domingo, 7 de mayo de 2023

HISTORIA DE LA PREPARATORIA No. 3 DE ACAPONETA (QUINTA PARTE)

 

DON PEDRO LÓPEZ DÍAZ

Por: L.D.C. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


(QUINTA PARTE)

La política, profesora y activista birmana Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz 1991, expresó alguna vez: “No hay nada que pueda compararse con el valor de las gentes normales cuyos nombres son desconocidos y cuyos sacrificios pasan inadvertidos. El valor que se atreve sin el reconocimiento, sin la protección de la atención de los medios, es un valor que humilla e inspira y reafirma nuestra fe en la humanidad”. Por ello, daré espacio en este texto a un acaponetense de excepción, añadiendo algo de su semblanza, Don Pedro López Díaz.

I. PEDRO LÓPEZ DÍAZ

Nació en Acaponeta, Nayarit, el 6 de diciembre de 1928, hijo único del matrimonio formado por Don Quintín López Souza y de la Sra. Elvira Díaz Durán. Hizo sus estudios primarios en Acaponeta y Tecuala, trasladándose posteriormente a Guadalajara donde arrancaría una trayectoria notable.
Al terminar la primaria, realizó algunos trabajos de ayudante de joyero en la confección de la filigrana de plata, además también en su juventud fue pescador en Guaymas, Sonora, y ferrocarrilero por 10 años en Empalme, ciudad de esa misma entidad.
Durante sus vacaciones, ya siendo estudiante de medicina en la capital de Jalisco, colaboraba escribiendo artículos para algunos periódicos.
Concluyó sus estudios de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México en la Ciudad de México en 1955 y fue enviado al poblado de Zacualpan del municipio de Compostela, Nayarit para hacer su Servicio Social.
Ya en Nayarit, fue Director y Maestro del Instituto de Ciencias y Letras del Estado de Nayarit para el período 1957-1961, sin descuidar su oficio de Médico Cirujano; además contrajo matrimonio en Guadalajara con la Dra. Nancy Villareal Cárdenas en 1954, de cuya unión nacieron sus hijos Pedro Alberto, Blanca Elvira, Nancy, Rosa, Estela, Laura y Silvia.
Fue Diputado Federal por Nayarit en la XLVII Legislatura (1967-1970) y Senador Suplente en 1972.
Desde 1975, se desempeñó como catedrático en la Facultad de Medicina, en la de Filosofía y Letras de la U.N.A.M y en la Escuela Nacional Preparatoria. Fue Médico adscrito de los Servicios Médicos del D.F. y editorialista de algunos periódicos de circulación nacional y de Nayarit.
Se recibió de Licenciado en Filosofía y Letras por la U.N.A.M. en 1989. Asimismo estudió Leyes en la Facultad de Derecho de la misma institución pero ya en 1996.
Publicó alrededor de 20 libros, entre ellos: “Fuego de Nayarit”, “Problemas Humanos”, “Girones Revolucionarios”, “Ideas y Palabras”, “Madero, hombre y héroe” (Premio Nacional Medalla de Oro en 1963), “Debates”, “Nueva Perspectiva”, “Cirujano y Hombre”, “Liberación Ideológica de México”, “La Filosofía Política”, “Filosofía y poemas”, “Hospital de Urgencias”, “La Conducta Humana”, “Una Filosofía para la libertad”, “Huellas de un destino” (Memorias 1), “Tiempos de acción” (Memorias II), “Fray Servando, fugitivo y héroe”; “Aborto, delito o derecho”, entre otros.
Nunca olvidó a su tierra natal, pues venía frecuentemente a saludar a sus viejos amigos de Acaponeta, Tecuala, Tepic, San Felipe y Zacualpan, y a ofrecer sus libros, siendo asiduo colaborador en el periódico local “El Eco de Nayarit”.
Siendo aún catedrático de la U.N.A.M., falleció en la ciudad de México el 2 de noviembre del año 2005, a la edad de 77 años.



DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 



Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: Trabajando en mi computadora hace unos días, me puse a escuchar música y entre varias selectas rolitas del ayer, surgió una canción bellísima que se llama “Polvo enamorado” que de manera excelente grabó José José hace ya varios lustros. Es un auténtico poema y al buscar el autor de ese rololón, resulta —y me sorprendió porque no le conocía tal gracia— que fue el Dr. Mauricio González de la Garza, conocido periodista, articulista y escritor, acérrimo crítico del gobierno, al grado que tuvo que salir del país huyendo de la represión gubernamental para refugiarse en Falfurrias, Texas de aquellos oscuros gobiernos, en este caso a causa del aberrante caco de cacos que fue José López Portillo y Pacheco. A González de la Garza, lo leía su servidor en aquel sensacional periódico “Excélsior” de Julio Scherer o bien en la revista Siempre! del periodista José Pagés Llergo. Recuerdo haber leído su libro Diluvio, donde hace un fuerte ataque a Carlos Salinas de Gortari. 


DR. MAURICIO GONZÁLEZ DE LA GARZA


Pero el tema de este segmento de la presente columneja, es la música de ayer contra la de hoy. Soy respetuoso de los gustos de cada quien. Entiendo que tanto la música que me agrada y me llena como la que no soporto y repudio, son ambas, cultura. Asimismo, sé que cada generación tiene una especie de pleito con la que le precede y es algo natural. Yo mismo pasé por eso, mi señor padre criticaba abiertamente a los Beatles —que yo tengo en un nicho—, y gustaba mucho de cantantes de su época como el mafioso Frank Sinatra. Tuve un pequeño triunfo cuando el cantante gringo grabó “Somethings” del beatle George Harrison, y no hay ni por donde discutir la calidad de esa enorme rola. No me precio de ser un melómano, pero sí entiendo algo de lo que yo considero buena música, por eso no me puedo tragar las aberrantes dizque melodías que se escuchan hoy día, con letras inanes, en verdad vulgares, prosaicas y majaderas, que sin ningún control las radiodifusoras o estaciones de televisión pasan al aire, no importando si hay niños escuchando tales aberraciones, eso sí, con música pegajosa para que “pegue” y bajo la cobija de la libertad de expresión —¿cuántos pecados se cometen en tu nombre?—. 



Otro punto son las voces de muchos de los cantantes de hoy, que en nada se acercan a las de José José, o al lujo de México Marco Antonio Muñiz, Carlos Lico o Víctor Iturbe el Pirulí, Lola Beltrán o Jorge Negrete. Hoy las notas altas, con trabajos enormes las alcanzan “las estrellas” del firmamento musical actual…y ni hablar a gente (¿?) como Bad Bunny, Maluma y esa otra cosa de reciente fama que llaman Peso Pluma… ¡para llorar! 

Desafortunadamente los medios de comunicación de hoy, con toda su tecnología, están provocando un terrible mal gusto principalmente entre la juventud. Se privilegian las caras bonitas y los cuerpos espectaculares como los de Ninel Conde o Maribel Guardia que cantan como lo hacen los sapos en las lagunas de por acá. Comercialmente vende más Valentín Elizalde porque era guapo —confieso que no era mi tipo— aunque más que cantar, ofendía al oído con sus desacordados berridos. Prefiero un Pedro Vargas, prieto, feo y panzón, pero con una voz de calidad. Sé que ofenderé a varios, pero no era esa mi intención…mientras aquí me quedo con Polvo enamorado que al puro inicio dice muy poéticamente “Fui un náufrago de mí/ nocturno de dolor/ angustia, polvo y nada…”



DE DULCE: No me gusta ser prosaico y utilizar “malas” palabras (además de que no creo que existan “malas palabras”) cuando escribo, pero, con el permiso del respetable lector, me tomaré la licencia de usar el sonoro y muy ilustrativo adjetivo “pendejo” y lo mencionaré solo once veces, incluyendo ese que ya escribí. Los gobernantes que hoy tenemos la pena de sufrir y que vienen del presidente de la república “pa´bajo”, siguen creyendo, a pesar de todo lo que ha sucedido a lo largo de la historia patria o la crónica moderna; que el pueblo, los mexicanos pues, seguimos siendo los pendejos de toda la vida. Hoy AMLO, por ejemplo, usa el manido eufemismo de “pueblo sabio y bueno” por la dichosa palabreja “pendejo”. 

Para muestra estos botones: mientras que en el infeliz estado de Tamaulipas, está a diario bajo fuego, donde un día hay matanzas y al siguiente también, lugar donde si uno saca la cabeza por la ventana se la vuelan, el virrey de esa pobre provincia un tal Américo Villarreal, dice que Tamaulipas es uno de los 10 estados más seguros del país. Nos quiere ver la cara de pendejos. Siguen bastos: el pasado jueves, en su repetitiva mañanera, al ser cuestionado el presidente por los “periodistas” en tal foro sobre la carta que los “Chapitos” enviaron a Milenio y a la periodista Azucena Uresti, el mandatario explicó que en previa reunión del gabinete de seguridad se hizo mención de la carta…dijo AMLO que desconocía su contenido…otra vez, una de tantas, el tabasqueño nos piensa pendejos para creer sus inigualables y cada día más zafados decires…imagine usted amigo lector la mentada reunión: “oiga presidente”, dice uno, “salió una carta de los hijos del Chapo y la enviaron a Milenio”…a lo que contesta el presidente: “¡Ah, ahí déjenla, luego la leo!” Otra vez, nos saben pendejos, esa carta la leyó en el mismo instante que se la mostraron ¿para qué mentir? No somos niños y menos pendejos. 

En el tema de la desaparición del INAI, que es el instituto de transparencia, el presidente nos dice que era un cochinero y que mejor es desaparecerlo dizque para ahorrar dinero. Al fin, el pueblo pendejo se traga todo. Lo que no dice el jefe del ejecutivo es que, ante un gobierno decepcionante y caduco como el suyo, tan corrupto e inútil, un organismo como el de transparencia puede causar muchos dolores de cabeza y sacar trapitos sucios al sol. Cuando no era presidente, Andrés Manuel utilizó los datos del INAI para llenar todo un capítulo de uno de sus libros, por las corruptelas de los anteriores gobernantes…pero ahora, dice él, “ya no somos iguales”. ¡Ajá! Hemos de ser pendejos. 

Pendejo por cierto, tiene el significado de “pelo púbico”, viene del latín “pectiniculus” y de ahí se derivan también “peine” o “peineta”. Qué el gobierno no nos haga “pelos púbicos” o sea pendejos.



DE MANTECA:  Tanto que le gusta la historia a AMLO, la cual muchas veces tergiversa a favor de la 4T, debería fijarse en lo que le sucedió a Francisco I. Madero, otro de sus grandes ídolos. Don Panchito, tenía una popularidad enorme cuando entró a la ciudad de México el histórico 7 de julio de 1911. El pueblo, se le entregó totalmente, pues lo vieron como el gran cambio del paradigma gubernamental. Era para decirlo como hoy se piensa: "la esperanza de México" o, en este caso del 2023: una “tercera transformación”. Cuando Victoriano Huerta, el chacal, borrachín y mariguano, ministro de defensa, dio el famoso cuartelazo que acabó con la vida del presidente Madero, de su vicepresidente Pino Suárez y hasta con su hermano Don Gustavo quien fue cruelmente torturado, ya casi nadie estaba de su lado; el coahuilense había resultado una gran decepción: la prensa estaba en su contra, las clases más bajas lo culpaban de muchos males; los zapatistas estaban tras sus huesos; el propio ejército le dio la espalda y perdió mucho de lo que hoy llamamos "capital político". 

Nemesio García
Naranjo
Al respecto, un abogado de la época Don Nemesio García Naranjo, primero maderista y después furibundo opositor expresó con tristeza: "La ebriedad de las multitudes (cuando Madero entró a México) terminó en una de las crudas más espantosas de la historia". Por el bien de la nación, que la historia no se repita...y viendo los niveles de aceptación que AMLO tiene entre “el pueblo sabio y bueno”, eso no sucederá...pero. Espero sus comentarios, sugerencias los invito a acceder al portal PUERTA NORTE ACAPONETA https://elblogpuertanorte.blogspot.com/

 

 

 

 


sábado, 6 de mayo de 2023

HISTORIA DE LA PREPARATORIA No. 3 DE ACAPONETA (CUARTA PARTE)

 


CASA FENELÓN, POR LA CALLE LERDO EN TEPIC.

Por: L.D.C. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


(CUARTA PARTE)

III. CONTEXTO ESTATAL

Para poder situar la fundación de la Escuela Preparatoria de Acaponeta, es necesario hacer un brevísimo esbozo histórico del proceso educativo institucional y oficial en Nayarit, comenzando con los decretos 418, que fue la Ley Constitutiva de la Escuela Preparatoria del Estado de Nayarit, promulgado el 26 de agosto de 1925; y el decreto 419 en el cual el Congreso local aprobó la Ley Constitutiva de la Escuela de Jurisprudencia de Nayarit, promulgadas ambas por el Gobernador Ricardo Velarde el 27 de agosto de ese mismo y lejano año de 1925. 
Decretos que dieron origen a dos importantes centros educativos: la Normal Mixta de Jurisprudencia, y la Preparatoria, pero esta última no prosperó por falta de recursos y la carencia de apoyos, por lo que fue hasta 1927, cuando el Gobernador provisional del Estado Francisco Ramírez Romano refunda ese centro de enseñanza con el decreto 631, y un plan de estudios dirigido a bachilleres que tenían como mira hacer una carrera en ingeniería, abogacía, medicina, odontología y farmacia; este plan constaba de 5 años de estudio, comprendiendo los tres primeros a la educación primaria superior, también llamada “escuela intermediaria”.


DON LUIS CASTILLO LEDÓN

Todo lo anterior dio pie a un importante y trascendental hecho que habría de fincar los cimientos de lo que en el futuro se convertiría en la Universidad de Nayarit, ya que tres años después, el 5 de septiembre 1930 el Gobernador del Estado, escritor, historiador e intelectual nayarita Luís Castillo Ledón, expide la Ley de Fundación del Instituto del Estado y del Consejo Superior de Educación, institución que habría de integrar en su seno a la escuela secundaria, la preparatoria, la escuela Normal y la Escuela Popular de Artes y Oficios, esto traía como gran beneficio la entrega a los estudiantes de títulos de bachiller, profesor normalista –ni más ni menos—y Prácticos en Comercio, además de diplomas para los cursillistas en Bellas Artes y Oficios.
Existe un acta que se redactó el 16 de septiembre de ese mismo año, donde se da cuenta del acto de instalación del afamado Instituto del Estado y a la letra dice:
“En la ciudad de Tepic, a las diecisiete horas del día dieciséis de septiembre del año de mil novecientos treinta, reunidos en el local destinado al efecto los CC. Luís Castillo Ledón, Gobernador Constitucional del Estado; Diputado Agustín de la Peña, representante del H. Poder Legislativo; licenciado Luís Garibi Harper, representante del H. Poder Judicial; Diputado J. Jesús Valdez, representante del H. Consejo Municipal; Licenciado Agustín Yáñez, Director de Educación Pública en el Estado; Profesor Heriberto Parra, Secretario de la Dirección de Educación; Francisco Díaz del Pino, nombrado Secretario del Instituto del Estado; José Cornejo Franco, Rubén Mora Gálvez y Emmanuel Palacios, representantes de la Universidad de Guadalajara y un buen número de personas invitadas, se procedió a instalar el Instituto del Estado de Nayarit, creado por Ley del cinco de septiembre del mismo año.
Los asistentes visitaron las dependencias del edificio. Instalados finalmente en el salón de actos, después de una alocución del C. Diputado Agustín de la Peña, el Gobernador declaró inaugurado el Instituto del Estado de Nayarit, nombrando Rector y Secretario de la nueva institución a los CC. Lic. Agustín Yáñez y Francisco Diez del Pino, respectivamente. Para constancia se levantó y firmó la presente acta, Luís Castillo Ledón. Rubrica J. Núñez C. Rubrica Enrique Castillo Ledón, Rubrica. Modesto C. Careaga. Rubrica. H. Parra, Rubrica. Agustín de la Peña. Rubrica”.


AGUSTÍN YÁÑEZ

Los cursos de estos importantes centros educativos comenzaron el 22 de septiembre de ese mismo año con la asistencia de tan solo cinco alumnos, pero para el primero de diciembre en su informe, Castillo Ledón reporta ya 52 estudiantes inscritos que de manera regular ya venía tomando las clases que se ofrecieron en un edificio que se ubicaba en la esquina de Morelos y Morelia en la ciudad capital de Tepic, inmueble que había pertenecido a los Misioneros Claretianos, mismo que fue cedido para esos fines educativos por la Secretaría de Hacienda y donde se pudieron montar seis aulas, una sala de conferencias, biblioteca, un salón de estudio y dibujo, un gran patio de juegos, patio de cultivos y por supuesto las oficinas de la Rectoría y de la Secretaría.
Doce días más tarde después de emitido ese decreto, el reconocido escritor, político e intelectual Agustín Yáñez, empieza a trabajar como Rector del Instituto del Estado, tal como se le comienza a conocer al mencionado organismo que años después, justamente en 1962, habría de convertirse en el reconocido Instituto de Ciencias y Letras, que sentaría las bases para la fundación de la Universidad, hoy Autónoma de Nayarit. Hay que mencionar que el autor de “Al filo del agua” fue Secretario de Educación Pública de Nayarit entre 1930 y 1931 y años después, en el Gobierno del Presidente Gustavo Díaz Ordaz, Secretario de Educación Pública.
Es importante referir que la Ley de fundación del Instituto incluía también la del Consejo Superior de Educación que en el decreto 815 del 14 de septiembre de 1930 decía:
“Luís Castillo Ledón, Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Nayarit a sus habitantes sabed:
Que en uso de las facultades extraordinarias de que me hallo investido por el decreto 815 he tenido a bien expedir la siguiente:
Ley de fundación del Instituto del Estado y del Consejo Superior de Educación.
Art. 1º. Se funda el Instituto del Estado de Nayarit declarándose su organización de necesidad pública.
Art. 2º. El Instituto del Estado se formará con estas escuelas: Secundaria y Preparatoria, Normal, Popular de Bellas Artes, Comercial, y Popular de Artes y Oficios. Funcionará asimismo, dependiente del Instituto, Departamento de extensión cultural.
El Consejo Superior de Educación estaba integrado por un representante del Gobernador, que en este caso era el Director General de Educación Pública, dos representantes del Instituto; dos de la enseñanza primaria; uno de la Comisión de Educación del Congreso del Estado; uno más del Ayuntamiento de Tepic, otro que representaba a la Sociedad de Alumnos del Instituto y tres personas de reconocida cultura, voluntad educativa y compromiso con la ciudadanía que además tuvieran por lo menos cinco años radicando en la entidad.
Como dato curioso los estudiantes inscritos pagaban la cantidad enorme de cinco pesos al año, fondos que eran destinados a la extensión cultural del Instituto.
Hay que hacer notar, solo para comparar, que en ese período, el peso se situaba en el rango de 1.80 a 2.12 por dólar. Algunos especialistas que gustan de hacer este tipo de cálculos y que toman en consideración a la inflación durante ciertos períodos, así como la circunstancia de que en 1992 el peso perdió tres ceros, indican que por cada peso de ese año de 1930 hoy tendríamos que aportar 498.76 pesos, entonces cinco pesos era en realidad una cantidad considerable. En el texto se agrega:
“Se faculta al Rector para condonar parcial o totalmente el pago de la matrícula en casos de pobreza debidamente comprobada. Cada alumno deberá tener en la ciudad de Tepic, una persona responsable de su conducta con quien pueda entenderse y a quien dar y pedir informes la Dirección del Plantel.”
También este decreto, da cuenta de las asignaturas a impartir: Español, Matemáticas, Geografía General de México y de Nayarit, Ciencias Biológicas, Anatomía, Fisiología, Botánica, Zoología, Física y Química, haciendo la aclaración de que 216 horas de estas últimas se dedicarán a trabajos de laboratorio. Además Francés, Inglés, Civismo, Derecho Usual y Economía Política, Historia Universal, Historia Patria, Lógica, Psicología, Moral, Raíces Griegas y Latinas, Literatura, Retórica, Estética e Histórico, Crítica del Español, Perfeccionamiento Gramatical, Sociología, un oficio, deportes, orfeón, dibujo, caligrafía, círculos de ampliación de estudios, academias de perfeccionamiento.
Como ya se mencionó líneas arriba, en el Artículo 20 de esta normatividad, decía:
“El Gobierno del Estado extenderá los siguientes títulos: de Bachiller a aquellos alumnos que habiendo terminado sus estudios secundarios y preparatorios presenten examen especial, de Profesores Normalistas y de Prácticos en Comercio. El Instituto previa demostración de aprovechamiento extenderá diplomas a favor de quienes sigan cursos de Bellas Artes y de Artes y Oficios. El Gobierno procurará distinguir y favorecer a las personas que obtengan tales títulos y diplomas”.
Para finalizar este punto, solo habremos de hacer mención de las personalidades que estuvieron presentes en la inauguración del Instituto que se llevó a cabo el 16 de septiembre de 1930: por supuesto el Gobernador del Estado Don Luís Castillo Ledón, el diputado Agustín de la Peña, representando al Congreso de Nayarit; el Lic. Luís Garibi Harper, del Poder Judicial, el diputado J. Jesús Valdéz, representando al H. Consejo Municipal; claro, el Lic. Agustín Yáñez, Director de Educación Pública del Estado y Rector del Instituto. También el Prof. Heriberto Parra, Secretario de la Dirección de Educación; Francisco Díaz del Pino, Secretario del Instituto del Estado; José Cornejo Franco, Rubén Mora Gálvez y Emmanuel Palacios, los tres representantes y testigos de la Universidad de Guadalajara, con quienes además se hizo un convenio para que esta destacada institución de educación superior, recibiera alumnos nayaritas, ya que el Estado carecía de una Universidad.
Destacar el hecho de que el lema del Instituto fue “Nayarit para el Universo”, muy parecido al actual lema de la Universidad Autónoma de Nayarit: “Por lo Nuestro a lo Universal”.
Vale la pena incluir en este documento el discurso que el Gobernador Luís Castillo Ledón presentó ante el pleno de la IV Legislatura del Congreso nayarita, durante su primer y único informe de gobierno, celebrado el primero de diciembre de 1930.
“Este año pudo realizarse una obra de singular importancia para Nayarit: la fundación del Instituto del Estado. No nos hemos propuesto hacer de él una fábrica de profesionistas, ni siquiera hemos pensado en la fundación de una escuela profesional que no sea la de maestros y la de artes e industrias, sino que el Instituto completará la educación primaria con una superior que preste a los jóvenes una sólida cultura de bachillerato terminal de la escuela preparatoria; simultáneamente con el aprendizaje de las ciencias y de las bellas artes, hemos exigido a cada alumno el aprendizaje de una oficio útil para que del Instituto salga un técnico experto y con una cultura amplia y moderna: nada menos lo que necesita el Estado y la Republica; no se fomenta la ambición por un título, se encauza la voluntad hacia el logro de unidades útiles a la patria en el terreno del trabajo; el Instituto no es puente para pasar a escuelas de Jurisprudencia y Medicina, es ante todo un centro de cultura desinteresada y de estudios vocacionales, lo que quiere decir, que si en el transcurso de cuatro años, supuesta la dirección anti-profesional, descuellan alumnos decididos a seguir una carrera, el Instituto verá con gusto y ayudará el paso de esos jóvenes a alguna buena universidad mexicana.
El Instituto se fundó con fecha cinco de septiembre, día en que se promulgó la Ley de su Creación, y aunque esperando la venida de los señores Ministros de Educación y de Industria, no ha sido inaugurado oficial y solemnemente todavía. Los cursos principiaron el veintidós de septiembre con asistencia de cinco alumnos que aumentaron en los días subsecuentes hasta alcanzar a la fecha una inscripción de cincuenta y dos alumnos numerarios y nueve espectadores. El Instituto comprende este año tres escuelas: la preparatoria, la normal y la comercial. El edificio, cedido por la Secretaría de Hacienda y acondicionado por nosotros, ha satisfecho las exigencias de las tres facultades, prestando a profesores y alumnos toda clase de comodidad. Se cuenta con seis grandes aulas, sala de conferencias y discusiones libres amueblada por el Partido Nacional Revolucionario, salón de biblioteca y estudio, saloncito de estudio y dibujo, gran patio de juego, patio de cultivos, oficinas de la Rectoría y de la Secretaría, etc.
La primera obra a realizar era la creación de la conciencia de clase del estudiante que como tal no había existido en Tepic. Con este objeto se fundó la Sociedad de Alumnos del Instituto que funciona normalmente y se ha sistematizado un intercambio amistoso, diario, entre superiores y alumnos. Los resultados han sido evidentes: pudieron notarse el diez de octubre, día del estudiante, en la visita por extremo comprensiva y cordial que los alumnos del Instituto hicieron a los de la Escuela Normal Regional de Jalisco. Con la creación semanaria de cargos entre los mismos alumnos se fomenta el concepto de responsabilidad individual de los educandos, cosa, esta última; a la que se da positiva importancia llevando la historia de cada alumno con el auxilio de fichas médicas, pedagógicas y de observación cotidiana. Además, dentro del Instituto ha sido creado un Departamento de Extensión Cultural con fines divulgadores que ha organizado siete conferencias, instaló un aparato de radio e inicia un intercambio con los colegios y centros de cultura superior en el país a fin de que nuestra fisonomía espiritual, si propia, no tenga un provincianismo cerrado y estéril, sino que conquiste el don de universalidad, esencial elemento de la cultura auténtica”.
Un hecho importante se suscitó en el año de 1936, cuando el Gobernador Juventino Espinosa Sánchez, designa como Rector del Instituto al Lic. José Luís Herrera, ya que durante su gestión se crearon tres planteles: la Escuela de Enfermería, con internado para hijos de campesinos; la Escuela de Peritos Agrícolas o Guardias Forestales, con internado en el ejido Los Fresnos; y la Escuela Prevocacional, Industrial y Comercial, de enseñanzas especiales para señoritas que incluía en el plan de estudios materias como cultora de belleza, industria del vestido, bordado a máquina, cocina y repostería, tejidos de aguja y gancho, confección de flores artificiales, telegrafía, comercio, taquimecanografía, auxiliares de contador y contadores privados, por mencionar algunos. Estos centros educativos serían la semilla de lo que en el futuro se convirtió en una realidad: la educación superior universitaria.


GOBERNADOR JOSÉ LIMÓN GUZMÁN

Durante el gobierno del C. José Limón Guzmán y siendo Rector del Instituto del Estado el Prof. Maximino Hernández Escanio, en 1952 reabre la Facultad de Derecho que por falta de estudiantes se había visto obligada a cerrar sus aulas; como dato curioso hay que anotar que, alrededor de diez años después, esta misma persona habría de autorizar, como Secretario de Educación del Gobierno del Estado, la creación de nuestra Escuela Preparatoria en Acaponeta.
Con ese antecedente, un nuevo decreto, el 3805 del Gobernador José Limón Guzmán, hace crecer y madurar al Instituto del Estado incorporando la Escuela de Jurisprudencia en el año de 1955.
FRANCISCO GARCÍA
MONTERO
En 1958 el entonces Gobernador Francisco García Montero, da posesión del Instituto del Estado al Profesor Francisco Villegas Loera y justamente en esa administración nace la Escuela Normal Superior de Nayarit (30 de junio de 1958); y en 1959 el plantel de Enfermería, con los decretos 4067 bis y 4131. Villegas Loera entrega el cargo el 30 de agosto de 1962 y cinco días después fue creado el Instituto de Ciencias y Letras de Nayarit (ICLN). Este mismo mandatario estatal, motivó nuevo impulso a la educación superior al dar a conocer mediante el decreto 4466 la Ley Orgánica del Instituto de Ciencias y Letras de Nayarit, que le confería personalidad jurídica como organismo público educativo descentralizado para impartir la enseñanza a nivel preparatoria, dando sustento a la investigación científica y a la social, amén de darle capacidad para la adquisición y administración de bienes, obligando de alguna manera al estado a proporcionarle todo el apoyo necesario para su existencia y operatividad de sus funciones. El Instituto de Ciencias y Letras de Nayarit, tomó bajo su brazo a los escuelas preparatorias que ya funcionaban en la entidad y que, como ya se mencionó eran, por orden de aparición las de Tepic, Santiago Ixcuintla, Acaponeta, Tecuala, Tuxpan e Ixtlán del Río; así como las escuelas de Enfermería, Comercio y Derecho.
Ese mismo año, el primero de octubre asume la Rectoría del ICLN el Lic. Roberto Salazar Valdivia, que en poco tiempo fundó la Escuela Comercial Bancaria, que viene a ser el antecedente directo de la actual Escuela de Comercio. Un dato relevante es que este Rector adquiere la hermosa Casa Fenelón ubicada en la calle Lerdo del centro de Tepic.
Como un humilde homenaje valdría la pena recordar a los Rectores del Instituto del Estado y del Instituto de Ciencias y Letras de Nayarit: (1930) Agustín Yáñez, (1931) Alfonso de Alva, (1931-1932) Ramón Munguía Nava, (1932-1933) José Angulo Araico, (1933-1933) Gonzalo Mota, (1933-1933) José Joaquín Herrera, (1934-1937) Daniel Saucedo y Andrade, (1938-1946) José Luís Herrera, (1946) Roberto Villalobos Sandoval, (1952-1957) Maximino Hernández Escanio, (1958-1962) Francisco Villegas Loera, (1962-1964) Roberto Salazar Valdivia, (1964-1967) el acaponetense Pedro López Díaz, (1967-1969) y el Dr. Ignacio Cuesta Barrios, quien es considerado como el primer Rector de la Universidad.

(CONTINUARÁ...)

viernes, 5 de mayo de 2023

HISTORIA DE LA PREPARATORIA No. 3 DE ACAPONETA (TERCERA PARTE)

 


FOTO 1. VER NOTA AL FINAL

Por: L.D.C. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

(TERCERA PARTE)
Sin embargo, y a pesar de la visita del funcionario de educación, no hubo una respuesta favorable, ya que las autoridades sostenían que Acaponeta era una población pequeña y que, una escuela secundaria, no era viable ni sustentable, negándose una vez más su funcionamiento, de manera inexplicable, ya que Acaponeta por esas fechas tenía una población de cerca de 18 mil habitantes. A pesar de ello, las fuerzas vivas locales no se amilanaron y sin esperar la anuencia oficial, comenzaron a funcionar en uno de los salones y mobiliario prestados por la Escuela “Gral. Ignacio Zaragoza”, espacio que hoy actualmente ocupa la Casa de la Cultura “Alí Chumacero”, por supuesto, sin la autorización oficial, esto sucedió justo el primero de septiembre de 1949 con un grupo de maestros improvisados y una matrícula inicial de 33 niños estudiantes los cuales mencionamos a continuación: Ernesto Aguiar Ruíz, Héctor Algarín González, Inocente Amador, Adán Armejo, Mónico Arreola, Edmundo Batres Ledón, Margarita Benítez Fuentes, Crescencio Cervantes, Honorato Díaz, Nélida Ogarita Díaz Barraza, Alicia Díaz Rincón, J. Jesús Gómez de los Ríos, Sergio Gómez de los Ríos, Celia Concepción Guzmán Cuellar, Ofelia Herrera Arias, Josefina Concepción Herrera Lizárraga, Horacio Jiménez Orozco, Rosa María Jiménez Partida, Demetrio Jiménez, Adela Ledón Contreras, Enrique Ledón Quintero, Rafael Moreno Ruíz, María Magdalena Páez Jiménez, Rubén Partida, Dora Partida Aguiar, Laura Elena Peña Uribe, Othón Ramírez, María Elena Sáizar Quintero, María Dolores Sandoval Morales, Alfonso Sakno Reyes, Esther Tirado Venegas, Juan Carlos Zamudio y Luís Carlos Zamudio.


FOTO 2: VER NOTA AL FINAL.

Este hecho provocó que una nueva comisión, esta vez integrada por el Dr. José de Jesús Gómez Estrada, el Dr. José Algarín López, el Sr. Don José Ramos, el Sr. Don Marcial Lizárraga entre otros, visitaran en Tepic al Gobernador Gilberto Flores Muñoz para informarles sobre el particular, lo cual sorprendió sobremanera al mandatario estatal quien de nueva cuenta contactó a las autoridades educativas quienes posteriormente y con un representante del gobierno estatal arribaron a Acaponeta a verificar esos dichos, constatando que en efecto ya se daban clases de secundaria en Acaponeta. Esa comisión oficial fue atendida por C. Presidente Municipal Don Guillermo Díaz Cosío; el Presidente del H. Club Rotario (fundado en 1945), Dr. José Algarín López; el C. Presidente del H. Club de Leones (fundado en 1947), Sr. Javier J. Carranza; el Sr. José Ramos en representación de las Sociedades Mutualistas; el Sr. Marcial Lizárraga, de la H. Cámara de Comercio; el cuerpo provisional de maestros, los alumnos, padres de familia y decenas de ciudadanos de Acaponeta.


FOTO 3: VER NOTA AL FINAL

Significativo es el hecho del gran apoyo con que los que organizaron esta acción, tuvieron de parte de la ciudadanía, pues no solo es el número de estudiantes que se inscribieron, sino que, a pesar de la incertidumbre de ser o no aprobados por la Secretaría de Educación, arrancaron labores y cooperaron económicamente para la operación del novel plantel llamándose en el futuro inmediato “Escuela Secundaria por Cooperación de Acaponeta”, funcionando así de septiembre a diciembre; hasta que el 3 de enero de 1950, representantes del Gobierno del Estado, convencidos del buen ánimo y compromiso de los acaponetense, regresaron a la población para hacer la inauguración de la escuela, ceremonia que se llevó a cabo en el patio de la Escuela “Gral. Ignacio Zaragoza” --hoy Casa de la Cultura “Alí Chumacero”-- en presencia de las autoridades locales encabezadas por el Presidente Municipal Don Guillermo Díaz Cosío, flamantes docentes y población interesada.
Después de algunos planteamientos y acuerdos de las partes involucradas, se procedió a nombrar Director de la Secundaria al Prof. Mariano Andrade. Fue hasta 1952 cuando la escuela cambia de domicilio para instalarse en la casona propiedad de la Sra. Graciela Espinosa viuda de Grasso, en lo que hoy es una residencia dividida y habitada por las familias Aguiar Rodríguez y Espinosa González, ubicadas en la esquina de Hidalgo y Jalisco.


FOTO 4: VER NOTA AL FINAL

Fue hasta el año de 1957 cuando la autoridad educativa decide darle el nombre de “Leyes de Reforma” a la escuela que venía funcionado ya con toda normalidad.

1. Escuela Secundaria “Francisca López Jiménez”

No está demás mencionar que luego de este importante hecho que modificó para siempre los anhelos educativos del municipio, existió una escuela secundaria exclusivamente para señoritas que llevó el nombre de la recordada profesora Francisca López Jiménez, plantel que funcionó en los altos de la presidencia municipal y que crearon la entusiasta y propositiva Sra. Luz Alarcón de Chumacero y la Profa. Rosa del Carmen Navarro. Esta escuela nació paralelamente a la Secundaria “Leyes de Reforma” debido a los prejuicios de la época donde algunos padres de familia veían mal que niños de ambos sexos tomaran clases juntos. Como dato curioso añadiré que a estas niñas les llamaba “Las Panchas” por el nombre del plantel.
Estos eran pues los dos planteles de educación secundaria de la cual egresaban decenas de estudiantes y que no tenían mayor oportunidad de continuar sus estudios pues no solo en Acaponeta, sino en la región del norte de Nayarit y el cercano sur de Sinaloa, no existía una escuela de bachillerato.
Hay que señalar que en un período de 32 años, de 1930 a 1962, se conformaron las primeras 15 secundarias en la entidad, las cuales permitieron ofrecer una idea muy clara de que había una población suficiente que demandaba la instalación de las escuelas preparatorias en Nayarit, pensando desde luego en llegar a una educación universitaria.

NOTAS DE FOTOS:
+ FOTO 1: Reunión en la escuela "Gral. Ignacio Zaragoza" (hoy Casa de la Cultura "Alí Chumacero"), donde la autoridad da su anuencia para crear en el municipio una escuela secundaria.
(Foto cortesía del cronista municipal Don Néstor S. Chávez Gradilla)
+ FOTO 2: Planta de los primeros alumnos de la escuela secundaria por cooperación de Acaponeta.
(Foto cortesía del cronista municipal Don Néstor S. Chávez Gradilla)
+FOTO 3: Los primeros docentes de la escuela secundaria, hoy "Leyes de Reforma".
Ellos son: De pie: Mariano Andrade (Director), Santos Partida, Severiano Ocegueda y Humberto Gamboa; sentadas: Lucila Hernández, Teresita Maldonado (la secretaria), Luz Alarcón de Chumacero, Angelita Romero y Rosa del Carmen Navarro.
(Foto cortesía del cronista municipal Don Néstor S. Chávez Gradilla)
+ FOTO 4: Casona ubicada en la esquina de Hidalgo y Jalisco, donde comenzó a funcionar la escuela secundaria.
Foto cortesía del cronista municipal Don Néstor S. Chávez Gradilla.

(CONTINUARÁ...)