador ha defendido lo indefendible en el vergonzoso caso de la ministra pirata Yasmín Esquivel, quien plagió, sin lugar a la duda, no solo su tesis de licenciatura, sino también la tesis de maestría. El presidente ha minimizado tan seria falta, diciendo que son “pecadillos de la juventud”. ¿Recuerdan a ese otro zafio que es Félix Salgado Macedonio, quien acusado de violación quiso ser gobernador de Guerrero y al cual el dueño de palacio nacional, también exculpaba de todo pecado? Al final cuando el mundo se le vino encima al gorila guerrerense, Morena —léase AMLO— decidieron de manera ignominiosa que la candidata fuera entonces ¡su hija! Increíble, solo en este México de la transformación de cuarta. 


Otra amistad que está muy cerca de obtener la gubernatura del Estado de México es Delfina Gómez, quien a pesar de la acusación de haberle quitado (eufemismo por robado) el 10% de su sueldo a los empleados de Texcoco cuando ella fue presidenta municipal de ese lugar, para dirigir ese dinero a fondos electoreros de su partido; además de su penoso paso por la Secretaría de Educación Pública. 



Otros “cuadernos, nada de hojas sueltas” del “presi” es la familia del Señor Joaquín Guzmán Loera, comenzando con la mamá del capo, con quien Andrés Manuel, al parecer se lleva de a cuartos; además de los hijos los Chapitos y su “consen” Ovidio. Otro inseparable compañero es el inefable Hugo López-Gatell, al cual ha defendido de todo mal a pesar de que sobre sus hombros lleva la pesada carga de 333,766 muertos (reconocidos por él, aunque el INEGI por ejemplo dice que van ya 424,509 fallecidos). De este dizque “Zar del Covid”, el mero nalga de la nación le endilgó los siguientes adjetivos: “ejemplar, de primera, preparado, profesional, especialista, de gran capacidad de exposición, culto, honesto, honrado, extraordinario, sensible, humano y aplicado”. Dijera un personaje popular de Acaponeta: ¿será? 

Sumen a esta lista de “chompiras” del mandamás nacional al Secretario de la Defensa Nacional, Gral. Luis Crescencio Sandoval González, quien luego de que lo “cacharan” viajando a todo lujo por el mundo a costa del erario, el presidente dijo, sin rubor y con toda la falta de ética: “¿Y qué?” A su “amigote” Peña Nieto, con quien evidentemente llegó a un acuerdo de protección, no lo ha tocado un pelo y eso que tiene muchos en el copete. 

Junto con la corsaria tramposa Yasmín Esquivel hay otras damas, la más querida es la lambiscona y lamebotas Layda Sansores San Román, quijotesca dama que viola sistemáticamente la ley, bajo la protección de su poderoso líder. Luego de que el periódico Reforma reveló que José María Riobóo, su amigocho al que muchos creen uno de sus socios, pretendió encarcelar a su ex nuera por la muerte de su hijo, el presidente Andrés Manuel López Obrador lo defendió y aseguró que es uno de los mejores ingenieros del mundo. Al rijoso diputado Gerardo Noroña, “el preciso” también salió en su defensa cuando unas damas “fifís” lo increparon por meterse a comprar en una tienda también “nice” o “fashion”, AMLO les reviró en defensa del legislador diciendo: “Oiga que hace usted aquí, piensan que no debe usar zapatos, sino huaraches, no se puede poner traje y no puede viajar en avión”.  

No olviden al ínclito Manuel Bartlett, quien no pudo explicar el asunto de sus muchas propiedades y que casi desconoció a su esposa-concubina para no tener que explicar las faltas en su declaración de ingresos, sin contar las conocidas tranzas de los hijos del ex líder de la mafia del poder; en una de sus mañaneras expresó el jefe del ejecutivo que Bartlett estaba enfrentando una campaña en su contra por parte de los conservadores y que no tenía confianza en la gente que hacía esas investigaciones. 

Otros amiguitos queridos son Napoleón Gómez Urrutia, la chica Vilchis que lee las barbaridades de los miércoles en “Quién es quién en las mentiras”; Ignacio Ovalle, el de la “estafa maestra” del sexenio en Segalmex y otros muchos que no caben en este espacio. Lo dicho, es bueno ser amigo de Don Andrés.


DE DULCE: No quiero parecer repetitivo, pero creo que es necesario volver a hacer la denuncia del grave problema que representan los motociclistas en la ciudad, en general de todos los pueblos y ciudades de la nación, pero a mí lo que me importa es Acaponeta. Estos inconscientes ciudadanos, si bien no todos, porque no se debe generalizar, sí la inmensa mayoría andan recorriendo las calles de la ciudad en el más completo desorden, violando todas las leyes del reglamento de movilidad y provocando una enorme cantidad de accidentes donde regularmente los que sacan la peor parte son ellos, pues no son pocos los muertos. Conozco un amigo que labora en el otrora Centro de Salud u hospital de Acaponeta, y me dice que son innumerables los casos de motociclistas que caen diariamente al nosocomio por incidentes de tránsito. 

Estos tipos, generalmente jóvenes ignorantes violan todas las reglas: rebasan por la derecha y a toda velocidad; circulan en sentido contrario, se suben a las banquetas, no respetan los topes, gustan de hacer “caballitos” en las avenidas sin medir el peligro y menos ver a los que les rodean. Llevan hasta cuatro tripulantes a bordo, muchas veces niños de meses o uno o dos años. Transportan hasta cilindros de gas y enormes hieleras que hasta parecen avionetas. No respetan el “uno y uno”, ni a los peatones. Andan con el escape abierto y usan luces cegadoras que, según ellos, los hacen ver más “cool”. 

Por supuesto muy pocos usan casco y hasta se les ve conduciendo con chanclas de “horca pollo”. No portan las motos placas y estacionan donde les da la regalada gana. 



Es terrible ya el número de estos vehículos llenando las calles acaponetenses. Sin embargo, hace unos días tuve necesidad de viajar a la vecina población de Tuxpan, y eso es el merito infierno; por cada moto en Acaponeta, allá por lo menos hay tres más. 

Uno de los vicios de las autoridades es que no dan seguimiento a lo que tuvo éxito. En un tiempo estuvieron montando retenes al azar en calles de la ciudad, deteniendo a los motonautas que no usaban casco. Como esos retenes era seguido y les reportaba una multa y hasta la detención de la moto, de pronto todos comenzaron a usar casco; casi no se veía a nadie sin ese adminículo de protección. Sin embargo, por alguna razón los operativos se suspendieron y vuelta a lo mismo: nadie trae casco. ¿Qué pasó ahí? Hoy los motociclistas circulan impunemente ante el terror y pasmo del resto de la población.


DE MANTECA:  No cabe duda que como sociedad nos estamos deshumanizando y ya nada nos sorprende o de plano nos estamos acostumbrando a ver y escuchar sucesos o historias terribles prácticamente ya sin inmutarnos.

SIMÓN WIESENTHAL
Recuerdo haber leído un libro del famoso cazador de nazis Simón Wiesenthal, quien daba conferencias por todo el mundo hablando de los horrores del holocausto y las matanzas infames en los campos de concentración de Hitler, y él, Wiesenthal notaba que cuando hablaba de la muerte de millones o escenas terribles de miles de asesinados diariamente, la gente no se inmutaba…es decir, la cifra de muertos no parecía caber en las mentes de sus oyentes, sin embargo, ponían mucha atención cuando eran historias particulares o individuales. 

Como que la mente se acostumbra a las cifras casi imposibles y presta atención a casos menores o particulares. Es claro que nos estamos acostumbrando en México a escuchar, ver o leer en los noticieros las muertas, balaceras, secuestros, desaparecidos, colgados de los postes y toda suerte de asesinatos; es triste decirlo, pero algo que antes nos alteraba y preocupa, hoy nos parece normal y cotidiano. 

De la misma manera, las instituciones oficiales van perdiendo su sentido humanitario, aquí les relato un caso típico. Hace unos días, una señora, abuela nayarita, fue a la fiscalía del estado a presentar una denuncia ya que aseguraba que su pequeña nieta de escasos años de vida, era víctima de violencia intrafamiliar, al parecer sus propios padres la agredían. En la fiscalía de Nayarit le dijeron que no la podían ayudar porque la nieta vivía en otro estado del país, que no era de su competencia. 

La preocupada abuela, insistió varias veces y volvió a la mencionada institución desesperada porque no le hacían caso y nadie parecía mortificarse por el estado de la menor. Al final, la niña murió al parecer a resultas de una salvaje golpiza y las denuncias de su abuelita se fueron al cuerno. Lo lógico, lo humano hubiera sido que la o las personas que atendieron a la agobiada señora en la fiscalía, tomarán el teléfono y hablaran a la fiscalía de la entidad donde residía la pequeña, pero, perdón por decirlo así, les valió madres y hoy la chiquilla ya no vive. 

La abuela, triste, impotente y justamente indignada fue a la Comisión de Derechos Humanos de Nayarit y creo, no lo sé a ciencia cierta, actúan ya sobre la fiscalía. Sin embargo, la experiencia me dice, que nada pasará, nadie y menos esta comisión podrá lograr que se sancione a alguien de la fiscalía nayarita. Es lamentable, pero ya también nos hemos acostumbrado a que, en este país, no suceda nada y que la justicia es tan solo una falacia. Los invito a acceder al portal PUERTA NORTE ACAPONETA (https://elblogpuertanorte.blogspot.com/)

 

 

 

 

jueves, 27 de abril de 2023

PRESENTARON EL LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE LAS PREPARATORIAS DE LA UAN


Teniendo como escenario el hermoso recinto del Centro Cultural Casa Fenelón, propiedad de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), en el centro histórico de la capital nayarita Tepic, se presentó el libro "Escuelas Preparatorias de la UAN. Origen y cambio institucional 50 aniversario de la Universidad", editado por la editorial del alma mater de los nayaritas.

El libro fue comentado por el ex rector de la UAN, ex presidente municipal de Tepic y ex Senador de la República, Dr. Francisco Javier Castellón Fonseca, así como el promotor cultural y catedrático jubilado de la Unidad Académica Preparatoria No. 3 de Acaponeta, Lic. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo; también participaron como  coordinadores de este proyecto hecho realidad, el historiador e investigador de la universidad, Maestro Pedro Luna Jiménez y el Dr. Julio Plascencia Flores, siendo el conductor del programa César Delgado Ayala de la Dirección de Fomento Editorial y Artes de la institución.


Los comentarios los comenzó el catedrático jubilado de la Unidad Académica Preparatoria No. 3 "Lic. Benito Juárez" de Acaponeta, Lic. Pepe Morales, a quien correspondió elaborar la historia de ese plantel. Expresó la experiencia que tuvo en esa tarea y cómo, al no haber mucha información o documentación sobre el tema, se dio a la tarea de entrevistar a alumnos fundadores, docentes y ex directores de donde sacó la mayoría de la información. Consideró que es muy importante que la universidad continúe realizando este tipo de publicaciones.


En su turno, el ex rector Javier Castellón, mostró el antecedente y el contexto en que se da el nacimiento de las escuelas del nivel medio superior y su relación con la creación de la hoy Universidad Autónoma de Nayarit. Recordó hechos y acciones del Dr. Julián Gascón Mercado, ex gobernador creador de la universidad, así como recuerdos de su propia juventud como estudiante llegado del municipio de Santiago Ixcuintla a la ciudad de Tepic.



Los coordinadores de la obra, el historiador Pedro Luna y el Dr. Julio Plascencia, hablaron de cómo fueron visitando las diferentes escuelas preparatorias para convencer a los interesados en conformar la crónica de sus escuelas y los éxitos y tropiezos que tuvieron. 

Los cuatro comentaristas estuvieron de acuerdo, frente a aquellas voces que pretendían desaparecer las escuelas preparatorias para aliviar las finanzas universitarias, de que las prepas, son la semilla o la madre de la UAN.

Al final, los cuatros recibieron de manos de César Delgado Ayala, sendas constancias de participación y, se hizo el anuncio, que pronto, en cada unidad académica preparatoria, se haría una presentación del mencionado libro.



sábado, 22 de abril de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: No lo había comentado aquí, pero es inevitable hacerlo. Me cuesta trabajo creer que la mentada y fallida cuarta transformación, tenga “iniciativas tan sesudas” como el himno que le endilgaron al Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA).


 Con todo respeto para los gobernantes, para los seguidores de AMLO, para los afiliados y simpatizantes de Morena, esa ocurrencia —una más— es una auténtica idiotez que pinta de cuerpo entero a la elevada expectativa del presidente de la república, de llevar al país a una verdadera transformación renovadora y que ofrezca un brusco giro de 180 grados a lo que se venía haciendo. 

Acamapichtli
El himno, y quiero pensar que es una estúpida decisión de uno de los lambiscones de la corte imperial de palacio y no del propio Andrés Manuel López Obrador, porque si fue el primer caso, se trata de una normal acción barbera del culto a la personalidad. Eso ha existido siempre, desde Acamapichtli, el primer tlatoani azteca, pasando por el conquistador Hernán Cortés, luego el primer virrey de la Nueva España Don Antonio de Mendoza y Pacheco; después el primer presidente del México independiente Don Guadalupe Victoria, los dos emperadores Agustín I y Maximiliano I. Había rastreros cortesanos con Benito Juárez y posteriormente con Don Porfirio Díaz Mori, luego con los presidentes caudillos de la revolución, hasta llegar a “Tata” Lázaro Cárdenas, los presidentes priistas dueños de la franquicia lambiscona y rastrera; los panistas desde luego y no veo por qué no los tuviera AMLO. 


Este himno si lo hubieran creado en la vieja Unión Soviética o en Corea del Norte, no me hubiera extrañado…pero ¿México? En cambio, si la creación del dichoso, ramplón e idiota himno al inútil aeropuerto, la ordenó el presidente, creo entonces que ahora sí ya lo perdimos, o más bien, el macuspano sin duda se extravió en su cada día más ignominiosa soberbia. Solo preguntaría a sus más conspicuos seguidores: si Enrique “el ratón copetudo” Peña Nieto o Felipe “Borolas” Calderón, le hubiera pergeñado un himno a cualquier puerto aéreo, ¿qué hubieran dicho ustedes?


DE DULCE: Queridos amigos me preguntan que si creo que la cuarta transformación seguirá gobernando luego de las elecciones presidenciales del 2024. Primero reviré la pregunta: ¿cuál cuarta transformación? La pregunta correcta sería: ¿ganará la elección alguna de las corcholatas de Andrés Manuel López Obrador? Mi respuesta es sí, a pesar de todos los pesares, aunque aquí no sé cuál será el candidato. Lo cierto, y esta es una contradicción más de la mal llamada cuarta transformación, es que, como hacía el PRI, la elección será por “dedazo”, algo que estábamos seguros desaparecería con AMLO. Pero no, continúan los tiempos en que los ciudadanos tenemos que pensar en el futuro de México, pasando a través de las neuronas del mandatario en turno, en este caso, el tabasqueño. 

Sí, creo que ganará Andrés Manuel, porque veo una oposición que más que dar vergüenza, da lástima. No es posible que en un bloque opositor tan dispar donde parece que se mezclan el agua, el aceite y un litro de pulque, es decir un PRI con un pasado apestoso, un PAN traicionero, cómplice de muchas atrocidades; y la basura que queda de un PRD en ruinas, tenga como vocero oficial y tope jerárquico a "Alito" Moreno, reconocido malhechor metido a la grilla. 

No hay además un caudillo que tome las riendas de una verdadera oposición y que le pueda hacer frente a cualquiera de las corcholatas obradoristas. Estoy seguro que la 4T ganará en el 2024, porque la popularidad de AMLO sigue por las nubes y aunque este pasará —y lo estamos viviendo— como un gobierno desastroso, que tiene la particularidad de ser el sexenio del insulto y los agravios diarios; que a pesar de que el Señor de Palacio se ha metido con empresarios, mujeres, clase media, universitarios, científicos, periodistas; y que hay cientos de miles o millones de ciudadanos pensantes que no corren al zócalo cada vez que se le ocurre al mandatario federal, ni gustan de ser acarreados, mismos que están hasta el copete de escuchar todas las mañanas al menos tres y media horas el repetitivo discurso de que “todo está bien”, que la culpa de lo malo de este remedo de nación, es de los conservadores, los fifís, los neoliberales, de “Borolas”, ocultando así una penosa realidad. 


No importa que muchos pensemos que es una pena que la popularidad de López Obrador está muy por arriba de su pobre desempeño y de que está reprobado en casi todos los ámbitos de gobierno; ganará el candidato del dedazo en el 2024 porque a la oposición ya se le acabó el tiempo y no capitalizó todos los yerros del macuspano; por el contrario, le siguieron el juego, demostrando con ello que Andrés Manuel es más vivo que ellos y tiene un colmillo retorcidísimo. Se hicieron como la farsante Lily Téllez, que solo dedicó sus esfuerzos (¿?) a contratacar a los morenistas —de la que ella formó parte— y al propio presidente con insultos, difamaciones y descalificaciones. No se ve en la oposición a un candidato de la reconciliación, que no voltee a ver al rey de palacio, sino que le muestre al votante el camino a seguir. Respondiendo entonces la pregunta de si la transformación de cuarta triunfará en el 2024, la respuesta es sí… ¿quién será? No lo sé. Ignoro si en el ánimo del Peje, sobresaldrá el pragmatismo y se decidirá por quién le garantice el triunfo o será la soberbia que lo caracteriza y se irá, aferrado a una idea obsesiva o compulsiva, por Claudia Sheimbaum, que significa más de lo mismo. ¡Pobre México!


DE MANTECA:  Excelente fue la reunión en que una comisión de la Junta Vecinal Pro Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Cultural de Acaponeta A.C., sostuvo con el presidente municipal Lic. Manuel Salcedo Osuna en su despacho de la vieja casona de la calle Morelos. Salimos contentos porque se logró el objetivo de entregar en propia mano al primer edil acaponetense el documento que entregamos al Delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), solicitando se incluya el histórico puente “Gral. Ramón Corona” en el catálogo de monumentos históricos de Acaponeta, para que quede protegido por la ley federal de monumentos históricos y sitios arqueológicos. El presidente Salcedo Osuna, se sintió muy complacido con nuestra visita y platicamos de muchos temas a lo largo de un par de horas. Se reiteró la importancia de que un grupo ciudadano como el nuestro tenga comunicación permanente con la autoridad municipal y trabajemos al parejo de la mano. De hecho, acordamos volver a reunirnos para que la Junta Vecinal entregué el Plan Parcial de Conservación del Centro Histórico de Acaponeta, que hace muchos años realizó el INAH y que desgraciadamente se perdió en anteriores administraciones, y que fue muy bien elaborado, lo que hubiera cambiado la imagen urbana de nuestro pueblo, que, lo digo con conocimiento de causa, bien puede aspirar a ser pueblo mágico.

 Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com

 

 

 

 


EL ACADÉMICO RODOLFO MADERO, DICTÓ CONFERENCIA EN LA PREPARATORIA No. 3


La Junta Vecinal Pro Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Cultural de Acaponeta A.C., uniendo esfuerzos con la Unidad Académica Preparatoria No. 3 "Lic. Benito Juárez" y la Unidad Académica del Norte del Estado de Nayarit (UANEN), ambas de la Universidad Autónoma de Nayarit, llevaron a cabo el pasado viernes 21 de abril, en el auditorio de la Preparatoria, la conferencia magistral "El Poder de Administrar su Tiempo", dictada por el brillante acaponetense C.P. Rodolfo Madero Cázares, quien por más de treinta años se ha desarrollado como asesor gerencial, consultor de empresas, auditor independiente, fiscalista diplomado, conferencista, capacitador y catedrático. Sus intervenciones como conferencista y expositor de temas administrativos, financieros y fiscales, las ha realizado en universidades, colegios de profesionistas, organismos empresariales, sociedades civiles de capacitación, empresas privadas y sector gubernamental federal, estatal y municipal a lo largo de toda la república mexicana y ahora estuvo presente en su ciudad natal.




Asistieron a la disertación, estudiantes y catedráticos de ambos planteles y se encontraban en el presidium, la Directora de la UNAEN, Dra. Rosa Ruth Parra García; el Director de la Preparatoria, Lic. Jean Marcel Gameros Jáuregui y el Presidente de la Junta Vecinal de Acaponeta A.C., Lic. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo. Entre los presentes estuvo invitado el regidor Gaspar Tiznado Avilés, el ex presidente municipal de Tecuala, Alberto Parra Grave y uno de los cronistas de ese municipio, el Prof. Ignacio Palomino González; personal de Maseca, público en general y los miembros de la Junta Vecinal, entre los que se distinguieron el cronista municipal de Acaponeta y secretario de la asociación, Don Néstor Chávez Gradilla, la tesorera Profa. Alicia Torres Gómez, el Dr. Oscar Torrero Ramos, el Dr. Antonio Gutiérrez Suárez, la Dra. Silvia Margarita Martínez Villegas, el Lic. Gilberto Rivera Rivera, el Dr. Gustavo Ramón Quintero Alduenda y el Ing. Roberto Castañeda Mayorquín.



Luego de la interesante ponencia sobre cómo administrar el tiempo, tanto personal como laboral o empresarial, el C.P. Madero Cázares, donó una colección de libros de su autoría a las bibliotecas de ambas unidades académicas, los cuales fueron recibidos por las directivas, y él a su vez, recibió un reconocimiento por su aportación a la cultura de Acaponeta.



De esta manera, la Junta Vecinal A.C., sigue promoviendo la actividad cultural en el municipio, siempre gestionando ante las autoridades, los institutos u organismos públicos y privados, los apoyos pertinentes. 

jueves, 6 de abril de 2023

DENTISTAS DE ANTAÑO

 






NOTA ACLARATORIA

La siguiente crónica fue sacada del librito “Mazatlán de Antaño” del viejo cronista del hermoso puerto sinaloense, Don Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos, hermano de mi abuelo, el periodista Manuel Sánchez Hidalgo Villalobos. Esta breve crónica, posiblemente escrita entre los años 50 del siglo pasado, nos da idea de cómo era la vida costumbrista del Puerto de Mazatlán, a finales del siglo XIX y lo pavoroso de los dentistas de la época.

Para mi fortuna, a través de internet, pude conseguir un ejemplar de este libro, que, para formidable coincidencia viene autografiado por este pariente mío y doy a conocer estos relatos de época para el conocimiento de todos nosotros acaponetenses y nayaritas, que por la cercanía y la historia que une estos dos pueblos, amamos a Mazatlán.

PEPE MORALES

DENTISTAS DE ANTAÑO

Por: Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos

Al Dr. José Solórzano, fraternalmente

Anda búscate el Anís, díjole presuroso el Sr. Peinado a su minúsculo ayudante, al ver entrar en su obscura barbería a un escuálido y acongojado tipo, con la cara tumefacta, casi cubierta de trapos que hacían las veces de vendas y, al cual el grupo de pilluelos, entre los que me encontraba yo, veníamos siguiendo pausadamente, sabedores hacia dónde se dirigía; el espectáculo gratuito que iba a tener lugar y que atisbábamos desde la alta banqueta de la barbería y, que ya en otras ocasiones, habíamos presenciado.

Don Petronilo Peinado y Pasalagua era un honrado y conocido barbero mazatleco, que tenía instalado su establecimiento barberil, en el zaguán de unos cuartos de teja muy chaparros y feos, que existieron en la antigua calle del Vigía, hoy Ángel Flores, frente por frente al palacio municipal; precisamente al lado del edificio que ocupa una casa fotográfica.

La barbería del Sr. Peinado Pasalagua, aparte del anuncio en la fachada en forma de un poste redondo, rematado con una bola y pintado en forma salomónica con azul, blanco y rojo, como lo tienen todas las barberías de antaño y hogaño, consistía en un estrecho pasillo pintado con lechada de color ocre detonante; el inclinado techo lleno de telarañas, poblado de toda clase de insectos hogareños y alumbrado por una lámpara de petróleo con pantalla de hoja de lata.

Estaba amueblada con dos sillones fijos de madera de cedro, con los asientos y los respaldos tejidos de bejuco y dos bancos acojinados con tela colorada muy desteñida, donde los clientes apoyaban las extremidades inferiores. Completaban el mueblaje, seis sillas de tule, con los asientos destripados y sucios.

Dos espejos de tamaño regular, uno de ellos rajado de medio a medio, embutidos en marcos de metal dorado y abollados por la acción del tiempo, lucían frente a los sillones y, entre ellos, sobre una gran repisa cubierta con papel de estraza, se destacaban una gran cantidad de recipientes de porcelana para la enjabonadura, que ostentaban entre flores y adornos inverosímiles de todos colores, los nombres de sus propietarios, clientes habituales de la casa; además de las brochas, tijeras, navajas, peines, etc., etc., y caso insólito, en la parte baja de la mencionada repisa, Don Petronilo exhibía orgullosamente una siniestra y heterogénea colección de pinzas y tenazas, cuyas formas y tamaños se asemejaban bastante a las que usan los herreros para coger hierros candentes, porque el Sr. Peinado, aunque usted no me lo crea, se dedicaba también a la honrosa profesión de extraerles o más bien arrancarles las muelas, los dientes y los colmillos en mal estado a los clientes que solicitaban sus eficientes servicios.

Para conocimiento del público doliente, la barbería ostentaba sobre el cerramiento del zaguán y colgado de un palo horizontal que llegaba hasta la orilla de la banqueta, un enorme rótulo de lámina de hierro de forma ovalada, todo pintado de color verde oscuro, en cuyo centro campeaba por su tamaño y aspecto, que a mí se me antojaba monstruosa, una gigantesca muela dorada a cuyo alrededor y por la parte superior se leía con letras mayúsculas SE SACAN MUELAS y, por la parte inferior, con letras minúsculas: “a cincuenta centavos cada una”.


Descrito ya el escenario, seguiremos con el “drama”, donde ya el Sr. Peinado enfundado en un delantal de color indefinible por la edad y la suciedad, había sentado al “paciente” en uno de los sillones y se dedicaba afanosamente a la desgradable tarea de despojarlo de la enorme cantidad de vendas que llevaba enrolladas en las mandíbulas cuando apareció el anís seguido por el fígaro en ciernes.

El mentado y buscado Anís era un mozalbete grandulote y fortachón, con el típico semblante del bebedor sempiterno; que se dedicaba al descansado y lucrativo oficio de cargador y a quien se le podía encontrar a todas horas del día y de la noche, en el interior de una cantina denominada La Colmena, que existió en la esquina sudoeste de las calles 5 de mayo y Gral. Flores, precisamente para más señas, donde ahora está una mercería.



Decíamos que llegó el Anís, esparciendo una estela apestosa a inconfundible a tabaco y mezcal barato y, como eficiente y bien enseñado ayudante, perfectamente aleccionado, procedió a sujetar con sus poderosos brazos por detrás del sillón al desgraciado cliente, que por lo que se veía, tenía más ganas de correr que de quedarse.

Rápidamente el Sr. Peinado escudriñó su insólita colección y, enarbolando una de aquellas pavorosas tenazas a que antes hice mención, se encaramó, esa es la palabra, sobre uno de los brazos del sillón de marras, apoyó su rodilla sobre el pecho del paciente y entre los gritos y espasmos del infeliz y la estupefacción y espanto de nosotros que contemplábamos la escena con ojos desorbitados, exhibió triunfante en el extremo de las tenazas, una enorme muela cubierta de carne viscosa y sanguinolenta que al verla, nos levantamos despavoridos y echamos a correr sin mirar hacia atrás, como almas que se lleva el diablo.

Y esto sucedió en Mazatlán ayer, casi ayer, por el año de 1896 y…es rigurosamente cierto.


miércoles, 5 de abril de 2023

LOS CARNAVALES DE ANTAÑO


NOTA ACLARATORIA

La siguiente crónica fue sacada del librito “Mazatlán de Antaño” del viejo cronista del hermoso puerto sinaloense, Don Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos, hermano de mi abuelo, el periodista Manuel Sánchez Hidalgo Villalobos. Esta breve crónica, posiblemente escrita entre los años de 1930 y 1950, nos da cuenta de cómo iniciaron los famosos carnavales mazatlecos y de la forma de convivir de la población del aquel entonces.

Para mi fortuna, a través de internet, pude conseguir un ejemplar de este libro, que, para formidable coincidencia viene autografiado por este pariente mío y doy a conocer estos relatos de época para el conocimiento de todos nosotros acaponetenses y nayaritas, que por la cercanía y la historia que une estos dos pueblos, amamos a Mazatlán.

PEPE MORALES



 LOS CARNAVALES DE ANTAÑO

 

Por: Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos

 

Aún era yo un niño cuando tenían lugar en ese mi Mazatlán, los carnavales de antaño y por lo tanto mis recuerdos son sumamente escasos; pero dentro de aquella época borrosa para mí, de las antiguas carnestolendas mazatlecas, mis infantiles ojos miraban asombrados el confuso aspecto de la ciudad costeña, con sus calles y plazas casi desiertas y que se hubiera podido comparar con una inmensa panadería abandonada por sus propietarios.

Los arroyos de las estrechas calles, las banquetas: los encalados muros de las casas, ventanas, rejas, puertas y cornisas; los faroles de petróleo con que se alumbraba el puerto; la misma gente, estaban cubiertos de harina.

Su olor característico se desprendía de todas las cosas; se veía por doquier su enfermiza blancura, cubriéndolo todo como un sudario; su olor flotaba en el ambiente como un intenso perfume que se adentraba profundamente en los sentidos.



En aquellos carnavales se usaba la harina para todo: para blanquear la cara de las mujeres y revuelta con colores para afrentar las faces de los hombres.

Al grito de: “ahí vienen las máscaras”, qué gritos de las madres llamando a sus pequeñuelos; qué furibundos golpes en puertas y ventanas para cerrarlas a piedra y lodo; qué silencio en las desiertas calles.

Solo en los empedrados que entonces tenían las rúas de la ciudad, retumbaba el escandaloso resonar de las ruedas de acero que usaban los carruajes de nuestros abuelos, los cuales cubiertos de blancas mantas para no ensuciar los cojines de terciopelo, conducían a los señores mazatlecos, que bien pertrechados con enormes canastos con cascarones de huevos rellenos de harina, emprendían espectaculares batallas contra los que estaban atrincherados en las azoteas de las casas con sendas provisiones de proyectiles de la misma clase.



Pero el acto principal de aquellos carnavales; el esperado final de las fiestas de aquel entonces, eran los clásicos y pintorescos “Papaquis”, que con meses de anticipación se preparaban minuciosamente.

Tomaban parte en ellos los dos gremios más populares de la ciudad: por un lado los del “Abasto” y por el otro los del “Muelle”.

El primero lo integraban los que vendían la carne en el antiguo mercado municipal, los carniceros hueseros y tumbadores del rastro, que todavía existe; también la gente del rumbo norte de la ciudad, hacían causa común con los abasteros.



El segundo se componía de los tripulantes de los barcos surtos en el antiguo puerto; los lancheros, los corteros de los botes en que se hacía en embarque y desembarque de viajeros; los canoeros, playeros y toda clase de la gente de mar; a ellos se sumaban los cientos de cargadores, alijadores y carrentonceros que hacían la carga y descarga de mercancías venidas, aunque usted no lo crea, de todas partes del globo, porque entonces mi querido Mazatlán, tenía un comercio internacional de primerísima línea.

Para las autoridades de aquella época, era un verdadero problema imponer el orden entre las clases populares de entonces, sobre todo durante el desarrollo de los famosos “Papaquis”.

El martes de carnaval desde temprana hora, se empezaban a escuchar los sonidos peculiares de los cuernos y cangilones de los “abasteros”, que llamaban a sus correligionarios y resonaban las trompas y cornetas de los del “muelle”, amén de las salvas de cuetes y cuetones que atronaban el espacio.

Enormes multitudes se trasladaban a los lugares donde se juntaban los bandos de su predilección.

Los partidarios de los marineros se daban “valor” en los salones y cantinas situadas en el rumbo del antiguo Muelle Fiscal y que rodeaban el edificio de la Aduana y el Cobertizo.

La extensa explanada donde entonces se depositaba la carga marítima, era insuficiente para contener a los camaradas, que excitados por el mezcal de la Aguacaliente y la cerveza producida en la cervecería de Don Gustavo Lang, esperaban con ansias la hora de la partida.


Cervecería de Jacobo y Gustavo Lang


Por su parte los “Abasteros” colmaban los establecimientos de licores situados alrededor del mercado: La Colmena, El Diablo Verde, Los Volcanes de Colima, concentrándose entre el antiguo Hospital Civil y el Rastro.

Como a las tres de la tarde, aquellas multitudes principiaban a moverse pesadamente en grupos compactos, dirigiéndose al lugar señalado para el “Papaqui”; infinidad de enormes banderas de colores brillantes y llamativos encabezaban los desfiles de los carnavaleros, que animados por el alcohol y los sones populares de las músicas venidas de los ranchos cercanos, se acercaban pausadamente a la esquina de las calles de El Puente hoy Benito Juárez y de El Vigía, hoy Gral. Ángel Flores, hasta toparse por ambos lados con sendas vallas de madera de palo prieto, entre las cuales la gendarmería en pleno, de a pie y de a caballo, con su comandante Don Felipe Romero jinete de brioso corcel, al frente de sus subordinados, se disponía a que las candentes frases no pasaran a los hechos consumados.

Y entonces ardía Troya; los “poetas” populacheros se encaramaban donde podían y principiaba el “torneo” poético en prosa y en verso y en el cual se dedicaban a satirizarse e insultarse a grito abierto, tomando como tema obligado, la vida y milagros de unos y otros.

Pero aquellos versos y ditirambos iban subiendo de color a cada frase; los insultos y las alusiones personales menudeaban; los recuerdos maternales cruzaban el ambiente ya demasiado caldeado y aquellas multitudes venían a las manos; los del Abasto echaban fuera de sus vainas los afilados belduques y los del Muelle por no ser menos sacaban a relucir las navajas, las truchas y los afilados ganchos de trabajo.

Los más valientes saltaban las vallas y a pesar de los esfuerzos de los policías y sus jefes, aquello se volvía un sangriento campo de batalla, cuyo saldo doloroso eran muertos y heridos, y descalabrados y golpeados los más.



Al grito de “sálvese el que pueda”, los mirones que eran legión, corrían desalados; las mujeres se desmayaban y los gendarmes de a caballo repartían buena tanda de sablazos hasta quedar dueños de la situación.

Pero aquello había de terminar, como termina todo lo malo; un viejecito de origen irlandés o escocés, Don Adolfo O´Ryan, padre de una familia mazatleca, que escribía sus ocios literarios en el antiguo “Correo de la Tarde”, con el nombre de “Charlas dominicales” se dio a la tarea de escribir sobre el tema de los carnavales harineros haciendo ver la necesidad de transformarlos y de esa labor nacieron los carnavales modernos que, aunque lentamente, fueron evolucionando hasta llegar a la secuela que actualmente tienen