Por Enrique Hernández Quintero.
Un nuevo caso de indignación social provoca otra vez esos raros consensos. El caso del adolescente Marco Antonio Bernal Ledón, un inadaptado que divulgó sin pudor fotos y video del sádico asesinato de un perro callejero, con auxilio de algunos amigos y un par de perros de raza pit bull. Con la velocidad de la web 2.0 -algo que deberían entender muchos funcionarios- el trámite de este nuevo tema en la agenda de los tepicenses no tardó ni 12 horas en socializarse ampliamente.



















