| AGUSTÍN DE ITURBIDE |
martes, 14 de febrero de 2023
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
lunes, 6 de febrero de 2023
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por: José Ricardo
Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Recientemente vi un curioso documental en Netflix, se titula: “Pepsi, ¿dónde está mi avión?”, es una serie de tremendos y ridículos eventos en que los humanos demostramos la clase de seres vivos que somos y lo que somos capaces de hacer.
Un muy breve resumen: allá en la segunda mitad de la década de los 90 en el siglo XX, la compañía refresquera Pepsi Cola, en abierta guerra comercial contra la poderosa Coca Cola, lanzó una novedosa campaña de publicidad en la cual ofertaban productos como chamarras de cuero, lentes para el sol, gorras, etc., mismos que se podían adquirir acumulando puntos que se regalaban en la compra de una lata del nocivo refresco.
En televisión, el anuncio mostraba a un joven que se disponía a ir a la escuela, se ponía una de las chamarras que ofertaban y debajo aparecían los puntos necesarios para adquirirla, por ejemplo: “chamarra de cuero” 125 puntos. El muchacho seguía avanzando rumbo a la puerta de salida y se calzaba unas gafas para el sol y lo mismo: “gafas para el sol”: 100 puntos. Al final del comercial, el chico llegaba a su escuela en un avión de combate Harrier, de esos que se elevan o aterrizan de forma vertical; al cual calificaban así: “avión Harrier 7,000,000 de puntos”, esto sin ninguna letra chiquita que advirtiera algo al respecto o que solo era promoción falsa. Uno de esos jóvenes avispados que nunca faltan tuvo “la genial idea” de hacerse del avión. Comenzó a investigar y supo que el vehículo tenía un costo de entre 32 y 35 millones de dólares. Hizo cuentas y calculó cuántas latas de Pepsi necesitaba para adquirir la aeronave, llegando a la conclusión de que ocupaba 4 millones 200 mil dólares aproximadamente y una odisea enorme para almacenar tantas latas, por lo que no era viable.
Un día, recoge uno de los catálogos que a propósito sacó la compañía Pepsico y se enteró que podía incluso pagar por los puntos, llegando a la conclusión de que, por tan solo 700 mil dólares podía adquirir el ansiado Harrier. Trató el joven, al que por cierto se unió otro loco aventurero, de canjear los puntos por el avión prometido, escribiendo una carta a la empresa refresquera, pero esta evidentemente se negó aduciendo que estas personas solo querían obtener dinero fácil, incluso llegaron a proponerle un millón de dólares que el joven no aceptó. Entonces comenzó el caso judicial que se conoció popularmente como el "Caso de los Puntos Pepsi".
Finalmente no consiguieron el avión, porque una jueza se puso del lado de Pepsi y consideró que esa parte final del anuncio era una broma, pero en el proceso pasaron al menos cinco años y un sinfín de trámites. ¿Ridículo? Sin duda, y este caso me recuerda por mucho las locuras del gobierno de la mal llamada cuarta transformación donde abundan las ocurrencias.
Recuerden que, como la Pepsi, AMLO ofertó un carísimo e hiperlujoso avión presidencial, que como nadie compró, se rifó cual promoción refresquera ante el estupor de todos y provocando un escándalo tal, que sin duda debemos incluir en el Museo Nacional de los Horrores. Sí me queda claro que esa aeronave nunca debió de existir; fue un acto de corrupción de los gobiernos de Calderón y de Enrique Peña Nieto, y que López Obrador no quiso ni ha querido usar, aduciendo que es muy lujoso y que un país pobre no puede ni debe tener un avión de ese tipo. Concuerdo con eso, pero el caso es que el avión ahí sigue y su mantenimiento y almacenamiento cuesta al erario miles y miles de dólares.
El surrealismo nacional. Es esta
otra ocurrencia de nuestros gobernantes, que no importa si son de derecha o de
izquierda, conservadores o liberales, chairos o fifís, parece que están ahí
para joder al pópolo; y sus acciones y decisiones son tan grotescas o
irrisorias como el caso de los “puntos de Pepsi”. Es muy sano que si una
persona señala o critica algo, debiera de aportar alguna propuesta de solución
y la verdad es que no se me ocurre nada —pero no me preocupa porque ni me va a
pedir mi opinión— y es que el caso es difícil y bizarro.
DE DULCE: Recientemente, encabezados por un grupo de buenos amigos como Sergio Tirado, José Luis Casillas y otros han organizado una mega reunión de amigos de la “camada” para el próximo mes de abril, mismo que auguro será sensacional, pues hay camaradas a los que hace muchos años no se le ve por esta tierra bella que a su servidor adoptó hace ya 36 años.
Menciono esto, porque recientemente estuve un domingo en la plaza y da pena ver la soledad en ese espacio común, donde antaño era sitio imprescindible para la reunión de amigos, o el punto de partida para dirigirse “en bola” a una fiesta o tertulia con la palomilla, y por supuesto, el espacio ideal para conocer lindas gardenias o apuestos varones e iniciar, si todo iba bien, una relación que muchas veces acabó en matrimonio. Ya los abuelos de gente que hoy somos abuelos, recordaban como los hombres giraban en la plaza a la derecha y las damas a la izquierda, para poder verse de frente, si algún caballero gustaba de una linda gardenia, le ofrecía una flor o un presente pequeño y a la siguiente vuelta se sentaban a comenzar quizá un romance. No soy por supuesto de ese tiempo, pero sí recuerdo aquellos lejanos años de fin de los 70 y principios de los 80 del siglo anterior, cuando de vacaciones decembrinas llegaba yo con mi familia y la plaza era el espacio común ideal y perfecto, porque como imán atraía a decenas de personas de todas las edades dándole vida a la plaza principal “Miguel Hidalgo”, otrora plaza “Constitución”.
Muchos puestos que alrededor “del cuadro”, eran motivo de interés de decenas que, además de dar la vuelta y saludar a los amigos, se daban el gusto de jugar a “las canicas”, al tiro al blanco o bien adquirir algún artículo útil o para regalo navideño. Gusto me da recordar el afamado restaurante “La Fuente” donde hoy se ubica la farmacia “Guadalajara”, lugar donde Joselillo o bien su esposa Doña Mary atendían a la numerosa clientela o a los viajeros que llegaban ahí en los autobuses “Tres Estrellas de Oro” que hacían el viaje hacia la capital del país vía Guadalajara o al norte con destino a Tijuana.
Recuerdo con mucha nostalgia las ricas tostadas de pierna y los siempre bien recordados preparados de ciruela y otros sabores, mientras la vieja rocola, tocaba las melodías, sino de moda, sí algunas “viejitas” pero muy buenas. Junto a Joselillo, era común ver y saludar al buen amigo Guillermo “Memo” Llanos Delgado, quien bromeaba o era bromeado por Don José con su característica simpatía.
La plaza, siempre fue el núcleo de la población desde su creación a principios del siglo XIX. Ya desde finales de esta centuria, diversos puestos alrededor de este espacio ofertaban las “gorditas de gallina” que el municipio de Ruiz presume ser “la cuna de las gorditas”, siendo que esta población ni siquiera existía ya que el ferrocarril aún no llegaba a ese punto. En esos tiempos, es claro que la plaza no era lo que hoy es, era simple y llanamente un solar con piso de tierra donde existía una noria pequeña y una pila para bebedero de animales en el centro de ella, ya que ahí paraban las diligencias que hacían tránsito de norte a sur. Fue hasta 1884, cuando el Jefe Político del Territorio de Tepic, Gral. Leopoldo Romano, organizó y puso orden en el caótico espacio, reubicaron los puestos de vendimias, construyeron un banquetón de ladrillo alrededor de predio, posteriormente se encementó el piso, se colocó un poste con una lámpara de petróleo para iluminación nocturna, y hasta se dieron el lujo de contratar un grupo musical que ofreció serenatas los domingos. Más tarde este Gral. Romano, determinó llamar al flamante espacio “Plaza de Armas”. Hoy se muestra desolado y hace falta que la juventud tome conciencia de lo que tenemos.
DE MANTECA: ¿Sabían ustedes que durante el segundo imperio mexicano que encabezó Maximiliano de Habsburgo, nuestra querida tierra de Acaponeta fue la capital del departamento imperial de Nayarit?
En efecto, el 10 de abril de 1865 se expidió el estatuto provisional del Imperio Mexicano que fijó las bases para la organización política regional. Jalisco, al cual pertenecía el actual estado de Nayarit fue nombrado Cuarta Comisaría Imperial o bien Distrito Militar. Respecto a la zona geográfica de Nayarit, un documento refiere los límites de esta manera: Confina al norte con el departamento de Durango, sirviéndoles de límite de la corriente del río Guazamota hasta su reunión con el de Mezquital, el lecho de este hasta su reunión con el de San Blas y la corriente de este último hasta los antiguos límites reconocidos entre los extinguidos departamentos de Jalisco y Durango, y con el departamento de –Mazatlán, separado por todo el río de las Cañas hasta su desembocadura en el Pacífico, y la línea reconocida antiguamente entre los departamentos de Jalisco y de Sinaloa. Al este con el departamento de Zacatecas, siendo la línea divisoria toda la corriente del río Huejuquilla o de Jerez, desde su nacimiento hasta la incorporación en el río Grande y un meridiano que una el nacimiento del expresado río con la corriente del Guazamota. Al sur con el departamento de Jalisco, del cual está separado por el río Grande. Al oeste con el mar Pacífico. Quedan dentro de su jurisdicción la isla Isabela y todas las demás que según derecho le deban corresponder en el océano Pacífico. Su capital Acaponeta.
Es grande e interesante la historia
de nuestro querido terruño, hay que conocerla. Espero sus comentarios,
sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com
lunes, 30 de enero de 2023
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por: José Ricardo
Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Tengo la suerte de ser de la generación que aún logró escuchar aquellas formidables y hoy históricas radionovelas como: “Chucho el roto”, “Porfirio Cadena, el ojo de vidrio”, por supuesto “La Tremenda Corte” con “Trespatines”, el Señor Juez, Nananina y Rudesindo. Pero la que más recuerdo es sin duda “Kalimán, el hombre increíble”, acompañado de su discípulo “el pequeño Solín” del que hace poco me enteré que su voz la hacía el comediante Luis de Alba. Algunos de los pasajes de este héroe popular se daban en extrañas selvas, escarpadas montañas, negros bosques o peligrosos desiertos, donde abundaban las arenas movedizas; especie de ojos de arena, casi invisibles a la visión humana, donde si alguien caía ahí, prácticamente ya no salía, porque entre más intentara salir o se moviera, más se hundía el infeliz que había tenido la mala fortuna de toparse en esas trampas naturales.
Hoy veo con decepción, como principalísimos “ejemplares” de la Cuarta Transformación, tropiezan una y otra vez en estas arenas movedizas del espacio político nacional y se hunden irremediablemente, comenzando por el presidente de la república Don Andrés Manuel López Obrador, quien diariamente sale con ocurrencias insanas, defensas indefendibles y pleitos callejeros contra todo lo que se mueva, revanchas costosas a la nación; y entre más habla, más se hunde. No se diga su protegida, “la pasante de derecho”, ministra pirata Yasmín Esquivel, que entre más niega que se fusiló la tesis de un compañero, más se sumerge y, lo peor, se lleva entre las patas a la UNAM y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
De igual modo, la delfina corcholata Claudia Sheimbaum, cada que defiende al metro y sale con que son “fallas atípicas” o “complots” en el metro de la ciudad de México, más se la tragan las arenas traicioneras. Y no se diga, del “simpatías” ojos de sapo pisado, dirigente de Morena, el tal Mario Delgado, quien en defensa de sus pupilos que violan todas las leyes electorales, cada ocasión en que los defiende y aplaude, se hunde hasta el fondo. Recuérdese a alguien que ya se fue hasta lo más profundo de la traicionera fosa, me refiero al “dilecto médico” Hugo López-Gatoell, quien entre vacunas, datos maquillados y declaraciones forzadas, se fue hasta la sima de la peligrosa arena donde cayó.
En las radionovelas casi siempre cuando arribaba Kalimán, la persona que se hundía salvaba la vida. Con estos de la “cuatrote” no veo cómo se vayan a salvar. Ni el poderoso e infalible “detente” de AMLO lo hará. Más parecen renuentes a continuar viviendo y hasta se me figuran suicidas políticos. En su suerte lo hallarán. ¡Qué mal por México!
DE DULCE: En un gran circo se ha convertido el juicio en Nueva York, de Genaro García Luna, el ex mero nalga de la seguridad nacional, hoy para su desgracia, en chirona gringa. Veo, y conste que no soy abogado, que el ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe “Borolas” Calderón, la va librando, porque los testigos de la fiscalía no solo no aportan pruebas fehacientes de lo que dicen, sino que además porque su calidad moral y ética simplemente no existe.
Uno de estos testigos, que llaman “protegidos”, con el mal apodo de “el grande”; reconocido sicario y asesino, echó tierra a Don Genarito, pero no hubo evidencia alguna palpable que lo avale, es solo su palabra contra la del acusado. Imagine usted amable lector que le toca ser jurado en ese tinglado; y el testigo que le habla, sentado en el banquillo, es un sujeto que mató u ordenó matar a decenas de personas que van desde niños y a ancianos inocentes hasta otros chavalos obnubilados por traer unos pesos en sus agotadas billeteras. Un criminal que torturó a seres humanos de la peor manera, que dejó colgados de árboles o puentes peatonales al prójimo que le era contrario a sus intereses; que convirtió en pozole a jóvenes y adultos, hombres o mujeres; que es directamente responsable del envenenamiento de miles de jóvenes que por ese acto perdieron a sus familias, sus trabajos, sus estudios, su dignidad, su libertad y hasta la vida.
Una persona con
la calidad humana de este tipo, no puede ser creíble…Que conste que no estoy
haciendo de abogado del diablo. Estoy convencido de que García Luna es culpable
de lo que se le acusa, pues no se puede explicar el crecimiento y poder del
crimen organizado sin la complicidad de funcionarios poderosos como este señor
García o sus jefes: Fox, Calderón y Peña. Lo cierto es —y mire usted qué
paradoja— AMLO, lo utiliza como cortina de humo en todas sus mañaneras, dando
puntual seguimiento al juicio, y distrayendo al “pueblo sabio y bueno” de la
creciente inseguridad, la imparable inflación, las violaciones a la ley
electoral de sus corcholatas, a la
cabalgante corrupción y mil problemas más."El Grande"
DE MANTECA: “Siete Leguas, el caballo que Villa más estimaba”…dice el corrido: “…cuando oía silbar los trenes, se paraba y relinchaba…” Alrededor de la historia de Pancho Villa, se han conformado una gran cantidad de mitos, leyendas, mentiras, verdades a medias, inventos y toda clase de cuentos sabrosos…uno de ellos es este del caballo “Siete Leguas”.
En el corrido, se habla de un soldado federal que cae en manos de los enemigos, equivocadamente villistas, mismos que lo sentencian al paredón. Como última voluntad, el infeliz sujeto, pide ser fusilado montado en su caballo, mismo que Villa, pide a su asistente que le aparte al animal, por educado y obediente. Sigue el famoso corrido diciendo que cuando estaban por jalar del gatillo los fusileros, el equino se lanzó sobre ellos, salvando la vida de su amo, pero corriendo mortalmente herido. Sin embargo, en la historia real —y conste que hay muchas “historias reales”—, no se trata de un caballo sino de una yegua. La autora del corrido es la famosa Graciela Olmos, más conocida como “La Bandida”, soldadera, traficante en el tiempo de la revolución mexicana, socia de Al Capone, prostituta, proxeneta y madame de uno de los congales de entretenimiento más famoso del México de entre los años 40 a 60; casa a la que asistían artistas tan famosos como Agustín Lara, Marco Antonio Muñiz, los más afamados tríos, Álvaro Carrillo, José Alfredo Jiménez y hasta políticos de primer nivel como presidentes, senadores, gobernadores, poetas y escritores.
Graciela Olmos "La Bandida"
Ella, la
“Bandida” compuso el corrido, pero por razones de métrica, tuvo que cambiar de yegua
a caballo. El caso es que en alguna ocasión, estaba Villa bañándose cuando le
informaron que una partida de soldados carrancistas se aproximaba. Les hicieron
frente, pero la sorpresa y superioridad numérica de los federales los hicieron
replegarse. En la huida Francisco Villa se topó con un retén de tres enemigos
quienes dispararon al llamado Centauro del Norte, pero la yegua se fue encima
de ellos, salvando la vida del caudillo. Herida, la equina logró avanzar
precisamente siete leguas hasta un lugar conocido por Villa donde él y otra
persona curaron al animal que había recibido un balazo que para su fortuna
entró por el pecho y salió por la paleta, salvando la vida y se allegó el
cariño de Doroteo Arango, el nombre real del revolucionario duranguense. Espero
sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo:
jori.mosahi@gmail.com
domingo, 29 de enero de 2023
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por: José Ricardo
Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Su servidor, como cualquier chamaco, comenzó a fumar a la edad de 13 años, nociva práctica que se prolongó por 22 o 23 años. Hasta que finalmente dejé el tabaco en el año de 1993 o 1994, sin duda con el daño ya hecho. La decisión de dejar tan feo vicio fue porque ya me fumaba un promedio de una cajetilla de 20 pitillos diariamente a un costo económico que en nada se parecía a lo de hoy, ya que cuando comencé chupando —sino Faros—, sí Baronet que tenían un precio de 1.50 centavos, época cuando el dólar parecía eternamente estacionado en los 12.50 pesos.
“Fumar es un placer, genial, sensual”, decía aquella vieja canción, pero nunca dijo que mataba y mataba mucho, millones de fumadores fallecen en el mundo anualmente por esa causa. Todo lo anterior, porque ha entrado ya una nueva ley antitabaco, que prohíbe fumar en cualquier espacio público, así sea abierto o cerrado. Vamos, ni en la playa puedes “darle las tres” a un cigarrillo. Tampoco en parques, estadios, o la misma calle y se acabaron los espacios destinados a fumadores en bares y restaurantes. De hecho, creo que solo puedes fumar en tu casa.
Las tiendas, grandes o pequeñas, no podrán colocar anuncios de venta de cigarros en sus locales, so pena de una fuerte multa. Esta decisión tiene dos caras, la buena —según la autoridad—, reducirá el mal ejemplo en los niños que ven fumar a sus mayores y luego los imitan; e incluso, dicen ellos, reducir los casos donde muchos menores son fumadores pasivos que respiran el aire viciado por algún fumador. Lejos quedan los días, donde los irrespetuosos adolescentes fumábamos lo mismo en los autobuses que en el cine.
La otra cara de la moneda, es que la industria tabaquera definitivamente
sufrirá la puntilla mortal, y entre las patas se llevarán a los campesinos
nayaritas que por siglos han sembrado tabaco y llegaron a convertir al estado
en una potencia tabaquera muy apreciada por las grandes compañías fabricantes
de cigarrillos y cigarros. La zona de Santiago Ixcuintla, que por los sembrados
de tabaco fue llamada la Costa de Oro, pues ya ha quedado en el olvido.
Asimismo, cientos o miles de tiendas de abarrotes, pequeñas o de mayoreo, así
como los grandes almacenes, sufrirán fuertes pérdidas económicas. Sin embargo,
hasta el momento de escribir estas líneas, no se sabía aún quién o qué
instancias serán las encargadas de vigilar y sancionar esto. Muy molestos los
fumadores que desde hace algunos años, porque han pasado a ser, la peste del
mundo.
DE DULCE: El papel que ha tenido la Universidad Nacional Autónoma de México en el caso de la ministra tramposa y pirata Yasmín Esquivel, ha sido en verdad penoso, y más cuando el presidente de la república los acusó de echarle la bolita a la —lo cual es cierto— y no ser ellos los que deban sancionar a la pasante de abogada, que ha mantenido un caso lleno de preguntas, verdades a medias y que no nada queda claro.
De hecho, apenas el viernes por la noche surge la versión de que el supuesto autor de la mentada tesis, sí tiene culpa y ha mentido flagrantemente. Ya no sabemos en qué pensar. Quizá en uno de estos siglos sepamos la verdad. No es posible que la universidad nacional, quizá la más importante de América Latina, permita que este vergonzoso caso crezca a niveles inauditos y nadie tenga un castigo y este centro educativo alega que no hay normativa al respecto. Nada más idiota.
Él que calla otorga y la UNAM calló y ya no halla como modificar lo que pareciera rastrera posición o medrosa actitud, como no queriendo ofender al propio presidente, saltando en el intento, de lo legal a la grilla de tercera, propiciando una impunidad y un mensaje que llegará al estudiantado universitario que entenderá que la tesis ya no es aquel documento básico y trascendente que daba pie a la soñada titulación, orgullo de la familia, documento que era la culminación de años y años de estudios. Ahora, así lo entenderán, con facilidad te puedes fusilar, como al parecer hizo la dama no tan dama de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o bien, obtener tu título universitario y hasta la cédula profesional por la gloriosa Universidad de Santo Domingo en la CDMX. Es una lástima porque la UNAM era una de las pocas instituciones limpias que tenía este remedo de nación. También hay que consignar que el ominoso silencio de la SCJ es patético.
DE MANTECA: Veo con cierta curiosidad una imagen del monumento a la revolución en la ciudad de México. Originalmente nada tenía que ver, el hoy mausoleo de los caudillos revolucionarios, con esa función, sino que Don Porfirio Díaz lo tenía concebido como palacio legislativo y no se logró por la llegada de la revolución.
La reflexión es, para empezar, la manera sobre cómo se nos enseñó la historia oficial, esa plagada de historiadores paraestatales que moldean los acontecimientos del país, al gusto del gobernante en turno. Eso siempre ha existido, desde la etapa neoliberal (AMLO dixit) hasta la de hoy donde “el mejor presidente de la historia ha sido Benito Juárez” o el odio exacerbado y ridículo hacia los conquistadores españoles.
El caso es que la esa historia oficial que se daba y aún se oye en las escuelas, la que leímos en los libros de texto gratuito nos enseñaban o dejaban el mensaje que la revolución, por supuesto muy necesaria, la hicieron un grupo de amigos o superhéroes tipo Batman, Chupermán y la Mujer Marranilla, y no seres humanos de carne, hueso y un pedazo de pescuezo. Pero bueno, de amigos los revolucionarios, tenían lo que su servidor y trump (siempre con minúsculas) tienen de compadres. La primera etapa de esa gesta es el maderismo que corre de 1910 a 1911, es decir, Francisco I. Madero y seguidores contra el dictador Porfirio Díaz al que logran derrotar; es esta una revolución puramente política. Madero termina asesinado por Victoriano Huerta. Lo que nos lleva a la segunda parte de la revuelta, el huertismo y la revolución constitucionalista encabezada por Venustiano Carranza, período que dura aproximadamente 17 meses y al final cae el borrachín y traidor militar. Luego viene lo que el mismo pueblo llamó “la bola” donde todos querían el poder, se suscita una lucha donde todos le pegan a todos, y unos asesinan a los otros. Al final matan a Zapata, Carranza, Obregón, Villa, Pascual Orozco, Felipe Ángeles y una lista enorme de generales de renombre.
Pero volviendo al monumento a la revolución; a este en 1936 lo transforman en mausoleo, ya que deciden llevar los restos de los caudillos de la revolufia. Llevaron ahí a Carranza, a Madero, a Plutarco Elías Calles, a Lázaro Cárdenas y a Pancho Villa. No están ahí Zapata porque sus seguidores decidieron que el guerrillero del sur no saliera de Morelos, ni Álvaro Obregón ya que sus familiares tuvieron a bien sepultarlo en Huatabampo, Sonora. Juntitos los demás reposan todos ellos, quizá revolcándose en su sepultura, ya que Carranza mandó matar a Zapata. Villa y Carranza fueron enemigos acérrimos. Tata Cárdenas expulsó del país a Calles y este mandó asesinar a Villa, de cuyo cadáver se dice que no es de Villa sino de una mujer, historia de esas bizarras que luego surgen. Rara manera de conformar la historia nacional.
Espero sus comentarios, sugerencias y
datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com
martes, 17 de enero de 2023
DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA
Por: José Ricardo
Morales y Sánchez Hidalgo
DE CHILE: Ante las cosas que se ven hoy día, me doy cuenta, como seguramente también lo ve el amable lector, que hemos caído los mexicanos en una agria espiral de falta de ética y muy poca o nula moral. Dijera aquel sinvergüenza potosino, de los peores caciques que tuvo el siglo XX nacional Gonzalo N. Santos, al referirse precisamente a la moral, exclamaba sin rubor, que eso solo era un árbol de moras.
| Gonzalo N. Santos |
Lo peor es la defensa terrible y patética que hizo AMLO de la juez pirata: “En este caso no soy objetivo del todo porque considero que cualquier error, anomalía, cometida por la ministra Yasmín cuando fue estudiante es infinitamente menor al daño que han ocasionado a México Krauze y el señor que hace la denuncia, Sheridan”, y añadió para mayor vergüenza: “Como diría Jesús, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”. No se puede ni se debe defender lo indefendible. Entre más se defendía la juez Esquivel, más se hundía en el lodo.
Y el verdadero y único autor de la tesis fue claro: es simple lógica: el que sacó la tesis primero, es el autor. Lo dicho, falta absoluta de ética, al grado, que luego de la encuerada que le dieron a la ministra “pasante”, no fue para renunciar (en este país los dioses del Olimpo nunca renuncian) y hasta se aferró a competir por la presidencia de la SCJ, la cual afortunadamente perdió. Segundo caso de falta de ética y moral: durante los tremendos y terroríficos hechos del segundo culiacanazo, gente del pueblo —seguramente el bueno y sabio— en la revuelta se dieron a la tarea de saquear comercios y hasta se les veía cargando en el lomo ataúdes robados de agencias funerarias y camiones de transporte. Es una vergüenza que esto suceda en un país como el nuestro y hasta algo de surrealismo se puede anotar ahí. Por supuesto, todo es producto de la ignorancia.
DE DULCE: Tuve el gusto en estas vacaciones
decembrinas de visitar el hermoso y muy rico estado de Sonora. Visité Guaymas,
Empalme, Carbó, Hermosillo, Ciudad Obregón y Álamos. Hice el recorrido en auto
y quedé maravillado de las supercarreteras que los sonorenses tienen. Casi
todas de concreto hidráulico y de cuatro carriles, dos de ida y dos de regreso.
Y lo mejor, a precios muy bajos. Las casetas que pasamos en ratos tenían
tarifas de 20 o 30 y tantos pesos y algunas ni eso, gratis como la de
Guaymas-Hermosillo que no tenía caseta de cobro. El único prieto en el arroz
fue el tramo de Mazatlán a Culiacán, paradójicamente el tramo más caro, donde
la carretera está destrozada y llena de peligrosos hoyancos que envidiarían los
selenitas en la Luna. Da envidia, porque aquí en Nayarit tenemos uno de los
tramos más caros del país, el de Tepic-Mazatlán carisísimo y con una dizque
autopista de apenas dos carriles con amplio acotamiento lo que la convierte en
un tramo muy peligroso. De Acaponeta a Tepic, apenas 136 kilómetros en viaje
redondo andamos pagando la “módica” cuota de 974 devaluados bilimbiques de puro
peaje. Sin contar la gasolina, el refresco y la torta para pasar el día. No se
ve que a las autoridades estatales, municipales o a algún diputado federal o
local se preocupe por ello; es más les importa una pura y dos con sal; como
ellos no pagan peaje en autopistas, porque nosotros, sus patrones somos tan
buenos o tan conejos que les pagamos las casetas a “nuestros empleados”. Dense
una idea: en las últimas tres legislaturas federales, los dilectos y
preocupados (por la patria) diputados erogaron en peaje en carreteras la atemperada
cantidad de 119 millones 524 mil 381 varos. Ni a quién echarle la culpa.
| Guillermo Llanos Delgado |
| Blanca María Luisa Díaz Tejeda |
Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com
jueves, 18 de agosto de 2022
RESCATE ARQUEOLÓGICO REVELA ANCESTRAL CULTO AL AGUA EN LA COSTA CENTRAL DE NAYARIT
Arqlgo. Mauricio
Garduño Ambriz
Sección de
Arqueología/Centro INAH Nayarit
Con motivo de la construcción del Canal Centenario en
la costa central de Nayarit, obra monumental de infraestructura hidroagrícola a
cargo de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la
CONAGUA/Dirección Local Nayarit, recientemente el Centro INAH Nayarit llevó a cabo
un programa emergente de rescate arqueológico en el sitio “La Terraza”, ubicado
en una parcela colindante al derecho de vía del Tramo “C” del Canal Centenario.
Este asentamiento de origen prehispánico se localiza a una distancia de 640 m. de la margen derecha del río San Pedro, sobre una terraza fluvial que topográficamente se encuentra por encima de la cota máxima de inundación de dicho río.
Además, se ubica en una posición geoestratégica
importante, con acceso directo a uno de los principales ejes fluviales de
comunicación entre las tierras bajas inundables de la costa y la Sierra Madre
Occidental. Las evidencias arqueológicas (montículos, alineamientos de piedra
que delimitan unidades habitacionales, muros de contención estructural y
concentraciones de artefactos) se distribuyen linealmente a lo largo del frente
de dicha terraza, justo en el límite entre su superficie plana superior y su
talud frontal, cubriendo una extensión aproximada de 1.3 has.
Las
excavaciones controladas tuvieron lugar en el Montículo 1, la principal estructura arquitectónica del sitio y la
mejor conservada. Este promontorio artificial es de volumetría convexa y de
base rectangular, con su eje longitudinal orientado de Norte a Sur, con un
largo de 20 m.,
un ancho promedio de 12 m. y con una altura actual de 0.53 m.
sobre el nivel de la plaza circundante. Su fachada se encontraba orientada
hacia el Sur, justo hacia el cauce del río San Pedro. Los sondeos arqueológicos
permitieron corroborar que se trataba de una estructura arquitectónica
construida con rocas y tierra limo-arcillosa compactada.
Además, el registro de su estratigrafía interna permitió identificar dos etapas de ocupación en el sitio, la primera perteneciente al periodo Epiclásico y la más tardía relacionada con la cultura regional Aztatlán del periodo Postclásico, registrándose una ocupación continua por parte de la población local de alrededor de ocho siglos, entre el año 500 y el 1350 d.C.
Durante los trabajos de sondeo efectuados al interior del recinto que estuvo emplazado en la parte superior del montículo fue posible explorar y recuperar, en su contexto cultural original, cinco vasijas de barro -tres ollas, un plato y un tecomate-, recipientes que fueron colocados como ofrenda dentro del relleno constructivo del Montículo 1, por debajo de los pisos. Destaca el hallazgo de una urna funeraria in situ, que fue sellada con un plato colocado en posición invertida, a manera de tapa. Cabe precisar que esta vasija contenía los restos de una cremación o incineración, práctica cultural que se generalizó entre la población asentada en las tierras bajas aluviales del norte de Nayarit y el sur de Sinaloa durante el periodo Epiclásico, entre el año 600 y el 900 d.C.
Aunque nos fue posible documentar que el Montículo 1 fue remodelado en su etapa de ocupación más tardía, aumentando su tamaño y volumen constructivo, es importante precisar que su orientación general se conservó a través del tiempo. Los datos recuperados en campo sugieren que esta estructura funcionó como un templo vinculado con actividades rituales relacionadas con el culto al agua. A este respecto cabe precisar que tanto su fachada como la rampa frontal escalonada que daba acceso al recinto superior se encontraban orientadas directamente hacia el río San Pedro, por lo que este templo seguramente funcionó como un importante punto de visita dentro del circuito procesional regional, vinculado con el ciclo ritual anual relacionado con las deidades del agua.
A este
respecto es importante recordar que dentro de esta microrregión geográfica y
cultural actualmente tiene lugar la celebración, por parte de los grupos
originarios del Gran Nayar (coras, huicholes, tepehuanos del sur y
mexicaneros)-, de la Muuchatena o la
fiesta de los San Juanitos, que el 24 de junio congrega en torno al río San
Pedro a numerosos habitantes de las poblaciones autóctonas y mestizas
circundantes.
Dentro del
ciclo ritual anual de estas comunidades esta festividad está vinculada con las
deidades que propician la llegada de las lluvias, es decir, con el solsticio de
verano. Al igual que el asentamiento prehispánico de “La Terraza”, el sitio
sagrado de la Muuchatena se ubica
justo a orillas del río San Pedro Mezquital, donde una de las principales
ofrendas depositadas en el altar central de este recinto son los copos de
algodón, que representan las nubes pluvíferas que propiciarán buenas lluvias y
la obtención de buenas cosechas.
Con este
cúmulo de datos confirmamos que el culto al agua en esta región entre las
comunidades originarias del Gran Nayar constituye una de las manifestaciones
contemporáneas de la continuidad cultural y plena vigencia de la compleja tradición
religiosa mesoamericana, por lo que la conservación integral de estos sitios
sagrados y de su entorno natural debería de ser considerada como una prioridad
dentro de las políticas y líneas de acción de carácter institucional, a nivel
estatal y federal.











