domingo, 19 de enero de 2025

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Me pregunta un amigo que, si en verdad no veo diferencias entre la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su majestad en “supuesto” retiro, Andrés Manuel Líopez Hablador y, debo ser sincero, sí hay una gran diferencia entre la primera mujer presidenta de la nación y el último emperador mexica. Se percibe, más organización, mayor administración y hasta notoria planeación, cosa que nunca enseñó el oriundo de Macuspana, Tabasco.

En materia de seguridad, ya noto una estrategia, que viene dejando —si bien muy lentamente— algunos éxitos, como esa operación “Enjambre” donde se han capturado decenas de servidores públicos, incluyendo algunos alcaldes, que tienen fuertes lazos con el crimen organizado. Sin duda, Omar García Harfuch, quiere borrar aquella consigna de Líopez, de “abrazos, no balazos” lo cual fue una soberana idiotez y evidente complicidad que propició que el narco domine hoy mismo amplios territorios de la nación y un crecimiento terrible en el número de asesinatos que, en ese desastroso gobierno, dejó casi 200 mil muertos y unos 50 mil desaparecidos, muy probablemente asesinados también.


Hace unos días, Sheinbaum Pardo, lanzó su “Plan México”, que es uno de los proyectos de desarrollo económico más ambiciosos del país en los últimos años, justo a unos días del arribo al poder del racista y nuevo presidente de Estados Unidos, donald trump (siempre con minúsculas). Esta acción se diferencia por mucho contra las ocurrencias de su graciosa maje-stad Líopez. Si bien, según los expertos no es el mejor plan del mundo —ni siquiera de Dinamarca—, al menos denota otra actitud frente al ejercicio de gobernar. Hay que decirlo en descargo de la actual administración federal, que no existe gobierno perfecto.


Claudia nos enseña, que no pasa nada si su gobierno reconoce que algunas cosas no van bien, como recientemente hicieron con el tema de los medicamentos, cuando el subsecretario de salud Eduardo Clark, reconoció que faltan muchos fármacos, pero que para marzo se pondrán a mano, y casi pidió perdón a los padres de los niños con cáncer, muy diferente por supuesto a las mentiras y burlas de Andrés Manuel, que puso al mismo nivel, el caos en el sistema de salud mexicano con el de Dinamarca y hasta se atrevió —en una más de sus muchas locuras y ocurrencias— adquirir por muchos millones de devaluados bilimbiques un amplio almacén para “inventar” una inútil mega farmacia, lo que constituyó una bofetada a la sufrida población mexicana. Sin contar con la burla infame de llamar a los padres de esos sufridos niños, que eran golpistas. ¡Vaya tarugo!


Sí he notado, a las claras, que Claudia se convertirá en una mandataria más conciliadora, con mayor capacidad de diálogo con el empresariado nacional, y técnicamente capaz, mucho más que el ignaro tabasqueño. Aparentemente tiene una agenda de política pública que va más allá de concentrar el poder como era el objetivo primario de Líopez.


Pero no todo son buenas noticias, “la presidenta con A”, se resiste a independizarse de su creador y en sus discursos siempre aparece la figura de AMLO, a quien la presidenta se refiere como “el mejor presidente de México”. Heredó Claudia de su padre putativo ese mal que se llama “negación”, insiste como Líopez, que hay otros datos y se rehúsa a ver la realidad y hasta llega al colmo de aplaudir, proteger y solapar a inútiles y criminales como los gobernadores de Guerrero y Sinaloa, Evelyn Salgado y Rocha Moya respectivamente, ambos impresentables.

DE DULCE: Una de las ocurrencias más perjudiciales para la nación que nos dejó AMLO, fue la mentada y desorganizada reforma judicial, que con la mentira que el pueblo la pidió en las urnas, pretenden dar un golpe definitivo a uno de los poderes que la manoseada y multiviolada Constitución, marca como uno de los tres que tiene la Unión: el poder judicial, para concentrar todo el poderío, dominio y potestad en una sola persona; algo así como la divina trinidad: el hijo, el padre y el espíritu santo en una sola persona.


Se ha hecho tal mazacote por una iniciativa que no tiene ni pies ni cabeza que se presentan casos como el que les presento a continuación. Hay un joven abogado jalisciense de nombre Haggi de Jesús Tlahuisca Hernández, quien es licenciado en leyes, el cual al ver que cualquiera se podía inscribir en este proceso para ser juez o magistrado o ministro, tuvo la ocurrencia —bien podría militar en Morena— de presentar su propia participación ante el Comité de Evaluación, en este caso del Poder Legislativo, para así avanzar a la siguiente etapa del proceso de elección judicial. 


Haggi de Jesús Tlahuisca Hernández

En esta parte del proceso era necesario y forzoso presentar una serie de documentos que lo acrediten como abogado, para así poder ser seleccionado y pasar a la siguiente fase. Haggi, como su único interés era ver qué podía pasar, no presentó ningún documento, absolutamente nada, solo se registró en una plataforma y se fue a dormir. Grande fue su sorpresa, cuando a los pocos días, se dio cuenta de que había sido seleccionado para la segunda etapa, a pesar de que no presentó ni la credencial del Club Quintito del Tío Gamboín, o la del Club de Tobi, vamos ni siquiera la credencial de elector para identificarse.

Esto nos comprueba lo que muchos ya sabemos, que este procedimiento para elegir candidatos para puestos tan importantes, no es más que una farsa con el insano objetivo cumplir el capricho de un ser al que solo desea abrigar más poder y cumplir su venganza: Andrés Manuel Líopez Hablador. Hay un desaseo total, es tan solo un “a´i se va y viva México cabrones”, que al tiempo se va a manifestar como un grandísimo error que ya, desde ahora, le está dando en toda la maraca al estado de derecho y a la democracia nacional.


DE MANTECA: El concepto de barrio en Acaponeta, va mucho más allá de la noción “del buen vecino” o del conglomerado social que rodea el hogar de cada habitante de una determinada calle o colonia. El concepto de barrio se amplía y se convierte en tratado cultural cuando cada uno de sus integrantes, con su propia ideología, estatus social, creencia religiosa, problemática existencial y posición económica obtiene significados del lugar en que habita o incluso en el área en que nació. Aparecen como hongos barrios como el “De la CH”, “El Charco Verde”, “El Mocoyoyo”, “El Ganadero”, “La Vuelta del Cu…”, “Las Colonias” y los ya tradicionales del Terrón Blanco, El Cerro de la Cruz, El Cerro de la Glorieta, Mazatlancito, El Centenario, etc.

Su servidor pertenece al barrio del centro y ya voy a cumplir 17 años de ser vecino de la calle Querétaro. Estoy convencido que, así como el inicio de años, muchos adquieren compromisos consigo mismos, como bajar de peso, dejar de fumar, mudar de partido político o cambiar de actitud, bien podemos hacer compromisos con nuestro barrio: hacer caso a lo que la autoridad nos pide para el manejo de la basura, plantar arbolitos, mantener la fachada de nuestras casas bien pintaditas y limpias; si eres propietario de un monumento histórico, respetar las leyes y reglamentos. Tener bien barridito el frente de nuestras viviendas y mil cosas más que podemos hacer por “nuestra casa”, porque esos también son nuestras casas, el barrio y la ciudad.

De visita por diversas ciudades del país, he realizado detallados recorridos por sus centros históricos y mucho gusto da ver tanto edificio colonial perfectamente rehabilitado y rescatado para el entorno de esos espacios que les dan a esos lugares un aspecto de ciudades cultas, pulcras y respetuosas de su patrimonio arquitectónico.

En Acaponeta las cosas —toda proporción guardada— las cosas pudieran ser igual, pero hay varias condiciones que no se cumplen: primero, la falta de voluntad municipal. Muchos de los directores de obras y servicios públicos del ayuntamiento, por desidia, ignorancia o simplemente mala actitud o voluntad, han menospreciado el rico patrimonio que aún existe y han otorgado permisos a diestra y siniestra en pro de la destrucción o modificación sin asesoría; o bien no han sabido aplicar los reglamentos municipales e incluso las leyes federales sobre centros y monumentos históricos.

En segundo lugar, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), no ha sabido llegar al corazón de los propietarios de monumentos históricos, o a los vecinos del centro, pues gusta de aplicar sanciones e imponer normas, pero no ofrecen créditos baratos, verdaderas asesorías a la mano de los propietarios; elaboración de proyectos de rescate y protección o el acceso a programas de mejora de los inmuebles catalogados. Lo peor, es que ni siquiera tienen recursos económicos para que sus arquitectos y peritos, hagan visitas cotidianas al municipio.


Otro punto negativo, es la propia sociedad acaponetense, que no ha alcanzado a ver el alcance que tiene un centro histórico bien cuidado y atractivo, que se convierte en un imán para el turismo y la elevación de la calidad de vida. Si queremos, y el Ayuntamiento actual lo quiere, podemos tener la categoría de Pueblo Mágico, pero se ocupa la participación, compromiso y buena actitud de esas tres instancias: autoridad municipal, INAH y ciudadanía.

Merece Acaponeta ser una ciudad limpia, bella, pulcra y digna, y eso depende de nosotros. ¡Ánimo, hagamos compromisos de año nuevo con nuestro barrio! … ¡Nos leemos hasta la siguiente entrega, amables amigos!

 

 

 


domingo, 12 de enero de 2025

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Como si fuera un castillo de naipes o de arena en la playa, las “acciones” (¿?) o más bien ocurrencias de su majestad imperial Andrés Manuel López Obrador, se vienen abajo, sin que en realidad sea esto una sorpresa para algunos de nosotros, que desde un principio veíamos lo endeble de sus operaciones o labores del gobierno cuatroteísta: Mexicana de Aviación, es un claro ejemplo de lo anterior. 

Primero hay que decir, que el gobierno mexicano, históricamente ha sido incapaz de administrar una empresa; con muchos trabajos pueden gobernar a la nación, menos podrán hacer crecer un “negocio” con fines de recabar dinero para “engordar” al erario. Los ejemplos son muchos: los que aún “sobreviven”: Pemex y Comisión Federal de Electricidad, paraestatales quebradas materialmente; muchas tronaron como chinampinas o de plano las vendieron a particulares, principalmente a los amigotes, prestanombres o socios como fueron Telmex, hoy del grupo Carso; la banca privatizada y luego de nueva cuenta regresada a sus fundadores; Imevisión, que pasó a manos de Salinas Pliego; los ferrocarriles nacional de México, que buscan afanosamente revivir en este gobierno; Fertimex, Altos Hornos de México, la minería y los ingenios azucareros y una larga lista de empresas fallidas a causa de la mala, malísima administración gubernamental y la creciente y voraz corrupción.


Mexicana de Aviación, fue uno de esos casos, que tronó a manos de gobierno, pero Don Lucas Tañeda Líopez Hablador, volvió a adquirirla a capricho y por los fueros de sus “destos”, tal como hizo con el resto de sus obras faraónicas, sin planeación, o elaboración de un buen proyecto, solo a su antojo o desvarío, con las consecuencias que hoy saltan a la vista. Haciendo una breve historia de la aerolínea, diremos que Mexicana nace en 1921 y se consideró la tercera línea aérea más antigua del mundo; sin embargo, en 2010, entra en un proceso judicial y, para 2014, un juez declara a la compañía en quiebra, con las consecuencias que eso representa para el propio gobierno, trabajadores y por supuesto, a la nación a través del erario público. 

Pero el caudillo de Macuspana, apenas en 2023, anunció la compra de la marca y activos de la compañía, la cual quedaría bajo la responsabilidad de la SEDENA en una nueva empresa denominada Aerolínea del Estado Mexicano, regresando nuevamente a la necedad gubernamental de administrar empresas, sin planeación ninguna. Hoy, Mexicana anunció que suspenderá, ocho de sus principales destinos, pues algunos de sus vuelos solo llevan un puñado —a veces ni eso— de pasajeros.


Así de absurdo, Mexicana avisa a los usuarios que ya no hará viajes a esos ocho destinos mencionados, es decir, los deja a la deriva. Dos de estas personas, que no se dieron por enterados, llegan el día y a la hora del vuelo supuestamente cancelado. Les explican lo sucedido e, ¡increíble!, a pesar de todo hacen el viaje, con solo esas dos personas abordo. ¡Típico de la transformación de cuarta!


Mexicana, otra de las ocurrencias del líder de la revolución de las conciencias, cae estrepitosamente, como con toda seguridad le ocurrirá al Tren Maya, a la refinería de Dos Bocas, la mega farmaciotota y al AIFA, locuras de YSQ. Por otro lado, otro que pienso yo, será otro fracaso anunciado de la 4T: la venta de automovilitos eléctricos, y la ensambladora ya se llama Olinia. ¡En verdad les deseo suerte!


DE DULCE: Como todos los gobernantes populistas, ignorantes y pollinos, uno de sus principales “dones” es el nacionalismo exaltado, donald trump (siempre en minúsculas) es un claro ejemplo de ello. Los mexicanos mucho sabemos sobre el tema, pues recientemente nos aventamos seis largos años de gobierno asnal, a manos de YSQ.

A punto de regresar a la Casa Blanca, don pelos de elote, no deja de escupir babosadas por sus raudos belfos y lo mismo pelea con mexicanos, que con canadienses, panameños o chinos.


Sus declaraciones, más que estúpidas, son la mejor manera de influir sobre su “pueblo sabio y bueno” estadounidense: “chairos” güeros, racistas, ignaros y dispuestos a dar la vida por el asno trump. Dice el jumento que le va cambiar el nombre al golfo de México, por el de golfo de América. Y es que ya sabemos que ellos se sienten dueños del mundo, cuantimás de ese continente al sur de la frontera del río Bravo. Se llaman a sí mismos como “América” y hasta en sus deportes, como el béisbol, concluyen con la “serie mundial” como si todos los países del mundo participaran. Vana propuesta, porque el verdadero golfo de México es Andy López Beltrán.



Alega el violín donaldo, que Canadá será el estado número 51 de la Unión Americana, y hasta se atreve a insultar a Justin Trudeau, primer ministro de esa nación, llamándolo “gobernador”, como si en verdad, los gringos ya tuvieran en sus manos a ese enorme país y a la estrella 51 en su bandera. Ya entrado en gastos, el ridículo futuro presidente de los Estados Unidos, con el pretexto de la seguridad nacional, quiere apropiarse de Groenlandia, hoy posesión de Dinamarca y hasta amenaza en recuperar el canal de Panamá, por las buenas o por las malas.

Pretende intimidar a México, amenazando con aranceles y hasta de invadir a esta tierra, con la justificación de que los narcos son terroristas; eso sin contar con una mega deportación masiva de paisanos que hoy radican allende la frontera. Dijera mi tatarabuela Nicolasa: ¡Puras pendejadas! ¿Quiénes les van a ayudar a reconstruir Los Ángeles?

El despeinado jaja-jaja, sabemos está bien zafarinfas y es capaz de todo. Pero queda claro que este idiota, más que nada, dedica sus chalados discursos a ese “pueblo sabio y bueno norteamericano”, que, al igual que acá con el caudillo de Tabasco, todo le creyeron a su mesías. Examinar su propia mente es lo peor que puede hacer un loco, y ese ejercicio lo lleva a cabo el tal trompetas.

 


DE MANTECA: Finalmente vimos el viernes la asunción a un gobierno más de un simio dictador que hoy por hoy desmiembra a la pobre república de Venezuela, me refiero al tontoloco Nicolás Maduro, ese mismo tarado y represor orangután que habla con pajaritos posesos de su alteza gorilísima Hugo Chávez, sátrapa que hoy se cuece a fuego manso en el mismísimo infierno. Maduro, quien no ha podido mostrar que ganó la elección presidencial, pues con trabajo obtuvo el 30% de los votos, siendo el ganador el Sr. Edmundo González Urrutia, quien arrasó con más de 70 por ciento de los votos y este último no pudo ni ingresar a su país para tomar legal posesión de su cargo, tal como decidió el sufrido pueblo venezolano.


La gran mayoría de las naciones del mundo repudian al dictadorzuelo de marras, solo sus aliados cubanos, nicaragüenses, rusos, iraníes, coreanos del norte, aplaudieron cuando el hijo putativo de Chávez, se ciñó al pecho la colorida banda presidencial. Entre los aplaudidores, estuvo un representante mexicano, que con su sola presencia avaló el grandísimo y descarado fraude electoral; ¡que pronto de les olvidó a Sheinbaum y Morena, la grita enfadosa aquella de; ¡voto por voto, casilla por casilla! México —o más bien la transformación de cuarta—, aprueba con esa presencia: la represión en las calles venezolanas, la muerte de la libertad de expresión; la violación constante y permanente de los derechos humanos; el encarcelamiento y tortura de al menos dos mil venezolanos en los últimos meses. Vitorea Claudia Sheinbaum —quizá por “órdenes superiores dictadas desde Palenque— el éxodo masivo de miles y miles de pobladores que huyen de la dictadura asesina, incluso llegan a México.


Lo que más me preocupa es que México, no está muy lejos de las acciones de los gorilas de la dizque república bolivariana de Venezuela. ¡Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar!

… ¡Nos leemos hasta la siguiente entrega, amables amigos!

 

 

 


domingo, 29 de diciembre de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: ¡Oigan! ¿y se acuerdan de un tal Enrique Peña Nieto, quien entre los años 2012 y 2018, fungió en este remedo de nación como presidente de la república? porque realmente desde 2018, al arranque del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, nada o casi nada se sabe del copetudo personaje, apenas sabemos algo de sus “novias” —muy guapas, por cierto— con las que se pasea alegremente y con toda tranquilidad por España.

López Obrador, en sus interminables y muy repetitivas mañaneras, no tocó a Peña, ni con el pétalo de una rosa. Es paradójico que el presidente, que prometió acabar con la corrupción —bueno, él dice que sí se acabó—, ni un rozón le dio a Don Enrique, aunque al predecesor de este, Felipe Calderón Hinojosa, el presidente Líopez, lo ponía, un día sí y el otro también, como lazo de cochino.

Por más que lo nieguen, Peña y su majestad macuspana, es evidente que hubo un acuerdo entre los dos: el mexiquense, uno de los mandatarios más corruptos en la historia de México, junto con funcionarios de su gabinete y de un puño y dos montones de gobernadores-virreyes, entre ellos, saquearon a la nación de una manera tan descarada, que el pueblo, que nada recibía de sus gobernantes, solo facturas para pagar de estos rateros, votaron en masa —confieso que su servidor entre ellos— por la imagen de “honrado e impoluto” político llamado Andrés Manuel López Obrador, cabeza de la pinchurrienta "esperanza nacional", y que, seis años después mostró una cara y personalidad terribles llenas de corrupción, ambición desmedida de poder, una máquina para fabricar mentiras y onerosas ocurrencias y notoria insensibilidad frente a los temas más graves que afectaban —y aún afectan— al país, así como una patria, ensangrentada hasta la médula.

Peña, a sabiendas que tenía y tiene, una cola larguísima que le podía pisar el tabasqueño, quien seguramente guardaba gordo expediente criminal del mandatario saliente, prefirió transar con el contendiente más fuerte de aquella elección. Líopez, le advirtió que no metiera las manos en la elección del 2018 y le “perdonaría” todos sus “errores”.

De las poquísimas veces en que López, habló de Peña en la matiné en turno, se mostró agradecido y contento, por lo que expresó sin ningún rubor: “Cómo le agradecí a él —Peña Nieto—, que, a diferencia de Fox y Calderón, no se metiera abiertamente para influir en la elección, contra mí”. No México, no la patria, no la democracia, no el bien de la nación, no, solo "yo" supremo héroe y Mesías redentor.


Peña, puede seguir conquistando bellas damas por todo el mundo y gozar los miles de millones que se llevó, presumiendo su impunidad. Queridos amigos lectores, un favorcito, si ven a Peña, me lo saludan, díganle que lo extrañamos, porque estos resultaron peor. Ahora, si lo ven y prefieren regalarle los cinco consabidos trompetazos: TA-TA-TA-TA-TA, recétenle dos de mi parte.

 


DE DULCE: Uno de los que comenzó esta “modita” de destruir el lenguaje, esa maravilla del idioma castellano tan rico, sonoro y culto, fue el asno con botas Vicente Fox, quien, con el burdo pretexto de incluir a todos los mexicanos en sus idiotas discursos, dio por mandar mucho a la chingada —y no precisamente el rancho de López Obrador— las reglas y formas de la lengua española: “mexicanos y mexicanas”, “chiquillos y chiquillas”, “ciudadanos y ciudadanas”, dando de baja —por decreto presidencial, el concepto aquel, en el cual se usaba el género masculino cuando había que hacer una relación que incluía a entes masculinos y femeninos—. 


Hoy, 18 años después de que Foximiliano y la emperatriz Martota, dejaron el poder, las cosas del lenguaje están terribles. Los funcionarios públicos, desde la presidenta “con A”, pasando por secretarios de estado, gobernadores, diputados, senadores, presidentes municipales y legisladores locales, “adornan” sus desafortunadas peroratas, donde en todas —sin fallar— meten el ya típico “los y las”, “nuestros y nuestras”, “mexicanos y mexicanas”, etc. Y es que, ciegos por su ignorancia, piensan que esos usos son correctos y dan por hecho que los incluye a todos, o sea, a ambos géneros, que —es tonto repetirlo, pero igual lo digo— solo existen dos: masculino y femenino.


En ese marco de agresión a la lengua de Cervantes, hay que sumar el llamado lenguaje inclusivo a partir de la visión de la comunidad LGBTTXYZ+, el cual de manera ridícula propone incluir la letra “E” como si fuera un tercer género —que por supuesto no existe—, existiendo así él, ella y “elle” o simplemente agregando la “E” a ciertos sustantivos como “abogade”, para diferenciarlo de abogado —masculino— y abogada —femenino—. Notorio fue el caso de aquel “magistrade”, representante del llamado —ignoro por qué razón o qué es eso— "género no binario", quien acabó con su vida, agarrándose a navajazos con su pareja.  

Quiero hacer la aclaración de que, hacer una crítica a lo que su servidor considera una seria agresión a nuestro rico y maravilloso idioma, no tiene que ver con mi postura ante la preferencia sexual de cualquier persona. Para mí es claro, ya lo puse arriba: en la lengua española ——y en general en cualquier lenguaje— solo existen dos géneros: masculino y femenino. Tengo y ofrezco todo el respeto del mundo, quien aparte de ser un tercer género —que ya vimos no existe— desea ser “maceta” o “estufa”, pero nunca estaré de acuerdo en las flagrantes violaciones a las reglas lingüísticas.

Si bien es cierto que el lenguaje lo hace el pueblo, este va surgiendo de manera natural. Un ejemplo: la palabra “haiga”, es hoy por hoy incorrecto, debe decirse “haya”; pero ya existe tanta gente que utiliza, repito, de manera natural, el horrible “haiga”, que en un futuro —no sé cuántos años, unos 50 o 100—, lo correcto será precisamente “haiga”. Afortunadamente ya no estaré en este mundo canica para verlo. 


Si viajáramos en el “túnel del tiempo” al año, 1519, cuando arribaron los españoles a esta tierra que hoy llamamos México, y platicáramos con Cortés y su gente, nos costaría mucho trabajo hacernos entender, porque en ese lapso entre esa época y la actual, han sucedido cualquier número de cambios en la lengua, pero, que se dieron de manera natural y no “a fortiori” como ocurre hoy, con este lenguaje dizque inclusivo, que lo que menos combate es la discriminación con estas personas de la mencionada comunidad homosexual. 

El idioma español exige total libertad para evolucionar, o, “inclusive” —lean bien esta palabra— adaptarse a las circunstancias, pero nunca, nunca, modificar el lenguaje de manera forzada; eso le pega en toda la maraca a nuestro hermoso idioma, hoy tan agraviado por estas circunstancias o los golpes diarios del idioma inglés, la cercanía inevitable de los Estados Unidos, el diario golpeteo de los medios masivos de comunicación y “las benditas” redes sociales con un sector de la población, a la que vale un rábano y dos pepinos si muere o no el castellano.

En el colmo de la idiotez, por supuesto cuatroteísta, ya están planeando incluir este absurdo dizque lenguaje inclusivo en la Constitución, que no sé si se tornará Constituciono o bien Constitucione. Yo la verdad quisiera ver trabajar, pero en serio, por cosas importantes a los dilectos, dilectas o dilectes diputados, diputadas o diputades, al igual que los senadores, senadoras o senadoros, para dejar de oír tantas, tantos o tantes pendejadas, pendejados o pendejades. ¡Híjole, ya me hice bolas…¿o era bolos? No, no, no, era boles. ¡Chin!

 


DE MANTECA: En verdad que causa risa y en ratos mucha pena lo que sucede en el país. Por una ocurrencia, que nace del deseo de venganza de su alteza serenísima Andrés Manuel López de Santa Anna, —perdón— Líopez Hablador, la nación mexicana, perderá uno de los contrapesos más importantes de la política nacional: el poder judicial y, de paso, aquella máxima constitucional que le daba forma y razón a la patria, que es pacto federal de tres poderes independientes uno de los otros, quedan condensados en una sola persona: el poder ejecutivo + el poder legislativo + el poder judicial = a la vicepresidenta Sheinbaum = AMLO. Una ecuación para llorar.

El próximo mes de junio, se llevará a cabo en el país, una ridícula elección para elegir a ministros de la corte, magistrados y jueces. Ocurrencia que, tanto el ejecutivo como el legislativo —sobre todo este último— lo han tomado muy a la ligera, fast track las aprobaciones y en un muy desaseado proceso que ya raya en lo patético, sobre todo, el uso de una tómbola para elegir a quienes habrán de juzgar a los ciudadanos.

Causa vergüenza oír el pleito que se traen en el INE el gobierno federal, por el costo de esa inane elección, a la que le auguro un abstencionismo histórico que pondrá en la realidad a la fallida transformación de cuarta. Y si no, vea usted amable lector. Ya mostraron a manera de prueba o “calix” las presuntas boletas que habrán de utilizarse para esa jornada electoral: boleta morada que destinarán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación; enseguida la verde para el Tribunal de Disciplina Judicial; viene la azul irá a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Una cuarta de color naranja para que el ciudadano vote por las Salas Regionales; luego la rosita misma que determinará al voto por magistrados de circuito, y la sexta y última, de color amarillo para los jueces de distrito. ¿Usted amable lector, sabe bien a bien, que es cada una de esas instancias? En este momento, si es que a la anterior pregunta respondió positivamente ¿conoce el nombre del actual titular o titulares?

Se calcula que, en algunas zonas del país, usted o yo tendremos que elegir entre más de 250 candidatos para renovar una treintena de cargos de diversos ámbitos del Poder Judicial Federal. Fíjese que complicado: cada uno de nosotros tendrá una boleta con 81 candidaturas para ministros, otra con 45 candidaturas para el Tribunal de Disciplina Judicial, dos boletas con un total de 18 candidaturas para las salas del TEPJF, y otras dos con números variables de candidaturas, dependiendo la entidad, pudiendo llegar hasta 120, para renovar los cargos de magistrados de circuito y jueces de distrito. Por congruencia entre lo que pienso y hago, señores de la 4T, no cuenten con mi presencia para avalar esa farsa.… ¡Nos leemos hasta la siguiente entrega, amables amigos, esta por cierto, es la última del 2024! ¡Feliz 2025!

 

 


sábado, 21 de diciembre de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Uno de los grandes males de la política nacional, es sin duda la simulación; y la transformación de cuarta, ha institucionalizado esta práctica de “fingir que lo hacen” como un atributo del poder, al que suman, por cierto, a la mentira totalmente descarada y muy desvergonzada.

Es una gran preocupación de todos los mexicanos, la terrible inseguridad y la violencia cruel y despiadada que padecemos en estos días y que ya lleva decenas de años aportando muertos, desaparecidos, extorsionados y miles y miles de desplazados. Aquí cerquita está Huajicori y miren como les va.


Esos males, el gobierno federal lo “combate” con mentiras, voltear la cara del otro lado de la realidad, repartiendo abrazos o simulando acciones que no accionan. Para muestra basta este triste botón: en días pasados, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, cita en Acapulco, resignado puerto de ese muy sufrido estado de Guerrero, a todos los gobernadores de la república. Asistieron 30 para una sesión donde la mandataria de la nación, supuestamente les iba a jalar las orejas con respecto al trabajo y “estrategias” que los virreyes “adoptan” para el gravísimo problema de la delincuencia, la violencia y el crimen organizado.

Amenazó la presidenta con “A”, con exhibir a los gobernadores que no están todos los días al frente de sus consejos o gabinetes de seguridad; aplaudió al virrey de Tabasco, porque, dijo, está siempre al pie del cañón; y agregó: “Es muy distinto cuando un gobernador encabeza los esfuerzos de seguridad -en nuestra visión, desde la atención de las causas y desde la acción que tienen que tener las policías estatales, las fiscalías estatales y los tribunales-, a cuando lo delegan, particularmente en estados que tiene altos índices delictivos”, expresó.


Me parece bien, que se realicen estas reuniones porque ya hablan de alguna —por mínima que sea— estrategia en contra del crimen organizado, que ya gobierna e impone su ley en buena parte del país. Guerrero y Sinaloa, entre otros como Michoacán, Guanajuato y Chiapas, son claro ejemplo de lo anterior. Esas juntas de mandamases estatales, debieran tener más exigencia por parte de doña Claudia, por ejemplo, prácticamente sacar el cinto y cuerear a virreyes tan inútiles o, de plano, cómplices de la maña, como Evelyn Salgado, virreina de Guerrero y el inefable Rubén Rocha Moya, en mala hora sinaloense. Soy de la idea de que la presidenta debió encerrarse en un cuarto con estos gobernantes de pacotilla y gritarles en la cara su inutilidad, omisión, complicidad o hueva para hacer frente a la violencia en sus entidades.

La cuarta mujer más poderosa del mundo, según la revista Forbes, puede y debe ver la manera de remover de sus cargos a estos delincuentes encumbrados, lo que sería aplaudido por millones de connacionales que han sido víctimas de asesinatos, extorsiones, secuestros y muchos otros males. En lo público y en lo privado, a los de la 4T no se les cae de la boca el glorioso nombre de “Tata” Lázaro Cárdenas del Río, pero no lo imitan para nada. Él sí impuso juicio político contra gobernadores buenos para nada.


Pero yo me hago como mi tío Lolo, porque ese es un sueño guajiro y me lo confirma la salida de Chiapas de Rutilio Escandón, el “gober precioso de por allá”, quien dejó el gobierno y a ese territorio en llamas, pues permitió que prácticamente todo el territorio esté ahora en manos del crimen organizado y en general una situación de ingobernabilidad grave, pues en el pueblo chiapaneco privan la extorsión, los secuestros, los asesinatos, el despojo de sus propiedades, el tráfico de personas, de armas y trasiego de droga; amén que “Ruti” tiene acusaciones de corrupción; pero a pesar de todo, al dejar la gubernatura de esa entidad, fue premiado como cónsul de México en Miami, por supuesto, con la aprobación y el voto de los senadores de Morena, que como títeres alzan la mano al rugido de sus amos: Claudia y Andrés Manuel…o mejor dicho, Andrés Manuel y Claudia. ¿Así cuando pues?

 


DE DULCE: La hegemonía del otrora partido aplanadora PRI, tuvo una duración de 71 años, es decir, desde que Plutarco Elías Calles creó el Partido de la Revolución Mexicana (PNR), en el año de 1929 para enfrentar la crisis política generada por la muerte violenta de Álvaro Obregón, colocando como candidato del nuevo “instituto político”, a Pascual Ortiz Rubio “el nopalito”, quien compitió por la presidencia contra José Vasconcelos, iniciando, este abuelo del PRI con el pie izquierdo, ya que se generó el primer gran fraude electoral, ganando la presidencia misma que ya no soltaron hasta el 2000 cuando arribó a la silla del águila, el asno con botas Vicente Fox.


Durante esas siete décadas, el PRI lo fue todo: al igual que hoy, tenía a los tres poderes de la unión encarnados en una sola persona, el presidente, que llegaba a colocarse la banda presidencial por el bendito dedazo elector del mandatario saliente en turno; así como Calles puso al “nopalito”, Cárdenas dejó a Ávila Camacho y este a Alemán y este a Ruiz Cortines, y este y este…bla bla bla hasta Zedillo y aquí acabó la línea, en la que por supuesto hubo muchísimos fraudes electorales, como hoy; y colocaban en el congreso y en las gubernaturas de los estados a sus amigotes, compadres o alegres cómplices con la meta sustantiva de enriquecerse todos… es decir, igualito que hoy.


El filósofo alemán Friedrich Hegel afirmaba que los grandes hechos y famosos personajes de la historia universal aparecen en el tiempo, dos veces. Esa misma idea tenía Carlitos Marx, quien sostenía a su vez que cuando la historia se repite, la primera vez es una tragedia, y la segunda, una farsa. En ese sentido, en nuestro México lindo y querido, estamos viviendo una terrible e indignante farsa, pues la historia se repite tal cual. El nuevo Don Plutarco Elías Calles se llama ahora, ese gran farsante que es Andrés Manuel Líopez Hablador, quien ha dejado en su lugar a Claudia Sheinbaum, moderna “nopalito”, que se deja hacer para que su creador reinaugure el “maximato siglo XXI” y AMLO se convierta en el nuevo “jefe máximo de la revolución”, solo que este “de las conciencias”.

¿Cuánto durará la hegemonía de Morena? Pues a mi juicio otros 70 años como mínimo. Lo que nunca se ha dado es que el presidente deje a su hijo…Ni López Portillo se atrevió a dejar al “orgullo de su nepotismo”. Pero el emperador de Pejelandia ya nos ensartó a Andy en el puesto ideal para pronto acceder a la silla imperial. Eso sí es nuevo.

Visto así podemos decir que el PRI, tuvo primero su momento fundacional con Calles, lo mismo que hoy Morena con López; luego siguió el momento de la institucionalización, donde el PRI —o el PNR y después Partido de la Revolución Mexicana (PRM)— creció, se acostumbró a gobernar y a rodearse de servidores al partido, caciques, cosa que se prolongó, como sucede hoy mismo —para dar paso a un tercer estadio que llamaremos “de cuestionamiento”—; hasta que se dio el rompimiento con su corriente democrática dentro del partido, que terminó con la ruptura ante el revolucionario institucional y la creación del Frente Democrático Nacional, que habría de dar paso al PRD; ¿recuerdan a Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, etc.?



Hoy, en Morena, comienzan a comerse los lobos entre sí…lo que seguramente dará paso a la creación de tribus. El conde Drácula Adán Augusto López, anda de la greña con Ricky “Rikón” Monreal y se desgarran las naguas acusándose mutuamente de ladrones —acusación que nos “sorprende” a muchos—. Es sin duda el trayecto natural de las cosas…pero esperemos por lo menos 70 años de morenismo.

 


DE MANTECA: En verdad que estamos viendo cosas o escuchando situaciones que rayan en lo increíble, rozando lo patético y son producto de ese mocudrama que es la mal llamada “cuarta transformación”. Una de estas consecuencias es el lacayismo y la terrible manera, indigna por supuesto, de los aduladores y lambiscones que han elevado a la categoría de “caudillo” y “semideidad”, a su macuspana alteza serenísima Andrés Manuel López Obrador. El presidente con “E”, de todos los mexicanos y que gobierna desde Palenque vía control remoto, supo comprar la voluntad de millones de mexicanos que, en la larguísima hegemonía priista y posteriormente la “docena trágica” panista, cuando los gobernantes robaban a manos llenos y ni migajas le dejaban al pueblo; pero todo cambió con AMLO y la larga cauda morenista, que, al igual que los anteriores roban que da gusto, con la enorme diferencia que ahora reparten dinero alegremente a millones de mexicas, que sin pensar en lo que esto representa a la economía nacional, aplauden a rabiar a los que detentan en poder en la 4T, y hoy en el segundo piso de la 4T.


Ya me fui por Chiluca, cuando me quiero referir al culto a la personalidad, que lambiscones y lamehuevos como Layda Sansores, Epigmenio Ibarra, Fernández Noroña y Arturo Zaldívar y otras lacras han dado en ser mucho más que simples aduladores hasta caer en la categoría indigna de lacayos del régimen, o mejor dicho, de López Obrador y, dan pie para que salgan otros lisonjeros y adulones, como sucedió en Tultitlán, Estado de México, seguramente con el aval y la complacencia de la gobernadora Delfina Gómez, ya que crearon la colonia “Cuarta Transformación” y se aventaron la puntada —las ocurrencias son legado del reyecito tabasqueño— de poner “preciosos” nombres a las calles: “Guardia Nacional”, “Me canso ganzo” (así con “Z”), “Tren Maya”, “Sembrando vida”, calle “Canasta Básica”; esquina “Salario Mínimo” con “Aeropuerto Tulum”. Imagínese el amable lector tener como domicilio la calle “Acúsalo con tu mamá” No. 41, Colonia “Cuarta Transformación”. ¡Es delirante lo que ocurre en nuestro pobre país! Acuérdense que grandes personajes “padecieron” el culto a la personalidad: Hitler, Stalin, Mao, Fidel Castro, Anastasio Somoza o Pinochet. … ¡Nos leemos hasta la siguiente entrega, amables amigos!

sábado, 14 de diciembre de 2024

DE CHILE, DE DULCE Y DE MANTECA

 


Por: José Ricardo Morales y Sánchez Hidalgo

DE CHILE: Abraham Lincoln dijo alguna vez: “Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo”, y así estamos con los “gobernantes” de la 4T o de Morena, como guste usted amable lector, quienes, obedientemente han seguido al pie de la letra el legado de simulación, mentiras e insensibilidad que les dejó Andrés Manuel Líopez Hablador, incluyendo a “nuestra” presidenta con “A”, Claudia Sheinbaum, quien no ha podido o de plano no ha querido zafarse al viejito “recluido” en Palenque.


Se han vuelto tan insensibles, que ya los muertos por asesinato que cunden en nuestra pobre nación, es para ellos tan normal, como ver la salida del sol por las mañanas. Precisamente donde la Sheinbaum, convocó a los gobernadores de los estados para tratar el tema de la seguridad, reunión a la que asistieron 30 de los 32 gobernadores, en Acapulco, Guerrero, asesinaron al magistrado Román Pinzón, justamente en el puerto guerrerense, en ese estado donde se dice que “gobierna” otra títere de la transformación de cuarta, la hija del violín Félix Salgado Macedonio, la inútil Evelyn Salgado, y nadie se conmueve, nadie lo ve como algo grave, es un asesinado más en la larguísima relación de hombres y mujeres masacrados en el país. 


Uno más que se suman a los 200 mil que dejó el caudillo macuspano, y que, para él, no eran nadie, no sucedía nada, todo estaba bien. AMLO simuló atender el problema de la inseguridad en el país, en una idiota estrategia de “abrazos, no balazos” y que dejó como resultado que el país esté siendo gobernado por el crimen organizado y los muertitos sigan cayendo como moscas fumigadas, de hecho, en los poquito más de dos meses que lleva Claudia en el poder, ya suma, en su gobierno 2,564 mexicanos asesinados y, como su predecesor, organiza todos los días, muy temprano una reunión con el gabinete de seguridad y, yo creo que solo se dedican a tomar un cafecito y comentar los resultados del fútbol, porque de seguridad nanay, no hay resultados visibles.


Ahí, en Acapulco, la presidenta expresó claramente con respecto a la seguridad en las entidades del país: “Las y los gobernadores deben asumir esa responsabilidad. Con todo respeto, ahí donde el gobernador no está presente, se nota. No es suficiente con atender un día a la semana, hay que estar diario”. Eso lo dijo, teniendo a tan solo diez centímetros de distancia a la tal Evelyn Salgado quien dizque gobierna un estado completamente en manos de la delincuencia. Ahí, justo en la capital de ese estado, Chilpancingo, al presidente municipal, con tan solo dos días de haber asumido la presidencia, fue asesinado y decapitado dejando su cabeza, sobre el capacete de su auto. Eso dijo la Sheinbaum, teniendo también, a unos dos o tres metros, a Rocha Moya, virrey de Sinaloa, una entidad completamente perdida.


De pronto, la presidenta da muy leves visos de independizarse y tomar decisiones sin que pasen por el cedazo tabasqueño, pero, esas acciones como la “Operación Enjambre”, al parecer fueron “flor de un día”. No nos queda a los ciudadanos, seguir señalando a los sumisos gobernantes de la 4T sus garrafales errores, sus demagógicas propuestas y desenmascarar tanta mentira y, no convertirnos en lacayos de Morena, como los legisladores de ese partido, todos ellos, una vergüenza nacional.

 


DE DULCE: He vuelto a oír, en estos días del “claudiato” que seguimos odiando a españoles y en particular a Hernán Cortés, que, a lo largo de más de 500 años, ha sufrido cualquier cantidad de ataques y acusaciones. Cortés, como lo pintó y lo describió Diego Rivera: “deforme, jorobado, sifilítico y contrahecho”, es el más maldito de la historia nacional —sobre todo la historia de la transformación de cuarta—. 


Pero, seamos sinceros, ese trinche nacionalismo trasnochado, en realidad es odio a nosotros mismos, los mexicanos no nos queremos, y es que, la historia, bien dicen, la hacen los vencedores. Y los vencedores de hoy son Morena y su caudillo Líopez Hablador, quien, como presidente se las dio de gran historiador y ha querido hacernos creer a todos, que los mexicanos de hoy, somos los mexicas o aztecas de ayer, y que, al llegar los “conquistadores” españoles, nos arrebataron el futuro; lo cual no deja de ser una soberana tontería. Primero, no éramos mexicanos y México no existía… ¡Vamos!, tampoco existía España. Así de fácil, así de complicado. AMLO nos acostumbró —y muchísimos lo creyeron— a que la historia de México, estaba llena de odios, enemigos y conflictos del pasado. En su afán por polarizar y dividir a la nación, se inventó una historia a modo, donde por supuesto, los españoles eran los más malos entre los malditos y los pueblos originarios —como si hubieran sido un solo pueblo— los buenos de la película y además sus víctimas.


La cuarta transformación, sigue empeñada —y así lo ratificó la presidenta Claudia Sheinbaum— en que España, nos pida perdón por algo que sucedió hace más de cinco siglos, haciéndonos creer a los mexicanos de hoy que ellos, los europeos llegados aquí en 1519 comandados por Hernán Cortés, “nos” robaron el oro, “nuestros” dioses, “nuestra” lengua, “nuestra” arquitectura y “nos” esclavizaron. Ellos, Morena y sus aliados, pero sobre todo AMLO, nos quieren hacer creer, que, en aquella época, “éramos” un solo pueblo y cohabitábamos en el mismo tiempo: mexicas, mayas, tlaxcaltecas, toltecas, teotihuacanos, olmecas, popolucas, tzeltales, cholultecas, purépechas, texcocanos, zempoaltecas, y hasta chichimecas. Que, al caer Tenochtitlán, cayó y sigue derrotado México. ¡Vaya sandez! Porque México no existía, ni nosotros los mexicanos.

Ante tanta maldad —y no me refiero a la maldad hispana, sino a la del tabasqueño emperador— no nos queda más que empezar a estudiar y difundir la historia con otra visión; ni siquiera buscar la verdad de la historia, porque esa tampoco existe. Hacemos mal, los mexicanos de hoy —ahora sí mexicanos— en consumir “los otros datos” de Líopez, ya digeridos y tragarnos esos cuentos de la superioridad azteca. Esos pueblos indios que mencioné arriba, en su gran mayoría fueron felices cuando vieron caer a los mexicas, que los tenían sojuzgados.


Hace mal la presidenta Claudia Sheinbaum, en empeñarse en repetir las mismas tonterías de su creador, esa historia de odio y de eterna derrota solo nos hace un daño enorme a los mexicanos. La historia es mucho más que las ocurrencias de un emperador frustrado y lleno de rencor. Ya lo dijo un pensador: “Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera”. Líopez es tan solo una coma, en la magnífica historia nacional. Además, nosotros —ahora sí, nosotros— fuimos los que ganamos. ¿No nos independizamos en 1821?


  DE MANTECA: Cómo el tiempo nos va cambiando las cosas…a veces para bien, otras para mal. Con la llegada de estas fechas de fiestas decembrinas y del año nuevo, arriban también los recuerdos de cuando, siendo adolescente y viviendo en la hoy llamada Ciudad de México, veníamos de visita justamente en este mes de diciembre, a este noble pueblo de Acaponeta, la tierra de los mayores para la familia Sánchez Hidalgo. Y casi casi llegando, corríamos a casa de la estimada Señora Haydeé Sánchez de Chávez a apartar la mesa para el sensacional baile de fin de año del Club Rotario, en el amplio salón de eventos del Hotel Plaza.


En aquellos tiempos de finales de los años 70 y principios de los 80, del ya lejano siglo XX, se organizaban tres bailes en esa fecha: esta del Hotel Plaza, otra en el Astoria Club, y finalmente en el salón de la Nicolás Bravo. Y sin querer ser clasista —qué por supuesto no soy—, así se dividía la sociedad acaponetense de la época, lo cual me recordaba aquella telenovela que producía Telesistema Mexicano —cuando aún no era Televisa— y que se llamaba “El Medio Pelo”, del genial dramaturgo Antonio González Caballero y que dividía a la población en tres grandes grupos sociales: los acomodados, eran el terciopelo; la clase media, que venía ser precisamente “el medio pelo” y la clase económicamente más dañada, que González Caballero, llama “la pelusa”. Entonces, el “terciopelo” iba al Plaza, el “medio pelo” al Astoria, y “la pelusa” al salón de mutualista “Nicolás Bravo”.

Hoy esos bailes, solo son recuerdo como los mismos salones donde todos bailábamos al ritmo que nos traían Nacho Millán o Chava Corona con sus sensacionales orquestas. El hotel Plaza, hoy es una nueva tienda de novedades con el pomposo nombre gringo de “Waldo´s”; el Astoria, abandonado a su suerte, espera su triste destino del colapso. Y el salón de la Nicolás Bravo, también ya vio pasar sus mejores tiempos.

Me gusta la frase de Gustave Flaubert que dice: “Me gusta rodearme de recuerdos, de igual modo que no vendo mis trajes viejos. A veces subo a verlos al desván donde los guardo y recuerdo los tiempos en que aún estaban nuevos y en todas las cosas que hice cuando los llevaba” … ¡Nos leemos hasta la siguiente entrega, amables amigos!