jueves, 27 de abril de 2023

PRESENTARON EL LIBRO SOBRE LA HISTORIA DE LAS PREPARATORIAS DE LA UAN


Teniendo como escenario el hermoso recinto del Centro Cultural Casa Fenelón, propiedad de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), en el centro histórico de la capital nayarita Tepic, se presentó el libro "Escuelas Preparatorias de la UAN. Origen y cambio institucional 50 aniversario de la Universidad", editado por la editorial del alma mater de los nayaritas.

El libro fue comentado por el ex rector de la UAN, ex presidente municipal de Tepic y ex Senador de la República, Dr. Francisco Javier Castellón Fonseca, así como el promotor cultural y catedrático jubilado de la Unidad Académica Preparatoria No. 3 de Acaponeta, Lic. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo; también participaron como  coordinadores de este proyecto hecho realidad, el historiador e investigador de la universidad, Maestro Pedro Luna Jiménez y el Dr. Julio Plascencia Flores, siendo el conductor del programa César Delgado Ayala de la Dirección de Fomento Editorial y Artes de la institución.


Los comentarios los comenzó el catedrático jubilado de la Unidad Académica Preparatoria No. 3 "Lic. Benito Juárez" de Acaponeta, Lic. Pepe Morales, a quien correspondió elaborar la historia de ese plantel. Expresó la experiencia que tuvo en esa tarea y cómo, al no haber mucha información o documentación sobre el tema, se dio a la tarea de entrevistar a alumnos fundadores, docentes y ex directores de donde sacó la mayoría de la información. Consideró que es muy importante que la universidad continúe realizando este tipo de publicaciones.


En su turno, el ex rector Javier Castellón, mostró el antecedente y el contexto en que se da el nacimiento de las escuelas del nivel medio superior y su relación con la creación de la hoy Universidad Autónoma de Nayarit. Recordó hechos y acciones del Dr. Julián Gascón Mercado, ex gobernador creador de la universidad, así como recuerdos de su propia juventud como estudiante llegado del municipio de Santiago Ixcuintla a la ciudad de Tepic.



Los coordinadores de la obra, el historiador Pedro Luna y el Dr. Julio Plascencia, hablaron de cómo fueron visitando las diferentes escuelas preparatorias para convencer a los interesados en conformar la crónica de sus escuelas y los éxitos y tropiezos que tuvieron. 

Los cuatro comentaristas estuvieron de acuerdo, frente a aquellas voces que pretendían desaparecer las escuelas preparatorias para aliviar las finanzas universitarias, de que las prepas, son la semilla o la madre de la UAN.

Al final, los cuatros recibieron de manos de César Delgado Ayala, sendas constancias de participación y, se hizo el anuncio, que pronto, en cada unidad académica preparatoria, se haría una presentación del mencionado libro.



sábado, 22 de abril de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: No lo había comentado aquí, pero es inevitable hacerlo. Me cuesta trabajo creer que la mentada y fallida cuarta transformación, tenga “iniciativas tan sesudas” como el himno que le endilgaron al Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA).


 Con todo respeto para los gobernantes, para los seguidores de AMLO, para los afiliados y simpatizantes de Morena, esa ocurrencia —una más— es una auténtica idiotez que pinta de cuerpo entero a la elevada expectativa del presidente de la república, de llevar al país a una verdadera transformación renovadora y que ofrezca un brusco giro de 180 grados a lo que se venía haciendo. 

Acamapichtli
El himno, y quiero pensar que es una estúpida decisión de uno de los lambiscones de la corte imperial de palacio y no del propio Andrés Manuel López Obrador, porque si fue el primer caso, se trata de una normal acción barbera del culto a la personalidad. Eso ha existido siempre, desde Acamapichtli, el primer tlatoani azteca, pasando por el conquistador Hernán Cortés, luego el primer virrey de la Nueva España Don Antonio de Mendoza y Pacheco; después el primer presidente del México independiente Don Guadalupe Victoria, los dos emperadores Agustín I y Maximiliano I. Había rastreros cortesanos con Benito Juárez y posteriormente con Don Porfirio Díaz Mori, luego con los presidentes caudillos de la revolución, hasta llegar a “Tata” Lázaro Cárdenas, los presidentes priistas dueños de la franquicia lambiscona y rastrera; los panistas desde luego y no veo por qué no los tuviera AMLO. 


Este himno si lo hubieran creado en la vieja Unión Soviética o en Corea del Norte, no me hubiera extrañado…pero ¿México? En cambio, si la creación del dichoso, ramplón e idiota himno al inútil aeropuerto, la ordenó el presidente, creo entonces que ahora sí ya lo perdimos, o más bien, el macuspano sin duda se extravió en su cada día más ignominiosa soberbia. Solo preguntaría a sus más conspicuos seguidores: si Enrique “el ratón copetudo” Peña Nieto o Felipe “Borolas” Calderón, le hubiera pergeñado un himno a cualquier puerto aéreo, ¿qué hubieran dicho ustedes?


DE DULCE: Queridos amigos me preguntan que si creo que la cuarta transformación seguirá gobernando luego de las elecciones presidenciales del 2024. Primero reviré la pregunta: ¿cuál cuarta transformación? La pregunta correcta sería: ¿ganará la elección alguna de las corcholatas de Andrés Manuel López Obrador? Mi respuesta es sí, a pesar de todos los pesares, aunque aquí no sé cuál será el candidato. Lo cierto, y esta es una contradicción más de la mal llamada cuarta transformación, es que, como hacía el PRI, la elección será por “dedazo”, algo que estábamos seguros desaparecería con AMLO. Pero no, continúan los tiempos en que los ciudadanos tenemos que pensar en el futuro de México, pasando a través de las neuronas del mandatario en turno, en este caso, el tabasqueño. 

Sí, creo que ganará Andrés Manuel, porque veo una oposición que más que dar vergüenza, da lástima. No es posible que en un bloque opositor tan dispar donde parece que se mezclan el agua, el aceite y un litro de pulque, es decir un PRI con un pasado apestoso, un PAN traicionero, cómplice de muchas atrocidades; y la basura que queda de un PRD en ruinas, tenga como vocero oficial y tope jerárquico a "Alito" Moreno, reconocido malhechor metido a la grilla. 

No hay además un caudillo que tome las riendas de una verdadera oposición y que le pueda hacer frente a cualquiera de las corcholatas obradoristas. Estoy seguro que la 4T ganará en el 2024, porque la popularidad de AMLO sigue por las nubes y aunque este pasará —y lo estamos viviendo— como un gobierno desastroso, que tiene la particularidad de ser el sexenio del insulto y los agravios diarios; que a pesar de que el Señor de Palacio se ha metido con empresarios, mujeres, clase media, universitarios, científicos, periodistas; y que hay cientos de miles o millones de ciudadanos pensantes que no corren al zócalo cada vez que se le ocurre al mandatario federal, ni gustan de ser acarreados, mismos que están hasta el copete de escuchar todas las mañanas al menos tres y media horas el repetitivo discurso de que “todo está bien”, que la culpa de lo malo de este remedo de nación, es de los conservadores, los fifís, los neoliberales, de “Borolas”, ocultando así una penosa realidad. 


No importa que muchos pensemos que es una pena que la popularidad de López Obrador está muy por arriba de su pobre desempeño y de que está reprobado en casi todos los ámbitos de gobierno; ganará el candidato del dedazo en el 2024 porque a la oposición ya se le acabó el tiempo y no capitalizó todos los yerros del macuspano; por el contrario, le siguieron el juego, demostrando con ello que Andrés Manuel es más vivo que ellos y tiene un colmillo retorcidísimo. Se hicieron como la farsante Lily Téllez, que solo dedicó sus esfuerzos (¿?) a contratacar a los morenistas —de la que ella formó parte— y al propio presidente con insultos, difamaciones y descalificaciones. No se ve en la oposición a un candidato de la reconciliación, que no voltee a ver al rey de palacio, sino que le muestre al votante el camino a seguir. Respondiendo entonces la pregunta de si la transformación de cuarta triunfará en el 2024, la respuesta es sí… ¿quién será? No lo sé. Ignoro si en el ánimo del Peje, sobresaldrá el pragmatismo y se decidirá por quién le garantice el triunfo o será la soberbia que lo caracteriza y se irá, aferrado a una idea obsesiva o compulsiva, por Claudia Sheimbaum, que significa más de lo mismo. ¡Pobre México!


DE MANTECA:  Excelente fue la reunión en que una comisión de la Junta Vecinal Pro Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Cultural de Acaponeta A.C., sostuvo con el presidente municipal Lic. Manuel Salcedo Osuna en su despacho de la vieja casona de la calle Morelos. Salimos contentos porque se logró el objetivo de entregar en propia mano al primer edil acaponetense el documento que entregamos al Delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), solicitando se incluya el histórico puente “Gral. Ramón Corona” en el catálogo de monumentos históricos de Acaponeta, para que quede protegido por la ley federal de monumentos históricos y sitios arqueológicos. El presidente Salcedo Osuna, se sintió muy complacido con nuestra visita y platicamos de muchos temas a lo largo de un par de horas. Se reiteró la importancia de que un grupo ciudadano como el nuestro tenga comunicación permanente con la autoridad municipal y trabajemos al parejo de la mano. De hecho, acordamos volver a reunirnos para que la Junta Vecinal entregué el Plan Parcial de Conservación del Centro Histórico de Acaponeta, que hace muchos años realizó el INAH y que desgraciadamente se perdió en anteriores administraciones, y que fue muy bien elaborado, lo que hubiera cambiado la imagen urbana de nuestro pueblo, que, lo digo con conocimiento de causa, bien puede aspirar a ser pueblo mágico.

 Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com

 

 

 

 


EL ACADÉMICO RODOLFO MADERO, DICTÓ CONFERENCIA EN LA PREPARATORIA No. 3


La Junta Vecinal Pro Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico y Cultural de Acaponeta A.C., uniendo esfuerzos con la Unidad Académica Preparatoria No. 3 "Lic. Benito Juárez" y la Unidad Académica del Norte del Estado de Nayarit (UANEN), ambas de la Universidad Autónoma de Nayarit, llevaron a cabo el pasado viernes 21 de abril, en el auditorio de la Preparatoria, la conferencia magistral "El Poder de Administrar su Tiempo", dictada por el brillante acaponetense C.P. Rodolfo Madero Cázares, quien por más de treinta años se ha desarrollado como asesor gerencial, consultor de empresas, auditor independiente, fiscalista diplomado, conferencista, capacitador y catedrático. Sus intervenciones como conferencista y expositor de temas administrativos, financieros y fiscales, las ha realizado en universidades, colegios de profesionistas, organismos empresariales, sociedades civiles de capacitación, empresas privadas y sector gubernamental federal, estatal y municipal a lo largo de toda la república mexicana y ahora estuvo presente en su ciudad natal.




Asistieron a la disertación, estudiantes y catedráticos de ambos planteles y se encontraban en el presidium, la Directora de la UNAEN, Dra. Rosa Ruth Parra García; el Director de la Preparatoria, Lic. Jean Marcel Gameros Jáuregui y el Presidente de la Junta Vecinal de Acaponeta A.C., Lic. José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo. Entre los presentes estuvo invitado el regidor Gaspar Tiznado Avilés, el ex presidente municipal de Tecuala, Alberto Parra Grave y uno de los cronistas de ese municipio, el Prof. Ignacio Palomino González; personal de Maseca, público en general y los miembros de la Junta Vecinal, entre los que se distinguieron el cronista municipal de Acaponeta y secretario de la asociación, Don Néstor Chávez Gradilla, la tesorera Profa. Alicia Torres Gómez, el Dr. Oscar Torrero Ramos, el Dr. Antonio Gutiérrez Suárez, la Dra. Silvia Margarita Martínez Villegas, el Lic. Gilberto Rivera Rivera, el Dr. Gustavo Ramón Quintero Alduenda y el Ing. Roberto Castañeda Mayorquín.



Luego de la interesante ponencia sobre cómo administrar el tiempo, tanto personal como laboral o empresarial, el C.P. Madero Cázares, donó una colección de libros de su autoría a las bibliotecas de ambas unidades académicas, los cuales fueron recibidos por las directivas, y él a su vez, recibió un reconocimiento por su aportación a la cultura de Acaponeta.



De esta manera, la Junta Vecinal A.C., sigue promoviendo la actividad cultural en el municipio, siempre gestionando ante las autoridades, los institutos u organismos públicos y privados, los apoyos pertinentes. 

jueves, 6 de abril de 2023

DENTISTAS DE ANTAÑO

 






NOTA ACLARATORIA

La siguiente crónica fue sacada del librito “Mazatlán de Antaño” del viejo cronista del hermoso puerto sinaloense, Don Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos, hermano de mi abuelo, el periodista Manuel Sánchez Hidalgo Villalobos. Esta breve crónica, posiblemente escrita entre los años 50 del siglo pasado, nos da idea de cómo era la vida costumbrista del Puerto de Mazatlán, a finales del siglo XIX y lo pavoroso de los dentistas de la época.

Para mi fortuna, a través de internet, pude conseguir un ejemplar de este libro, que, para formidable coincidencia viene autografiado por este pariente mío y doy a conocer estos relatos de época para el conocimiento de todos nosotros acaponetenses y nayaritas, que por la cercanía y la historia que une estos dos pueblos, amamos a Mazatlán.

PEPE MORALES

DENTISTAS DE ANTAÑO

Por: Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos

Al Dr. José Solórzano, fraternalmente

Anda búscate el Anís, díjole presuroso el Sr. Peinado a su minúsculo ayudante, al ver entrar en su obscura barbería a un escuálido y acongojado tipo, con la cara tumefacta, casi cubierta de trapos que hacían las veces de vendas y, al cual el grupo de pilluelos, entre los que me encontraba yo, veníamos siguiendo pausadamente, sabedores hacia dónde se dirigía; el espectáculo gratuito que iba a tener lugar y que atisbábamos desde la alta banqueta de la barbería y, que ya en otras ocasiones, habíamos presenciado.

Don Petronilo Peinado y Pasalagua era un honrado y conocido barbero mazatleco, que tenía instalado su establecimiento barberil, en el zaguán de unos cuartos de teja muy chaparros y feos, que existieron en la antigua calle del Vigía, hoy Ángel Flores, frente por frente al palacio municipal; precisamente al lado del edificio que ocupa una casa fotográfica.

La barbería del Sr. Peinado Pasalagua, aparte del anuncio en la fachada en forma de un poste redondo, rematado con una bola y pintado en forma salomónica con azul, blanco y rojo, como lo tienen todas las barberías de antaño y hogaño, consistía en un estrecho pasillo pintado con lechada de color ocre detonante; el inclinado techo lleno de telarañas, poblado de toda clase de insectos hogareños y alumbrado por una lámpara de petróleo con pantalla de hoja de lata.

Estaba amueblada con dos sillones fijos de madera de cedro, con los asientos y los respaldos tejidos de bejuco y dos bancos acojinados con tela colorada muy desteñida, donde los clientes apoyaban las extremidades inferiores. Completaban el mueblaje, seis sillas de tule, con los asientos destripados y sucios.

Dos espejos de tamaño regular, uno de ellos rajado de medio a medio, embutidos en marcos de metal dorado y abollados por la acción del tiempo, lucían frente a los sillones y, entre ellos, sobre una gran repisa cubierta con papel de estraza, se destacaban una gran cantidad de recipientes de porcelana para la enjabonadura, que ostentaban entre flores y adornos inverosímiles de todos colores, los nombres de sus propietarios, clientes habituales de la casa; además de las brochas, tijeras, navajas, peines, etc., etc., y caso insólito, en la parte baja de la mencionada repisa, Don Petronilo exhibía orgullosamente una siniestra y heterogénea colección de pinzas y tenazas, cuyas formas y tamaños se asemejaban bastante a las que usan los herreros para coger hierros candentes, porque el Sr. Peinado, aunque usted no me lo crea, se dedicaba también a la honrosa profesión de extraerles o más bien arrancarles las muelas, los dientes y los colmillos en mal estado a los clientes que solicitaban sus eficientes servicios.

Para conocimiento del público doliente, la barbería ostentaba sobre el cerramiento del zaguán y colgado de un palo horizontal que llegaba hasta la orilla de la banqueta, un enorme rótulo de lámina de hierro de forma ovalada, todo pintado de color verde oscuro, en cuyo centro campeaba por su tamaño y aspecto, que a mí se me antojaba monstruosa, una gigantesca muela dorada a cuyo alrededor y por la parte superior se leía con letras mayúsculas SE SACAN MUELAS y, por la parte inferior, con letras minúsculas: “a cincuenta centavos cada una”.


Descrito ya el escenario, seguiremos con el “drama”, donde ya el Sr. Peinado enfundado en un delantal de color indefinible por la edad y la suciedad, había sentado al “paciente” en uno de los sillones y se dedicaba afanosamente a la desgradable tarea de despojarlo de la enorme cantidad de vendas que llevaba enrolladas en las mandíbulas cuando apareció el anís seguido por el fígaro en ciernes.

El mentado y buscado Anís era un mozalbete grandulote y fortachón, con el típico semblante del bebedor sempiterno; que se dedicaba al descansado y lucrativo oficio de cargador y a quien se le podía encontrar a todas horas del día y de la noche, en el interior de una cantina denominada La Colmena, que existió en la esquina sudoeste de las calles 5 de mayo y Gral. Flores, precisamente para más señas, donde ahora está una mercería.



Decíamos que llegó el Anís, esparciendo una estela apestosa a inconfundible a tabaco y mezcal barato y, como eficiente y bien enseñado ayudante, perfectamente aleccionado, procedió a sujetar con sus poderosos brazos por detrás del sillón al desgraciado cliente, que por lo que se veía, tenía más ganas de correr que de quedarse.

Rápidamente el Sr. Peinado escudriñó su insólita colección y, enarbolando una de aquellas pavorosas tenazas a que antes hice mención, se encaramó, esa es la palabra, sobre uno de los brazos del sillón de marras, apoyó su rodilla sobre el pecho del paciente y entre los gritos y espasmos del infeliz y la estupefacción y espanto de nosotros que contemplábamos la escena con ojos desorbitados, exhibió triunfante en el extremo de las tenazas, una enorme muela cubierta de carne viscosa y sanguinolenta que al verla, nos levantamos despavoridos y echamos a correr sin mirar hacia atrás, como almas que se lleva el diablo.

Y esto sucedió en Mazatlán ayer, casi ayer, por el año de 1896 y…es rigurosamente cierto.


miércoles, 5 de abril de 2023

LOS CARNAVALES DE ANTAÑO


NOTA ACLARATORIA

La siguiente crónica fue sacada del librito “Mazatlán de Antaño” del viejo cronista del hermoso puerto sinaloense, Don Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos, hermano de mi abuelo, el periodista Manuel Sánchez Hidalgo Villalobos. Esta breve crónica, posiblemente escrita entre los años de 1930 y 1950, nos da cuenta de cómo iniciaron los famosos carnavales mazatlecos y de la forma de convivir de la población del aquel entonces.

Para mi fortuna, a través de internet, pude conseguir un ejemplar de este libro, que, para formidable coincidencia viene autografiado por este pariente mío y doy a conocer estos relatos de época para el conocimiento de todos nosotros acaponetenses y nayaritas, que por la cercanía y la historia que une estos dos pueblos, amamos a Mazatlán.

PEPE MORALES



 LOS CARNAVALES DE ANTAÑO

 

Por: Joaquín Sánchez Hidalgo Villalobos

 

Aún era yo un niño cuando tenían lugar en ese mi Mazatlán, los carnavales de antaño y por lo tanto mis recuerdos son sumamente escasos; pero dentro de aquella época borrosa para mí, de las antiguas carnestolendas mazatlecas, mis infantiles ojos miraban asombrados el confuso aspecto de la ciudad costeña, con sus calles y plazas casi desiertas y que se hubiera podido comparar con una inmensa panadería abandonada por sus propietarios.

Los arroyos de las estrechas calles, las banquetas: los encalados muros de las casas, ventanas, rejas, puertas y cornisas; los faroles de petróleo con que se alumbraba el puerto; la misma gente, estaban cubiertos de harina.

Su olor característico se desprendía de todas las cosas; se veía por doquier su enfermiza blancura, cubriéndolo todo como un sudario; su olor flotaba en el ambiente como un intenso perfume que se adentraba profundamente en los sentidos.



En aquellos carnavales se usaba la harina para todo: para blanquear la cara de las mujeres y revuelta con colores para afrentar las faces de los hombres.

Al grito de: “ahí vienen las máscaras”, qué gritos de las madres llamando a sus pequeñuelos; qué furibundos golpes en puertas y ventanas para cerrarlas a piedra y lodo; qué silencio en las desiertas calles.

Solo en los empedrados que entonces tenían las rúas de la ciudad, retumbaba el escandaloso resonar de las ruedas de acero que usaban los carruajes de nuestros abuelos, los cuales cubiertos de blancas mantas para no ensuciar los cojines de terciopelo, conducían a los señores mazatlecos, que bien pertrechados con enormes canastos con cascarones de huevos rellenos de harina, emprendían espectaculares batallas contra los que estaban atrincherados en las azoteas de las casas con sendas provisiones de proyectiles de la misma clase.



Pero el acto principal de aquellos carnavales; el esperado final de las fiestas de aquel entonces, eran los clásicos y pintorescos “Papaquis”, que con meses de anticipación se preparaban minuciosamente.

Tomaban parte en ellos los dos gremios más populares de la ciudad: por un lado los del “Abasto” y por el otro los del “Muelle”.

El primero lo integraban los que vendían la carne en el antiguo mercado municipal, los carniceros hueseros y tumbadores del rastro, que todavía existe; también la gente del rumbo norte de la ciudad, hacían causa común con los abasteros.



El segundo se componía de los tripulantes de los barcos surtos en el antiguo puerto; los lancheros, los corteros de los botes en que se hacía en embarque y desembarque de viajeros; los canoeros, playeros y toda clase de la gente de mar; a ellos se sumaban los cientos de cargadores, alijadores y carrentonceros que hacían la carga y descarga de mercancías venidas, aunque usted no lo crea, de todas partes del globo, porque entonces mi querido Mazatlán, tenía un comercio internacional de primerísima línea.

Para las autoridades de aquella época, era un verdadero problema imponer el orden entre las clases populares de entonces, sobre todo durante el desarrollo de los famosos “Papaquis”.

El martes de carnaval desde temprana hora, se empezaban a escuchar los sonidos peculiares de los cuernos y cangilones de los “abasteros”, que llamaban a sus correligionarios y resonaban las trompas y cornetas de los del “muelle”, amén de las salvas de cuetes y cuetones que atronaban el espacio.

Enormes multitudes se trasladaban a los lugares donde se juntaban los bandos de su predilección.

Los partidarios de los marineros se daban “valor” en los salones y cantinas situadas en el rumbo del antiguo Muelle Fiscal y que rodeaban el edificio de la Aduana y el Cobertizo.

La extensa explanada donde entonces se depositaba la carga marítima, era insuficiente para contener a los camaradas, que excitados por el mezcal de la Aguacaliente y la cerveza producida en la cervecería de Don Gustavo Lang, esperaban con ansias la hora de la partida.


Cervecería de Jacobo y Gustavo Lang


Por su parte los “Abasteros” colmaban los establecimientos de licores situados alrededor del mercado: La Colmena, El Diablo Verde, Los Volcanes de Colima, concentrándose entre el antiguo Hospital Civil y el Rastro.

Como a las tres de la tarde, aquellas multitudes principiaban a moverse pesadamente en grupos compactos, dirigiéndose al lugar señalado para el “Papaqui”; infinidad de enormes banderas de colores brillantes y llamativos encabezaban los desfiles de los carnavaleros, que animados por el alcohol y los sones populares de las músicas venidas de los ranchos cercanos, se acercaban pausadamente a la esquina de las calles de El Puente hoy Benito Juárez y de El Vigía, hoy Gral. Ángel Flores, hasta toparse por ambos lados con sendas vallas de madera de palo prieto, entre las cuales la gendarmería en pleno, de a pie y de a caballo, con su comandante Don Felipe Romero jinete de brioso corcel, al frente de sus subordinados, se disponía a que las candentes frases no pasaran a los hechos consumados.

Y entonces ardía Troya; los “poetas” populacheros se encaramaban donde podían y principiaba el “torneo” poético en prosa y en verso y en el cual se dedicaban a satirizarse e insultarse a grito abierto, tomando como tema obligado, la vida y milagros de unos y otros.

Pero aquellos versos y ditirambos iban subiendo de color a cada frase; los insultos y las alusiones personales menudeaban; los recuerdos maternales cruzaban el ambiente ya demasiado caldeado y aquellas multitudes venían a las manos; los del Abasto echaban fuera de sus vainas los afilados belduques y los del Muelle por no ser menos sacaban a relucir las navajas, las truchas y los afilados ganchos de trabajo.

Los más valientes saltaban las vallas y a pesar de los esfuerzos de los policías y sus jefes, aquello se volvía un sangriento campo de batalla, cuyo saldo doloroso eran muertos y heridos, y descalabrados y golpeados los más.



Al grito de “sálvese el que pueda”, los mirones que eran legión, corrían desalados; las mujeres se desmayaban y los gendarmes de a caballo repartían buena tanda de sablazos hasta quedar dueños de la situación.

Pero aquello había de terminar, como termina todo lo malo; un viejecito de origen irlandés o escocés, Don Adolfo O´Ryan, padre de una familia mazatleca, que escribía sus ocios literarios en el antiguo “Correo de la Tarde”, con el nombre de “Charlas dominicales” se dio a la tarea de escribir sobre el tema de los carnavales harineros haciendo ver la necesidad de transformarlos y de esa labor nacieron los carnavales modernos que, aunque lentamente, fueron evolucionando hasta llegar a la secuela que actualmente tienen


lunes, 3 de abril de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Van ya, con el día de hoy, 42 días desde que se descubrió que la ministra pirata Yasmín Esquivel Mossa, se robó la tesis de titulación para la licenciatura en derecho que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Tres meses y doce días ya, y la “pasante” de derecho sigue incólume, inamovible y los ojos de todos inconmensurable, pues nadie de nosotros acierta a entender por qué esta émula del pirata Morgan continúa en tan alto puesto y mamando alegremente del erario; y lo peor, en ese lapso se le descubrió también a la corsaria de la jurisprudencia que su tesis para doctorado de igual manera la plagió, ahora en la Universidad Anáhuac. ¡Para Ripley! 



La explicación más simple para su servidor, es que, a pesar de lo que se diga y de lo que afirma el gobierno federal actual y no importando las exclamaciones de todas las santas mañanas que repiten hasta la saciedad: “no somos iguales”, este remedo de nación sigue siendo el paraíso de la impunidad, con más razón si la tramposa jueza sabe muy bien que está protegida por el mismísimo presidente de la alicaída República Mexicana, su alteza serenísima imperial Don Andrés Manuel I, quien debería ser el primero en pedir que, a tamaña lacra se le ponga de patitas en la calle. 

Pero “el primer ciudadano” de la nación, minimiza el delito de la bucanera Esquivel y lo deja pasar, a pesar de que el artículo 95 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos —ni más ni menos— en su fracción tercera dice, que para ser electo ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se necesita: “Poseer el día de la designación, con antigüedad mínima de diez años, TÍTULO PROFESIONAL EN DERECHO, expedido por autoridad o institución legalmente facultada para ello”. 

Siendo así, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Educación Pública puede quitarle la cédula profesional a la filibustera sin licencia para juzgar a nadie. Pero como el gobierno federal no es nuestro, sino del señor AMLO, pues eso no sucederá. Más extraña que la UNAM, no le haya propinado severa patada en el pandero a la ilegal magistrada, no solo por la farsa cometida sino porque ha dejado muy mal parada al más importante centro de educación superior en América Latina. ¡Muy mal, si no estamos jugando a la escuelita! 


La mujer optó por robar una tesis, y como ministra de la SCJN sabe más que nadie, que tiene que pagar su latrocinio. Pero con toda la falta de ética del mundo, niega su robo, a pesar de las pruebas que no dejan lugar a la duda: Yasmín Esquivel plagió dos veces sendas tesis y debe dejar su cargo. Sume a esto amable lector que me sigue, que tampoco la Universidad Anáhuac se quiere echar ese trompo a la uña y asimismo deja pasar el penoso asunto. 

Otro caso de no creerse es que la propia Suprema Corte de Justicia de la Nación no ha dicho esta boca es mía y, todos juntos, gobierno federal, UNAM, Universidad Anáhuac y la SCJN, se convierten en perversos cómplices de una ratería infame. Hay gente que por mucho menos que eso, están tras las rejas.



DE DULCE: Cuenta la leyenda que el gran filósofo Diógenes, aquel que nada tenía y vivía dentro de un barril, estaba cenando lentejas cuando le vio el filósofo Arístipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Arístipo: "Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esta basura de lentejas". A lo que replicó Diógenes: "Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey". 

Hoy, miles de años después, la adulación o como mejor la conocemos los ciudadanos de a pie: la lambisconería que practican los barberos que hoy lisonjean al dueño del palacio nacional, es práctica común y casi casi obligada. Esta indigna costumbre de la mal llamada cuarta transformación, gusta mucho al mandatario nacional…los periodistas “a favor de la 4T”, lo hacen diario, como cuando le avientan preguntas pichaditas para que el tabasqueño les pegue y las saque de jonrón. 


Sin embargo, el nombramiento de la reina de la lambisconería se lo lleva la indigna y lamehuevos gobernadora de Campeche, Layda “La Colorina” Sansores, quien, sin rubor, y abriendo toda la bocota se aventó esta perla en forma de ramplona oda: Hermano Andrés, has venido a levantarnos del polvo, a derribar los pretextos y las escalinatas obscuras del olvido. Hermano Andrés, este corcel metálico que solo un corazón intrépido como el tuyo, fue capaz de soñar y de parir, traerá desarrollo a nuestra tierra. Rescataremos nuestra lengua maya y nuestra cultura ancestral donde se conservan las pisadas de nuestro pueblo. Ese caballo de fuego veloz, extraordinario a quien trasplantaste tu alma con su coraza metálica traspasará las brechas del progreso sin fronteras, para que al fin llegue la justicia. Que el trueno del tren retumbe en la península; subámonos al tren, descubramos ante el esplendor y el poderío de nuestra cultura maya, encontremos otro mundo de redención y de esperanza. ¡Gracias Andrés presidente, por habernos dado la oportunidad de escribir un renglón en la larga historia de batallas pacíficas y eternas que tú has encabezado…” Se vale vomitar. 

Esa cursilería y la manera tan baja de ser un lamebotas, me recuerda la historia de Calígula, aquel sátrapa emperador romano quien un mal día cayó severamente enfermo y se tuvo que tirar en la cama. Fueron muchos los días sufriendo penurias, dolores y delirios, llegando a pensar que esos eran sus últimos días sobre la faz de la Tierra. 

Sin embargo, se recuperó y por ello, supuso que una mágica metamorfosis se había llevado a cabo en su cuerpo, transformándose en un dios. Se creyó tan en serio ese pensamiento de su delirante mente, que comenzó a comportarse déspota y prepotentemente con todo aquel desgraciado súbdito que tuviera la mala suerte de cruzarse por su camino. Los insultaba, humillaba e incluso los agredía físicamente. Un cortesano con el que se topó una tarde, más inteligente y despierto que los demás, encontró la manera justa de sobrevivir al mal humor del falso dios. 

Al cruzarse con el emperador metamorfoseado, el hábil adulador, frente a la mirada reprobadora y satánica de Calígula, se dejó caer sorpresiva y aparatosamente al piso entre contorsiones y movimientos epilépticos.  Sorprendido por la conducta de su súbdito, Calígula, le pregunto qué le ocurría. El hombre, en el suelo, continuaba retorciéndose demostrando un terrible dolor. Solo después de insistir en su pregunta, el audaz atrevido le dijo que esas dolencias de debían a los rayos sobrenaturales que del cuerpo divino del emperador emanaban. Me queda claro que aduladores y barberos como la Sansores, no es más que una forma de actuar para sobrevivir a un medio terrible como es el de la política. Pobre mujer, más que asco, da lástima.


DE MANTECA:
 Para celebrar en grande, el primer centenario del inicio de la guerra de independencia en México, el presidente Don Porfirio Díaz Mori, tuvo la iniciativa de construir algunas obras excepcionales como el Ángel de la Independencia en la ciudad capital de la nación y que sobrevive orgullosa en el Paseo de la Reforma. También ordenó la construcción del ministerio de Comunicaciones y Obras Públicas, que hoy es el hermoso Museo Nacional de Arte (MUNAL); transformó el bosque de Chapultepec en un parque urbano, entre muchas otras. 





Ya desde el año de 1903, Porfirio Díaz, asimismo emitió la orden de que en todas las municipalidades y prefecturas del territorio nacional que no tuvieran un edificio o palacio municipal propio, procedieran de inmediato a iniciar su construcción también como celebración para las fiestas patrias. Así pues, Acaponeta inauguró en 1910 el palacio de gobierno que aún se erige sobre la calle Morelos de esta ciudad acaponetense, por lo que este año cumplirá 113 años de edad.



 Tanto tiempo transcurrido ya ha pasado factura a la hermosa casona, la cual, al parecer, sobre todo en algunos puntos, tiene serios daños estructurales, pues incluso hay oficinas que no se usan ya que representan un riesgo para los que ahí laboran. 



El Palacio de Gobierno de Acaponeta, es un monumento histórico, tiene la ficha 79 del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles considerados para el municipio acaponetense. Bien merece esa finca, se le considere en el presupuesto de egresos para su rehabilitación, ya que, solo se le han venido colocando “curitas” en una herida que se abre cada día. 



Que yo recuerde, la última remozada importante que se le dio, fue en el gobierno municipal de Don José Chávez Rodríguez, y más que nada fue una intervención más ornamental, como la colocación de elementos de cantera, que sobre la estructura del edificio. Consideremos la importancia de esta vetusta casona por la cual han pasado ya 52 ayuntamientos y 68 presidentes municipales. 

Sé muy bien, que una obra de este tipo tiene un elevado costo y que, muchas veces, se consideran como prioritarios otros rubros como agua potable, apoyos al campo, seguridad, etc.; pero bien vale la pena echar una mano para la conservación de la bella presidencia municipal, pues entre otros beneficios, se rehabilitarían y podrían utilizarse espacios que hoy se tienen que rentar con la erogación correspondiente o bien, dejar descansar a la Casa de la Cultura “Alí Chumacero” que se ha convertido en un inmueble multiusos, puesto que además del espacio cultural, ahí están desde hace años, la dirección de comunicación social, la dirección de turismo y nunca falta que en sus aulas se lleven a cabo reuniones para agricultores, de sindicatos, de maestros, etc., además de que es ya un espacio que utiliza el INE; a veces los soldados, Bienestar, entrega de recursos y apoyos, vacunaciones y otras dependencias federales, que se aprovechan de los ayuntamientos y no erogan un peso para algún arreglo en estos espacios donde “gorrean” sin rubor. 


Lo bueno sería que algún gobierno, como este que tenemos actualmente comenzara y los que vengan le dieran seguimiento, además de contar con el apoyo de los diputados locales y la diputada federal en este caso. Desafortunadamente Dios no cumple antojos ni endereza jorobados. Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com


domingo, 26 de marzo de 2023

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo


DE CHILE: No me queda la menor duda de que la mal llamada “cuarta transformación” o su “brazo armado” Morena, cada día se parecen más al viejo PRI. A pesar de que el presidente de la república, en su cada día más cómicas y a la vez patéticas mañaneras, nos repita hasta la saciedad que “nosotros no somos iguales”, la realidad, esa que a diario le pone una madriza a los dichos y percepciones del jefe de ejecutivo federal, nos dice que son igualitos. 



Hay que reconocer que todas las marchas, mítines o concentraciones de apoyo hay innumerables acarreados. El PRI lo hizo desde hace muchos años, el PAN cuando gobernó y todos los partidos políticos lo han hecho en sus actividades proselitistas; Morena no iba a ser la excepción, aunque lo niegue el mismísimo Señor Andrés Manuel López Obrador. 

Cientos de camiones llegaron hasta la sufrida ciudad de México, al mitote de revancha que volvió a “organizar” AMLO para mostrar lo que él cree que es su músculo más fuerte y desarrollado: la reunión de miles que conforman una masa enorme, es decir, una muchedumbre fácilmente manejable y convencida a base de billetazos en forma de “apoyos sociales”. 

A esa multitud que corean lo que AMLO quiere que coreen en su arenga, les llama “el pueblo sabio y bueno”. Ese pueblo volvió a llenar el zócalo capitalino, con el pretexto de celebrar el 85 aniversario de la expropiación petrolera. Pero oh sorpresa, el inquilino de palacio nacional, habló de todo menos de la dichosa expropiación. 


Lo suyo fue un ilegal acto electoral con sus “corcholatas” favoritas (en los mejores tiempos del PRI eran “tapados”, solo cambió el nombre, lo demás es lo mismo): la Sheimbaum, cada día más arrastrada; el carnal Marcelo, con cara de azorado, y mi vampiro favorito, el Sr. Augusto, otro López en primera fila sintiéndose triunfadores y herederos de un gobierno desastroso. 

Es una paradoja, que esa manifestación con miles y miles de acarreados, quiso simular la gran reunión de ciudadanos, esa sí, sin acarreados, que se llevó a cabo cinco días después de la fecha de expropiación, ya que el 23 de marzo de aquel 1938, los ciudadanos fueron llegando al zócalo con la intención de brindar todo su apoyo al Gral. Lázaro Cárdenas del Río ya que, con la nacionalización del petróleo, el gobierno de Tata Lázaro adquirió una deuda que sobrepasaba sus posibilidades de pago. 

El pueblo de México acudió sin dilación a cooperar para hacer frente al compromiso. Fueron días de emoción, porque el pueblo, con gusto y con verdadero amor a su presidente, se lanzó a llevar joyas, artículos de valor como vajillas finas, platería y hasta gallinas o puerquitos para armar “la coperacha” y así reunir lo suficiente para pagar a las compañías petroleras gringas e inglesas afectadas. 


Hoy Tata Andrés, a través de gobernadores, presidentes municipales y dizque legisladores “preocupados por la patria”, le da fuerte mordisco al erario para erogar millones de pesos para el pago de camiones, “lonches” con la consabida torta y el infaltable frutsi, o de plano un billetón para animar al más apático “bueno y sabio”

En una cuarta transformación por supuesto no existen los acarreados, ni los discursos mentirosos donde todo es perfecto y hasta el director de Pemex, mostró un panorama que solo existe en la deformada imaginación de un tipo que nos dice que gobernar no tiene chiste y como consecuencia lógica todo se va al cuerno. Entiéndalo el presidente, él no es Lázaro Cárdenas, ni es Panchito Madero y menos Benito Juárez…tan solo es una gran decepción que derrocha dinero en marchitas vengadoras o mítines ilegales utilizando recursos que mucha falta hacen en hospitales, caminos sacacosechas, universidades y escuelas públicas. 


Tan solo de Acaponeta salieron cuatro camiones cargados de “voluntarios”. Además —otra similitud con los de “ayer”— derrapó el tabasqueño al decir que Lázaro Cárdenas se había equivocado al elegir a Manuel Ávila Camacho, pero que él no se equivocaría, lo cual es la confesión clara de que también en la “cuatrote” habrá dedazo (aunque, siempre con eufemismos, él le llama “encuesta”).


DE DULCE:   Recientemente y con motivo del 217 aniversario del natalicio de Benito Juárez, tuve la oportunidad de brindar una conferencia sobre el llamado Benemérito de las Américas, en la escuela preparatoria No. 3 de Acaponeta que lleva su nombre. Ahí, traté de mostrar la imagen de un personaje de carne, hueso y un pedazo de pescuezo y no el superhéroe que siempre nos ha intentado vender la historia oficial, esa que conforman los “historiadores paraestatales” como bien los llama Don Armando Fuentes Aguirre “Catón”. 

Juárez, como cualquiera de nosotros, tuvo enormes logros y aciertos —las leyes de reforma y la separación de iglesia del estado en una clara muestra, pues no cualquiera se echa ese trompo a la uña—, pero también, hay que decirlo así para desacralizar la figura del oaxaqueño, terribles yerros como el ignominioso tratado de McLane-Ocampo, donde prácticamente se le vendía a los gringos, otra gran porción del territorio nacional por la desesperación juarista de ir perdiendo la guerra contra los conservadores. 

Francisco Zarco


Durante la charla en la prepa, hice la advertencia de que no se puede ver con ojos del siglo XXI, lo que sucedió en un siglo tan complicado para la historia patria como lo fue el XIX. Otro de los grandes aciertos de Don Benito, fue el gabinete que durante la mayor parte de su gobierno lo siguió en su periplo por toda la geografía nacional; este sí un gabinetazo conformado por intelectuales, sabios, periodistas, poetas y escritores de talla mayúscula: Melchor Ocampo, Guillermo Prieto, Francisco Zarco, Ignacio Ramírez “El Nigromante” y otros, hablan de esa calidad de personas. 

Con todos sus logros, difiero de López Obrador, de que el indio zapoteca es el mejor presidente en la historia de México. No estoy de acuerdo, porque es un término muy subjetivo, simplemente no se puede medir tan fácilmente ese calificativo, es igual a los concursos de belleza donde gana, no la más hermosa del mundo, eso no existe, sino que gana la que más le gustó a los jueces; aquí el juez es AMLO; además de que es parte de la estrategia publicitaria para llevar agua al molino de Morena y de la cuarta transformación; es decir, más historia oficialista.

DE MANTECA: Mucha pena y preocupación me causa ver las escenas de un drama que desafortunadamente se repite con terrible cotidianidad. Una chica de secundaria, creo que, de 14 años, que supuestamente hacía diario bullyng a una compañera, se trenzó a golpes con la chica que supongo tenía la misma edad, con la consecuencia fatal de que esta murió a consecuencia de que la primera la golpeó sucesivamente con una piedra en la cabeza, como si estuviera machacando maíz para nixtamal. 

Muchas reflexiones quedan aquí, primero que el bullyng, es un mal que ha existido siempre. En mis tiempos de estudiante no faltaban los malditos que acosaban fieramente a veces, a alguna de sus pobres víctimas. Recuerdo que, en mis tiempos de secundaria, en México donde yo radicaba, un compañero de apellido Chávez, era torturado salvajemente por dos hermanos con una crueldad inaudita. Para el pobre Chávez, ir a la escuela diariamente y sufrir a este par debió haber sido un gran sacrificio y una terrible experiencia. La autoridad escolar, hasta donde yo supe, nunca se enteró y Chávez padeció un martirio. 

Ahora, una muchacha —que no niña— de 14 años, sabe muy bien que golpear a alguien con una piedra en la cabeza puede provocar un daño irreversible…¿esta chica no lo sabía? Otro gran mal es el uso de celulares. En el video se aprecia que había muchos otros compañeros siendo testigos del pleito, pero lejos de separar a las rijosas, las alentaban a continuar golpeándose y, lo peor, las grababan con sus celulares, lo cual es horrorosamente común. 

Dicen que todo tiempo pasado fue mejor, cosa que no creo, pero sí, tengo que anotarlo, en aquellos inolvidables momentos de mi niñez y juventud, teníamos, definitivamente, otros valores. ¿Cómo los perdimos? Será tema de otro texto en el futuro.  Espero sus comentarios, sugerencias y datos interesantes al correo: jori.mosahi@gmail.com